Hola a todos. Nuevo episodio. Gracias a todos por leer y comentar. Siento no haber actualizado (Mas explicaciones abajo XD)
Orgullo con magia/sin magia.
Capitulo 2.
Trabajar es duro. Son pocos los que realmente disfrutan de su trabajo. Ahora ¿Qué pasaría si aparte, te obligaran a trabajar con alguien que enserio te desagrada? Claramente uno no estaría feliz… es más tendría un humor de perros…
-Por todos los ponys… - bufo una pony terrestre con mucha molestia mientras caminaba a pasos pesados hacia su huerto de manzanas. Iba murmurando y maldiciendo por lo bajo pues parecía que le destino estaba en su contra aquel día.
-Emm… ¿A dónde iremos primero?- pregunto un Trenderhoof con entusiasmo.
Como respuesta Applejack le mando una mirada furiosa y un bufido, Trend se asustó un poco por el gesto de la yegua bajando sus orejitas por unos instantes y retrocediendo un par de pasos pero inmediatamente cambio su expresión por una sonrisa pícara y se limitó a seguir los pasos de Applejack hacia el huerto norte de manzanas.
Escribir un artículo sobre Sweet Apple Acres era la llave para salvarse de la banca rota, si todo salía bien y era bien vendido podían incluso ganar mas fama y dinero, de la que tenían en un principio. Applejack lo sabía perfectamente pero aun así, ella pensaba que su abuela era la pony ideal para contarle a Trenderhoof sobre la granja, después de todo, ella fue quien la vio nacer y crecer hasta convertirse en lo que hoy era, sin embargo la yegua mayor había insistido en que fuese ella la "guía" del unicornio. Lo último que le faltaba, era que su familia se pusiera en su contra.
Ambos ponys rubios continuaron su andar hasta que llegaron al huerto norte de la plantación, quizá el mas grande de todo Sweet Apple Acres. Applejack, quien mantenía su seria mirada en el suelo, se dio vuelta para mirar al corcel y soltó un profundo suspiro de resignación.
-Bien comenzaremos por aquí- dijo con calma señalando los manzanos.
Trend, le echo una mirada de confusión y abrió su boca para hablar pero la yegua rápidamente lo interrumpió poniendo un casco en sus labios y mirándolo con enojo. -Escucha, vamos a estar recorriendo la granja juntos todo el día, así que pondré las reglas para evitar "retrasos"- dijo sin quitar su pata de la boca del corcel - Primero, yo seré quien decida adonde ir, como ir y en qué momento ir, no quiero escuchar ninguna de tus sugerencias. Segundo, mientras yo esté hablando no dirás una sola palabra y Tercero, terminaremos cuando yo crea que es suficiente, ¿entendiste?- le pregunto arqueando una ceja. Trenderhoof solo asintió con dificultad.
El unicornio hizo levitar una pequeña libreta del interior de su suéter verde junto con una pluma que estaba en uno de sus bolsillos. Escribió un rápido apunte y observo a la pony terrestre con una sonrisa de entusiasmo.
-Muy bien, comencemos con este huerto entonces- continuo Applejack quitando su casco de la cara del potro. -Este es, el huero norte, el primero y más grande. - se acercó a uno de los árboles y le dio una ligera patada haciendo que cayeran un par de manzanas- así cosechamos las manzanas, es un trabajo duro pero es la mejor forma de hacerlo y…- paro su discurso en cuanto se dio cuenta que Trend no había anotado ni una sola palabra de lo que estaba diciendo -¿Por qué no estas escribiendo? Tu trabajo es escribir- le reprocho la yegua.
-Bueno… es solo que, nada de lo que has dicho me sirve para el artículo- confeso el potro con una sonrisa nerviosa.
Applejack frunció su rostro con enfado al escucharlo -¿Y porque no me lo dijiste?
El corcel bajo sus orejitas asustado -Porque me ordenaste no hablar.
La yegua se mantuvo en silencio analizando sus propias palabras, dándose cuenta de su reacción tan tonta que la hizo sentirse avergonzada frente a Trenderhoof. -Bueno, como sea… ¿Qué es lo que necesitas para escribir el articulo?- pregunto poniendo una pesuña sobre su barbilla.
