Intereses
Corría a toda velocidad, por los largos pasillos de wammy´s house, mientras llevaba cual koala, a mello. Con mucha dificultad abrí la puerta de la habitación, estaba cansado de llevar al chico así que con mucha delicadeza lo deje en el suelo de la habitación y corrí a cerrar la puerta.
Cuando me gire, me encontré con la mirada inquisitiva del muchacho, que me escrutaba. Esa mirada me paralizo por completo y tan sencillamente me quede quieto en el lugar. Mello se levanto con algo de dificultad del suelo y cojeando producto de su pierna enyesada, camino hacia a mi, se acerco y a escasos milímetros de mi rostro inclino su cabeza hacia un lado, entrecerró sus ojos, para luego alejarse un poco de mi y decir
-Mihael Keehl
-¿umm?- dije no entendiendo mucho la situación
-Me llamo Mihael Keehl, pero ni si quiera se te ocurra llamarme así. Mello es como debes llamarme. Siempre, ¿entendido?- replico el rubio.
-Ohhh entendido- conteste, el se alejo de mi dándome la espalda y sin la presión de su mirada, pude caminar de nuevo a mi cama.
El chico se lanzo a su cama, destapo una barra de chocolate y le dio un gran mordisco, mientras yo lo veía fijo hacer esto.
-¿Que ves matt?- pregunto sin levantar su vista del chocolate y llamándome por el apodo que el mismo me había dado, producto de una confusión o es que el chico rudo se le había enredado la lengua en medio de su rabieta.
-¿Conoces a L?- pregunte y cuya formulación origino que el chico se detuviera en seco de su actividad y pensé que me había equivocado, no quería que me golpeara, pues aun sentida el dolor, de su pie contra mi pecho y rostro.
-Si- respondió él
-¿Puedes contarme sobre él?.- pregunte
-¿Por qué?- dijo seco y frio, observándome con algo de desconfianza.
-Pues no entiendo que hago en un orfanato que se encarga de cuidar a niños genios y que deberán sucederlo. Yo no tengo nada de especial- conteste encogiendo mis hombros y rascando mi cabeza.
-Vaya, vaya, mi amigo cerillo, piensa y habla. Ja! Es la primera vez que dices algo tan extenso-respondió.
-Puedo entender que me llames matt, hasta me gusta el nombre que me diste, tanto así que lo usare de ahora en adelante, pero no me digas cerillo- replique, provocando la mirada iracunda del rubio- Pppor favor- dije con temor para minimizar el impacto de mis palabras.
-Oh vaya, ¿por donde comienzo?- dijo acomodándose en su cama para darme el frente- L es el mejor detective, del maldito mundo, es un genio, lo máximo, pero no siempre fue tan reconocido, tanto él como nosotros, fue un inquilino de wammy´s y casi un hijo para watari.
-Watari-le interrumpí
-Si watari, ¿lo conoces?- pregunto
-Si, el me trajo aquí- respondí, cosa que causo que mello arqueara una de sus cejas.
-En fin L, se dio a conocer con el famoso caso BB, en los ángeles. Este caso me lo narro el propio L y fue el origen de uno de sus nombres Ryuzaki…- Hora tras hora mello, me hablo del famoso L, que no era más que un chico excepcional, con una inteligencia única y una nobleza que solo podía poseerla mello. Esa noche me di cuenta que mello a diferencia de roger hablaba de L sintiendo admiración y orgullo de ser uno de sus sucesores, quizás veía a L como el padre que nunca tuvo, también descubrí su habilidad para comer muy rápido su chocolate y que se ponía de malas si este le faltaba.
-Mello ¿cuantos sucesores de L hay?- pregunte
-Dos-respondió seco y por la forma de contestar entendí que no debía ahondar mucho, así que me limite a verlo atreves de mis gogles, cosa que creo le incomodo un poco, pues Mello se estiro y bostezo
-voy a dormir matt.- dijo
-Ujum- respondí y mello se acomodo, en su cama y comenzó a dormir de nuevo.
