La ley del magnetismo

Disclaimer: Drama Total y sus personajes no me pertenecen. Son propiedad de sus respectivos creadores. Yo sólo escribo por diversión, sin ánimo de lucro.

Resumen: Los polos iguales se repelen. Los polos opuestos se atraen. Es simple magnetismo, no romanticismo. Y pese a la atracción, está muy segura de que ella y Max se repelen. O al menos ella lo hace. AU. Scax (Scarlett x Max)

Advertencias: Lime y lemon en los próximos capítulos. Lenguaje un poco fuerte. Por favor, si no te gusta o sí la pareja no es de tu agrado, no leas.


Capítulo 1: Estrés

—Scarlett, ¿te sientes bien?

Un mareo la atacó y tuvo de detenerse en medio del pasillo. Se tambaleó y terminó recargándose en la pared en donde había un par de anuncios sobre el equipo de fútbol americano y del club de la ciencia.

Jasmine se acercó hacia ella, tomó los libros que cargaba y esperó pacientemente hasta que la pelirroja se sintiera mejor. O al menos para que pudiera dejar de aferrarse a la pared.

—Sí, estoy mejor. Gracias.

—No lo pareces. Deberías tomarte un descanso. Yo puedo continuar con el trabajo.

Scarlett se enderezó. Arregló su peinado y negó, secándose un poco el sudor de la frente.

—Estaré bien. Continuemos.

No es que fueran amigas, pero eran compañeras. Incluso compartían habitación. Y pese a que no era tan cercana a ella, Jasmine se preocupaba por lo agotada que estaba la pelirroja. El estrés se le notaba a kilómetros, casi como si fuera un elefante en medio de una expedición.

Llegaron a la biblioteca. Tenían poco tiempo para terminar el trabajo y aún tenían que revisar muchos libros. Shawn estaba ahí, temblando visiblemente y con los ojos abiertos de par en par, completamente rojos.

Scarlett pudo deducir que había pasado la noche en vela creyendo que los zombies iban tras de él tras tomar el mando del campus, otra vez. Pero no le dio importancia. El chico estaba despierto, con un café en la mano. Podría trabajar. No había ningún problema.

Se repartieron tareas e iniciaron. Scarlett sintió que en un determinado momento, al leer acerca de la teoría del magnetismo comenzaba a cabecear. Sus párpados se volvieron pesados e incluso se descubrió a sí misma separando abruptamente el rostro del libro, antes de que pudiera estrellarse.

Sus dos compañeros la miraron preocupados, pero ella simplemente sonrió forzadamente, como cuando explicaba algo y tenía que volver a hacerlo ahora con palabras que pudiera entender un Homo Sapiens por debajo de la media.

El chico paranoico le ofreció su vaso humeante, pero ella lo rechazó sin siquiera prestarle mucha atención. Centró su atención en sus apuntes, revisando que no se hubiera equivocado al escribir.

Casi se palmea al ver un monumental error.

"Los polos iguales se repelen. Los polos iguales se atraen."

Tachoneó y procedió a corregir.

"Los polos iguales se repelen. Los polos opuestos se atraen."

Jasmine sonrió al ver aquello, y aprovechando que Shawn se había retirado para buscar más información, colocó una mano en el hombro de Scarlett de forma amistosa.

—Tú y Max son iguales, pero tienen diferencias que los complementan.

Un tic se instaló en su ojo izquierdo, como cada vez que escuchaba alguna insinuación o comentario directo acerca de ella y Max como pareja. Esto era simplemente increíble. Era tan... estúpido e ilógico, ¡ella jamás se fijaría en él! No podía creer que nadie, absolutamente nadie en esa enorme escuela se diera cuenta de que sólo utilizaba al chico por los fondos que utilizaba para financiar sus inventos.

Sí, sin duda era una gran actriz. ¡Pero era inaudito!

—No entiendo a qué viene eso. —se sinceró, apretando más la pluma en su mano, que a su vez marcó tanto lo que escribía, que apostaba a que en hojas posteriores se podría leer claramente el texto.

Jasmine rió, como si hubiera esperado esa respuesta.

—Sólo creí que necesitabas relajarte.

Oh, sí. Lo necesitaba. Pero esa no era la manera. ¿Quién se sentiría menos agotado ante eso? ¡Nadie! ¡Nadie que estuviera cuerdo! Y ella estaba cuerda, definitivamente.

—Si me disculpas, creo que debo tomar algo para el dolor de cabeza.

Sabía que probablemente eran sedantes, tranquilizantes o tal vez somníferos. Pero daba igual. Tomó el frasco que Mal le había dado hace unos días y que había evitado, en lo posible, tocar debido a la tentación que provocaba.

Leyó la pequeña etiqueta, que rezaba: "Dos pastillas ante dolores de cabeza. Disfrútalo."

Siguió las instrucciones y entonces, un par de segundos después de haberlas ingerido con un poco de agua, sintió una sensación relajante recorrer su cuerpo.

Y un pequeño calor nacer en su vientre.


¡Eso ha sido todo por ahora!

Respondiendo rw's:

cupcake de fresa.- ¡Espero que te haya gustado! Estoy intentando escribir varios capítulos antes de actualizar, para no tardarme demasiado en publicar. Mil gracias por leer y comentar.

NB y You.- Es un gusto, NB y You. A mi también me fascina Scarlett. ¿Me creerán si acaso les digo que, desde que la ví en un capítulo y al terminar de ver la temporada, no he dejado de hablar de ella? Pues es así. Me gusta mucho el Scax porque... no lo sé, realmente. Sólo me gusta. Me hacen reír mucho. Me emociono y pues así. Por cierto, espero que les guste este capítulo. Mil gracias por leer y comentar.

DanTheSociopath.- Sí, fue algo breve. Por lo general empiezo mis fics de esa manera. Me alegro que te haya sacado una risa, espero que esto o tal vez los capítulos que siguen también lo hagan. Me gusta hacer reír a la gente, ya sabes. Espero que te guste. Intentaré no tardar en actualizar. ¡Gracias por ponerme en Favoritos, es un gran honor! Espero que te haya gustado este capítulo. Y muchísimas gracias por leer y comentar.

¡Muchas gracias a todos! Incluso a esos lectores fantasma que no comentan. Espero que les haya gustado.

Si te gustó, deja un rw. Si no te gustó, deja un rw.

¡Saludos!