Luego de la cena nos fuimos a dormir. La noche era oscura sin ninguna nube y estaba bañada por hermosas estrellas.
ahora solo todo depende de mí fuerza y mi corage- pensó Erica.Soy la última Espíritu del Bosque y debo preservar la paz y la armonía en la Tierra. Ahora que mi padre no está aquí debo proteger a los humanos, demonios y hanyous y hacer que convivan bien entre ellos.
No todos los humanos, demonios completos y hanyous eran buenos. Los Espíritus del Bosque se encargaban también de hacer frente a aquellos que alteraban el curso de la vida y no dejaban vivir en paz a los otros seres vivos.
De momento solo puedo comunicarme con los animales y los arboles, crear kekais de energía purificadora y usar arco y flecha (lo que pude aprender de kikyo). Aun me queda mucho por aprender pero no me voy a dar por vencida y me haré fuerte para derrotar a los seres como ese hanyou de ojos como la sangre que fue derrotado por la Princesa Midoriko. Pero por el momento lo único que podía hacer era entrenar con Kikyo y Kaede y esconderme el rostro con la capa verde que me regaló Kikyo para que no llamar la atención de los demás aldeanos.
Esa capa fue expresamente elaborada por mikos con elevada energía espiritual para alejar a los demonios con energía maligna. Me permite cubrir una marca de nacimiento que tengo en la frente que me caracteriza como espíritu del bosque.
Kikyo: Erica…aun no te duermes? Mañana será otro día, buenas noches.
Erica: Buaaagh sí...será mejor que me duerma. Buenas noches a ti también Kikyo.
La mañana empezó con un poco de lluvia. La lluvia de esa época la llamaban Miu(lluvia bella). Las gotas de agua cristalina bañaban los campos de cereales y hierbas medicinales de la aldea.
Salí de la choza y respiré el aire puro mientras dejaba que la lluvia me mojara el cabello.
Me encantaba sentir la frescor de la lluvia, era muy relajante.
Me giré y observé a las dos chicas que dormían plácidamente en la choza.
Kaede y kikyo...sonreí para mí misma y me aventure hacia el bosque a dar un paseo.
La lluvia cesó y los primeros rayos de sol se aventuraron por las nubes.
Me subí al árbol milenario y me senté en unas de sus ramas para escuchar el hermoso canto de los pájaros.
Nunca había visto el hanyou del que siempre me hablaba Kikyo, pero como me lo había descrito era un hombre muy apuesto.
Cómo será Inuyasha? Pensé.
De pronto los pájaros pararon de cantar i un sujeto subió de golpe a la rama donde estaba yo.
Kyaaaaah-me asusté.
¿?: MUJER!POR QUE GRITAAAS!
Erica: Es que me asustaste! A ver a quien se le ocurre subir de golpe y sin previo aviso .
Lo observé mejor y vi que era un hanyou que tenía un pelo peliplateado, era ojidorado y tenía unas hermosas orejas de perro.
Erica: Un momento...tú no serás...Inuyasha?
Inuyasha: Te conozco de algo?-dijo con cara de enojado-. Un momento no tengo por que darte explicaciones! Esta es la rama en donde suelo estar!
Erica: Soy Erica amiga de kikyo! Mucho gusto ^^
Inuyasha: ¬¬ I de que conoces a la miko? Por qué estoy hablando con esa niña, pareciera que nos conociéramos des de hace siglos.
Erica: Su nombre es kikyo.
Inuyasha: Bueno pues Kikyo.
Erica: Como se conocieron? ^^-pregunte por curiosidad-.
Inuyasha: I tu porqué quieres saber tanto! Me está enojando porque quiere saber tanto? Ja! Más le vale no preguntar nada más.
Erica: Oye no me grites solo soy amable contigo. Es que acaso nunca has hablado con alguien amable.
Inuyasha: Yo no confió en nadie. Ha!- y me dio la espalda. Los humanos y los demonios me odian por ser diferente.
Erica: Pero yo no te odio y no creo que kikyo también lo haga.-me quedé pensativa. Entiendo a lo que te refieres.-dije con una mirada sombría i triste.
Inuyasha: Qué le pasará ahora? I más pero porque me interesa? Pero hace un momento era feliz i ahora esta triste, no lo entiendo. En que me entiendes? Tú no eres un hanyou! Que vas a saber.
