¡Hola a todos! ¡Feliz Año! ¿Cómo lo han pasado? Espero que bien.

Ok, primer día del año y el primer capítulo a publicar del año recién comenzado. Este capítulo me gustaría dedicárselo a Haruhi Haruno, a Luis Carlos, a Coyote Smith, y especialmente a RutLance Crystal Fairy, quien hoy, Primero de Enero, cumple años XD.

Así mismo, aquí introduciré a tres personajes que no son de mi creación, sino que son de Ubisoft (dos) y de Danny Antonnuci (uno) XD.

Al término de este capítulo, les comentaré en breve quiénes son los dos personajes de Ubisoft.

¡Un abrazo!

Vicka.


I.

La escapada.

Al poner un pie en la casi ciudad de North Park, lo primero que Butters pensó hacer era hacerle una visita a Lexus, la chica de quien se había prendado siete años atrás y quien trabajaba en Raisins, uno de los restaurantes más conocidos de North Park, aunque sabía que eso no sería del todo posible dado que ella era novia de Josh Meyers, el amigo de su primo.

- ¡Hey, rubito! – escuchó que le llamaban.

Butters se detuvo y, volviéndose hacia su interlocutora, una chica uniformada de cabellos castaños oscuros, ojos color miel y de piel morena clara, preguntó:

- ¿Sí?

La chica caminó hacia él y, extendiéndole un libro, le dijo:

- Se te cayó esto.

- ¡O-oh…! ¡Ci-cielos! – exclamó Butters al recoger su libro - ¡Muchas gracias!

La chica se echó a reír y, ofreciéndole la mano, se presentó:

- Me llamo Aveline, pero todos me dicen Ava. ¿Y tú?

Butters, con timidez y sin querer parecer un bicho raro, le apretó la mano a Aveline y replicó:

- Me llamo Leopold, pero todos m-me dicen Butters.

- ¿Butters? Suena muy tierno.

- Bueno, en verdad no es un apodo muy cómodo que digamos, pero gracias.

Aveline sonrió y, haciéndole una seña a Butters, empezó a caminar.

- ¿De dónde eres? – preguntó la chica.

- Soy de South Park.

- ¡Ah! ¿De aquí cerca?

- Sí.

- ¿Y qué haces aquí, en North Park?

- Bueno, vine aquí a… ¡Je! N-no sé si decir esto, pero… Me… Me escapé.

- ¿De tu casa?

- No. De la escuela.

- ¿En serio?

- Sí.

- ¿Por qué?

- Bueno… Es muy largo de explicar… Pero te resumiré que soy el bicho raro, el inadaptado, el paria social… Es triste mi realidad, dado que hasta en casa soy el excluido, pero está bien. Puedo lidiar con ello…

Butters se recriminó mentalmente.

Si bien necesitaba desahogarse con alguien, tampoco quería recargarle sus problemas a ese alguien, sobre todo si era alguien que apenas conocía. Si algo había aprendido en sus 16 años de vida al respecto es que a nadie le importaría la vida de alguien como él.

- Lo siento – le dijo Aveline.

- ¡Meh! No te preocupes. Estoy habituado a ello… ¿Y tú qué cuentas? ¿Te escapaste de la escuela?

- No. De hecho, hoy salimos temprano porque tienen una reunión técnica los profesores.

- ¿Reunión técnica en la preparatoria?

- Sip. Una vez al semestre tienen reunión técnica.

- Vaya… En la preparatoria de South Park nunca ha habido esa clase de reuniones a la vez que hubieran clases. Cuando hay reunión técnica, no hay clases.

- ¡Je! Se supone que debe ser así, pero también está bien. Así puedes aprovechar las clases y adelantar algunas lecciones.

- Wow… Quisiera que la escuela de South Park fuera así. Aunque déjame decirte que he oído que las dos escuelas preparatorias de North Park…

- Una – corrigió Aveline -. Hay una escuela preparatoria. Son las dos escuelas en una sola.

- ¡Órale!

- Sí…

- Ahora entiendo porqué el nivel educativo de North Park está aumentando.

Aveline y Butters se sentaron en el banco del parque y continuaron charlando durante un buen rato. En las conversaciones, Butters se enteró de que Aveline de Grandpré era de Nueva Orleans, Louisiana, hija de madre afroamericana y de padre de origen francés; que tiene un tío, Agaté Stevenson, que es médico y que actualmente se encontraba trabajando con Médicos Sin Fronteras en el Sudán, y que tiene un novio que está en esos momentos en la Correccional Juvenil de Carta Clara.

