Hola! Muchas gracias por agregarme a favoritos! Y en vista que la historia a ha tenido una buena aceptación, aquí tienen una segunda parte. Disculpen por la demora :)
Capítulo dedicado a: Llanto del fénix, Lady Lyuva Sol, RavenclawGurl, y a miri. Gracias por comentar! :)
Capítulo 2:
Ya había pasado una semana desde el ataque, y las cosas parecían haber mejorado en Hogsmeade.
La gente, comenzaba a salir de sus casas, y tenía menos miedo porque alguien les atacara. De hecho, se desistió de realizar una búsqueda por el asesino de la chica Brown, y se concluyó que el homicida sólo estuvo de paso y la infortunada Lavender coincidió con él al momento del ataque.
-Ignorantes...-murmuró Luna Lovegood mirando a su alrededor.-El lobo puede volver a atacar en cualquier momento. No puedo creer que no vayan a buscarlo...
-¿Lobo? ¿Le crees a la bruja?
-Sé que es un lobo. Y deberían atraparlo cuanto antes...
- Te equivocas, Luna, no es un lobo, es un hombre... ¿Y para qué quieres que busquen a ese criminal? ...-le contestó Ginny de mala manera.-El asesino, ya debe estar muy lejos de aquí, eso solo sería una pérdida de tiempo... Además, el guardabosque lo ha dicho...
-Yo no le creo nada al guardabosque...-sentenció Hermione con una canasta entre sus brazos y su típica capa roja.
-Hermione, no te vi. ¿Vas dónde Harry?-le preguntó la pelirroja.
-Sabes que sí... Tengo que llevarle la comida. ¿Acaso no vas a hacer lo mismo con tus hermanos?
-Estaba por hacerlo, pero me quedé conversando con Luna y esperando por ti... -respondió.
-¿Puedo ir con ustedes?-preguntó la joven rubia.
-Por supuesto.-respondió la castaña sonriéndole y tomándola del brazo.
Ginny, no pudo evitar demostrar su incomodidad. Nunca había soportado las locuras de Luna Lovegood, y jamás había entendido porque Hermione insistía en ser amiga de esa loca.
Las tres chicas, se encaminaron hasta llegar al aserradero, donde trabajaba la mayor parte de la población masculina de Hogsmeade. Y prácticamente, todos los hermanos de la Familia Weasley, trabajaban ahí, para poder mantener a su enorme familia. Harry y otros compañeros también lo hacían, pues el trabajo a veces era bien pagado y no perdían la oportunidad de progresar económicamente.
Ron, sonrió en cuanto vio llegar a las chicas. Pero sobretodo, sonrió porque Hermione estaba ahí.
Rápidamente, dejó las maderas de lado y corrió al encuentro de su novia.
-Esperaba con ansias este momento...-dijo abrazándola por la cintura.
-Yo también...-aseguró Hermione dándole un simple beso en los labios.
-¿Has estado bien?-le preguntó.
-Por supuesto, Ronald.
-Lo del asesinato de Lavender, nos tiene algo paranoicos a todos...
-Lo sé. Aún no lo creo...
Ambos, se quedaron en silencio por un par de minutos.
Ron estaba entusiasmado. Y se sentía muy afortunado de que Hermione, hubiera aceptado ser cortejada por él, desde hacía un par de meses atrás.
Ella, había rechazado a otros muchachos, pero a él, no.
Yo soy el indicado, pensó el pelirrojo, quien había estado enamorado de la chica desde que eran muy jóvenes. Además, el chico conocía a su familia desde que era un niño, sin contar con que Harry, era su mejor amigo y confidente.
-Quiero preguntarle a tu padre...-comenzó a decirle completamente nervioso.
-¿Qué cosa?
-Quiero pedirle su permiso para casarnos...-sentenció sin seguir dudándolo.
Aquello, la tomó por sorpresa.
Hermione, quería a Ron, lo quería mucho. Inclusive, habían veces en las que imaginaba como sería su futuro con él, pero últimamente, ya no pensaba así, y en ocasiones, sentía que no le correspondía de la misma forma que él lo hacía con ella.
