Prov Marshall
No puedo respirar, acaso ¿Acabo de escuchar bien?, se casara…. Se casara… y, ¿Se irá?, ¿Así como así?.. No… ¡No puedo moverme!, yo... Yo...
-G-Gumball... - ¡Mierda! No puedo hablar bien, apenas si logro pronunciar su nombre.
-D-dime Marshall –
-¿Podemos ir al Dulce Reino?, necesito que me ayudes con un experimento que salió mal... - ¡Casado o no, debo de confesármele!.. Sin importar que….
-¿Experimento?, pero, si tu odias la ciencia-
-Por favor, te lo suplico…. Salió terriblemente mal y es grave…. – ¡No puedo ni verle a los ojos!, ¡¿Pero qué carajos me pasa?! Por todo Aaa ¡Soy el Rey Vampiro con un demonio!
-Si tú lo dices, creo que no hay nada que hacerle –
¡A, por fin! Le llevare, y…. bueno... lo demás se me ocurrirá allá.
-¿Marshall, podrías adelantarte?, tengo algo que decirle a mi futuro esposo – ¡La odio! Lo dijo a propósito… sabe que amo a Gumball… y aun así me lo restriega en la cara.
-¡Claro! Mientras más rápido nos vallamos, más pronto salvaremos a mi pueblo – dije tratando de no morderme la lengua mientras bajaba flotando por las escaleras, mas sin embargo, y ¿Si los espió?
Me convertí en murciélago y me acerqué a las escaleras lo más sigilosamente posible que pude para poder escuchar atentamente.
-Gumball querido, escucha bien lo que te voy a decir –
-¿S-si Fionna?-
-Quiero que termines tu relación con Marshall, ¡No quiero que sean ni conocidos!, ¿Has entendido bien? – Dijo mientras se cruzaba de brazos.
-¡Pero Fionna!-
-¡PERO NADA! Si no lo haces, lo nuestro termina hoy-
-Entiendo…. –
Gumball… no… por favor ¡No!.. Debo de ser fuerte y contener las lágrimas, será mejor que lo espere afuera…..
No podía dejar de pensar en que estaba pasando, Acaso, ¿¡Todo por lo que e luchado se irá al carajo solo por esa niña tonta y mimada!?... ¡No lo permitiré!, ¡Jamás!.
Cuando Gumball salió ni siquiera me dirigió la mirada, todo el camino al dulce reino estuvo callado… mirando al lado opuesto… ¿De verdad... le dolía tanto como a mí?, entonces eso quiere decir que me quiere... ¿No?... pero, si me quiere, entonces, ¿¡Entonces por qué no me mira tan siquiera!?
Al llegar,Lord Monochromicorn dejo a Gumball en su alcoba así que me dirigí flotando a su habitación.
-¡Ve al laboratorio, en un momento te alcanzo! – Grito Gumball bajándose lo más que podía su camiseta para ocultar su atrevida ropa interior.
No podía dejar de verlo… se había servido en bandeja de plata; me dirigí a los grandes ventanales que tenía en su habitación, cerré las cortinas… de ahí me dirigí a la puerta y la cerré con candado.
-¿M-Marshall?- lo miré de reojo, estaba totalmente sonrojado, se miraba tan lindo e inocente. - ¿T-Tan serio es que no puede esperar a que me vista? –
Tantas cosas pasaban por mi mente... verle así… tenerle cerca… pero… yo, ¡Yo quiero mas!... Definitivamente… ¡No escaparas esta vez de mi Gumball!
Prov Gumball
¿¡Pero que hace Marshall!?... solo se queda quieto , viéndome... que vergüenza; cierro fuertemente los ojos.
-Gumball mírame por favor, no soporto que me ignores… tu no me hagas eso, te lo suplico-
- ¿Marshall? - levante lentamente la mirada al otro lado de la habitación solo para verle, ¿¡Estaba llorando!? ¡No… no puede ser!, justo como…. ¡¿Justo como en mi sueño?!
-¿¡Qué pasa Marshall, por qué lloras!? – le grite temblorosamente mientras le observaba como había dejado de flotar solo para caminar hacia mí, justo enfrente de mí…. el solo me abrazo por arriba de los hombros, yo, yo, no sabía que hacer, estaba en shock, no solo por la idea de que fuese exactamente a mi sueño, si no que ¡Era el! Y por si no fuera poco ¡Yo estaba en ropa interior!
