¡Sesión de entrenamiento!

En el centro Pokemon de ciudad Shalour, se encontraba un joven entrenador Pokemon observando a través de la ventana de su habitación la copiosa lluvia del exterior. Era el momento de la siesta para él y sus amigos, o eso habían acordado, pero él prefirió tener un tiempo para sí mismo mientras sus compañeros de viaje descansaban.

Habían sido unos días muy agitados. En un abrir y cerrar de ojos, Korrina se había unido a su grupo por un tiempo y junto a ella lograron ayudarla a dominar la mega-evolución, aquella magnífica transformación que le permitía a ciertos Pokemon, no a todos, alcanzar una etapa más poderosa. También había podido evolucionar a su Fletchling a un Fletchinder y atrapar un Hawlucha, el cual fue fundamental para que Ash haya podido obtener su tercera, y más reciente, medalla de gimnasio de la región Kalos.

Ash observó con detenimiento el objeto que tenía en sus manos, la medalla que adquirió en esa ciudad. Faltaban 5 más para poder participar en la liga de esa región. Se sentía feliz y relajado en parte también por cómo se potenció su equipo. Lo tenía intranquilo el hecho de que con el transcurrir de los días en Kalos, no había capturado ningún Pokemon nuevo para adherirlo en su equipo. Tampoco Ash pensó que de los que había visto hasta el momento de su aventura lo convenciera como para incorporarlo para pelear a su lado.

-¿Ash?- una voz lo despabiló de sus pensamientos.

El joven, oriundo de la región Kanto miró hacia dónde provenía la voz y observó a una de sus acompañantes, Bonnie, frotando con su mano derecha sus ojos, intentando despabilarse. Estaba vestida con su conocido pijama de Tryant.

-Bonnie, ¿Qué ocurre?

-Prometimos ir a descansar todos- cuestionó la joven de 7 años al entrenador, ya más despabilada y con las manos en su cintura, esperando una respuesta convincente.

Ash rió al ver la postura que tomó la hermana de menor del líder de gimnasio de la ciudad Lumiose.

-Lo siento, lo siento- respondió Ash sonriente- es que simplemente no tenía sueño- se excusó- pero veo que fui el único…

Sus otros dos compañeros de viaje, Serena y Clemont no parecían compartir la postura del entrenador de Pueblo Paleta. La joven, de cabello castaño y un pequeño moño color rojo, se encontraba plácidamente recostada abrazada a su Pokemon, Fennekin, tapada con las sábanas y con el Pikachu de Ash descansando a un costado. En las mismas circunstancias, en la cama del frente, estaba su amigo Clemont. El joven rubio estaba destapado a diferencia de su amiga pero profundamente dormido.

-Vaya, que aburrimiento- se lamentó la infante al ver lo mismo que Ash. Tanto Serena como su hermano estaban lejos de despertarse a la brevedad.

A Ash le causó simpatía las acciones de la niña, de hecho, las compartía, sería una tarde larga y aburrida hasta que se levantaran sus amigos. El joven miró hacia afuera por la ventana y notó que la lluvia estaba cesando prácticamente. Una idea vino a su mente.

-Bonnie- llamó a la pequeña rubia, que había despertado a la fuerza a su compañero Dedenne de su sueño para ayudarla a entretenerse- ¿Qué te parece si mientras Clemont y Serena descansan, tenemos un pequeño combate?

Ash pudo ver cómo desde que pronunció la palabra combate, su pequeña amiga se emocionó de sobremanera. Eso le caía bien de ella, en ciertas cosas era muy parecida a él, era entusiasta y amaba a los Pokemon como nadie.

-¿En serio?- preguntó entusiasmada Bonnie poniéndose en puntas de pie y juntando ambas manos. Ash notó que sumado a todas esas acciones, la pequeña le sumó unos ojos de cachorro de Growlithe, esos que si les decías que no, eran capaces de hacer que uno se sienta la peor basura del mundo.

-¡Claro!- exclamó Ash- No te diría eso sólo por decirlo- aclaró colocándose su campera de siempre y agarrando sus pokebolas- pero recuerda, es un secreto, no lo tienen que saber los demás- le recordó colocando su dedo índice en sus labios, recalcando la acción de callar lo que iban a hacer.

Ash sabía que Clemont no estaba muy de acuerdo con que su hermana experimente las batallas aún, pero él pensaba que un poco de entrenamiento no le vendría mal. Cuando era chico, él era igual a ella, así que podía entender cómo se sentía cuando veía a todos los demás pelear y tener sus Pokemon menos ella.

