Bueno, aquí les dejo el segundo cap! Quisiera mencionar que en esta historia, Bella es menos tímida que en el libro, ya que cuando agarra confianza, se siente mas segura y obviamente eso se refleja con su trato y como se lleva con Edward y Alice. Bueno, ¡un gran saludo! ¡Nos leemos en el que sigue!
Capitulo 2
Meses después…
Caminaba lentamente por los pasillos de la escuela, me dirigía a la cancha, donde se suponía tenia que encontrarme con Alice y Andrew. Estaba bastante afligida, quedaban unas cuantas semanas de clases y me iría a "vacacionar" a Colorado, tenía que pasar el verano en casa de la abuela y Edward no estaría conmigo.
Grité cuando unas manos atraparon mi cuerpo y un mentón se recargo en mi hombro. Edward besó mi mejilla y sonrió, caminando conmigo.
-¿Por qué la carita amor?- dijo en mi oído, me estremecí.
-Mi mamá me dijo hoy en la mañana, que tenemos que ir con la abuela este verano y es en Colorado- sonreí amargamente.
-¡Oh!- se quedo pensando –hay llamadas e internet- suspiró.
-Lo sé, pero…- me detuve y me volteé en sus brazos, rodeé su cuello con los míos y lo besé –te voy a extrañar- dije al separarnos. Él sonrió y acarició mis mejillas.
-Yo también mi amor… mucho- susurró. Volvió a besarme y me levantó ligeramente del suelo, después de un rato me separé de él y junte nuestras frentes, chocó su nariz con la mía, beso la punta de esta y me bajo.
Tomé su mano y seguimos caminando, hasta llegar a la cancha, donde divise a Alice, Edward se adelanto y arrastro a Jasper y Joshua con nosotros, al final terminamos sentados unos frente de otros.
-Deberíamos planear algo para vacaciones- dijo Jasper de repente, lo miré extrañada y dispuesta a soltar las noticias pero Alice se me adelantó.
-A menos que quieras vacacionar con tu novio, no tenemos que hacer planes contigo, por que yo me tengo que ir forzosamente a París y Bella se va a Colorado- juró que podía palpar su ira, así que trate de aligerar el ambiente.
-Lamentablemente chicos, mamá me lo dijo hoy en la mañana – Edward me miró haciendo un adorable puchero, me incliné y le di un suave beso, me sonrió y no pude hacer más que perderme en su mirada.
Los demás estaban en un incomodo silencio, hasta que Alice volvió a hablar.
-Así sentados Jasper y Joshua parecen más novios que de costumbre- Edward volteó a verla sorprendido y Jasper encolerizado se paró frente a ella, parecía que de un momento a otro iba a golpear a alguien. Mi novio se paró rápidamente, para cambiarnos de lugar y quede en medio de Joshua y Edward.
Recargue mi cabeza en el pecho de Edward y puse mis pies cerca del asiento de Joshua, Edward empezó a besar mi cuello, subió lentamente a mi mejilla y siguió hasta mi oreja, la mordisqueó para después susurrarme.
-De verdad te voy a extrañar- suspiré.
-Yo también mi amor- sus manos aprisionaron mis costillas y movió los dedos, haciéndome cosquillas, reí, hasta que ya no pude más, empecé a mover las piernas y a gritar.
-¡Auch!- gritó Joshua, Edward dejo de hacerme cosquillas y yo me senté derecha, Joshua se sobaba su nariz que se estaba poniendo roja.
-¡Lo siento!- dije apenada, Joshua se paro y se dirigió al baño, poco después Jasper se paro y lo siguió.
Andrew, Alice, Edward y yo nos miramos y al cabo de unos segundos rompimos a reír. Después de nuestro pequeño ataque de risa, Ed me volvió a recargar en su pecho y Andrew y Alice compartían tiernas miradas.
-¿Te he dicho hoy lo mucho que te amo?- ladeé un poco mi cabeza, poniendo nuestros labios a escasos centímetros.
-Muy poco- quise parecer dolida, puso cara de sorprendido.
-Mis disculpas señorita, como recompensa, he decirle que en verdad la amo, demasiado- suspiré alegremente y lo besé. Edward era todo lo que siempre había querido.
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Mi teléfono sonó y a tientas intente buscarlo en mi cama. Más dormida que despierta contesté.
-¿Bueno?-
-¡Bella!- gritó Alice al otro lado de la línea, salté.
-¿Qué?- dije asustada.
-¡No lo vas a creer!- por Vodka, que gritona -Me voy de vacaciones a… ¡Los Hamptons!- me senté de golpe en la cama.
-¿Qué?- grité.
-¡Sí! Convencí a mis papis de irme estos dos maravillosos meses en lo que ellos vacacionan en París- me la podía imaginar dando saltitos y con una enorme sonrisa en la cara.
-Gracias amiga por restregarme tu soltería en la cara- dije dolida, miré la hora y pasaban de la una, había dormido mucho.
-¡Qué dramática! Mi mamá hablo con la tuya y… ¡Nos vamos juntas!- wtf?