-Sentimientos…- contesto el unicornio mirándola directo a los ojos. Applejack le devolvió la mirada con confusión -Emm… me refiero a que todos sabemos cómo se cosechan las manzanas, como las venden y todo eso. Lo que necesito es la manera en que te sientes tu cuando las cosechas ¿Qué fluye por tu cuerpo? Adrenalina, Éxtasis, miedo… todo junto. ¡Eso es lo que quiero saber!
La pony de melena rubia se quedó callada mirando al corcel, jamás pensó que fuera tan… ¿profundo? -Pues… creo que si es adrenalina- dijo no muy segura. - No, es alegría… no, es…
-Tranquila Applejack, tomate un segundo para pensarlo- comento el unicornio levantando su rostro con su casco -Tenemos todo el día- finalizo con una cariñosa sonrisa.
La pony terrestre asintió mientras cerraba sus ojos levemente respirando el aire puro del campo, el viento acaricio su melena rubia jugando con sus hebras doradas entre sus corrientes. La paz reino por unos instantes manteniendo un ambiente tan callado que casi podía escuchar su corazón latiendo.
-Tranquilidad… me provoca una gran tranquilidad, satisfacción y alegría, eso es lo que siento al inhalar el aire de mis manzanos- dijo abriendo sus ojos para mostrar una mirada de paz al unicornio.
-Perfecto…- contesto Trend anotando cada palabra dicha por Applejack en su libretita. -Por favor continua.
-Al patear los árboles, una descarga de emoción pasa por mi cuerpo, es reconfortante, excitante es una sensación única… También…- La pony terrestre continuo relatando cada sentimiento que experimentaba al mantener y cultivar una granja de manzanas. Trenderhoof la escuchaba atentamente, anotando sus palabras en su libreta e interrumpiendo solo cuando se le ocurría una pregunta ocasional.
La tarde transcurrió bastante rápido, pintando el cielo de un brillante tono ámbar con toques rosados, el sol de Celestia comenzó a descender llevándose la luz que iluminaba a Equestria.
Bajo un enorme y frondoso manzano, se encontraban dos ponys de melena rubia recostados en el pasto bajo el árbol. La yegua, Applejack hablaba sin parar con mucho entusiasmo y emoción en cada palabra que articulaba, sus ojos verdes brillaban mientras relataba sus historias y experiencias a su compañero, quien se limitaba a escuchar con mucha atención e interés.
-Entonces ¡BOOM!, un hermoso arcoíris cubrió todo el cielo y apunto en dirección a la granja. Fue entonces cuando me di cuenta de que mi destino estaba aquí, regrese tan pronto como pude con mi abuela y mi hermano, voltee hacia mi costado y mi Cutie Mark había aparecido, desde entonces he trabajado muy feliz en Sweet Apple Acres- dijo la yegua de forma orgullosa cerrando sus verdes ojos recordando como descubrió su propósito en la vida.
Apenas había pasado un día, mas concretamente una tarde y ese escaso tiempo fue suficiente para que Applejack se abriera al corcel. Lo que comenzó con una especie de entrevista para el artículo, término en una larga y amena charla que ambos disfrutaron como si de viejos amigos se tratasen.
La yegua finalizo su historia con una leve sonrisa en su rostro y volteo la vista a su compañero quien le devolvió la mirada desde el suelo donde estaba recostado.
-¿No anotaste nada de lo que te conté?- pregunto viendo la abandonada libreta de Trend tirada a un lado de su cuerpo.
-No, hace horas que termine mis apuntes- contesto con una sonrisa de satisfacción.
Applejack soltó una leve risa pensando que realmente exagero con sus historias - Entonces ¿Por qué no me detenías?
-Porque me gusta escucharte hablar- contesto el unicornio con sinceridad -Creo que es la primera vez que me hablas con tanta confianza- dijo riendo.
La pony terrestre también dio una carcajada y mantuvo sus ojos en los de Trenderhoof -Bueno no eres tan idiota como pensaba. No cuando te quedas callado en vez de presumir tanto sobre ti.- dijo con la típica honestidad que la caracterizaba. Rápidamente se dio cuenta que sus palabras sonaron un poco bruscas, dio una mirada de perdón temiendo que el potro se hubiera sentido ofendido.