- Te amo Gumball –
Su voz estaba quebrada por el llanto, ¡Justo como en mi sueño!, eso quiere decir que… lo que decía era sincero, no se trataba de otra de sus bromitas, y eso solo lo hacía más doloroso… ¿Por qué?... ¿Por qué me dice eso justo ahora?... ¿Es acaso por mi extraño compromiso?... ¡Es verdad!... cuando yo le abrace y trate de decir lo que le iba a decir en el sueño, ¡aparecerá Fionna! Y ¡Así podre acabar con el estúpido compromiso!, eso es ¡simplemente brillante!... pero… ¿Hacerle eso a él? …. No podría usarlo así como así…. Mas sin embargo… no sería usarlo… Si… si yo lo que siento por el… es mutuo.. ¿No es así? …. le abrace, y mis ojos se comenzaron a cristalizar…. Justo como lo había soñado…
-Yo… Yo también te amo Marshall… - ¿Por qué mi corazón esta así? Siento como... como si se me fuese a salir del pecho en este mismo instante….
-Gumball… ¿¡Es enserio!?- Me separo bruscamente del abrazo y cuando lo mire... estaba totalmente sonrojado, tratando de sonreír, parecía como a un pequeño que le hubiesen hecho feliz después de un berrinche… hasta sus puntiagudas orejas parecían que saltaran de felicidad por esas simples palabras…
-Yo… cuando te dije eso sentí mi corazón latir fuertemente… y… sentía que quería salirse de mi pecho… así que…. – No me dejo ni terminar de hablar cuando ya le tenía a unos centímetros de mi… me había tomado por la cintura, se acercaba cada vez más a mi….y…
Prov Autor
Marshall había tomado totalmente a Gumball, y con un tierno beso le fue acercando lentamente a la cama, quedando Gumball sentado.
-Marshall… si no nos apuramos tu pueblo…tu pueblo… -
-No te preocupes por ellos Bubbs- Susurro Marshall, dejando a Gumball totalmente acostado.
-¿Cómo puedes hablar así de tu pueblo?- Dijo elevando un poco la voz mientras fruncía el ceño – Yo jamás abandonaría a mi pueblo- replico.
-No le he abandonado Bubbs, mamá está cuidando muy bien de el - pronuncio coquetamente.
-Aunque digas eso…-
Mas sin embargo Gumball se vio interrumpido por otro beso sorpresa del vampiro coqueto, pero, ese beso era distinto, Gumball comenzó a sentirse extraño, la cabeza le daba vueltas y sentía "las mariposas" en el estómago, sabía que debía de parar eso, la pregunta era ¿Cómo?
Marshall comenzó a subir la intensidad del beso, no podía evitarlo, su corazón inundaba su razón, y por si eso fuese poco, el mar de emociones la sepultaban al otro lado del mundo, consiguiendo así dejarse llevar por el intenso momento.
-Marshall…- Pronuncio Gumball entre gemidos. Las palabras salían sobrando cuando podía sentir la calidez del cuerpo de su amor rozando tan cerca del suyo. El sabor de Marshall lo embriagaba completamente, tenía que terminar eso y rápido mas no quería... Internamente deseaba que esa noche no tuviera que llegar nunca a su fin, y fue cuando lo recordó, ¡El show!
Prov Gumball
Su calor… su sabor… su esencia… las… las amo… pero, el show…
-Marshall… por favor detente…- al abrir los ojos pudo ver a un muy excitado Marshall... al verle a los ojos podía sentir como se perdía en ellos; poso su mano izquierda en el cabello del azulado, acercándolo aún más a él. Sin darse cuenta sus piernas se comenzaron a separar abriendo paso a la rodilla izquierda de Marshall; sentía como pasaba cariñosamente sus uñas por su cadera, jugando con sus muslos, y para arruinarlo eso solo le excitaba aún más haciendo visible el bulto bajo su ajustada ropa interior.
Marshall se separó lentamente de sus labios y soltó una risita traviesa.
-¿Qué me detenga? Y ¿Dejarte así?, ni hablar Bubbs – Le sonrió traviesamente mientras bajaba lentamente.
-¡Ma-Marshall! ¿¡Que-Que haces!? – Apenas si lograba hablar mientras Marshall mordía ligeramente su miembro sobresaltado por encima del bóxer.
-Ah… D-Detente…- se aferró fuertemente a las cobijas bien dobladas de su cama mientras sentía como Marshall bajaba de a poco su bóxer, pero cuando estuvo a punto de lograrlo Gumball lo empujo haciendo que Marshall se callera de la cama.