-¡Ha! No te creo, que yo recuerde mi mamá estaba empeñadísima en llevarme con ella-
-Pues creme, yo nunca miento, además, podemos llevar a una persona- rió.
-¡No jo…! Tengo que irme, bye- grité y salí corriendo.
Al llegar a la cocina vi a mi mamá en la estufa y a Edward sentado en la mesa.
-Buenos días- dijeron al mismo tiempo y luego rieron. Me acerqué a Edward, bastante confundida y deje un casto beso en sus labios.
-¿Qué haces aquí?- miré a mi mamá que soltó unas risitas y siguió con lo suyo. Me senté en su regazo y recargué mi cabeza en su hombro.
-Vine a despertarte, me gustaría llevarte al cine, pero tu mamá me obligó a quedarme a comer-
Me acerqué al refrigerador y empecé a buscar el jugo de naranja.
-Me encanta tu pijama- dijo Edward en tono de burla, cerré rápidamente el refrigerador y me miré, traía puesto mi camisón Victoria Secret's, de seda, casi transparente, con un pequeño listón negro bajo el pecho, me sonroje.
-Voy a cambiarme- dije y salí corriendo.
Después de ese horrible episodio, bajo papá y comimos un poco incomodos, ya que Charlie no aceptaba mucho, que su única hija se fuera de vacaciones, sin mayores y con su novio, así que todavía era renuente a Edward. Porque si, sorprendentemente me habían dado permiso de ir con Alice, aunque solo ellos sabían que quería llevar a Edward, ya que faltaba que le dijera a él y que le dieran permiso.
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Edward me llevo a ver una película de acción, donde realmente no preste atención, terminando me invito un café.
-¿Por qué tan callada amor?- dijo, devorando con ansias su pedazo de pastel, parecía como si no hubiera comido en horas, cuando hace menos de 5 minutos, se había tragado todo lo del cine prácticamente el solo.
-Pensando- dije. Edward acercó su silla a la mía, tomó mi cara entre sus manos y me beso con labios sabor a cajeta. Al separarnos beso mi nariz y siguió comiendo.
-Me preguntaba…- me miró y asintió, toda su atención estaba puesta en mí… ¡Demonios! ¡Cuando no quiero que me preste atención lo hace!
- ¿Quieresiraloshamptonsconmigo?- rió y acarició mi mejilla.
-un poco más despacio corazón- partí un pedacito del pastel y lo mastique tranquila, tratando de hacer tiempo, respiré.
-¿Quieres ir a los Hamptons conmigo?- Me sonrojé y baje la mirada, Edward me abrazó y beso el tope de mi cabeza.
-Me encantaría- susurró en mi oído. Levante la mirada y me mordí el labio.
-¿En serio?- dije esperanzada.
-En serio- tomo mi labio entre sus dientes y tironeo de él, después me beso como era debido.
Horas después…
-…entonces me susurro un "me encantaría" y casi me derrito- dije con voz soñadora al teléfono.
-¿Entonces si va a ir?- pregunto Alice.
-Pues dijo que si, falta que le den permiso… aunque ¿Podrías darme los detalles?- mire mis uñas y vi que una estaba destrozada ¡Maldición!
-Pues nos vamos el sábado, después de salir de vacaciones, vamos a llegar a la casa y nos regresamos 3 días antes de regresar- en lo que Alice explicaba, tome el acetona y despinte mi uña.
-Ok, me agrada la idea- puse mi celular entre mi oreja y hombro y me pinte la uña.
-¡Perfecto!- grito entusiasmada.
-Edward no tarda en llamar y yo muero de sueño, te veo mañana en la escuela…- me quede en blanco y después hable.
-¿Oye y Andrew? ¿Va a ir?- Alice suspiro.
-No creo, ya tiene planeadas sus vacaciones- ¡Wow!
-Ok, nos vemos- me despedí.
-Bye- dijo Alice y colgué.
Minutos después Edward marco.
-¿Te agrada la idea?- pregunté, luego de haberle explicado.
-¿Qué si me agrada? ¡Amor, voy a estar contigo! ¡Obviamente me agrada!- reí.
-Ya sabía que por algo te amaba- susurré.
-Vaya, gracias- volví a reír.
¿Le digo ó no le digo?
-Andrew no va y me gustaría que llevaras a Jasper, pero sin Joshua- solté de golpe, Edward suspiró.
-Amor… esos dos nunca se separan, son prácticamente novios- rió.
-¡Pero son solo primos! Convéncelo o… ¡Yo que sé!- grité –Si ella me obligó a ir hasta la cafetería y que hablara contigo, lo cual agradezco mucho, ahora haré que ella se dé cuenta que tiene algo con Jasper-
-Ésta bien, trataré- dijo medio resignado, bostecé y él rió –te dejo dormir mi amor, te amo-
-Yo también amor- volví a bostezar –nos vemos mañana-
-Te amo- y colgó, recargué mi cabeza en la almohada, jalé mis cobijas y caí rendida.
Sofie
