Yunmari: gracias por comentarme y pues Saga al menos lo intentó otra cosa es que el no sea muy bueno ayudando a la gente =P oh es que soy bastante cliché con las historias, lo que Shaina siempre a querido durante toda la serie;3

Coralito: gracias ojalá que este capi también te guste y pues Milo sólo estaba jugando, bueno en este capi lo intento aclarar (creo) en fin gracias.

sslove: pues al parecer fue un error mío. Milo le hacia una broma, aún no le pedía nada, y gracias por comentar

y sin más esperó que éste también les resulte simpático. (Perdón por los errores ortográficos)

3/3/3/3/3/3/3

Cuando se levantó al otro día temprano en la mañana, dispuesto a ya de una vez por todas terminar la dichosa lista para sentarse en el trono del Patriarca. Todo lo que tenia que hacer era evitar a Kanon (por esa razón se levanto temprano) y Aioros.

Miró las sagradas escaleras, que lo separaban de la siguiente persona en la lista, aquello lo desanimo un poco. Mejor desayunaba primero. Se sirvió café negro, lo mas negro y cargado posible

—Negro, negro como tu alma

Tragó el café, no debió haber desayunado —Kanon —saludó cortante

—Saga—le respondió el otro imitándolo—. Llevas puesta la armadura

—Que perspicaz— quería ya salir, pero si lo hacia su hermano se daría cuenta que le desagradaba su presencia.

El gemelo menor tomó una taza, buscó en unos de los muebles el té, puso tres cucharadas de azúcar en su taza y se sentó enfrente de su gemelo. La cocina era bastante grande pero carecía de decoración alguna, solo lo necesario para no morirse hambre.

—Me encanta comer frente a ti, siento que estoy frente a un espejo— sorbió su taza— no, mejor dicho frente a un televisor con una grabación mía comiendo.

—Mira que bien— le respondió sarcástico

Dicha la última palabra se puso en pie y se fue, dirigiéndose presuroso hacia las casas superiores. Tomó aliento y ocultó lo más que pudo su cosmo, tocó nuevamente la puerta hacia los interiores de la octava casa.

—Otra vez tu— esta vez Milo tenia ropa de entrenamiento al menos— por que no te esperas a que por lo menos termine mi desayuno.

—Claro— le sonrió, pero no se movió ni un ápice.

Pasó un largo momento donde se quedaron mirándose sin decir una palabra. Al final el escorpión habló— para eso necesito que te vayas.

—Milo, me voy si me dices que es lo que quieres.

El otro rio fuertemente— ¿Qué es lo que quiero yo? Pero si eres tú el que viene a incordiarme en las mañanas.

—No te vengo a molestar, solo quiero…— ¡convertirme el patriarca ya de una pu*a vez!—acabar con mi lista de buenas deseos

— ¿Qué?

—si ya sabes "hacer feliz a la gente que aprecio"—. Sonrió como si vendiera dentífricos— debe haber algo que quieres pero que nunca nadie se haya dignado a satisfacerte.

Milo sonrió algo incomodo, nunca había pensado en Saga de esa forma— Mmm, yo no juego para ese equipo— ante la mirada interrogante del otro. Explicó—. Respeto toda la diversidad, pero YO no…"necesito salir del closet"

—No me refería a eso —Saga se llevó ambas palmas a la cara—. Tu "diversidad" me tiene sin interés.

—oye fuiste tu quien lo insinuó— Milo se había puesto rojo como un tomate.

—Yo solo quiero hacerte feliz y tu me rechazas—se quejó el gemelo.

Con esas palabras tan a libre interpretación Milo cerró la puerta. Al ver eso, Saga empezó aporrear la superficie de la misma.

—Aléjate ¡voy a conseguir una orden de alejamiento, por acoso en el trabajo!—. Le gritó desde adentro el escorpioncito.

—no te quiero hacer daño solo quiero hacerte feliz, imagíname como una hada madrina que cumple tus sueños

— ¡basta! Cada vez eres más perturbador

— ¡TE HARíA FELIZ SI ME VOY!—. Le gritó ya desesperado a punto de usar la explosión de galaxias.