-¿¡Pero qué te pasa Bubbs!? –
Me pare para poder subirme el bóxer y buscar un pantalón limpio.
-No deberíamos de estar haciendo estas cosas Marshall…-
-¿Por qué no?, ¿Acaso no nos amamos?, ¿Qué hay de malo en ello?- Insinuó Marshall poniéndose de pie.
-No es eso Marshall- no podía verle, tan solo tratar me ponía la piel de gallina, era un sentimiento más fuerte del que había pensado; sentir como la conciencia se te va mientras eres inundado por la calidez del otro, sientes una dosis exagerada de adrenalina recorrer todo tu cuerpo y luego… es puro placer….
-¿Entonces?-
-¿Entonces?, ¿¡Entonces!? – Eleve más la voz – ¿Quieres saber?, me voy a casar, ¡Todavía no lo hago y ya estoy siendo infiel!, ¿¡Eso se te hace poco!? –
La verdad es, que no sabía que decirle, no podía decir "Ey ya no sigas que tengo que ir a dar un espectáculo en un club nocturno", ¿Qué iba a pensar de mi si le decía eso?
-Entonces, ¿Por qué no lo cancelas? – Dijo mientras caminaba hacia mí, yo solo podía caminar lentamente hacia atrás.
Mire fijamente a Marshall, no podía creerlo, jamás creí ver al Rey de los Vampiros así.
-Aun- Aunque quisiera… no sé como cancelarlo Marshall… -
-Dime Gumball… ¿De verdad te quieres casar con ella? –
¿Por qué me hacia esa pregunta?... ahora que lo pienso… ¿Por qué nunca termine con ella antes? Y lo peor… deje que me gobernara por un sentimiento que se extinguió hace ya mucho tiempo… Marshall tenía razón, ¡Soy un cobarde!, estar con Fionna solo por protección….
-No quiero- pronuncie mientras desviaba la mirada – Ni siquiera le quiero-
-¿¡Entonces!?-
-Veras Marshall… - Mire la hora, 8:57, aún tenía tiempo para confeccionar todo lo demás, así que me senté en la cama – Por favor toma asiento –
Marshall se acercó y se sentó a mi izquierda.
-Hace siete meses estaba aburrido en el laboratorio y entonces decidí crear nuevos compuestos químicos, pero salió mal, el compuesto tomo vida propia y entonces….
Flash Back
(Gritos de la dulce gente)
Salí a los patios del castillo tratando de divisar a la extraña mezcla color azabache, cuando la encontré, pareciera estar vomitando sobre los muros del castillo y me di cuenta que el área que entrara en contacto con esa cosa terminaría pudriéndose hasta desaparecer, tenía que hacer algo.
-¡Piñata! – Grite
-¿Si Dulce Príncipe? –
-¡Por favor comunícale a Lord Monochromicorn que saque de aquí a la dulce gente, y que sea rápido! –
Piñata acato la orden y enseguida pude ver como todos eran evacuados, así que me concentre en la asquerosa criatura. Corrí al laboratorio y comencé a tratar de crear un antídoto, algo que lo desintegrara, y cuando termine de crearla…. Aparece la Reina Helada volando por encima del castillo.
Corrí lo más rápido que pude a la sima - ¡Reyna Helada, tienes que irte de aquí, es peligroso! – le grite.
-Ho, Príncipe, he traído a mi ejercito de pingüinos, ¡Ríndete y se mío O, sufrirás! – Soltó una risa macabra.
-¡No lo entiendes!- le grite, pero desde lo alto pude divisar a esa cosa dirigiéndose a los pingüinos - ¡Reyna Helada, tus pingüinos, mira! – señale a donde estaba esa cosa.
-No caeré en tu trampa Dulce Príncipe –
Cuando volví a voltear observe que Fionna y Cake se aproximaban a toda velocidad, pero ya era tarde, los pingüinos comenzaron a gritar de dolor, lo más fuerte que podían, corrían tratando de escapar del menjunje color azabache.
-¡Mis bebes! ¿¡QUE LE HICISTE A MIS BEBES!? - Estaba totalmente eufórica.
