Perdón por tardarme tanto! T.T, pero tengo demasiados trabajos en la escuela y hacer deberes en casa y cosas así...la verdad mostré mi historia a mis amigos y ellos me piden que lo continué.
E visto mi cuenta y resulta que tengo muchos leídos y aparte comentarios ;w; chicos me hacen una persona feliz! como los amo!. Ahora si les traigo un nuevo capi disfruten...

-…-

Eren yacía en la cama de una habitación, no era su habitación o sea ¨ una prisión ¨ donde actualmente dormirá mientras no pueda controlar su poder de titán. Aun no se había despertado, llevaba en coma durante 5 horas o talvez más después de que cayó desmayado mientras cenaban. Toda la sensación entre los soldados adolescentes era por algo que tenía la comida, o no comió algo antes de entrenar con el equipo tridimensional. Mikasa estaba todo el tiempo con Eren a su lado, sentada las próximas 5 horas con las manos recargadas en las piernas y silla. Se sentía cansada pero no se rendiría para dejar de protegerlo y cuidarlo.

Aquella vez que los padres de Mikasa fueran acecinados por unos 3 hombres, pero en vez de matar a Mikasa la habían tenido secuestrada en una cabaña, pero jamás olvidaría que Eren la rescato, si era necesario matar a los hombres por voluntad propia y la mejor manera de defenderse. Esas palabras de su hermano fueron sumamente necesarias y la mejor forma para protegerlo de cualquier peligro ¨…pelea…¨, ella jamás lo dejaría. Juro siempre protegerlo desde aquella vez que le salvo la vida y ahora, estaba viva, viva y saludable.

Los pensamientos de Mikasa fueron interrumpidos por los golpes de la única puerta de la habitación. Se levanto de su asiento para tocar aquella perilla y ver que se trataba de la mujer con anteojos y cabello castaño con una cola demasiado exagerada, la persona que siempre molestaba o se juntaba al lado del enano.

-hola soy la sargento Hanji Zoe, talvez usted ya me reconoce…- la mujer extendió una mano para recibir un saludo.

-hola, sargento soy Mikasa Ackerman- Mikasa recibió con gusto esa mano.

-…bueno vine a ver como se encontraba mi joven titán, solo vine de paso para checar su salud después de ese incidente-

-claro, puede pasar- la joven le permitió el paso, ella se movió a un lado para después serrar la puerta. Fue a seguirla y deteniéndose al frente de la cama. Hanji poso una mano en la frente de Eren para verificar su temperatura, la cual estaba ardiendo, lo miro al momento de quitar la mano. Estaba respirando tranquilamente pero fu calentura pasaba por cada rincón de su cuerpo, preocupando a la mujer.

-me temo que esta enfermo, tendrá que descansar los próximos días hasta que se recupere. Tiene la fiebre demasiado fuerte y me temo que se cancelara la prueba de entrenar su forma titán- miro a la pelinegra- así que no tienes por que preocuparte, estará bien solo es fiebre. Nada grave- hizo una pequeña sonrisa, la cual Mikasa confiaba en que Eren estaría mejor.

-¿que pasara cuando el cabo Rivaille se entere que Eren no podrá entrenar los próximos días?- pregunto la joven.

- tranquila le enviare una carta a Erwin, no habrá problema si no asiste a los entrenamientos. Claro al sargento no le molestara.- respondió la castaña que se retirándose de la habitación sin nada mas que decir. Mikasa miro marcharse, se quedo viendo a Eren por unos momentos para susurrarle al oído.

-…tranquilo Eren, no te dejare jamás, prometí estar a tu lado y protegerte al igual tu a mí…- después de eso, salio de la habitación dejándolo solo y descansar

El lugar estaba tranquilo, no había nadie en ese instante. Todo era normal, una ventana estaba abierta de solo un lado. El joven caminaba por la habitación, invadiendo aquella dichosa puerta y viendo lo ordenada y tranquila que era. Miro al frente viendo la ventana por unos segundos, dio un, dos, tres, cuatro pasos quedando frente la ventana medio abierta, el marco era de madera y cristal por un lado y brillando por la luz del sol. Extendió una mano para tocar la otra parte de la ventana cerrada, fue alejándola hasta abrir por completo dejando ver el paisaje afuera y una brisa tranquila como la de un lago con un gran estanque de agua cristalina.

Miro bajando la cabeza y observando a unas cuantas personas platicando, se parecían a sus amigos, espera, son sus amigos…¿Qué hacen platicando con un hombre y una mujer? , solo podía ver los labios moviéndose de abajo, arriba y al frente, no era un experto en descifrar lo que tratan de decir. Era extraño que no oía nada, ni escucho sus propios pasos por las sueldas de sus zapatos, tampoco el aleteo de una mosca, ¿sea abra quedado sordo?. No paro de mirarlos unos momentos, en cuando dejaron de mover los labios voltearon hacia las murallas. Solo el hombre cruzado de brazos miraba a el, como si estuviese metido en problemas.