Era como si el amor que le tenía, se estuviera apagando.
Ni ella, entendía porque sucedía eso. Al principio, todo era perfecto, pero al cabo de unos meses, no fue como lo esperaba.
Dejó esos pensamientos negativos de lado, que no hacían más que torturarla, y prefirió ver a su novio.
-Eso es... Yo no sé qué decir...-respondió Hermione, intentando poner su mejor sonrisa.
-Di que sí...-insistió Ron.-Tú sabes lo mucho que te amo...
La castaña, en verdad, no sabía que decir. Nunca se había visto envuelta en ese tipo de situaciones.
Yo te quiero, Ron, pero..., se obligó a pensar, mientras él continuaba mirándola con perseverancia.
-¡Eh, Ron! ¡Vamos!-gritó uno de sus compañeros leñadores.- ¡Vayamos por esos árboles antes del atardecer!
-Tengo que dejarle la comida a Harry, Ron... Hablaremos, después.-finalizó Hermione acercándose a su primo, quien estaba un par de metros más allá.
El pelirrojo, asintió en silencio, logrando percibir cierta duda en su novia, pero prefirió no creer en eso y pensar que eran los nervios lo que la habían dejado sin palabras.
-Te veo el fin de semana...-anunció el chico, antes de retirarse con su grupo.
Ella no le respondió, sólo se acomodó su capa y le dedicó una sonrisa sincera.
Luego de eso y de reflexionar un poco, Hermione buscó a Luna con la mirada. Pensaba regresarse con ella, pues sus casas quedaban en la misma ruta, pero notó que su amiga conversaba animadamente con Neville Longbottom; un joven que también se ganaba la vida trabajando ahí, así que prefirió dejarlos solos.
Además, caminar sola, le iría bien, se dijo a sí misma.
Tenía que pensar en la propuesta de Ron y lo que les diría a sus padres.
¿Podrían mantenerse juntos? ¿Lograrían establecer un hogar con niños y todo?
La idea, a veces, sonaba encantadora, pero en otras oportunidades, era aterrador.
Ginny tenía más suerte. Su amor con Harry, había sido a primera vista. Llevaban casi un año juntos, y solo era cuestión de tiempo para que ambos se casaran. Pero, en ese caso, si se notaba que ambos eran el uno para el otro. La forma en que Ginny veía a Harry, la forma en que él, la veía a ella.
Una punzada de envidia, aguijoneó su corazón.
¿Por qué no podía ser lo mismo entre Ron y ella?
¿O acaso, los había idealizado demasiado?
Pero sus pensamientos se disiparon.
Frenó en seco, cuando sintió que unas ramas se quebraron a sus espaldas.
Alguien la seguía.
-¿Quién anda ahí?-preguntó, pero como era de esperarse, no hubo respuesta.
Luego de eso, continuó el recorrido sin ningún problema, y sintió un gran alivio al ver que ya había llegado a casa.
Sin embargo, giró a ver por última vez, entre los arbustos, y creyó ver un animal, a los ojos de un animal. Unos ojos muy grises y plateados.
En el suelo, se reflejaban huellas caninas.
Hermione, sonrió al pensar que en todo ese momento, la había estado siguiendo un perro o un zorrillo.
Se llevó una mano al pecho y suspiró aliviada.
Desde que era niña, tenía la costumbre de recoger animales heridos, los cuales liberaba, en cuanto los sanaba.
-Está bien...-susurró hablándole a la criatura escondida entre los árboles.-No tengas miedo, ven...
Al ver que el animal; pues Hermione aún creía que se trataba de un inofensivo perro; no le hacía caso, entró rápidamente a su casa y reunió alimento en una bandeja.
-Te lo dejo aquí, por si tienes hambre...-le dijo.
Después de eso, regresó a su hogar, sin saber que había tenido un segundo encuentro con el peligro.
¿Quién será? Jajaja, bueno creo que ya lo saben XD, y si quieren hacerme feliz, no duden en dejar un comentario :D
Saludos!