—MUCHO

Perfecto, pensó el gemelo, ya llevo dos, solo son otros cinco más. Y Aioros nuevamente estaba inmiscuido entre él y sueño realizado.

Cuando iba a salir de la octava casa se encontró de frente con el Patriarca actual.

—Así no cuenta Saga— llevaba tras de si a unos soldados rasos seguramente iba a visitar los entrenamientos.

—pero el dijo que era feliz— hizo una constatación de hechos

—No me quieras ver la cara de idiota, Saga—. Le amenazó— una mas y le voy a dar el puesto a otro.

Volvió a la puerta de la octava casa, esta vez con un tono de voz diferente.

—Milo, por favor abre, solo quiero hablar contigo—casi, pero, casi suplicó—. Le diste una oportunidad a Kanon ¿por qué no a mí?

Ante aquellas palabras la puerta se abrió, con un escorpión de brazos cruzados.

—Solo quiero…ayudarte —le pidió—. Hacerte un poco más feliz.

—No te creo— negó fervientemente el escorpión.

—Entonces pruébame— le retó Saga.

Milo sonrió con picardía— estas jugando con fuego e insinuando cosas…que casi parece adrede tu doble sentido.

Géminis se golpeó la cabeza contra la puerta, cansado— vamos dímelo y ya veras como si te cumplo el deseo.

—Es que no quiero nada. Que parte de eso no puedes entender.

—TODO EL MUNDO desea algo, Milo—recriminó. El deseaba con todo su alma convertirse en patriarca, por la justicia—debe haber algún deseo de cuando eras niño que nunca pudiste realizar.

— ¡Cuando era niño estaba muy ocupado entrenando!—se calló al recordar— puede que haya algo… aunque para serte sincero me parece una estupidez.

— ¡no importa! Con tal de que cuente como una buena acción de mi parte, hacia ti.

—cuando era niño siempre anhele ver una fiesta pirotécnica.

— ¿una qué?

—Ya sabes— se ilusionó el escorpión— fuegos artificiales que forman figuras en el cielo.

Sí. Es un sueño muy estúpido, pero no lo verbalizo, solo puso una sonrisa en su rostro mientras escuchaba Milo.

— ¿Solo eso?— le preguntó.

— ¿Cómo que solo eso? Tiene que durar casi 30 min. ¿Sabes lo que cuesta conseguir fuegos artificiales en esta época del año?—Milo meditó —. Y si puedes hacer que venga Camus…pero que él no se entere y Kanon.

Saga lo miró fastidiado.

—bueno si no quieres que venga, pues que se le va hacer. ¡Oh! Y si puedes conseguir comida lo apreciaría mucho. ¡Y vino! Pero que no sea del malo y barato— le advirtió— sino del refinado. Tu dispara los fuegos artificiales desde el agua que yo los veré en la playa. ¡Y que sean figuras divertidas! Como las famosas cascadas multicolores ¡mejor aun que dure cuarenta minutos!

Cuando por fin se calló— ¿no quieres agregarle papitas o un refresco a tu orden?

— ¿eh?

—ya sabes la lista de pedidos es cortísima.

—tu fuiste el que dijo…

El gemelo alzó la mano en señal de silencio— anda a la playa a las doce de la noche…tendrás tu año nuevo en octubre. ¡Y más vale que te haga muy feliz!

3/3/3/3/3/3/3/3/3/3/

Tenía que empezar por ir a conseguir fuegos artificiales en esta época del año. ¡Oh, diablos se me olvidó preguntarle que comida quería! ¡Claro! ¡Cómo si yo fuera su cocinera! Pensó Saga molesto por la petición. ¿Qué le gustara comer al escorpión?

Eran las 23:30 horas y ya tenia todo planeado para la sorpresa de Milo. Para empezar había "pedido prestado" (satán imperial) un barco a unos pescadores del pueblo. Ahí había depositado los pocos y casi nulos Fuegos artificiales que logró conseguir, pero luego de unos instantes de jalarse el cabello, se acordó ¡que era Saga de géminis! Podía hacer la explosión de galaxias. Solo necesitaba controlarla un poco y agregarle brillantina ¡mucha brillantina! Y más chucherías baratas.

