Capítulo 1:

Primera impresión


Ya por eso del medio día tal vez, Leone está mostrándole el sitio al novato, que luce la misma vestimenta que traía en un principio, se nota que van charlando.

―Esto es raro...― Mencionó Leone, caminando por la casa, y detrás suya el nuevo muchacho.

― ¿Ah? ¿A qué te refieres? ― Preguntó el chico confundido.

― ¡Ja! Nada importante es solo que eres el nuevo novato, y eso que tiene un mes otro chico. Y se me hace gracioso que tenga que presentar a los miembros de nuevo.―

―Oh ya entendí... Pues yo puedo ir a presentarme si le es mucha molestia...― Dijo un poco apenado.

―No, tontito. Si no me molesta en lo absoluto― Le dio un golpe en la espalda, lo cual casi hace caer al frágil chico.― En fin, te llevaré al lugar donde nos quitamos el estrés... Ósea el campo de entrenamiento― Siguieron caminando hasta llegar al exterior y ahí se encontraron con dos personas.

―Muy bien... Tienes suerte; vas a conocer al anterior novato, es el de cabello castaño.― Apuntó al campo de entrenamiento. ― Su nombre es Tatsumi…―

―Waaah...― Expresó el chico nuevo mientras admiró el cómo entrenaba la espada junto con alguien más y preguntó con su vista al centro. ― ¿Quién es...?―

―Oh sí, el otro joven es Bulat, antes solía ser del ejército imperial, pero por obvias razones desertó, es un gran tipo― Contestó la interrogante del nuevo.

―Ah, sí…Entiendo... ―

―Gah… Suficiente por hoy… ― Dijo Bulat, al terminar la práctica; se dio media vuelta, y le dijo a Tatsumi ―Oh, nos están observando. ― Dio unos pasos para tomar una toalla cerca de las escaleras y algo de agua.

― Bu-Buen trabajo― Comentó como agradecimiento el chico de cabellos verdes al ver aproximarse al fornido.

― Ah, pero si eres el chico nuevo.― Comentó Bulat muy sonriente, con la toalla sobre su hombro, secando el sudor de su frente. Mientras Tatsumi apenas se acercaba.

―Así es. Mucho gusto, mi nombre es Ariel.― Dio unos pasos con la mano extendida para acercarse al mayor y darle la mano, pero no se fijó bien; que tropezó en el primer escalón, Bulat tomó la mano del chico y lo jaloneó con fuerza hacia él. ―Eh...― Expreso Ariel al caer sobre el fornido cuerpo mojado y caliente de Bulat, alzó su rostro para ver el del mayor, diciéndole ―Oye... Ten más cuidado... No te vayas a romper.― Agregó una sonrisa tranquilizadora.

―Ah...Lo siento no me fije...― Contestó muy nervioso.

Leone se acercó diciendo ― Oye, oye… Bulat. Acaba de llegar y ya estas coquetando... ¿Desde cuándo le eres infiel a Tatsumi?―

Tatsumi escupió el sorbo de agua, y exclamó ― ¡Que yo qué!― sonando muy sorprendido.

― ¿¡Ah!? ― Expresó Ariel muy confundido y miro al hombre del que seguía pegado, y luego paso su vista al castaño y se puso rojo ―E-eso quiere decir que...―

―Por supuesto, Bulat es gay y Tatsumi es su juguete.― Dijo Leone asentando con la cabeza de manera despreocupada.

―Leone no te pases. Lo está malinterpretando todo, mírale la cara…―

¡No lo negó!― Pensó el menor y finalmente sintió que lo soltó, dio un paso atrás y enseguida Bulat le tomó del mentón diciendo ―De igual forma ha sido un placer para mi conocerte, Ariel. Cualquier cosa puedes acudir a mí, ¿entendido?―

Ariel notó algo distinto en el hombre, algo muy inquietante y difícil de ignorar, se puso rojo como un tómate y le dolió el estómago, arrugó su ceño y a la vez agachó su rostro bruscamente.

― ¿Ariel, que tienes? ― Preguntó, Leone preocupada.

―Ah no es nada...solo...― Alzó su rostro sonrojado y sonrió diciendo ― ¿...Tienen algo de comer?― El sonido de su estómago sonó, causando que los presentes soltaran unas risas y carcajadas.

― Claro, te llevaré a la cocina― Respondió la rubia, tomándolo del hombro para dirigirlo a su destino, alejándolo del otro par.

―Amm... Aniki...― Mencionó Tatsumi.

― ¿Mande?― Contestó Bulat, viéndole a la cara.

―No te vayas a sobrepasar con ese chico, lo vas a traumar.― Dijo Tatsumi en un ligero tono de preocupación.

― ¿Huh? ― Le miro con más atención, Bulat ― ¿Acaso te has puesto celoso, Tatsumi?―

―Claro que no― Negó de lo más natural Tatsumi, acostumbrado al humor de Bulat.

― ¡uhmp! ¡Ja, ja, ja, ja, ja! ...Entiendo. ―


―Y esta chica tan bonita, es Akame...― Decía Leone presentándole a la seria pelinegra, que hacia la comida, se dignó a mirar al novato y sólo cruzaron miradas, Ariel se puso nervioso y trato de romper la tensión ―Ah... Mucho gusto, soy Ariel...―

―Uhm...Un placer... ―Siguió viendo meticulosamente al chico.

― ¿Su-sucede algo?― Preguntó el chico intranquilo.

