Le dedico este capítulo a Ying Fa Malfoy de Potter, porque fue la primera en escribir un comentario :) Siempre es agradable leerlos.
Capítulo 2
Afuera un hipogrifo volaba alrededor de la torre. En el salón, cerca del esqueleto de dragón, el candelabro de hierro que colgaba del techo se balanceaba porque una lechuza distraída había chocado con él. Se oía el rumor de las diferentes conversaciones que tenían los alumnos. El profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras escribía en el pizarrón medio ignorando lo que comentaban los estudiantes.
-Deberías decirle que vaya a Hogsmeade contigo, Sev. –Murmuró Roxanne. Ella y Severus estaban sentados hasta el frente y copiaban con diligencia lo que el profesor ponía en el pizarrón.
Dos lugares más atrás estaban Remus y Sirius. El primero hojeaba su libro distraídamente y el segundo fulminaba con la mirada a Snape.
-Casi prefiero verla con Longbottom. ¿Qué le ven Lily y Roxanne a Quejicus?
Atrás de ellos estaban los otros dos merodeadores.
-¿Están hablando de Lily? –Inquirió James.
-No. –Respondió Remus.
-Silencio. Vamos a empezar la clase. –Anunció el profesor. –Ahora, ¿alguien sabe cuál es la apariencia del Saci?
Las manos de Roxanne y Severus de inmediato se alzaron en el aire. Lo de Snape era el pan de cada día. Más de una vez lo habían llamado el sabelotodo. Pero en cuanto a Artes Oscuras se refería Roxanne Malfoy era la mejor.
-Señorita Malfoy. –Asintió el profesor.
-El Saci es un negrito de una sola pierna, con caperuza roja.
-¿Y cuáles son sus características?
-Se divierte apagando la luz, quemando alimentos, espantando al ganado y asustando a los viajeros solitarios.
-¡Excelente! Diez puntos para Slytherin!
-Por supuesto que sabía la respuesta. –Murmuró un chico de Ravenclaw- Todos los Slytherin practican magia oscura.
El profesor siguió parloteando y no lo escuchó, pero Roxanne sí. Ella agachó la cabeza y se encogió en su asiento. La reputación de su hermano era bien conocida. Si el río suena es que agua lleva, solía decir Ted Tonks.
-¡Cállate, Sean! –Le espetó Sirius cuando reparó en la expresión de Roxanne, ella no solía quedarse callada, sin embargo, ése era un tema un tanto delicado. Sobre todo con el Señor Tenebroso ganando fuerza.
-No lo escuches. –Susurró Severus a su compañera. Ella nada más asintió levemente y no volvió a abrir la boca durante el resto de la clase.
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Severus y Lily estaban en la Torre de Astronomía. Hacía mucho viento y el cielo comenzaba a nublarse. Lily sintió un escalofrío y guardó las manos en sus bolsillos.
-Sabes, hoy me contaron un chisme muy tonto.
-¿A caso existen los chismes serios? –Inquirió Severus.
-¡Sev! Intento decirte algo. -Él se sentó en el piso y ella a su lado.
-Sabrina y Alice piensan que a Remus le gusta Roxanne Malfoy.
-Y me preguntas esto a mí porque… -A Snape no le importaban los rumores sobre la gente, ni quién le gusta a quién, ni quien invita a salir a cualquier otro o engaña a tal con cual. Excepto, claro, a menos que se tratara de su mejor amiga.
-Porque eres amigo de ella. –Replicó Lily con un tono que sugería lo evidente del asunto.
-Y tú eres amiga de Lupin. ¿Por qué no se lo preguntas?
Lily apretó los labios frustrada. Tras un momento dijo: -Será mejor que bajemos a la biblioteca. Prometiste ayudarme con Runas Antiguas.
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Ya había caído la noche, la Aurora dormía pacífica y las gotas de lluvia repiqueteaban contra las vidrieras del castillo. Sólo los prefectos y los fantasmas vagaban por los corredores a esas horas. No obstante, en el baño de niñas varias velas levitaban iluminando el lúgubre lugar.
-¿Qué haces? – Preguntó Myrtle.
-Una poción que se llama Gregory's Unctuous Unction. –Le contestó Roxanne. Ella estaba sentada en el piso con un gran caldero delante y varios libros abiertos a su alrededor.
-¿Para qué sirve?
-Hace pensar al que la toma que quien le dio la poción es su mejor amigo.
-¿Y a quién se la vas a dar?
-¡Aquí estás! He estado buscándote. –Las interrumpió una voz cantarina.
-Me encontraste. –Sonrió ella al tiempo que agregaba unas hojas de nochebuena al caldero.
Andrómeda caminó lentamente hacia el centro del baño y se sentó en el suelo de frente a su amiga. Un relámpago ilumino por un momento aquél cuarto haciéndolo más tenebroso. Se oían los truenos y el chillido de los murciélagos que salían de sus cuevas. Lejos de ahí en una vieja casa abandonada en Hogsmeade tres animagi velaban por un hombre lobo.
21 noviembre 2014
Izel
