Bueno, pues aquí estoy de nuevo :)

Os dejo un nuevo capítulo, en el cual nuestros dos protas se ven por primera vez (son más monos! _)

Disclaimer: Los personajes de Four Brothers no me pertenecen (ya ya ya... JACK ES MIO!)

Aviso: Lyanna, por si teneis curiosidad, es de la misma edad que Jack (21 años)

Disfrutadlo! :DDD


2. La chica del supermercado

Hacia buen día en Detroit, hacía frío, pero el cielo estaba despejado. Jack

Mercer estaba tumbado sobre su cama, sin ganas de levantarse.

- ¡Niña guapa! – escuchó del piso de abajo - ¡Levanta tu blanco culo y baja a desayunar!

Hizo caso omiso de su hermano Bobby. Se dio media vuelta y cerró los ojos.

- ¡No me obligues a subir!

Seguía sin levantarse, estaba demasiado bien como para hacerlo. Escuchó unas pisadas subiendo por las escaleras y la puerta de su habitación abrirse de golpe.

- ¡Venga niñita! ¡Levanta! – dijo destapándole – No tengo todo el día. Además hoy nos toca a ti y a mi ir al supermercado a comprar. ¡Así que levanta! – después Bobby salió por la puerta.

En contra de su voluntad, se levantó. Se dirigió al baño y se duchó.

- ¿Se levanta o no? – preguntó Angel después de tragarse el último trozo de tortita que le quedaba en el plato.

- ¡Sois muy agobiantes! Dejad al chico tranquilo – le defendió Sofi

- Lo único que sé es que como no baje…

- ¿Qué me vas a hacer? – preguntó Jack mientras se sentaba en la silla.

- Toma cielo, aquí tienes – le dijo Sofi mientras le ponía las tortitas en la mesa. Jack en respuesta sonrió.

- Nada guaperas, ya estás aquí – contestó Bobby – Venga rapidito que hay que ir al super.

Desayunaron en familia, como todos los días.


Mientras tanto, no muy lejos de allí…

- La verdad es que es acogedora – dijo Lyanna por teléfono – Me esperaba algo peor.

Llevaba 5 minutos hablando con Crystal, su mejor amiga. Hablaban sobre el hotel y antes hablaron sobre Jim, sobre la llamada que le hizo anoche.

-Tía, te dejo que me voy al super a comprar comida, que no tengo nada.

- Vale. Pero recuerda, no te preocupes por lo de anoche. Vive tu vida y sé feliz.

- Lo haré – dijo mientras sonreía – Te dejo Crys, adiós.

Y colgó. Crystal llevaba razón, tenía que vivir su vida y olvidarse de lo demás.

Cogió su chaqueta favorita, la que estaba forrada de pelos por dentro y por el gorro, y su bolso negro, y salió rumbo al supermercado.

Esperaba que no estuviera muy lejos, ya que no tenía coche, y nada de ganas de andar.

Llegó al super después de 10 minutos andando. Entró y cogió un carro. No le gustaba nada ir a comprar, pero si quería sobrevivir, es lo que tenia que hacer.


En otro lado del supermercado…

- Odio los supermercados – dijo el menor de los Mercer empujando el carro.

- A las niñas como tú deberían de gustarles comprar en el super – dijo Bobby mientras cogía un pack de 12 latas de cerveza y las metía en el carro.

Hizo caso omiso del comentario de Bobby y siguió empujando el carro, así cuanto antes terminaran, antes saldrían de allí.

Seguían caminando por las calles del super cogiendo comida y otras cosas, las cuales no estaba echando cuenta ya que le importaba más bien poco.

- ¡Eh Jackie! – le avisó su hermano – Creo que ahí hay una de las que te gustan.

Al principio no iba a mirar, ya que seguramente Bobby se estaría riendo de él, pero por curiosidad lo hizo.

Se quedó mirando a la chica un buen rato, ya que venía de frente con el carro. Iba vestida con unos ajustados jeans azul oscuro, rotos por los muslos, una camiseta verde oscura que tenía el dibujo de un conejo ahorcado, y una chaqueta negra de pelos. Tenía el pelo castaño con reflejos rojizos y un aro en la nariz. La miraba tanto que hasta la chica se dio cuenta. Cuando ésta le miró, Jack se dio cuenta de que tenía los ojos bicolor, uno marrón y otro verde.

- ¡Guaperas! ¡Despierta! – dijo Bobby mientras le pasaba la mano por los ojos – ¡Deja de mirar a la chica!

La chica siguió su camino y giró a la izquierda, no sin antes sonreír ante el comentario de Bobby.

- ¡Tierra llamando a Jack! – dijo dándole golpes en la cabeza - ¿Me responde alguien?

- Si, si. Déjame, ¡que me despeinas!

- ¡Oh, perdone usted reina de la belleza! – le pegó un cate en la cabeza – La próxima vez se menos descarado, que lo único que te faltaba era ladrar como un perrito.

Los dos hermanos siguieron con la compra, pero Jack no dejaba de pensar en otra cosa que no fuera esa chica.


Después de pagar en el supermercado, Lyanna se dirigió hacia su casa.

Cuando llegó guardó las cosas y se puso a hacerse algo de comer, ya que tenía hambre. Cuando terminó se tiró en el sofá a ver la tele, pero se quedó dormida.

Al despertarse, se levantó y se dirigió al baño a peinarse.

- Si quiero encontrar un trabajo, que menos que ir decente, ¿no?

Cogió su currículum y su chaqueta y se dirigió a buscar un trabajo.

Después de recorrerse medio Detroit, llegó a un bar del lugar, llamado Captain's.

- No creo que me rechacen en un bar… seria demasiado cruel por su parte.