De pronto Inuyasha se percató que Erica no olía igual que los humanos y por curiosidad se acercó a ella para olfatearla.
Erica: Oye! Se puede saber qué haces!-lo aparte de mi bruscamente.
Inuyasha: Tú...QUE ERES!? NO HUELES COMO LOS HUMANOS! RESPONDE!
Erica: Oye no soy quien para responder-te! Por eso te he dicho que te entendía. Yo también soy diferente.
En ese momento kikyo que pasaba por ahí vio como los dos platicaban juntos y con lágrimas en los ojos se fue otra vez a la aldea.
Inuyasha: Ya lo veo. Pero es que no hueles ni como youkai, ni hanyou ni humano. Tu olor es diferente. Hueles a frutas de bosque y a jazmín con rosas.
Inuyasha no se percató de que Kikyo estuvo ahí hace un momento ya que la curiosidad por descubrir qué era Erica era mucho mayor.
Erica: Me marcho a la aldea, ya deben estar buscándome.
Inuyasha: Te volveré a ver? Pero porque he dicho eso. Yo estoy enamorado de Kikyo.
Erica se lo miró y le dijo:
Erica: Para que quieres volver a verme?
Inuyasha: Quiero saber qué eres.
Erica: Pues tendrás que descubrirlo por ti mismo. Ahora me tengo que ir a la aldea. Eso no te lo puedo decir por ahora. Adiós.
Inuyasha: Adiós…qué será?
Erica volvió a la aldea y se encontró con una kikyo con una mirada fría y con los ojos llorosos.
Erica: Por kami! Kikyo que te sucedió?-pregunté preocupada.
Kikyo: Aléjate de mí maldita!-dijo lanzándome una flecha sagrada.
Erica la esquivó gracias la agilidad aprendida con su padre.
Erica. Ki...kikyo. Se PUEDE SABER QUE ESTAS HACIENDO?-dije enojada.
Kikyo: CÁLLATE TE VI CON INUYASHA!
Erica: PERO QUE DIABLOS DICES! él NO ME INTERESA PARA NADA! Escúchame nos malinterpretaste!
Kikyo: No te creo!-dijo una muy enojada kikyo i me lanzó otra flecha sagrada-.
Inuyasha de pronto apareció de la nada i partió la flecha con sus garras.
Inuyasha: Kikyo..se puede saber que haces? La quiere lastimar?
Kikyo: Inu..ya..sha-lo observó con una mirada triste.
Inuyasha: Yo no tengo nada que ver con esa niña! Solo que no olía como ningún ser que conozco y me acerqué a ella eso es todo.
Erica: Kikyo..INUYASHA TIENE RAZÓN ESCÚCHALO!
Será que me habré equivocado? Erica siempre ha estado a mi lado y la conozco más bien que a Inuyasha. Es verdad ella no me haría lago así.
Kikyo en ese momento se percató de su error y cayó de rodillas con lágrimas en los ojos.
Kikyo: Erica...noo...yo lo sient...o..-dijo llorando-.
Erica se acercó y abrazó a Kikyo.
Erica: No te preocupes-dije con una sonrisa tierna-. Siempre te has sentido sola,no? Quieres proteger a lo que amas.
Kikyo: Amo a Inuyasha.
Erica: Por eso yo nunca te lo quitaría. Además que no es mi tipo-dije con una sonrisa pícara.
Inuyasha: Oigan ustedes dos! Que aún sigo aquí! NO ME IGNOREN!-decía un enojado hanyou.
Erica y Kikyo rieron abrazadas y se levantaron.
Inuyasha y kikyo se fueron solos y yo me dirigí a coger en el campo unas quantas hierbas medicinales.
CON INUYASHA Y KIKYIO
Inuyasha: Por que hiciste eso Kikyo?
El más bien sabía porque pero quería escucharlo de los labios de su preciada miko.
Kikyo: Creí...sinceramente que te había perdido. Siempre me he sentido sola y no me gustaría que te fueras con otra.
Soy alguien tan especial para ella? pensó Inuyasha
Kikyo: Siempre pensaba que mi destino era proteger a la perla de Shikon y luchar contra los demonios para mantenerla purificada y nunca he pensado en mí misma.
Inuyasha cogió de los hombros a Kikyo y la hizo mirar a los ojos.