-Jajaja no lo soy- contesto entre carcajadas para sorpresa de la yegua -Sé que a veces parezco irritante… pero la verdad, es que… no tengo muchos amigos. Viajo por toda Equestria, jamás he tenido tiempo de hacer una verdadera amistad, por eso cada vez que tengo la oportunidad de hablar con alguien…bueno yo… realmente exagero - confeso bajando sus orejitas con algo de pena.
Applejack lo observo atentamente sin saber que decir, una parte de ella se sentía un poco culpable por haberlo tratado tan mal anteriormente y otra se mantuvo feliz por haber conocido un poco del verdadero Trend.
-Bueno ya se hizo muy tarde- comento el corcel mirando al cielo oscurecido y ya pintado con algunas estrellas.-Sera mejor descansar por hoy- dejo poniéndose de pie rápidamente para extenderle un casco a la pony terrestre. Applejack lo tomo y se levantó quedando bastante cerca del unicornio, que solo le sonrió alejándose un par de pasos de ella.
-¿Vas a quedarte en la posada de Ponyville?- pregunto la pony terrenal empezando a caminar hacia su granero. Trenderhoof asintió levemente con la cabeza mirándola mientras se iba.
-Si pero me quedare un par de minutos para revisar mis apuntes- contesto el corcel haciendo levitar su libretita frente a él y comenzando a leer una y otra vez lo que había escrito. Applejack le echo una última mirada por sobre su hombro, sonriendo con una mueca extrañada. El día no fue tan malo como pensó.
Trenderhoof desvió su vista de la libreta a la yegua que iba desapareciendo de su vista. En cuanto se fue de su campo visual miro atentamente a las estrellas y las contemplo con asombro manteniendo su boca abierta por el increíble resplandor de estas…
La mañana llego al pueblo conocido como Ponyville, como todos los días el sol se hazlo en el cielo dando calor y brillo a los habitantes de Equestria. La luz daba una sensación de tranquilidad y paz, sin señales de problemas, a menos que uno los provocase…
En Sweet Apple Acres, una pony terrenal de melena rubia y pelaje ámbar se encontraba recostada en su cama de sabanas blancas. El canto de un gallo resonó en su habitación con fuerza, indicándole que ya era hora de levantarse para comenzar un nuevo día de trabajo.
Se levantó en su cama erguida sobre su colchón, respirando con fuerza mientras trataba de alejar el sueño de su cuerpo. El sol se filtro por la ventana de su habitación calando directo en su rostro. Rápidamente agito su cabeza enérgicamente y tomo su inseparable sombrero para colocarlo sobre su cabeza, lista para emprender otro día de labor…
En la planta baja de la casa perteneciente a la familia Apple, se encontraban dos yeguas y un enorme potro tomando el desayuno tranquílame. Los tres mantenían una agradable charla casual, hasta que escucharon los pasos de Applejack por las escaleras.
-Buenos días manzanita- la saludo la abuela Smith meciéndose con calma en su silla.
-Buenos días a todos- respondió la yegua con una alegre sonrisa a sus hermanos y a su abuela mientras se sentaba a la mesa. Big Macintosh la miro con serenidad masticando un poco de heno entre su boca.
-¿Qué tal va el articulo?- pregunto el enorme corcel. Applejack de inmediato formo una sonrisa en su rostro al recordar la agradable tarde que paso con Trenderhoof e inevitablemente se sintió un poco nerviosa.
-Bastante bien- respondió bajando su mirada de ojos verdes al suelo -Ayer tuvimos un gran progreso, espero que para hoy podamos terminar y él solo se encargara de los detalles.
-Es bueno que no tengas tanto trabajo- comento la pequeña Apple Bloom mirando por la ventana de la casita - Parece que hay otro ladrón de manzanas en el huerto. Está escondido bajo un árbol de la plantación norte.
Applejack soltó un leve bufido, generalmente algunos ponys ladrones iban a su huerto para hurtar su manzanas. La mayoría de las veces se salían con la suya, puesto que la granja era demasiado grande, sin embargo, las pocas veces que Applejack o Big Macintosh atrapaban a los ladrones, no tenían piedad con ellos.
-Yo me encargo- exclamo la pony de melena rubia tomando un pala entre su boca y acercándose a la puerta -¿Qué está haciendo ahora?- le pregunto a su hermanita, quien mantenía su mirada fija en la ventana.