Luego fue a buscar la comida preferida de Milo. La que por supuesto no conocía, decidiéndose al final por comprar de todo un poco para que el venenoso escorpión este feliz.

El siguiente problema fue el vino. Poco dado Saga a ese tipo de deleites, le costó diferenciar y encontrar un buen vino. Al final terminó comprando las más costosas que encontró; tanto vino blanco como negro.

Cerca de la tarde fue a la playa y acomodó todo para tener una linda velada. Ahora faltaba el detalle mas importante "Camus" en realidad nunca supo muy bien a que se debía la amistad entre esos dos. El hielo y las agujas carmesí no tenían muchas cosas en común. Pero Milo lo había pedido en "pack de felicidad" así qué nada podía hacer.

Barajó las siguientes opciones:

1°Raptar a Camus en la tarde, ya sea con un buen golpe en la cabeza. Bastante improbable ya que era un caballero dorado o guiarlo por un precipicio(Aioros). Hasta incluso tener una pequeña pelea. Pero se preguntó ¿Por qué la violencia? Pasó a la segunda opción.

2°Mentirle para que fuera a la playa en la media noche. Aunque le doliera admitirlo era a Kanon, a quien le salían fáciles y convincentes las mentiras no a él.

Se dio cuenta qué no debía calentarse la cabeza en cosas estúpidas en realidad la solución era simple.

Pensó en subir a su templo el problema era que Sagitario quedaba de camino. No quería encontrarse con él hasta que no fuera estrictamente necesario. Así que mejor lo esperó a la entrada del coliseo donde sabía que iba para cerciorarse que los aprendices estuvieran entrenando a más no poder (como le gustaba hacer sufrir a esos pobres niños, Camus). Él era uno de los pocos que tenia espíritu de maestro, por así decirlo. Claro

—Camus—lo llamó. Una vez que Hyoga por fin se había alejado—tienes un minuto.

Acuario asintió. Sin decir una palabra. Siempre se sentía un poco raro con él, Saga no era de hablar mucho pero siempre que estaba con Camus acababa haciendo un gran monologo.

—Supongo que no tienes nada planificado para esta noche—el silencio confirmó su pregunta— ¡perfecto! Tengo planeado…— eso sonaba muy impropio— solo ve a la playa a las doce de la noche para que Milo este Feliz viendo su estupidez pirotécnica.

— ¿Su qué?

—solo anda.

—no, si no me das mas información.

—solo estoy cumpliendo con lo que me ordenaron.

Camus lo analizó—has estado actuando raro Saga.

3/3/3/3/3/3/3/3/

Estaba en la barcaza tenía un telescopio desde donde pudo ver que Milo estaba en la playa junto a la cena. Pensó en hacerla "romántica" para dos personas pero ese tipo de bromas eran mas propias de Kanon que de él. Además Camus todavía no aparecía ¡maldito! Y ya faltaban minutos para las doce.

Lo primero que lanzó fueron los verdaderos fuegos artificiales. Uno rojo que se estrelló en el cielo formando una estrella. Seguido por otro verde.

Suspiró derrotado. Esto iba a ser humillante.

—Explosión de galaxias—fue débil ya que necesitaba que pasara a llevar la brillantina. Y sí, funcionó formó una bonita cascada morada.

Y así estuvo un buen tiempo, formando diversas figuras simples con colores estridentes, con la explosión de galaxias. ¡Para esto entrené toda mi vida!

Desde la playa Milo veía emocionado como un tonto sueño de la infancia se hacia realidad ante sus ojos. Solo esperaba que Saga sea lo suficientemente "avispado" para cerrar con un bonito escorpión. El cielo se iluminó de pronto apareciendo una "carita feliz" de color amarillo.

— ¡oh, por dios! No mentía.

Se giró y se encontró con el rostro de un tanto asombrado de Camus.

— ¡Oye mira!— como si no fuese evidente toda la luz en cielo— ¡fuegos artificiales! ¡Te perdiste la mejor parte!

—Dirás "explosión de galaxias" — Camus volvió a su rostro indiferente.

— ¡no que va! La explosión de Galaxias de Saga siempre es roja o azul. Aburridísima —ambos jóvenes se sentaron a observar el espectáculo.