Inuyasha: kikyo! eso no siempre tiene que ser así tú también debes mirar para tu felicidad!
Inu..yasha sin darme cuenta me he enamorado de ti por eso ya no puedo cumplir con mi destino.- dijo Kikyo para si misma
Inuyasha: Tú fuiste la primera mujer que me miró sin miedo y...de la que estoy... perdidamente enamorado-dijo un hanyou con una mirada de ternura y junto sus labios con los de la miko.
Kikyo abrió los ojos i una lágrima escapó de sus ojos.
Inuyasha se percató i besó las lágrimas de la miko.
Inuyasha: Por qué lloras?-dijo de una forma muy tierna.
Kikyo: Es la primera vez que me demuestras tus sentimientos-dijo una miko con una sonrisa muy feliz.
Los dos amantes se besaron.
Inuyasha tomó a Kikyo por la cintura y la atrajo contra él. Sentía a su amada jadear y suspirar por las caricias que él le propinaba en todo su cuerpo. No tardó en despojarla de su ropa. Luego empezó a tocar sus senos y a lamerlos. Kikyo sentía que tocaba el cielo al sentir las atrevidas caricias de su amado y no tardó en hacerle lo mismo a Inuyasha. Empezó a desvestirlo de su traje de fuego de rata y al observar su bien contorneado pecho y sus bien marcados músculos se sonrojó. Pero no por ello dejó de acariciar sus atributos masculinos y lamer el líquido que Inuyasha le propinaba.
Inuyasha perdió la cordura ante las caricias de kikyo y se dejó llevar por el momento. Después, excitado la penetró salvajemente. Kikyo soltó algunas lágrimas de dolor que Inuyasha recogió con su lengua y empezó un vaivén, lento en un principio, que se volvió más árpido ante la excitación de ambos.
Cuando llegaron al clímax soltaron unos agudos gemidos y gruñidos y Inuyasha cayó sobre el cuerpo de su hermosa Kikyo.
Kikyo no supo cuánto tiempo permanecieron juntos pero a los dos no les importaba lo que ocurría a su alrededor solo estaban el uno para el otro. Cuando se percató observó que ya era muy tarde.
Inuyasha: Kikyo...te...amo.-dijo un hanyou mientras juntaba sus labios con kikyo otra vez.
Kikyo: Yo...también.-dijo una kikyo feliz por lo que escucho de los labios de su amado hanyou.
Inuyasha. Quiero convertirme en humano para estar siempre a tu lado.
Kikyo abrió los ojos i miro a un Inuyasha con ternura.
Kikyo: Si pides un deseo egoísta la perla de Shikon se ensuciaría de maldad pero si la usas para ese fin quizá se purificaría del todo y desaparecería.
Inuyasha: Entonces que...pasaría contigo ?
Kikyo: Me convertiría en una mujer normal y viviría a tu lado ya que no puedo ser la guardiana de la perla si esta desaparece.
Inuyasha: Pues a que esperamos! Prepara todo para mañana y vendré para convertirme en un humano.
kikyo: mañana entonces-dijo besando los labios de Inuyasha.
No muy lejos de ahí un hanyou de ojos rojos observaba la escena con mucho rencor y celos y alejó la mirada de los dos amantes.
Pronto llegará tu hora...kikyo y serás mía, solo mía. Mi antepasado que fue derrotado por Midoriko no consiguió a la niña Espíritu del Bosque pero tú eres aún mejor. Ahora que he vuelto a renacer y con muchos más poderes cumpliré mis deseos.
A la mañana siguiente kikyo se acercó a al claro donde quedó con Inuyasha pero este no apareció.
Se habrá arrepentido pensó de una forma triste kikyo
De repente unas garras desgarraron el hombro derecho de Kikyo y esta cayó al suelo.
Inuyasha: TONTA! Pensabas que me querría convertir en humano? No eres más que basura y no pienso convertirme en seres tan débiles como TU!
Inuyasha cogió con sus garras a la perla de Shikon
Inuyasha: Y esto me pertenece. Voy a convertirme en el demonio más fuerte que exista.
Kikyo: No..no te atreverás…maldito…MALDITO!
En ese momento sentí que algo terrible estaba por suceder. Sentí el mismo temor que en la misma mañana en qué mis padres fueron asesinados.
Corrí lo más rápido que pude hacia el bosque.