Para el medio día, los dos chicos se encontraban sentados en el sofá jugando videojuegos con Gérald, el hermano menor de Aveline.

Butters, al ver el reloj, exclamó:

- ¡Oh, cielos! ¡Ya es tarde!

Tomando sus cosas, se volvió hacia Aveline y le dijo:

- M-muchas gracias por invitarme, Ava.

- No hay de qué, Butters – le replicó con una sonrisa.

- ¿Vendrás mañana? – le preguntó Gérard.

- N-no estoy seguro, pero trataré.

- Si quieres, te puedo dar el aventón en mi motoneta.

- No quiero meterles en problemas.

- No lo harás – le replicó Aveline -. Te podría dejar cerca de tu casa para evitar levantar sospechas.

- O-ok…

Gérald tomó entonces un par de cascos y las llaves de las motonetas. Butters se sentía incómodo ante semejante amabilidad, ya que no estaba acostumbrado a ello. Sin embargo, después vería la forma de retribuirle el gesto; lo que ahora le interesaba era entrar a su casa sin ser castigado de nuevo…

O eso era lo que rogaba.

Butters cerró discretamente la puerta y miró la hora.

Había llegado justamente a tiempo a la casa; por supuesto, rezaba con que Trent no haya llegado antes y lo delatara ante sus papás.

- ¡Butters! – escuchó al aludido que le llamaba.

- ¡Oh! ¡Ho-hola, Trent!

Trent Boyett, enojado, le preguntó:

- ¡¿Dónde mierda te habías metido, enano?! ¡Te estuve buscando por toda la escuela!

- Es-estaba en la b-biblioteca.

Trent bufó y le replicó:

- ¿En la biblioteca? ¿Qué diantres estabas haciendo allá?

- A-adelantando una tareas…

- ¡Jesús!

- ¿Y-y mis padres?

- Me hablaron por teléfono diciéndome que iban a llegar tarde y que por favor te checara para decirte que estás castigado. Sonaban molestos debido a que te han estado llamando cinco veces.

- E-eso vi… Lo siento… N-no… No volverá a suceder. ¿Ya almorzaste?

- No. Justamente me iré a casa a hacerlo.

- Ok…

- Bien. Mi trabajo aquí ya terminó. Me largo para mi cantón. Adiós, enano.

- ¡Te cuidas!

- Sí, sí…

Butters se entristeció.

Si Trent fuera un buen primo, le hubiera compartido la agradable experiencia de ese día y le haría prometer que no le diría nada a sus papás. Lamentablemente, se había dado cuenta de que jamás sucedería eso, por lo que decidió guardárselo para sí mismo.

&%&%&

- Butters, ¿dónde estabas ayer? – le preguntó Kyle al verle - ¡Trent estaba como loco buscándote!

- E-estaba en la biblioteca – mintió Butters.

- ¿Qué carajo hacías allá? – le preguntó Cartman mientras comía un muffin – Tu primo casi nos asesinaba a golpes a todos, ¿lo sabías?

- L-lo siento, chicos… T-tenía que adelantar unas tareas…

- ¡Hey, relájate! – exclamó Stan – Nadie te está echando la culpa por lo de ayer.

- Stan tiene razón – intervino Kenny -. No es culpa tuya que Trent sea así.

- Oh… O-ok…

Butters bajó la mirada.

Sí. Las palabras de Stan eran ciertas y en cierta forma no tan ciertas. Era cierto que Butters no era el culpable de que Trent sea así con él y con todo el mundo, pero a veces sentía que no era así. A veces sentía que tenía qué esforzarse y tratar de ser más condescendiente con Trent, aunque, sincerándose al respecto, eso no sería tarea fácil, y menos cuando él había dejado claro con sus actos que no tenía la intención de reforzar sus lazos con un…

Perdedor.

Una lágrima se escapaba de los ojos.

Así era su vida, a final de cuentas: Naces, creces en soledad y mueres en soledad. Listo. Nadie te va a visitar, nadie te llama por teléfono para decirte un "hola", ni aunque fuera tu cumpleaños, el cual, para colmo de todos los males, cae en una fecha fatídica.

Podría pensar en suicidarse e irse de este mundo, pero algo en su interior siempre le animaba a seguir adelante.