-¡No te concentres en mí, ve a salvarlos!-
Mas sin embargo la Reyna Helada no se movía, estaba petrificada ante la imagen de sus adorables pingüinos siendo desintegrados hasta la muerte, como si se les hubiese echado un ácido mortal sobre ellos, esto se carcomía su piel externa, la sangre que salía se convertía en color negro intenso y al instante de evaporaba, lo peor, lo peor era cuando llegaba a los huesos, era más lenta la desintegración en ellos, produciendo una muerte lenta y muy dolorosa; cientos de pingüinos perdieron la vida en cuestión de minutos, ni tiempo tuvieron de escapar.
-¡Príncipe!- Grito Fionna, e instantáneamente le arroje la botella con el antídoto.
-¡Viértelo sobre esa cosa negra de allá!-
- ¡A la orden! – Cake se estiro hacia donde estaba el azabache y Fionna le dio su fin.
La Reyna Helada avanzo a donde alguna vez habían estado sus adorados pingüinos.
-¿Reyna Helada?- Pregunte.
-Tú has matado a mis bebes – Dijo bajamente, hasta que se volteo bruscamente- ¡TU HAS MATADO A MIS BEBES! – sus ojos claramente expresaban ira y resentimiento, al verle, te podía invadir un escalofrió que llegaba hasta los huesos.
-¡Tu nunca lo tocaras Reyna Helada!- pronuncio audazmente Fionna – ¡Ya que yo le protegeré! –
-¡Fi-Fiona! – Exclame mientras se ponía en posición de ataque.
-¡ESCUCHAME BIEN!, yo te amaba, pero en vista de esto… ¡TE DECLARO LA GUERRA! ¿Me has escuchado bien? ¡LA GUERRA!- Se comenzó a elevar para retirarse dejando ver una tristeza sorprendente - ¡VENGARE A TODOS MIS PEQUEÑOS PINGUINOS!, Al cabo que, no tendrás siempre a esa chiquilla para protegerte- insinuó con una sonrisa degenerada por el odio y la venganza.
Fin del Flash Back
-¿Qué acaso no te dije que era un cobarde?- de mis ojos comenzaban a desbordarse las lágrimas.
-¿Solo por eso estas con ella?- Pregunto tiernamente mientras me tomaba con sus dos manos del rostro para poder limpiar mis lágrimas.
-Yo-Yo no quise hacer eso- las lágrimas comenzaron a brotar más seguido y mi voz se comenzó a quebrar-¿Qué cobarde no?, usarla de escudo-
Prov Marshall
-Gumball….- Un sin número de emociones transitaban por mi pequeño corazón.
-¡No me veas! – Grito tapándose la cara mientras se ponía de pie- ¡Soy un maldito monstruo!-
Me pare decidido, le tome de sus finas muñecas y le bese como si no hubiese un mañana, ¿Cómo podía decir aquellas cosas sobre su propia persona?
-No vuelvas a decir eso-
-Ma-Marshall…-
-Si esos son tus motivos…. – le tome por la cintura acercándolo a mí – Entonces me convertiré en tu Dark Guardian Angel, para protegerte de lo que sea y quien sea – solo podía verle a los ojos, puede que estuviesen un poco irritados pero yo sé lo que vi, vi el alma de un inocente el cual necesitaba protección – Puede que no sea un caballero con su blanca armadura pero, créeme Gumball – se inca sobre la rodilla derecha, llevándose la mano izquierda al corazón mientras que con la derecha sujeta la mano de Gumball – yo te protegeré hasta con mi vida, si lo necesitas –
-¡Marshall no!, no hagas el juramento por favor – Se puso de rodillas tomando mis manos- Nunca te dejaría…-
-Jejeje, está bien, pero si prometo algo, mis palabras son sinceras, y las acatare como si lo hubiese jurado – le sonreí pícaramente mientras que por su parte recibía un leve sonrojo.
-¡Maldición!, Llamitas- Busque rápidamente mi celular para checar la hora.
-¿Tenias planes con el Príncipe Llama?-
-Sí, le vería en un lugar, no recuerdo bien como se llama, creo que Blue Water, no, no, algo de… ¡A! Blue Fire, ya recordé- Sonreí al ver que si alcanzaría a llegar, 10:37 no pasaba de que me esperara un rato y ya.
-¡¿Blue Fire?!- Pronuncio Gumball muy sorpresivo.
-Amm si, ¿Lo conoces? –
- ¡No, No! Es solo que, jamás imagine que fueses a ese tipo de lugares, eso es todo - Al mirarlo me desvió la mirada, y parecía nervioso, acaso ¿Me ocultaba algo?, bueno... no es como si no le ocultara cosas pero… se miraba muy sospechoso.