El entrenador y la joven oriunda de Ciudad Lumiose salieron de la habitación y del centro, yendo al pequeño campo de batalla que estaba detrás del edificio. Ahí ambos se pararon en cada extremo, listos para el enfrentamiento.

-¿Lista?- preguntó el experimentado entrenador, posicionado y entusiasmado por el combate.

-¡Sí!- exclamó feliz la niña- Dedenne, vamos, ¡Yo te elijo!

Dicho esto, el pequeño roedor dio un brinco hacia el campo de batalla. Pequeñas chipas energéticas se desprendían de sus mejillas, anunciando a su manera que estaba listo para pelear.

Ash sonrío al ver la emoción de ambos. En momentos así es donde se sentía reflejado con la más pequeña del grupo.

Viendo que era la primera batalla "oficial" de Bonnie, Ash vio con buenos ojos darle cierta ventaja. Hawlucha parecía buena opción para el caso, el usarlo era beneficioso para él y para ella. Hace relativamente poco que había capturado al tipo lucha/volador y, aunque haya hecho un estupendo trabajo con un Pokemon mega-evolucionado como Lucario, una práctica contra un tipo con el que posea desventaja no vendría mal. Más siendo un tipo hada/eléctrico como Dedenne.

-Hawlucha, ¡Vamos!- gritó Ash arrojando su pokebola. De ella se liberó su nueva adquisición, mostrando una majestuosa ave de varios colores que, posada en sus dos patas, tomó una postura de lucha, lista para enfrentar lo que sea.

-Oh, así que Hawlucha- comentó Bonnie al ver el Pokemon de su amigo y rival de momento- Creo que olvidaste que los dos tipos de Dedenne son efectivos contra él Ash, ¡Me parece que yo seré la ganadora!

Ash volvió a sonreír, además de entusiasta era algo arrogante y sí, como él era cuando comenzó. Todavía recordaba que si no fuera por los consejos de Misty y Brock en su primer viaje, no sabía si hubiera llegado lejos en la liga de Kanto.

-Cierto… olvidé el tipo de Dedenne…- mintió Ash descaradamente. Bonnie pareció no darse cuenta y tomó el error de su amigo como verdadero.

-Bien, empecemos- dijo Bonnie ya ansiosa por empezar- Dedenne, ¡Usa embestida!

El pequeño roedor acató la orden de su entrenadora y amiga y emprendió un veloz ataque sobre su oponente.

-Esquívalo Hawlucha, ¡Ahora!- ordenó Ash a su Pokemon que fácilmente eludió el ataque.

-¡Ataque rápido!

El azabache observó sorprendido la reacción rápida de Bonnie, sabiendo que ninguna orden suya iba a evitar tal ataque. Dedenne fue certero con su ataque, golpeando a Hawlucha con sus mejillas haciéndolo retroceder.

-Hawlucha, usa… - Ash detuvo su orden al ver asombrado las consecuencias del movimiento de su rival. Su Pokemon tipo lucha parecía más lento en sus movimientos, y un leve destello eléctrico explicó por sí solo el por qué. Estaba paralizado.

-¡Impactrueno!- comandó la pequeña rápidamente. Dicho esto, el ataque del pequeño tipo hada dio justo en el blanco, dañando al Hawlucha de Ash.

-¡Hawlucha!- se acercó Ash a su Pokemon, preocupado- ¿Estás bien?- su Pokemon asintió demostrando que el daño que recibió no era suficiente como para derrotarlo.

De todas formas, Ash no pudo ocultar su asombro. Bonnie había hecho dos movimientos muy hábiles. Primero, engañándolo con la acometida débil que le dirigió para después atacar con una rapidez difícil de contrarrestar. Además, usar la habilidad de las mejillas de Dedenne para paralizar a su Pokemon no un detalle a dejar pasar. No había dudas que Bonnie había aprendido y mucho observando pelear a su hermano y a él. El entrenador de Pueblo Paleta sonrió, puede que haya empezado bien, pero no hay nada mejor que la experiencia.

-Buenos movimientos Bonnie-felicitó Ash a su rival- pero no nos vamos a dar por vencido, ¡Hawlucha, usa danza espada!

Dada la orden, Hawlucha fue rodeado de un resplandor color rojo que como inició se esfumó al instante.

-No sé cuál sea ese movimiento…- fue sincera Bonnie con sí misma -… da igual, Dedenne, ¡Impactrueno de nuevo!