Después de un rato en silencio mirando el cielo, Milo habló—. ¿Crees que merezcamos esta segunda oportunidad?

—no lo se, solo se que estoy vivo.

El escorpión sonrió— me encanta preguntarte este tipo de cosas— le pasó el brazo por los hombros— eres el único que nunca tiene una respuesta.

— ¿A quién más?

—a Kanon, también le pregunté algo similar.

— ¿y que dijo?

—cito textual… bueno según lo que me acuerdo… "según el esoterismo las almas en penas solo se quedan en este mundo, por que tiene algo pendiente en él, quizá nosotros, aun tengamos cosas pendientes"— Milo quedó absorto mirando una lluvia amarilla en el cielo—. Quizá tenga razón, quizá no. Por ahora prefiero disfrutar del sonido de las explosiones en mi corazón

—Te llevas bien con Kanon— a él si que no lo conocía de nada, solo a Saga y con eso le bastaba y sobraba. No quería más gemelos en su vida. Pero sabía que Milo se llevaba bien con él. Le hubiese gustado conocerlo algo mas qué como enemigo.

— ¿quieres saber que es lo que le dije ayer a Saga? Y por lo que se enojó tanto.

— ¿Qué?— le preguntó el siempre comunicativo Camus.

—que pensaba que Kanon, fue mejor caballero de géminis que él, por que verdaderamente defendió la casa de géminis de los intrusos, a parte que fue elegido por la misma Diosa.

— ¿Por qué le dijiste algo así?

—Oye, no te molestes— Seguía mirando el cielos, pero Milo era multi-tareas, podía mirar, hablar, comer y beber— él se estaba metiendo conmigo, yo solo le quería seguir el juego.

— ¿Y aun así esta haciendo esto por ti?— se extrañó Camus, algo no calzaba en el panorama.

Pero Milo solo se encogió de hombros—. Hay una explicación sencilla, Camus: ¡Saga esta loco! "Raya la papa" " peina la muñeca" Aunque últimamente un "buen loco". No como cuando los contrató Hades, ya sabes, decían continuamente hay que cortar la cabeza de Atena—. Miró a Acuario— ¿me entiendes? Nosotros no éramos idiotas, con un; "necesitamos la sangre de Atena" nos hubiera bastado para darnos cuenta que algo no estaba bien— negó con la cabeza— lo tenían que hacer sonar de esa manera tan… perversa, macabra.

—Hades nos vigilaba…—argumentó Camus recordando las murmuraciones extravagantes de Géminis.

—ya, pero podían decir, sangre, cuerpo, etc. ¿para que necesitaban su cabeza? ¿Cuál era la necesidad qué sonaran como unos dementes?— esta vez el cielo se iluminó con una estrella de seis puntas— ¡que genial!

—Milo…

El escorpión le hizo un gesto con su mano para que se callara— ¡Shh! A veces las palabras sobran.

Camus sonrió para si— jamás pensé que te escucharía decir algo así.

—Ya lo ves, puedo ser profundo a veces— se burló de la seriedad de su amigo.

— ¡Ja!

Saga lanzó una tras otra su mejor técnica formando una bonita cadena de flores de diversos colores. Ya se estaba empezando a cansar. Mal qué bien eran cuarenta minutos y todavía le quedaban diez.

— ¡EXPLOSIÓN DE GALAXIAS!— era su ataque más fuerte. Casi el mismo que le lanzó a Shaka para matarlo desde el templo de cáncer al de virgo. El mismo que le lanzó a su hermano cuando quiso engañarlo con las ilusiones de géminis. Ahora servía para hacer sonreír al escorpión que utilizó por casi trece años. ¡Y la gente decía que la vida no era divertida!

La explosión iluminó todo el cielo. Opacando inmediatamente a las estrellas en el firmamento. Dejando un instante todo en cielo iluminado para luego escuchar la detonación.

Y sobre ese cielo rojo de la explosión liberó las últimas cargas de fuegos artificiales que había comprado. Formando las estrellas de la constelación de Milo.

¡Feliz año nuevo, escorpión! Fue lo último que pensó antes de desmayarse sobre la barcaza.

3/3/3/3/3/3/3/3/3/

Gracias por leer! Y hasta el 9 actualizó =) nos leemos.