-…-

Eren se encontraba en la cama aun inconsciente y durmiendo, pero no había despertado, tenia unos tubos delgados y transparenten en su mano inyectado en la vena. Aun lado se veía un gran tubo de metal atado con varios tubos plásticos y en la parte superior tenia una bolsa transparente y con un liquido que paresia agua, ya paso 2 días desde que se desmayo, sus amigos se preocupaban de que tuviera demasiado tiempo en coma. Eso si que era demasiado extraño.

La puerta se abrió, en ella entro la hermana de Eren. Mikasa llevaba en la mano un vaso de agua por si Eren despertara y tuviera sed, cada hora entraba a la habitación para cuidarlo, tomando asiento en la silla de madera a un lado. Cada hora se iba y volvía para estar a su lado.

-…tranquilo Eren, siempre estaré a tu lado cada minuto…- pensó la pelinegra.- no se cuanto tiempo estarás atrapado en ese profundo sueño inesperado desde aquella vez que dejaste de verme, no tienes que esforzarte tanto…- dejo de pensar, para dejar escapar unas cuantas lagrimas que dejaron sus ojos negros y húmedos. Ya estaba sintiendo esa sensación de extrañar a la persona que más quiere en el mundo.

-…ngh…- un pequeño berrinche e suspiro dejo a la pelinegra impactada, ese pequeño berrinche lo reconocía perfectamente bien, tenia sus manos tapando la cara y húmedos por las lagrimas que salían. Fue separando sus manos poco a poco hasta dejar un ojo al descubierto, elevo la cabeza para mirarlo. El castaño tenia lo ojos abiertos, mirándola con la boca entreabierta. Estaba despierto. Había despertado. Estaba bien, poso su mano en la frente del chico, ya no tenia fiebre, ya no estaba enfermo; estaba sanado.

-…Eren…- le hablo con delicadeza, no podía creerlo, esto tenia que ser un sueño para ser verdad.

-…¿M-mikasa…que me…a pasado?...- pregunto Eren que se veía confundido, ¿no había recordado nada?.

-…Eren…estas bien,…estas bien- la pelinegra fue acertándose a su hermano para después abrazarlo con orgullo y felicidad. Eren solo se vio confundido y sin entender que trataba de decir Mikasa, solo imito lo que hacia y la abrazo, tímido.

-…estas bien…me has tenido demasiado preocupada y creí…creí que no despertarías nunca- solo se dedico abrazarlo y hablarle con voz cortaba a causa de sus sollozos y lagrimas.

-¿de que hablas?, que paso, no recuerdo nada. Yo estoy en esta cama y dentro de una habitación y, mira, tengo unos raros tubos en mi mano.- pregunto levantando un poco la voz desesperado.

- muy bien. No sabemos como, pero tu de la nada desmayaste quedando inconciente durante 2 días, nadie ni siquiera Hanji sabe por la causa de tu comportamiento. Lo único que se, fue que comiste en la hora de la cena y caíste.- contesto Mikasa bajando la mirada, pensando en que decirle. Lo que contó era cierto, Eren se desmayo misteriosamente. Nadie sabía el resultado, Hanji cree que fue causa de sus poderes de titán, otros por algo que tenia la comida y otros por falta de alimentación. Esas excusas inventadas no era cierto, la verdad era que lo que había pensado era fuerte. Las imágenes de las muertes y algo por el estilo fue lo que soñó.

-…-

Armin entro a la habitación, enterado de que Eren despertó muy bien sin ningún problema. Llevaba algo de comida para Eren, unos panes, sopa, agua y arroz encima de la charola de madera. Los dos hermanos se encontraban dentro, solo Armin hizo una sonrisa a Eren, este le devolvió el gesto tomando la charola y diciendo un ¨gracias¨ por su amabilidad.

- que bueno que despertases, Eren- fue el rubio que hablo, el castaño miro a un lado dejando el agua en la mesita de la esquina.

- uhmm…- Eren intento decir algo, pero mejor pensó en algo mas sencillo.

- no tienen que preocuparse tanto, solo fue un desmayo y ya-

- Eren…no tienes que decir eso, puede que ya no despertarías nunca y nos darías un infarto. Sabes bien que te quiero, daría toda mi vida para que estés bien y vivo- la voz de Mikasa se hizo aguda, odiaba esa compostura de Eren, el chico es totalmente necio.

- Mikasa, tu sabes también que no me agrada que me trates como tu hermano menor y andes de sobre protectora demasiado tiempo, ¡yo se cuidarme solo¡- grito Eren.

- Eren, cállate, mejor come que necesitas fuerzas para esta tarde, el cado Rivaille nos autorizo de entrenar con el equipo tridimensional. Si no vas, sabrás las consecuencias con el- Mikasa se veía deseccionada por el comentario de Eren, tenia razón, ella siempre lo cuidaba. Pero sabe el porque.

- chicos, dejen de pelear. No me agrada en la forma de que se hablan y Eren, come, es necesario para el entrenamiento.- Armin se veía incomodo por la comportamiento de sus dos amigos de la infancia.