- ¡Al carajo! Mañana me escapo de nuevo… Aunque tengo que pensar una excusa…

&%&%&

- D-debo ir a North Park a-a dejar una solicitud de empleo saliendo de clases – comentó Butters con timidez -. N-Nos vemos, ch-chicos…

- ¿Les avisaste a tus papás? – inquirió Trent, quien arqueaba una ceja en señal de sospecha.

- Sí.

El pobre Stotch sólo deseaba irse de allá rápidamente; ya después afrontaría las consecuencias de su mentira.

- ¿A qué horas te dijeron que debes estar ahí? – le preguntó Trent.

- Lo más temprano posible… Trent, e-es sólo dejar una solicitud…

- Ve.

Butters sonrió quedamente.

Dándole la espalda, se marchó.

- Creo que eres demasiado duro con él – comentó Bebe, su novia -. Pobre, ya hasta pena me da.

- ¿Y eso qué?

- ¡¿Y eso qué?! ¡Trent, Butters es tu primo, por si aún no lo captas! Es el hijo de la hermana de tu madre. Deberías intentar ser un poco más condescendiente como él, por lo que veo, están intentando serlo.

- No es mi culpa. Así es mi carácter… Además, si él no se hubiera quedado callado en lo del kínder, la cosa sería distinta.

Bebe, moviendo la cabeza en señal de desaprobación, exclamó:

- ¡Eres un imbécil!

- Bebe, no empieces con tus mamadas.

- ¡Argh!

La rubia tomó sus cosas y se marchó con Trent detrás de ella suplicándole que le escuchara.

&%&%&

- ¡Whoa! ¡Eres bueno! – exclamó Gérald mientras reiniciaba la partida de su personaje - ¿Y dices que nunca pasabas de Hello Kitty?

- B-bueno – comentó Butters -… N-no… No siempre mis padres estarán ahí para controlarme… ¡Ja! ¡Te vencí de nuevo! Maté a tu Caballero con mi Arlequina.

- ¿Quién quiere emparedados de nutella? – preguntó Aveline mientras salía de la cocina con un platón.

Butters se levantó para ayudarla a colocar el plato en la mesa.

- Eres muy amable, Leo – le dijo Aveline.

- Estoy e-en casa ajena… E-es mi responsabilidad ayudar en algo, por mínimo que fuera...

Aveline se echó a reír y, revolviéndole el cabello, le dijo:

- En verdad, ¿por qué la gente de South Park es demasiado insensible con gente como tú? Digo, no eres el primero a quien ignoran… Tú sabes…

- No lo sé… Y creo que ya dejará de importarme eso…

Viendo la hora, Butters tomó sus cosas y les dijo:

- Bueno, debo retirarme. Tengo que hacer mi tarea…

- Podemos hacer la tarea juntos – propuso Gérald.

- N-no quisiera distraerlos.

- Para nada – replicó Aveline con desenfado -. Además, nos apoyamos mutuamente. ¿O acaso ni eso hacen en la escuela de South Park?

- Bueno… Siendo honesto, es muy raro que se formen grupos de estudio, salvo que sean trabajos en equipo. Ha habido varios intentos, pero todos fracasaron.

- ¿Por qué no me extraña? Sin ofender.

- No te preocupes… De por sí así es en South Park.

Los tres chicos terminaron de jugar videojuegos, limpiaron todo y se sentaron a hacer la tarea.

Butters había notado que las notas de todas las materias de los hermanos Grandpré estaban avanzadas en comparación con las suyas. Aquello, sin duda alguna, se debía a que los profesores de la preparatoria local siempre dedicaban su tiempo a impulsar a los estudiantes a desarrollar un gusto por el estudio y el aprendizaje así como a practicar la tolerancia en varias cosas, algo que en South Park jamás vería.

Si comparaba la clase de Literatura de la señora Vaudeville con la de la señorita Chadwick, el nivel era tremendamente distinto; Vaudeville se enfocaba en explicar a Shakespeare, a Marlowe, a Calderón de la Barca, a Cervantes, a Arreola, a Borges y a otros autores más de cualquier período, y Chadwick… Chadwick solamente se enfocaba en las revistas "Hola", "Tv Notas", "Paris Flash", en las series "Spartacus", "Breaking Bad", "Glee", y hasta en los chismes del espectáculo. O sea, en cosas que nada tienen que ver con la literatura.

Aquella escuela, por lo que después Butters investigó por cuenta propia, estaba en esos momentos entre las primeras diez de las cincuenta mejores escuelas preparatorias del país, mientras que la escuela de South Park, lastimosamente, estaba en el lugar 81, ó 30 mejor dicho, de las cincuenta peores escuelas del país.

