¡Buenas tardes! Les traigo el segundo capitulo, espero les guste.

Buena Lectura.

Capítulo 2: Terremoto

Bajo del auto y se adentró al supermercado para comprar algunas cosas para su nueva casa. Eligió algunas cosas y las metió en el carrito, pagó y salió, volvió a su auto para ir devuelta a su casa para preparar la cena. En el camino tuvo que detenerse en una luz roja, se acomodó en el asiento para esperar, sin saberlo dos ojos ámbar aparecieron en la oscuridad. De repente algo se subió sobre el auto haciendo que este se agitara, abrió la puerta para salir pero cuando vio el techo del auto no encontró nada.

Escuchó la bocina de un auto que estaba detrás, vio que la luz ya había cambiado a verde, entró al auto y siguió su camino. Súbitamente sintió un dolor a en su costado derecho y decidió ir al bosque, tenía que ir al bosque. Cambió de ruta y aceleró. Cuando llegó estacionó el auto, salió del auto y se adentró en el bosque.

Caminó varios metros y de pronto escuchó ruido a un lado, volteó y encontró a una joven mujer a unos metros. Tenía ojos amarillos, orejas alargadas, garras y colmillos. Una mujer lobo. Se le acercó corriendo para atacar, cayeron al suelo mientras luchaban pero se detuvo al escuchar un rugido. La mujer lobo se levantó y corrió lejos. La siguió, esta llego a lo que parecía un campo de batalla. Cinco (5) hombres lobos, una mujer coyote y una joven una espada luchaban contra otros dos monstruos. Aprovechó su escondite detrás de un árbol e hizo aparecer un arco y un carcaj con flechas, disparó varias flechas hacia los monstruos y estos cayeron al suelo. Los demás seres sobrenaturales comenzaron a mirar a todos lados y cuando voltearon a ver a los monstruos estos ya no estaban, salió de su escondite.

- ¿Alice? –susurró Derek con sorpresa.

- ¡Alice! –exclamaron con sorpresa y alegría Malia y Kira, fueron hacia ella y la abrazaron.

- ¿Cuándo volviste? –preguntó Scott.

- Esta mañana, mi permiso para las vacaciones se acabó y tuve que volver –explicó con una sonrisa.

- Creo que nunca llegamos a conocernos –habló Jackson acercándose a Alice- me llamo Jackson, un placer –le besó la mano.

- Alice Blackwood –se presentó.

- Un momento… -detuvo Cora- ¿Quién es esta?

- Alice, la novia de Derek –presentó Isaac.

- ¿Qué? –Cora miró a Derek con una mirada interrogativa.

- De hecho… exnovia –corrigió mientras veía a Derek, este la miraba con molestia- y… ¿tú quién eres?

- ¿Tú estuviste con una cazadora? –reprendió Cora a Derek- soy su hermana, Cora –Alice se sorprendió, él le había dicho que toda su familia, a excepción de Peter, había muerto.

- Ella no es una cazadora –dijo Ethan.

- ¿No?, Entonces… ¿qué eres? –preguntó Jackson. Alice sonrió e iba a responder pero sopló un viento frío y su sonrisa se borró.

- Algo está mal… -susurró Alice con preocupación. El celular de Scott sonó avisando que tenía un mensaje.

- Chicos, Stiles y Lydia están aquí en el bosque parece que Lydia encontró un cuerpo –anunció Scott después de leer el mensaje.

Caminaron rápidamente hacia donde se encontraban Stiles y Lydia. Al llegar ambos se sorprendieron de ver a Alice pero ella siguió de largo, Lydia les explicó a los demás que el cuerpo estaba más adelante y que aún no lo habían visto. Derek siguió a Alice y los demás también lo hicieron. Cuando ella vio el cuerpo volteó con rapidez con horror dándole la espalda, fue recibida por los brazos de Derek, también horrorizado al igual que los demás. Parecía una escena de una película de terror, los cuerpos estaban destrozados, casi irreconocibles.

Después de un rato las autoridades llegaron a recoger los cuerpos, ellos se quedaron en el estacionamiento viendo como sacaban los cuerpos uno por uno. Alice se encontraba alejada del grupo, recostada sobre la puerta de piloto de su auto mientras hablaba con el oficial Parrish. Se despidió de él, comenzó a revisar su celular cuando sintió que alguien la miraba.

- ¿Qué quieres que diga, Derek? –comenzó a hablar Alice- ¿Qué fue total y completamente estúpido de mi parte entrar a un bosque sola?

- Eso sería un buen comienzo –se acercó y se colocó frente a ella. Vio la pantalla del celular y rió un poco- ¿mi pequeño pony?

- La única forma de borrar esas horribles imágenes de mi memoria –comentó- y… en mi defensa… vine porque sabía que estabas en peligro. Sentí la herida que estas escondiendo bajo la chaqueta –Derek levantó un poco la chaqueta de cuero para mostrar la zona donde tenía la camisa rota y con sangre.