-Nada, solo está ahí escondido, casi parece muerto- respondió la Crusader un poco confundida por la actitud del ladrón. Applejack se acercó hasta la potranca y echo un vistazo hacia afuera viendo claramente un cuerpo de pelaje café tirado en el pasto.
-¡Trenderhoof!- grito al reconocer la silueta del unicornio. Rápidamente salió por la puerta galopando hasta el cuerpo de Trend. Los demás Apples se miraron entre ellos sin comprender muy bien lo que pasaba. Esperaban, no hubiera pasado nada malo.
Continúo su trote hasta llegar junto al corcel quien estaba tirado de espaldas en el pasto bajo el mismo manzano, en el que habían estado juntos la tarde anterior. El pelaje marrón claro de Trend estaba cubierto por las hojas que caían del follaje del árbol, sus lentes entre la maleza a un lado de él y su melena rubia despeinada llena de palitos y hojas del manzano.
Applejack lo miro de forma extrañada, rodeando su cuerpo, comprobando que siguiera respirando. Colocó se un casco sobre su estómago hasta sentir el suave y tranquilo golpeteo de su corazón, no había duda, estaba profundamente dormido.
La pony granjera bajo su cabeza hasta posicionarla cerca de la oreja derecha del potro, tomo una leve exhalación preparándose para despertarlo con sutileza y suavidad -¡TRENDERHOOF LEVANTATE DE UNA BUENA VEZ!
El fuerte grito despertó al unicornio de golpe, haciéndolo pegar un gran salto del susto que terminó por ser una caída directo al pasto… de cara. El potro apenas terminaba de comprender lo que sucedió cuando escucho las carcajadas de Applejack prácticamente en su cara. Sus ojos purpura se posaron sobre la pony terrenal con un deje de confusión y vergüenza, mientras ella continuaba riendo aun mas por la expresión en el rostro de Trend.
-Uhm…- murmuro el corcel poniéndose de pie y sacudiendo su suéter de todas las hojas -¿Qué está pasando?
Applejack rodaba en el piso sin poder parar sus carcajadas hasta que sintió que su estómago le dolía, lentamente detuvo su burla para mirar al potro frente a frente. -Eso jaja te iba a preguntar yo. ¿Qué estabas haciendo ahí dormido?- dijo aun soltando una leve risa.
Trenderhoof sonrió apenado haciendo levitar un pequeño peine de su bolsillo y pasándolo por su melena, peinándola y sacando todos las ramitas y hojas que habían caído en ella -Caí ante el sueño, estaba corrigiendo mis notas y me quede dormido- confeso sacando su libretita de su ropa y releyendo todas las notas.
La pony de pelaje ámbar lo miro con sus ojos verdes muy abiertos -¿Pasaste aquí toda la noche?
-Eso creo.
-¡Que tonto eres! ¿Cómo se te ocurre hacer eso?- le recrimino Applejack poniendo una expresión de enfado -¡Sabes lo peligroso que puede ser este lugar de noche!
Trend le sonrió restándole importancia a sus palabras -Lo sé, pero las estrellas se ven asombrosas- respondió mirándola a los ojos- En Manehattan son totalmente opacadas por las luces de los edificios- continuo bajando su vista al suelo - Aquí se ven increíbles. Además quería comprobar lo que me dijiste.
-¿Qué cosa?
- ¿No lo recuerdas? Dijiste que las noches eran tan tranquilas que no se oye ni "pio" hasta que los gallos te levantan- contesto el potro ampliando su sonrisa. -Claro que un gallo no fue suficiente para despertarme, tuvo que ser una linda pony la que me levantase.
Applejack lo miro fijamente siendo correspondida por los ojos purpuras del unicornio. Trend carecía de sus lentes por lo que la yegua tenía una vista completa de su rostro. Una vez escucho decir a Rarity que Trenderhoof era uno de los corceles más apuestos de Equestria, sin embargo ella jamás pudo dar crédito a esa afirmación… hasta este momento. Las brillantes iris purpuras de sus ojos junto con su media sonrisa descarada le daban un aspecto muy diferente al que ella recordaba le primera vez que lo vio… nuevamente sentía que estaba viendo al verdadero Trend.