Y luego se quejaban Kyle Broflovski y Wendy Testaburger, los supuestos chicos más inteligentes de su clase, del lamentable nivel educativo de South Park.

Así, con el pasar de los meses, Butters poco a poco trababa un fuerte lazo de amistad con los hermanos Grandpré. Con el pasar de los meses, Butters desistió de sus intentos de hacer amigos en la preparatoria y enfocarse más en salir de ahí para ir a North Park a estudiar con sus amigos, con gente con quienes se sentía muy a gusto y que le apoyaba en muchas cosas, hasta en la moral y en lo emocional.

Fue así que, para su sorpresa, a Aveline se le ocurrió una idea que, sin que se lo propusiera tan siquiera, podría ser el inicio de un largo camino hacia la aceptación de sí mismo como persona... El inicio de una aventura.

- ¿Por qué no vienes a mi escuela, Leo?

- ¿Eh? – murmuró Butters.

- ¿Ava? – añadió Gérald.

Dejando a un lado las libretas, Aveline comentó:

- Yo creo que no sería mala idea que Leo entre a Rowan y aproveche las lecciones. ¡Además, nos divertiríamos mucho! Conocerías gente nueva… Obviamente hay ahí de todo un poco, pero creo que lo pasarás bien.

- Bueno… - intentó decir Butters.

- Vendrías aquí a cambiarte de uniforme y entrarías a la escuela con nosotros como un estudiante más.

- Ava, no creo que sea tan buena idea considerando el lío que sería para él trasladarse a North Park todos los días – comentó Gérald -. A eso agrégale el hecho de que podría levantar muchas sospechas tanto su ausencia en South Park como su presencia en North Park.

- Eso ya lo tengo contemplado, hermanito – replicó Aveline con una sonrisa -. Y de hecho, ahorita le voy a echar una llamada a Doble D.

- ¿Doble D? – inquirió Butters.

- Un amigo de la escuela – comentó Gérald.

- Y un hácker, cariño – añadió Aveline.

- U-un… Un momento – interrumpió Butters -… ¿Me…? ¿Me están diciendo que él puede ma-manipular el sistema?

- ¡Por supuesto! Y no es la primera vez que lo hace. Ya lo ha hecho con Gérard, con algunos de sus amigos…

- ¡Whoa! ¿En serio?

- Sí – respondió Gérald -. De milagro no lo han atrapado.

- Eso es porque es un genio… ¿Y bien, Leo? ¿Qué piensas? ¿Te avientas?

Butters empezó a reflexionar.

No quería meterse en problemas con nadie en ninguno de los poblados; sin embargo, tenía qué reconocer que era una oportunidad que posiblemente no se le presentaría jamás. Si él entraba con un poco de ayuda a Rowan, tendría entonces que empezar a mentirle a todo el mundo, especialmente a su familia y a sus "amigos"…

No, ¡qué amigos y qué la fregada!

Quería cambiar.

Quería conocer gente nueva; quería trabar nuevas amistades, respirar otros aires, aprender cosas nuevas… Experimentar la vida como era.

- Yo…

Estaba consciente de que si no tomaba esa oportunidad, posiblemente se arrepentiría… Y él estaba empezando a darse cuenta de que hay cosas de las que no había por qué arrepentirse.

Volviéndose hacia los hermanos Grandpré, les dijo:

- Sé que me meteré en problemas, pero… ¿Cuándo inician mis clases?


¡Tada! Aquí termina mi capítulo XD.

Ahora bien, les presentaré a los personajes de Ubisoft que aparecieron en este capítulo, ya que me parece correcto introducirlos y darlos a conocer:

- Aveline de Grandpré: Ella es el personaje principal del spin off del video juego de Assassin's Creed 3 "AC 3: Liberation" (o sea, ella es una Asesina). Ella es el primer personaje femenino que protagoniza un videojuego de la saga.

- Gérald Blanc: Él también es un personaje del videojuego "Assassin's Creed 3: Liberation"; es el mejor amigo de Aveline ymiembro de la Hermandad de los Asesinos.

Para mayor información sobre estos personajes, les recomiendo que chequen estos links (están en inglés):

assassinscreed(punto)wikia(punto)com/wiki/G%C3%A9rald_Blanc - Ficha de Gérald Blanc.

assassinscreed(punto)wikia(punto)com/wiki/Aveline_de_Grandpr%C3%A9 - Ficha de Aveline de Grandpré.

¡Chaito!