- Ya se curó –informó y luego lo cubrió- igual no debiste venir –se acercó a ella pero lo detuvo con su mano.

- Tu hermana nos está viendo… y escuchando –avisó. Derek giró la cabeza para ver a Cora y así era, ella los veía con una expresión de desaprobación- si quieres hablar… llámame –abrió la puerta del auto y entró. Derek dio unos pasos atrás y dejó que se marchara.

- Esa bruja te tiene hechizado –le dijo Cora a Derek.

- Tal vez –respondió Derek.

El profesor estaba frente a la pizarra explicando la materia del día. Junto a Lydia estaba Claire, ésta estaba pálida, realmente se sentía mal y quería salir del salón, quería estar en su habitación a oscuras. Desde que ella y Lydia habían encontrado ese cadáver, ella estaba castigada y parte de su castigo era no tomar su medicamento. Ya había pasado por el aura, solo tenía entre veinte (20) y sesenta (60) para que el dolor viniera y rogaba que se tardara en aparecer.

- Disculpe –Claire alzó la mano para llamar la atención del profesor.

- ¿Si, señorita Thomas? –el profesor volteó a verla.

- ¿Podría ir al baño? Es que… -trató de explicar.

-Al comienzo del semestre hable de mis normas –comenzó el profesor- todos ustedes tienen suficiente tiempo antes de esta clase para ir al baño, tomar agua y buscar sus libros. Así que no, no puede ir.

Claire se mordió el labio inferior, el dolor estaba creciendo. Normalmente las migrañas atacan a un solo hemisferio del cerebro pero en su caso eran ambos y ella comenzaba a sentir como si le taladraran la cabeza. Agachó la cabeza y cerró los ojos, ya no podía soportar la luz, ahogó un quejido pero de repente los mecheros se encendieron asustando a todos. Isaac que se encontraba sentado detrás de Claire podía escuchar su corazón palpitar aceleradamente.

El profesor trato de hacer que todos se calmaran y comenzó a revisar los mecheros comenzando por la mesa de Scott y Jackson. En ese momento Claire volteó a su lado izquierdo y vomitó. Lydia, que estaba a la derecha, se levantó, el profesor le ordenó que se la llevara al baño así que la tomó y la sacó del salón.

Isaac fue detrás de ellas y ayudó a Lydia a sostener a Claire. Entraron al baño y la llevaron hasta uno de los lavamanos para que se limpiara la cara y la boca. Ella lo hizo con lentitud pero luego cayó al suelo sentada sintiendo mucho dolor, recogió sus piernas y las abrazó con sus brazos mientras escondía su rostro. Isaac y Lydia se acercaron a ella para ayudarla e inmediatamente Claire gritó fuertemente. Las luces del baño comenzaron a apagarse y prenderse, segundos después la tierra comenzó a temblar. La puerta del baño se abrió y apareció Scott ordenándoles que salieran, estaban evacuando la escuela a causa del terremoto.

- Llegaste rápido –recibió Derek.

- Estaba cerca –comentó Alice bajando las escaleras de la entrada del loft.

- Hablemos en la terraza –se dirigió a la escalera de caracol y Alice lo siguió.

- Me estoy dando cuenta que es la primera vez que subo a la terraza –dijo Alice mientras veía la vista que tenía. Luego caminó hacia el traga luz y se sentó en el borde- ¿de qué querías hablar?

- ¿Acaso no está claro? –Derek se sentó a su lado- de nosotros.

- Derek… -Alice lo miró- yo creo que es mejor ser amigos. Tú sabes la historia de Alexander y Dalia…

- Nosotros no somos ellos –la interrumpió Derek, colocó una mano en la mejilla de ella y la acaricio- yo te voy a proteger.

- Dios… ¿por qué soy tan débil contigo? –Alice sonrió y tomó la mano de él. Derek sonrió con orgullo.

Derek se inclinó para besarla y ella le correspondió, unos segundos después se separaron un poco y Alice sonrió contra los labios de Derek. De repente Derek se levantó sintiendo que algo iba a pasar, inmediatamente todo comenzó a temblar, él la agarró por el brazo para levantarla. Bajaron la escalera con cuidado y salieron del loft. Abajo, en el estacionamiento del edificio, estaban todos los habitantes del edificio, algunos sentados, otros parados, esperaban que dejara de temblar. Derek mantenía a Alice cerca de él, ella veía como hablaba por el celular con su hermana, se sintió una réplica y suspiró, al parecer esto tardaría. Súbitamente sintió como si energía trepara por sus piernas, sus ojos cambiaron a blanco y los cerró para controlar su magia, el terremoto no era natural, algo lo había provocado y conocía muy bien como eso había pasado.