Cuando entró por la puerta, se dio cuenta de que todos la miraban. Pero eso no le importó, se acercó a la barra y preguntó por el jefe. Fueron a buscarle, y minutos después apareció un hombre de unos cincuenta y tantos, delgado y con bigote.

- Me han dicho de que quieres hablar conmigo, preciosa.

- Si, mire, venía a dejarle mi currículum por si necesitaba camareros en el bar y …

- La verdad es que has tenido suerte. Hace unos días uno de nuestros camareros se suicidó en su casa, no sabemos la razón, pero la verdad es que ese pobre chaval estaba realmente mal.

- Vaya, lo siento muchísimo.

- ¡Bah! No te preocupes, sabíamos que tarde o temprano pasaría – cogió el currículum y empezó a leerlo.

- ¿De Phoenix eh? – dijo el hombre – Y parece que no es la primera vez que trabajas en un bar, y eso que eres joven – siguió diciendo - Ummm…. ¿Cuándo puedes empezar? ¿Te viene bien esta noche?

- Si, claro – dijo con una sonrisa – Me viene bien.

- ¿Donde vives preciosa?

- En el Evelyn Mercer.

- ¿Mercer has dicho? – preguntó sorprendido el hombre – Buena gente, pero no te metas con ellos, puedes salir malparada. Vienen mucho por aquí, así que los terminarás conociendo.

- Lo tendré en cuenta… Perdone, pero no sé como se llama.

- Ralf Dawson, todo el mundo me llama jefe o señor Dawson, pero prefiero que me llaméis Ralf – dijo estrechándole la mano – Empiezas a las ocho, así que te quiero aquí puntual.

- Muy bien Ralf, a las ocho estaré aquí. Y por cierto, muchas gracias por el trabajo.

- No hay de que preciosa – y desapareció por la puerta que había detrás de la barra.

Después de conseguir el trabajo, Lyanna se dirigió a su casa que estaba a unos 15 minutos andando del trabajo. Llegó y se fue al baño a ducharse, ya que en dos horas, empezaba a trabajar.


- ¿Hacemos algo hoy? – preguntó Jeremy - ¿Qué tal si vamos todos a tomarnos unas birras al Captain's?

- Por mi guay – respondió Jack – Tendría ensayo, pero esas mariconas están ocupadas.

- ¿Por qué no invitas a Carol, Jack? – preguntó Sofi.

- Lo dejé con ella.

- ¿Cuándo?

- Hace unos días, y créeme es lo mejor que he hecho en mi vida.

- ¡Así se habla chaval! – dijo Bobby dándole un pequeño puñetazo en el brazo – ¡Y por eso vamos a ir a celebrarlo!

Eran las once de la noche, y los hermanos Mercer y Sofi, se dirigían a su bar favorito a tomar unas cervezas. Entraron y se sentaron donde se sientan siempre, en la esquina derecha de la barra.

- Me extrañaba que no vinierais por aquí – dijo Ralf acercándose a los hombres - ¿5 cervezas?

- ¡Eso ni se pregunta Ralf! – contestó Angel.

El hombre se fue hacia el congelador que estaba en la otra punta de la barra y cogió los cinco botellines de cerveza.

- Pero mira que me cae bien ese hombre – dijo Sofi – No sé por qué, pero se ve que es un buen hombre.

- ¡Es nuestro Ralf!– contestó Angel – Es un buen tío.

- ¡Eh Jackie! - dijo Bobby – ¿No es esa la chica del super?

Al escuchar a su hermano decir eso, miró hacia donde estaba señalando. Y allí estaba, vestida entera de negro tomando nota de lo que los demás querían tomar.

- Si, es ella – contestó Bobby – Ya que te quedas embobado… - le pegó otro cate para despertarlo - ¿Despierta chaval?

- Hay formas más agradables de avisar, ¿lo sabías? – dijo antes de darle un sorbo a la cerveza.

- ¿Pero qué pasa? – preguntó Jeremy

- Ves a ese bombón de allí – señaló Bobby a la chica

- ¿La camarera?

- Si. Esa es una chica que vimos en el super y que aquí al guaperas le gustó.

- ¡Eh Ralf! – llamó Jeremy.

- ¿Que os pasa? – dijo después de acercarse.

- ¿Quién es la nueva?

- Es una chica de Phoenix, Lyanna. Dice que vive en vuestro hotel.

- Lyanna… - dijo en voz baja Jack.

- Nombre bonito para una cara bonita – dijo Bobby - ¿No crees Jackie?

Éste no contestó, se limitó a terminarse su cerveza.

- ¡Pon otra ronda Ralf! – dijo el más joven.

- ¡Lyanna! – llamó Ralf. La chica se acercó al jefe – Quédate en la barra y ponles 5 cervezas a esta buena gente.

La chica asintió y sacó las 5 cervezas del congelador y las abrió.

- ¿Queréis unos nachos? – pregunto la chica – A Ralf se le ha olvidado que se regalan con la bebida.

- ¡Eso ni se pregunta preciosa! –respondió Bobby

La chica sonrió y puso los nachos.

- Sinceramente, a mí me gustan con mucho queso – dijo echando el queso en los nachos.

- Ya somos dos – respondió Jack.

Los dos jóvenes se miraron durante un rato, lo cual, los demás hermanos y Sofi se dieron cuenta. Ella sonrió mientras terminaba de echarle el queso a los nachos.

- Toma chico del supermercado – dijo poniéndole el plato en frente del menor de los Mercer - Invita la casa.

Acto seguido, se fue ha ayudar a los demás con los clientes, dejando a Jack Mercer con una sonrisa en la cara.


Y hasta aquí el capítulo... Solo aviso capítulo de que el siguiente me encanta! _

Se aceptan reviews y tomatazos xDD

Un saludo fuckers! (K)