Dejaron de hablar mientras Eren comía en paz, sin ser molestado por su hermana. Mikasa lo veía con seriedad. Armin solo tomo un libro de la habitación y comenzó a leer, le encantaba leer demasiado.

El chico era demasiado listo, sus planes funcionaban bien. Pero el día de la capturación de la titán hembra fue un poco complicado. Al final acabo sin ser planeado y Annie quedo congelada por una superficie cristalina indestutible. Pero valió la pena no ser como lo planearon.

Hanji caminaba en círculos, con la mano en la barbilla. Pensando desesperadamente en lo que le diría al comandante Erwin acerca de la situación de Eren hace dos días. Dejo de pensar suspirando afuera de la oficina del hombre y con no mucho ánimo toco la puerta. Desde adentro se escucho un "adelante" mientras habría la puerta. Invadió Hanji la oficina presentando un saludo por parte como humilde respecto.

- señor, vengo a infórmale acerca sobre un problema de Eren Jaeger- informo Hanji al frente el escritorio.

- si Hanji, procede por favor- contesto Erwin

- hace dos días, Eren presento una extraña sensación sobre su estado de salud. No sabemos lo que sea, pero por el bien de Eren, deberemos hacerle algunas pruebas. Con el fin no podemos obligarlo a entrenar su poder titán, ya que el resultado seria casi nula de perder el control para después denuevo caer inconsciente por mas días que los anteriores. Aquel día le envié una carta sobre el problema, para así no tener quejas o regaños de Rivaille, ¿la leyó?- pregunto con seriedad y control.

- así es Hanji, en cuando lo leí, le informe a Rivaille sobre el tema. No pareció un problema en ordenarle que deje a Eren descansar hasta recuperarse. Pero si es verdad aquella situación te dejare a ti y Rivaille encargarse de el a toda costa. Si hay algún fenómeno en el, deberán de ponerse atentos y no permitan que haga alguna locura en el entrenamiento, ya que cuando despierte, volverá a sus actividades normales. Entendido-

-si comandante- Hanji se despidió haciendo el saludo militar con la mano izquierda en la espalda y la otra con el puño en el corazón. Se retiro después de eso, cerrando la puerta y bando un gran salto de felicidad. Se puso demasiado contenta por cuidar aun joven titán, aparte, hacerle pruebas. Eso si que la volvería muy loca.

-…-

Cayo la tarde de sol y viento fresco, los jóvenes cadetes tendrían que entrenar denuevo para estar demasiados cansados. El primero en quejarse fue Jean, que solo decía cosas sobre Eren como:- solo porque esta enfermo no entrenara y nosotros si. Si yo fuera el, no estaría en cama por días y mejor entrenaría sin parar y demostrar que soy un buen soldado y no como otros.-

Entre esas excusas de imitación, la mayoría no le hacia caso a Jean, todos saben el problema de Eren y no recibieron información sobre su estado actual. Algunos de ellos lo sabia solo eran Mikasa y Armin, que igual no se presentaron en la hora de entrenamiento.

- ¿oigan donde están Mikasa y Armin?- pregunto Sasha, quien comía una patata. Típico de ella.

- talvez no soportan estar entrenando durante los regaños del cabo- hablo Connie al lado de Sasha, que mientras esta hablaba, embarraba con comida en la cara del pobre de Connie.

-Eren, tranquilo, no necesitas ir tan deprisa para un absurdo entrenamiento- pidió la asiática alado de el, y el rubio del otro lado siguiendo los complicados pasos del moreno.

-cállate, tengo que ir lo mas rápido posible. Ya falte 2 días como tu me dices, y no pienso perderme otro mas. Por eso entre a esta base militar, para vengarme de los titanes al igual que ustedes chicos- se detuvo Eren tras decir sus palabras bajando la mirada y formando puños con fuerza.

- lose Eren, por eso estamos aquí. Yo estoy aquí, Armin esta aquí, nuestros amigos están aquí; para vengarnos de ellos y siempre estaremos yo y Armin a tu lado- hablo Mikasa con ternura y tomando la mano de este. Como una madre preocupada por su hijo con un problema y consolándolo de no estar deprimido y triste.

- si Eren, Mikasa tiene razón, estamos aquí por venganza y para salvar a la humanidad, no te sientas así y vamos a entrenar por lo que mas quieres- esos ánimos de Armin solo puso a Eren entrar en razón y prepararse para lograr una mejor vida. Sus promesas cumplirían y sacar al mal de esa vida…de este mundo cruel…

-…-

Bueno aquí termina el nuevo capitulo de "Sueños inesperados" y espero que les haya gustado. Ahora me pondré al corriente de este fic y en escribir más largo, la verdad no se si publicar semanal o cuando tenga la esperanza de terminar y publicarlo. Es mucho ser un autor y estar en la escuela...pero no me rendiré jamás!.
Con gusto me encanta que me envíen sus comentarios a esta historia de misterio XD ahora me despido y nos vemos luego...bye!