-Bueno, espero que hayas disfrutado del espectáculo, tenemos mucho trabajo para hoy- comento la yegua desviando su mirada hacia el suelo.
El potro asintió mirando igualmente al pasto bajo de ambos - Si, por supuesto. Lo natural me gusta pero tienes razón hay que seguir con el trabajo- dijo volviendo a levitar su libretita.
-¿Vas a seguir revisando eso? Ya pasaste toda la noche leyendo las notas- comento Applejack al verlo intentar leer las palabras, cosa que le resultaba complicada a falta de sus anteojos.
-Soy muy dedicado con mi trabajo ¿sabes? Escribir es una de las cosas que mas me gustan, me apasiona hacer bien mis artículos-. Respondió buscando sus blancos lentes en el suelo.
La pony terrenal asintió, comprendía perfectamente el sentimiento, ella también amaba su trabajo. Miro al potro tirado en el pasto buscando algo, cuando vio sus anteojos y los tomo entre sus cascos para dárselos. -¿Una de las cosas que más te gustan?- cuestiono pensando que debía ser su mas grande amor.
-Así es. Hay muchas otra cosas que me agrada hacer o… ponys que llaman mi atención- respondió cambiando su sonrisa a una picara expresión, mirando de cerca a la yegua.
Applejack bufo poniendo sus lentes frente a su cara y bajado la vista - Como sea, aquí tienes- dijo molesta por el comentario. No entendía como de un agradable potro pasaba otra vez a un semental idiota.
Trenderhoof levito los lentes con su magia y los coloco sobre sus ojos para justo después abrirlos y continuar leyendo su libreta. La pony granjera lo observo dándose cuenta que los enormes anteojos blancos casi cubrían la mitad de su rostro.
-¿Tienes que usar lentes tan grades?
-Está de moda- comento el unicornio con orgullo.
-Esa moda es horrible- bufo Applejack con burla (N/A: Lo siento hipsters L)
Trenderhoof soltó una leve risa y despego su vista de las notas para mirar a Applejack -No lo creo, me hace lucir más guapo- finalizo muy cerca del irritado rostro de la yegua quien solo lo alejo con su casco casi en un golpe.
Momentos mas tarde, un unicornio y una yegua terrestre iban trotando tranquilamente hacia la casita en medio de la granja Apple. Trenderhoof admiraba encantado, cada elemento que componía el huerto, estaba fascinado con la simpleza y naturalidad de todo pues no paraba de preguntarle cosas a Applejack quien le respondía muy a duras penas por el insistente entusiasmo del corcel.
Ambos entraron en dicha construcción pues la yegua le ofreció al potro desayunar en su casa, cosa que estaba segura, no iba a rechazar. Sentía que se lo debía por el susto de hace un rato…
-Bueno, te prepare mi especialidad- dijo la pony terrenal de forma orgullosa, sacando un montón de ingredientes de los cajones y comenzar a revolverlos. Es menos de una hora un enorme y hermoso pay de manzana se encontraba ente la cara estupefacta de Trenderhoof.
El unicornio se quedó sin habla contemplando el postre, su lengua colgando hacía un lado y sus ojos abiertos hasta el tope respirando el delicioso aroma que emanaba.
-Oh Applejack, esto se ve tan increíble- decía mientras devoraba el pay en su boca -Muchas gracias, de verdad esta tan bueno que podría besarte.
La yegua río ante el comentario tomándolo como un alago y sonrió orgullosa. Todos amaban sus pays -Jajaja ni que fueras tan afortunado- exclamo con burla.
-Me siento con suerte…
Applejack volteo su cabeza para contestar pero paro al sentir una cálida sensación en su estómago. Sus ojos se abrieron como platos mientras sentía algo muy suave invadir su boca. Paso unos segundos en shock saboreando el tierno beso que Trend le proporciono con sabor a su pay de manzana…
Hasta aquí el capítulo dos. Primero que nada perdón por no subir capitulo, perdí el archivo donde tenía el fic L. Estoy reescribiendo todos jeje
Espero les haya gustado déjenme un comentario, una crítica o una sugerencia. La acepto todas. Gracias por leer a todos.
Lamento no poder hacer una "Historia de la mente de Equestria" para todos los que me mandan mensaje. Se me olvidan los nombres jejeje