―Estás muy flaco, deberías comer.― Se volteó y enseguida le preparó un plato con mucha carne y se lo dio en las manos.

―Oooh… qué afortunado. ― Comentó Leone con una sonrisa.

― ¿Uhm? ―Expresó Akame

―Es que era justo lo que venía a pedir...ya tenía mucha hambre y hace tiempo que no veía un plato tan abundante... de carne…― Dijo con la vista pegada al plato que sostenía.

― ¡Aaah, qué adorable!― Exclamó la rubia abrazándole entre su pronunciado pecho.

―Wah...― Exclamó el chico sonrojado sin soltar la comida.

―Oigan, yo también tengo hambre...― Dijo entrando Tatsumi, y detrás le seguía Bulat.

―Ya está, siéntense.― Habló Akame preparando los otros platos.

Ariel pasó a la mesa, y justo donde se disponía a sentarse, para bromear Bulat se sentó justo en donde se dirigía el chico ― Te gane. ―Dijo Bulat con su típica sonrisa brillante.

―Ah… ¡Eje! Está bien. ― Sonrió sin chistar, rodeó la mesa para sentarse del otro extremo, para tomar asiento a la silla frente a él.

Una vez que ya estaba cada quien sentado a la mesa, Leone comentó, ya en un estado satisfecho por haber comido muy bien.

―Te presentaré al resto del equipo en cuanto lleguen. ―

―Oh… Aún faltan miembros. ―

―Sí, fueron a una misión pequeña a las fueras de la capital. Y pues; digo pequeña porque era realmente fácil y la paga fue buena. ―

―Ya veo. ― Contestó el chico y siguió con su plato a punto de terminar.

Bulat observaba al chico, Tatsumi claro se dio cuenta y puso una cara graciosa en la que en su semblante se podía leer claramente "Acosador".


Más tarde:

Ya ha anochecido, y el chico seguía merodeando fuera cerca del escondite, se detuvo mientras observaba la luna que estaba realmente brillante y blanca, de repente sintió una extraña sensación que le causó un escalofrío, Ariel se puso tenso, y se dijo ― Esto… Alguien me está observando…― Dio la media vuelta y vio que se aproximó hacia él, Bulat quien saludo con una mano, y una sonrisa.

―Hey, Ariel… Tomando un paseo nocturno…―

―Oh…―Expresó nervioso y por ello agachó la cabeza ―…Sí… Me gusta caminar, además así puedo despejar mi mente y olvidar…― Puso un semblante acongojado ―…ciertas cosas…―

―Ohm… Entiendo. ¿Tuviste una vida difícil? Eres muy joven como para no tener familia. ― Dijo colocándose a un costado del joven.

―…Familia… eh…― Sonó muy apático ante esa palabra, que al mismo Bulat le impresionó, dejó su vista pegada al chico, esperando a que dijese algo más en ese inter de silencio; que se volvió incómodo. ―…Pues a decir verdad, prácticamente soy huérfano. ― Giró de perfil viendo al hombre pelinegro ― Yo no tengo una historia como la de usted o los demás, lo mío es algo como una simple hoja en blanco, que no merece siquiera ser recordada. Escribiré lo que quiera en ella. ―

―Eh…―Sonrió de la nada después de haberse quedado atónito ― Interesante. ― Dio unos pasos para acercarse a la figura del chico, se inclinó hasta llegar a su altura y le miró a los ojos diciendo ― ¡…Bien! Entonces para que no te sientas mal, empecemos… Te permitiré que me llames, Aniki, Jefe, o Guapetón…―

El chico se sorprendió mucho, y avergonzado dio un paso atrás, quitándose la mano masculina, diciendo ―…Esto… ¿puedo hacerlo? ―

― ¡Claro! No te pongas nervioso. Además no me gusta que me traten de usted, puedes tutearme.―

―…Pues… B-Bulat me parece bien… a menos de que quiera que le diga… O-oniisan…― Se puso rojo y giró su vista a un lado, a lo que cierta persona frente a él se le iluminaron los ojos y dijo ― ¡qué bien se siente viniendo de ti! Y con esa expresión; haces que me emocione más. ― Comentó Bulat en voz alta

― ¡Eh…!― Expresó el chico muy avergonzado ―…Ah… qué bien… ― giraba su vista de un lado a otro, como si buscara salir huyendo, pero en realidad estaba muy nervioso ―…Oniisan… ―

Bulat sintió un escalofrío agradable correr por su cuerpo y volteó a ver al chico y le tomó de ambos hombros diciéndole ― Gracias ― Claramente se podía divisar que ambos estaban ruborizados pero por motivos distintos.

Después de eso, Bulat acompañó al chico hasta su habitación, que quedaba cerca de la suya, se despidieron yendo cada quien a su respectivo cuarto.

Ariel se tiró a la cama, con la luz apagada, y dijo en voz alta ― Según Leone, es probable que la Jefa llegue pronto, además de que me falta por presentarme a otros integrantes… Estoy muy nervioso… Pero bueno, mañana será otro día…―

Notas del Autor:

Muchas gracias por pasar a leer este primer capítulo de mi Fic para Akame ga Kill, espero sea de su agrado, y como pueden ver no tiene mucho que ver con la serie en sí, normalmente les doy seguimiento, pero por esta vez decidí cambiarlo más a una historia original, con clichés tal vez, y pues con un toque de humor suave o subido de tono, depende… Pues bueno, saludos y bendiciones, esperen el próximo, eso sí les advierto que me tardo, pero trataré de terminarlo.