Inuyasha: Kikyo!Lo siento por llegar tarde!-dijo mientras llegaba al claro del bosque.
Cuando estaba a punto de llegar unas flechas sagradas salieron disparadas en su dirección. Inuyasha las esquivó y cuando vio que eran de Kikyo se quedó sin aliento ya que esas flechas no eran como otras veces esas iban directos a su corazón.
Inuyasha: Ki…Kikyo-dijo incrédulo y dolido.
Kikyo: MUERE…INUYASHA!-dijo soltando más flechas.
Inuyasha brincó y se alejó del bosque en dirección a la aldea. Quería saquearla para coger a la perla de shikon y convertirse en un demonio completo.
En el claro del bosque había sangre….SANGRE DE KIKYO! Como era un Espíritu del Bosque podía identificar los olores aunque no a larga distancia como los hanyous y youkais. En ese momento sentí que había alguien en el bosque. Me giré pero no vi a nadie.
De pronto sentí un estruendo proveniente de la aldea y fui a ver lo que sucedía.
Maldita Kikyo…me vengaré…nadie hiere mis sentimientos y me hace sentir como un monstruo. Ahora pero terminará todo y me haré más fuerte.
Aldeanos: MIRAD! ES INUYASHA!-dijeron incrédulos.
Los aldeanos cogieron las armas y se dispusieron a hacerle frente.
Inuyasha: I CREEN QUE CON ESAS PATÉTICAS ARMAS ME HARÁN ALGUN DAÑO!-dijo rompiendo con sus garras de acero las lanzas y espadas.
Inuyasha saqueó la aldea y robó la perla de Shikon.
Kikyo: INUYASHA!-disparó una flecha en dirección a su corazón.
Una flecha fue en dirección a su corazón y lo clavó en el árbol milenario.
Inuyasha. Ki..Kikyo…Como pudiste…-dijo antes de quedar profundamente dormido por el conjuro de Kikyo.
Una sangrienta Kikyo, apoyada en su arco, se acercó al hombre que un día entregó su corazón y alma y cogió la perla de Shikon.
Erica: NOOO! KIKYO!-dije cuando me acerqué a ella.
Kaede: Hermana!-dijo una llorosa Kaede.
Kikyo: Kaede…Erica…quie..ro..que…me…quemáis…junto…a la…perla.
Erica y kaede: Noo!-dijimos llorando-No podemos hacerlo te vas a curar.
Kikyo: Ya es…demasiado…tarde…la perla…no debe…caer…otra vez…en manos equivocadas…-eso fue lo último que dijo y cayó muerta en el suelo.
Kikyo fue incinerada junto a la perla.
Fue entonces cuando miré después a un hermoso hanyou sellado en el árbol.
Inu..yasha.Tú..le hiciste…eso a Kikyo?
No me lo podía creer.
Kikyo siempre estuvo en los buenos y en los malos momentos a mi lado y yo no pude salvarla-dije apretando los puños y intentando controlar las lágrimas inútilmente.
Más tarde me levanté. Dirigí mi mirada a una desolada Kaede. La abracé para consolarla. Si me marchara ella lo entendería. Kikyo era la única que se había abierto un poco conmigo. Aunque también hablaba con Kaede debía irme lo más pronto de esa aldea porque debía salvaguardar mi identidad. Siempre vigilaría de cerca de Kaede, era lo único que podía hacer por Kikyo.
Kaede: Entiendo que te marches…-dijo Kaede-. Tú no eres de esta aldea al fin y al cabo.
Se decía que los Espíritus del Bosque una vez cumplían los 18 años dejaban de envejecer. Pero su cuerpo era frágil como el de un humano.
Erica: Siempre velaré por ti. Debo cumplir mi misión y derrotar al hanyou que mató a mis padres.
Kaede: Cuídate…Erica-dijo una Kaede que terminaba de secarse las lágrimas.
Erica: Lo mismo te digo…Kaede-dije dándole un beso en la frente.
En ese momento partí de la aldea en dirección al bosque. Cuando llegué al árbol milenario y vi a Inuyasha me acerqué hacia él.
Fue entonces que me percaté por el olor que Inuyasha no fue quien atacó a Kikyo. Pero entonces quien pudo haber sido? I porqué Kikyo selló a Inuyasha?
Con esas preguntas en mente me dispuse a resolver el misterio por mí misma.