Mientras el dormía y la luz de la luna se filtraba por la ventana, me sentí seguro con ese chico allí, pero aun así, no pude pegar ojo durante lo que quedara la restante noche, así que me dedique a vigilar el sueño de mi extraño compañero.
La mañana llego y con mucho pesar, fui al baño para asearme, pues debía ir a la oficina de roger a asumir las consecuencias de mis actos.
-Lo siento roger, me perdí un poco- dije entrando a su oficina, mucho mas tarde de la hora en que el me había convocado. No te puedes perder un poco matt, te pierdes o te pierdes, pensé, ¿me he llamado matt?, creo que me estoy acostumbrando a este nombre.
-Mail- comenzó a decir roger, sacándome de mi deliberación interna.
-Matt- dije interrumpiéndolo
-Matt, te dije que había reglas que cumplir e ir a media noche a la cocina, no es una de ella. Por eso tu castigo será irte a dormir sin cenar y hacer tus deberes solo en el salón de clases, ¿lo entendiste matt?
-Si- respondí y hasta allí llego nuestra conversación. Roger acciono un botón y llamo a una señora.
-Srta, por favor lleve al joven matt a su clase. Y cuando lo presente diga que lo deberán llamar siempre matt- roger me guiño el ojo- ahora retírense.
La mujer algo anciana, me llevo a mi primera clase y convoco al profesor, el cual converso un poco con ella y cuya conversación giraba alrededor de la orden de que no me quitara mis gogles. Luego de esto, el profesor me tomo por el hombro y me obligo a entrar al aula.
Cuando puse un pie dentro del lugar, vi a mello desparramado, en su puesto y cambio su expresión cuando llegue, parecía feliz de que estuviera bien y lo único que hice fue sonreírle mientras caminaba.
-Clase este es matt.- agache la cabeza frente a la mirada de todos los niños, odio que me vean tanto, pensé- Vamos matt siéntate allí al lado de near- dijo el profesor, para luego continuar su clase- Hoy veremos geometria, alguien pude decirme como se puede calcular el area de esta figura que dibujare.
Matemáticas, esto es genial, pensaba, cuando por casualidad mire a mi alrededor y vi que near me observaba constantemente, me sentía tan incomodo con esa mirada, como cuando me miraba mello. La campana sonó y respire aliviado de que por fin, esta clase terminara y con ella la mirada del extraño near, cuando de la nada el susodicho se me acerco, levantándose de su asiento que estaba justo a mi lado.
-Así que te llamas matt- dijo el albino, apoyando sus manos sobre la mesa y acercando su rostro a mí- Es mejor que mail
-Ujum- respondí sintiéndome acosado.
-¿No has dormido verdad?- pregunto y solo respondí girando mi cabeza hacia los lados en señal de negativa.
-¿te gusta jugar?- me pregunto acercándose mas y mas a mi y yo sintiéndome mas y mas acosado, lo único que hice fue mover mi cabeza para asentir.
-Quieres jugar conmi…..- near no había terminado de invitarme a jugar cuando, sentí que alguien me había tomado por el brazo, me arrastraba no muy rápido hacia la salida del salón, luego hacia unos de los pasillos de wammy´s, frente la mirada despreocupada y de temor de otros niños y con un empujón me había metido hacia el baño de los chicos, haciendo que mi humanidad se golpeara con una pared dura, para luego acertarme un golpe en mi estomago, haciéndome caer finalmente de rodillas.
De nuevo ese sabor a sangre en mi boca, pensé, debería defenderme de quien sea, al menos eso querría mi padre, así que tome valor, apreté mis puños y me levante, tratando de enfocar un poco pues el golpe me había dejado algo mareado y alzando mis puños en señal de lucha
-¿Qué demonios haces hablando con near?- aunque no veía bien, esa voz era inconfundible.