Ash sonrió.

-Lo siento Bonnie, pero no caeré dos veces con el mismo truco, Hawlucha, ¡Protección!

Con la orden, el acto del Pokemon de Ash anuló completamente la electricidad que iba destinada a dañarlo. La joven oriunda de Lumiose quedó boquiabierta.

-Y ahora, ¡Usa ala de acero!- ordenó Ash rápidamente, aprovechando la sorpresa de su rival. Las alas de su Pokemon se tornaron de un blanco brillante.

A pesar de la disminución de la velocidad que sufrió Hawlucha, Dedenne no hizo movimiento al no recibir orden de una anonada Bonnie que no podía creer que su ataque se haya desvanecido prácticamente en el aire.

El golpe fue certero y efectivo, dejando al roedor fuera de combate.

-Oh… perdí- lamentó Bonnie al ver a Dedenne incapaz de ponerse de pie o seguir peleando.

-No te lamentes Bonnie, ¡Diste un estupendo combate!- felicitó nuevamente Ash a la pequeña- me dejaste sorprendido con tus movimientos al principio, no me los esperaba.

Bonnie le agradeció con una sonrisa a su amigo que se acercó a consolarla por su derrota en su primera batalla.

-Gracias Ash…-contestó la niña recogiendo entre sus brazos a su Pokemon suspirando aliviada al ver que se encontraba bien, sólo que dormido- Enserio, gracias a ti en parte pude hacer esa combinación.

Ash arqueó una ceja, incrédulo.

-¿En serio?

Bonnie asintió.

-Sí, siempre veo en tus peleas que eres de tomar la iniciativa, así que pensé que sería bueno usarlo- explicó la pequeña observando a su Pokemon descansar en sus brazos- y lo de paralizar lo sé, bueno, por mi hermano. Con él y la ayuda de Dedenne, aunque no parezca, voy aprendiendo mucho de los de tipo eléctrico- finalizó con una sonrisa orgullosa de sus dichos.

-Vaya- exclamó Ash asombrado por las palabras de su amiga- es bueno saber que tienes habilidad, Bonnie, estoy seguro que cuando empieces tú viaje y compitas en la liga de aquí, ¡Te irá estupendo!

-¡Gracias Ash!- dijo la pequeña feliz por las palabras de uno de sus modelos a seguir. Como lo eran él, obviamente su hermano y Serena para ella.

-Bien, vamos a hablar con la enfermera Joy para que cure rápido a nuestros Pokemon así ni Clemont y Serena se enteran de nuestra batalla, ¿Si?- le comentó Ash a Bonnie colocando su dedo índice enfrente de sus propios labios, dándole a entender a la chica que sería un secreto su sesión de entrenamiento.

-¡Sí, vamos!- sentenció alegremente la pequeña, emprendiendo viaje corriendo al centro.

Ash estaba por hacer lo mismo hasta que una figura en el cielo llamó poderosamente su atención. Entrecerró sus ojos para intentar tener una más precisa visión de lo que fuere y notó la figura de un Salamance en el aire, volando a una gran velocidad cruzando el firmamento aún cubierto con nubes grises. Poco más que eso pudo ver, sacando que sobre el Pokemon tipo dragón, se podía vislumbrar una figura de un hombre, seguramente, envuelto en un abrigo. Lo más llamativo para Ash fue que de la capucha de la vestimenta se podía distinguir claramente un mechón de cabello color azul, uno no muy común.

El entrenador se quedó observándolos hasta que se perdieron de vista. No sabía bien por qué, pero le parecía que esa persona no era precisamente amistosa. Aunque sólo era una intuición.

-¡Ash, vamos!- lo llamó Bonnie desde la puerta trasera del centro.

Ash escuchó la voz de su amiga y fue corriendo a su encuentro para curar a su Pokemon.


Espero realmente que les hayan gustado estas dos partes.

Para darle cierta continuidad, voy a publicar una vez por semana un capítulo. Es la primera vez que intento escribir algo largo y prefiero dejar un tiempo en el caso que mis responsabilidades me impidan continuarlo o publicar si tuviera que hacerlo. Siendo hoy Lunes, voy a tomarlo como referencia para poner de aquí en más, los capítulos que me tome terminar esto.

Como siempre, muchas muchas gracias por leer y cualquier crítica o comentario es siempre bienvenido para mejorar lo más que se pueda :)

¡Hasta el próximo Lunes!