-Normalmente no, pero Llamitas me convenció de ir, así que dije ¿Por qué no? Y acepte su invitación, dijo que había excelentes espectáculos-
-Ya-Ya veo…-
-¿Quisieras venir con migo Gumball?-
-¿¡Yo!?, lo-lo siento Marshall pero tengo cosas científicas que hacer y ammm, varias cosas de ese tipo, si quieres cuando termine les veo allá- Muy nervioso, totalmente, creo que sería mejor si le espío para saber que trae – Aunque sería muy noche, como eso de la 1:30 am…-
-Eso sería muy lindo Bubbs, pero no son horas de que estés despierto, al menos no para un diurno como tú – Toque su nariz con la última palabra y me encamine hacia sus grandes ventanales – Sabes que siempre podrás confiar en mi – Dije en tono serio, para luego voltearme y sonreírle coquetamente – Y quieras o no, te protegeré desde las alturas, porque te amo-
Prov Gumball
"Porque te amo"… fue lo último que dijo antes de salir volando del balcón. ¿Qué voy a hacer?, si descubre mi secreto se acabó todo, esto está muy mal… ¿¡Pero que estoy diciendo!? Tengo que hacer un disfraz y todavía una peluca, que mal, ¡Se me acaba el tiempo! No puedo llegar tarde a mi primer día. Tome el cabello que Fionna me había dado, saque mi invento por debajo de la cama y Salí corriendo al laboratorio.
Prov Marshall
Llegue rápidamente al lugar, y la verdad me sorprendió que hubiese mucha fila para entrar, menos mal que llamitas estaba en la entrada, así que me acerque a el.
-¡Ey! ¿Me esperaste demasiado?- le mire fijamente, traía la misma vestimenta de siempre- ¿No te cansas de usar lo mismo todo el tiempo?-
-Que lindo eres, todavía que te espero aquí afuera, y no, no me canso, cuando vea algo imposible cambiare mi vestimenta, hasta entonces no-
-¿Algo imposible? Comenzare a buscar –
- Que gracioso eres Marshall, ¿Ya podemos entrar?- Llamitas le hiso una señal al guardia y este me dejo entrar- Dime, ¿Los shows son lo único que tiene de especial este lugar? – pero cuando entramos, mi duda se había respondido; el lugar estaba lleno de pies a cabeza, apenas si se podía caminar.
- No, dicen que tiene un increíble ambiente-
-Pues si no fuese increíble no hubiera tanta gente –
-¿Vamos por algo de tomar?-
-¡Claro!- nos dirigimos a la barra, aunque apenas si podíamos pasar, y al llegar ahí nos dimos cuenta de porque tanta gente, el barman estaba haciendo malabares con sus 3 botellas y el shaker en la cabeza, y en un momento sincronizado cambiaba el shaker por una botella, tomando este su lugar y así sincronizadamente, la verdad digno de admirar, la luz UV hacia resaltar su blanca camisa y las bebidas del fondo. –Disculpe, ¿Me podría dar una Bloody Mary? –
-¡Claro joven!- Pronuncio fuertemente, la verdad es que el barman no se miraba muy viejo, de entre unos 27 a 33 años – ¿Sencillo, Blanco, Picante o del Sur Oeste?-
-Sencillo, con un poco de vodka extra –
-Woow Marshall, ¿Te encuentras bien?, eso es mucho ¿No te parece? –
Dirigí mi mirada a Llama arqueando mi ceja – Hasta donde yo recuerdo Llamitas, tu tomas más que yo, te recuerdo, ¿Quién era el que pedía un flaming lamborghini,pop rocks flaming shot, scorpion bowl o un backdraft shot, inclusive a veces los cuatro juntos?-
-Tienes razón, hace mucho no pido un flaming lamborghini- Sonrió traviesillamente – Disculpe, ¿A mí me podría dar un Flaming Lamborghini?-
-¿Esta seguro señor?- Pregunto el mesero mientras me entregaba mi Bloody Mary.
-¡Por supuesto! ¿Qué no ves acaso que soy de fuego?, ¡No te preocupes hombre! –
-Si usted dice señor, yo obedezco –se retiró y enseguida comenzó a apilar la cristalería para la bebida de Llamitas y de repente la luz se apagó, y acto seguido el barman prende fuego a la cristalería, dejando ver la hermosa fuente, y como era de esperarse llamitas no pudo esperar para darle un trago.
