¡Hola de nuevo! Aquí el segundo capítulo que espero les guste.
Gracias por los RW! son de gran ayuda para seguir con esta historia - aunque obligatoriamente tengo que terminarla xD - Y por los follows/favorites.
Sin más que añadir
¡DISFRUTAD!
Los personajes de Glee no me pertenecen.
Cambio de ropa.
-¡¿Cómo es posible que esté metida en esto?! – un grito desesperado soltó Quinn mientras se miraba al espejo.
-Quinnie no exageres – dijo entrando a la habitación – esto es ropa y tienes que llevarla puesta – bromeo mientras la otra la asesinaba con la mirada – y haces esto porque me quieres – depositó un beso en su mejilla. Ambas se miraron en el espejo.
-Rachel, ¿cómo es que puedes llevar esto? – La morocha se alzó de hombros – hay que admitir que en ti se ve bien, pero no en mi – hizo una cara de asco.
-Para nada, si estas perfecta – sonrió enormemente – no sé de qué te quejas, yo llevo tu ropa.
-Mi ropa es normal y cómoda, no como tus faldas – se tiró a la cama.
-Como digas – tomó su bolso – levántate o llegaremos tarde.
-Ok, ya voy – dijo en un intento fallido de levantarse. En definitiva todos se reirían de ella,
No recordaba exactamente el momento en el que se vino a meter en esto. ¿Cómo llegó a estar retada a utilizar por un día la ropa de Rachel Berry? Ah de haber estado loca para hacer pero, pero estaba hecho. Ese día sería el más vergonzoso de su vida.
-Recuérdame ¿Por qué hago esto? – volvió a preguntar una vez que ya estaban en el carro en dirección al colegio.
-Que mala memoria que tienes, Quinn – la retó – fue hace apenas dos días.
~Flashback~
Estaban en el comedor, era la hora del almuerzo. Platicaban tranquilas junto a Santana, Brittany, Puck y Artie. Cuando un grupo de porrista se acercaron a la morocha y le tiraron, por lo menos, cuatro granizados.
-¿Qué les sucedes? – Les reclamó Quinn.
-Les dije que a ella ya no le podían tirar granizados – se levantó Santana.
-Perdona, pero tú ya no eres la capitana, así que ya no tenemos por qué hacer lo que dices – dije una porrista castaña. Santana casi se le lanza encima sino fuera por Quinn.
-Déjalas, ya hablaré con Sue – calmó a la latina - ¿Qué hacen aun aquí? – les gritó a las chicas que se retiraron de la escena riéndose a carcajadas – Rachel, vamos al baño…
-Wanky – interrumpió la latina mirando a la ojiverde de forma sugestiva.
-Tengo algo de ropa para que te cambies – la morocha solo se limitó a caminar en dirección al baño sin decir nada.
Quinn fue por la ropa mientras Rachel se quitaba el granizado que quedaba en ella.
-Toma – entregó la ropa y la morocha se metió en uno de los cubículos – Más tarde iré a hablar con la entrenadora para castigue a…
-Déjalo Quinn
-No, ¿cómo crees? – Estaba molesta – esta me las pagaran – Rachel salió – eh te queda bien mi ropa… el estilo claro – se rascó la nuca por lo nerviosa que estaba.
-Me grande – se miró en el espejo – no es mi estilo.
-Claro que lo es… por supuesto hablaré con la entrenadora, eres mi amiga y no puedo dejar que te traten así – colocó un mechón castaño detrás de la oreja de Rachel, mientras le sonreía de forma tierna.
-No, no lo es… bueno has lo que quieras – suspiró derrotada, cuando Quinn la miraba de aquella forma como lo estaba haciendo no podía negarle nada. Había sido algo bueno conocer a la rubia, pero aún se preguntaba en qué momento llegó a ser tan cerca a esta si llevaban como amigas apenas dos semanas, y la rubia se preocupaba por ella en todo.
-Si te queda, deberías vestirte así más a menudo – sonrió mientras tomaba del brazo a la morocha para salir del baño.
-Me vestiría de nuevo así solo si tú también lo haces, es decir, si te pones mi ropa.
-¿No me quedaría pequeño? – le sacó la lengua.
-Eso es fácil de arreglar, ¿trato? – Quinn lo pensó un poco.
-Trato
~Fin Flashback~
-¡Claro! – dijo por lo obvio – no es fácil negarte las cosas – ya estaban en el colegio pero aun en el carro, Quinn trataba que aquello sea eterno y así no escuchar cómo se burlaban de ella.
-Si no me puedes negar nada, ¿pasamos a comer helado luego de clases? – sonrió enormemente.
-¡No es justo! – Rachel rió a carcajadas.
-Claro que lo es – la morocha se bajó del carro – Vamos.
Caminaron a la entrada del colegio y Quinn sentía todas las miradas sobre ella. El murmullo se hacía cada vez más intenso.
-¡No lo puedo creer! ¡Debo estar soñando! – Santana se acercaba a ellas junto con Brittany, muriéndose de risa.
-Q, te ves super linda – comento la rubia alta abrazándola.
-¿Verdad? – comento Rachel emocionada.
-Rachel en serio, tengo que agradecerte por hacer mi fantasía real – la morocha la vio extrañada – Quinn parece actriz porno – rió a carcajadas.
-Será un largo día – susurró Quinn. Sonó la campana.
-Vamos a clases – tenía que ser Rachel. Tomó del brazo a Quinn arrastrándola – tengo que ver la cara que ponen los de la clase cuando entres así vestida – todas rieron, obvio, excepto Quinn.
-Me la vas a pagar Rachel – pensó Quinn.
¿Les ha gustado? Pues haganmelo saber con un RW!
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Nos leemos mañana :D