-¿Mello?- pregunte, tratando de enfocar, pero creo que mis gogles lo dificultaban. En seguida baje mis puños y todo el valor se me había esfumado, no quería dañar a mello.
-Claro que soy yo maldito retrasado. Te repetiré de nuevo la pregunta ¿Qué haces hablando con near?
-No lo se, él se me acerco- conteste
-Mientes!!! Maldito estúpido- grito, golpeando mi hombro.
-Mello ya basta!!- le rogué mientras masajeaba mi hombro.
-¿quieres que me detenga? Entonces dime la verdad!!!!- me grito el cada vez mas molesto mello.
-Te digo la verdad- y de nuevo sin piedad mello golpeo mi estomago, haciéndome caer de rodillas. El dolor era indescriptible y creo que en ese momento todo el mundo se volvió negro para mí y una sola lagrima rodo por mi mejilla. Sosteniendo con mis brazos mi estomago y haciendo presión sobre el, para mermar el dolor, le grite con todas mis fuerzas a mello.
-Yo no te mentiría nunca!!!!, no tengo motivos para hacerlo- Mello al parecer entendió que le decía la verdad o mi posición era tan patética, que sintió compasión por mi. El silencio se hizo y solo podía escuchar la respiración agitada de mi atacante y yo solo trataba de mantenerme en esa posición con mis ojos cerrados esperando algún otro golpe, cuando escuche la voz de mello, muy cerca mío.
-¿Nunca me mentirías?- pregunto
-Nunca lo haría, no me gusta mentir- respondí, él no dijo nada, solo sentí sus manos, posarse sobre mis gogles, los mismos que me había puesto mi padre, para proteger mis ojos de las explosiones y el vidrio, en aquella noche en que mi familia murió, en ese horrible incendio, los mismos gogles que me negaba a quitarme, desde su muerte. Con sus manos puestas en ellos, lentamente los fue corriendo hacia arriba hasta dejar mis ojos despejados y mis gogles posados en mi cabeza. La luz blanca del baño lastimaban mis ojos así que los cerré, luego sentí una tela algo áspera rosar mi mejilla para secar mi lagrima, abrí de nuevo mis ojos y vi que la tela era la manga de la camisa negra de mello, que la había usado como pañuelo. Me quede de piedra, mientras era observado en el suelo, teniendo muy de cerca el rostro de mello, me sorprendió verlo allí también tumbado, con su pierna enyesada estirada y su rodilla muy cerca de la mía, inclino su cabeza hacia un lado y con su vos muy gruesa dijo
-Son verdes-
-¿Umm?- pregunte, sin entender mucho de nuevo.
-Tus ojos son verdes, lindo color- Solo llevaba una noche y parte de la mañana conociendo a mello, pero entendí que eso era mas que un cumplido.
-Los tuyos son azules o negros- dije con torpeza, producto a que los ojos de mello para mi eran naranja, pues mis gogles distorsionaban los colores.
-Son azules- aclaro él, para luego preguntar- ¿Qué edad tienes?
-Diez- respondí
-Solo eres un año mayor que yo y solo un año menor que near. Que casualidad- dijo él, levantándose del suelo, para volver a su pose de chico rudo y dejándome en el suelo.
-Aléjate de near- me amenazo, mientras me daba la espalda para comenzar a caminar y estando ya en la puerta del baño, pregunto- ¿Te quedaras allí? debemos ir a clases Sígueme
Como si fuera un títere se me olvido en el acto los golpes y aunque mi boca aun sabia a sangre sali corriendo detrás de él.
Mello es un ángel si solo lo conoces, pero como todo ángel, son seres que no puede entender muy bien los limites de la bondad y la crueldad, esa podría ser mi mejor descripción de él que tenia en ese momento, pero lo que me llamaba la atención, era su interés en near y a la vez el interés de near en mi.
Francamente, me sentía incomodo con tanto interés de por medio, pero por los momentos el único interés que no me molestaba era el que sentía mello por mi…… Continuara.