Un gran reflector ilumino lo alto del gran telón rojo que no dejaba ver el escenario y un joven bajo desde lo alto, vistiendo un traje de cuatro botones en cuadro color morado, con zapatos negros elegantes al igual que su camisa, y como un pequeño detalle una rosa azul en el bolsillo superior del saco.
-¿En vez de un pañuelo una rosa?, tsk, que atrevido-
-Ey Marshall…-
-¿Qué quieres? ¿Acaso ya estas ebrio?-
-No, es solo que, he visto algo imposible, así que mañana me acompañaras a comprar ropa-
-¡¿HE?! ¿De qué hablas Llamitas?- le mire con intriga.
-El joven de ahí…. –
-¿Que con eso?, parece ser el maestro de ceremonia-
-… Mi madre mando a extinguir a su especie Marshall-
-¡¿Qué?! – ahora que lo pienso jamás había indagado en el pasado de Llama, esa si fue una noticia de impacto -¿De que estas hablando?-
-Ellos vivían tranquilamente al pie de LesCascadesBlanches, las cascadas blancas en nuestroidioma, y mi madremando a destruir la únicacivilización que quedaba, solo pordiversión; ella me queríaenseñar a sermalvado y organizoese "juego", y así los aniquilo a todos, solo por…. Ser pacifistas-
-Espera… ¿Viajaron hasta Europa, solo para destruirlos?-
-Cuando eres malvado no importa la distancia Marshall-
-Aun no puedo creer que les mataras-
-Créeme que me arrepiento demasiado por ello-
(Sonidos de aplausos)
-¿Crees que te odie si te ve?-
(Damas y Caballeros)
-Espero que no…. para poder disculparme –
(Soy el dueño de este lugar y quisiera presentar a…..)
-¡¿EL DUEÑO?!- (pronunciación en coro por parte de Marshall y el Príncipe Llama)
(La Dramatización Felina)
(Sonidos de aplausos)
-Es oficial, nos va a correr- Pronuncie mientras regresaba a la bebida.
Prov Gumball
-¡Termine!- grite de la felicidad, y al mirar la hora… ¡11:47! O no, no, no, ¡Es tarde! Es más que tarde, ¡Tengo que llegar rápido! Salí corriendo al balcón y llame a mi gran halcón.
Al final pude hacer una peluca con el cabello de Fionna, su pigmentación la había cambiado a un tono rojizo, a una camisa de rejas le coloque una tira sensorial que iba desde mi cuello, hasta los guantes color negro, así al mover un dedo, lograría producir una nota, o cuando moviese el codo en cierta posición ya establecida otra, así nada mas tendría que tocar notas espéciales, sonidos de voz, cosas así, ¡A! sin mencionar el pantalón negro tuvo, también con un cinturón sensorial bajando en línea hasta mis tobillos, ¡Inclusive tuve el tiempo de editar los zapatos y de crear unos auriculares con micrófono de los sensores sobrantes!, pero lo que más me gusto fue la clave Sol invertida del lado izquierdo de mi cadera. Lo magnifico de estos sensores es que son transparentes, pero en cuanto encienda el invento, se iluminaran de colores aleatoriamente lineales igual que este mismo, y así, solo quedaba un detalle, mi color de piel, años atrás invente un pequeño caramelo, cuyo resultado al comerlo provocaba que la piel cambiara a un color Porcelana- Beige. Solo espero que así Marshall no me reconozca.
Al llegar entre corriendo por la puerta de atrás chocando con Ciel.
-¡A Jefe, discúlpeme por favor, no volverá a pasar!- Pronunciaba nervioso mientras le tendía la mano a mi superior para ayudarle.
-No te preocupes, llegaste siete minutos antes, así que esta bien, pero trata de no llegar prácticamente a la hora, por cierto Gumball. Que buen disfraz, no te hubiera reconocido, mas debo decir que tu voz es inconfundible – Rio un poco y luego me condujo a la parte trasera del escenario, para dar inicio a la función.
-¿Estás listo Gumball?- Yo solamente asentí mientras una dosis mortal de adrenalina recorría todo mi ser – Es hora del show- Me dijo Ciel antes de salir al escenario.
(Mesdames et Messieurs, ha llegado ante ustedes un show nuevo y totalmente innovador, que los hará arder desde el fondo de su ser, como evento de apertura al inicio de media noche, por favor denle la bienvenida a…..)