Unas horas después las réplicas se detuvieron pero todavía había miedo entre los habitantes. En un rato Cora y Peter irían al loft así que antes de que ellos llegaran Derek y Alice decidieron ir al centro a comprar algo de comida. Alice aprovechó que estaban en el centro para ir a una pequeña tienda de especias para comprar algunas que necesitaba. Se paseó por el pasillo y tomó algunas colocándolas en una sesta que llevaba en su mano. Caminó por el pasillo y sin darse cuenta pisó un charco de agua, se resbaló, iba a caer al suelo pero alguien la sostuvo, giró el rostro esperando ver a Derek pero se encontró con el rostro de un hombre de piel morena, cabello negro y ojos avellana.

- ¿Estás bien? –le preguntó el desconocido.

- ¿Ah? –sacudió la cabeza para concentrarse. Salió de los brazos del hombre y se paró frente a él- sí, sí, estoy bien.

- Genial. Odiaría ver a una chica tan linda herirse –dijo galante con una sonrisa.

- Sí, yo también –apareció Derek detrás de Alice, pasó su brazo por la cintura de ella y la acercó a él- ¿lista?

- Sí –le respondió, le sonrió al desconocido y se fue con Derek a pagar las especias.

Después de pagar salieron de la tienda y entraron a la camioneta de Derek. Desde que entraron él no dijo ni una palabra y tenía una expresión de enojo.

- ¿Por qué te molestas?... solo me ayudó –habló Alice viendo a Derek.

- Porque no quiero que otro te toque –dijo entre dientes.

- Claro, tú y tu sentido de protección –dedujo- acabamos de reconciliarnos y ahora tú te enojas.

- No estoy enojado contigo –le dijo viéndola momentáneamente- cambiando de tema, nunca me dijiste tu razón real para irte –escuchó a Alice suspirar.

- A buscar respuestas… sobre el diario de Ofelia –explicó- …ella escribió en su diario que… -hizo una pausa- tengo una hermana… una media hermana.

- ¿En el diario no lo explica? –preguntó Derek.

- Solo dice que… después de mi nacimiento la relación de con mi padre se dañó y ella se enamoró de otro –contó Alice mientras veía por la ventana.

- El padre de tu hermana –concluyó.

- Un hombre lobo –nombró Alice. Derek por la sorpresa frenó, gracias a Dios no habían carros detrás de ellos.

- ¿Qué? –se giró a verla con sorpresa- entonces… ella es…

- No sé –lo miró- pero cabe la posibilidad que sea o bruja o mujer lobo…

- O hibrido –terminó Derek. Nunca había escuchado de híbridos.

- ¿Podemos hablar de esto después? –le preguntó incomoda. Derek asintió y siguió conduciendo.

Un rato después de llegar al loft Cora y Peter legaron, ella caminó de largo y saludó a Derek mientras Peter se rió de la actitud de su sobrina para con Alice. Repartieron la comida y comieron en silencio, Peter en el sofá, Cora en la mesa y Derek y Alice en el borde de la cama. Luego de terminar de comer, Derek se levantó, Cora miraba fijamente a Alice y ella le sostenía la mirada.

- Si ambas fueran de la misma raza ya estarían luchando para ver quién es más fuerte… o quien se gana al alfa –se burló Peter, ambas rodaron los ojos.

- No quiero peleas entre ustedes aquí –anunció Derek con seriedad y se sentó al lado de Alice- esto es tuyo –le mostró el collar que le dejó antes de marcharse.

- Gracias –le sonrió y se volteó para que él se lo colocara.

- Oh, lo lamento, sobrina, parece que ya perdiste la batalla –volvió a burlarse Peter. Cora como respuesta golpeó la mesa con el libro que tenía en las manos.

- ¡Derek! –llamaron desde la entrada del loft. Por esta entraron Scott, Stiles, Lydia, Isaac, Kira, Malia y Jackson. Derek se paró y caminó hacia ellos.

- Alice… -Lydia se acercó a ella- que bueno que estas aquí.

- ¿Qué sucede? -le cuestiono Derek a Scott.

- Algo extraño paso… -comenzó a hablar Stiles.

- Es mi compañera de laboratorio –interrumpió Lydia, estaba hablando rápido y directo a Alice- ella tuvo un ataque de migraña y los mecheros, las luces… -Alice la tomó por los hombros.

- Lydia, respira –le ordenó. Acató la orden y comenzó a respirar.

- Es una bruja –anunció Isaac. Todos voltearon a verlo, Derek luego miró a Alice tratando de buscar una respuesta- se la llevaron al hospital, la sedaron.

- ¿Tuvo migraña? –preguntó Alice.

- Si –respondió Stiles- y se veía horrible, por cierto.

- Tengo que verla –Alice se levantó y se acercó a Derek.

- Puedo hablar con mi mamá para que nos deje entrar pero no podemos pasar todos –dijo Scott.

- Yo quiero ir –comentó seriamente Isaac.

- Yo también, es mi amiga –dijo Lydia.

- Bien, ¿alguien más? –cuestionó Scott. Stiles levantó la mano y él se la bajó, era obvio que Stiles iría.

- Los demás quédense –ordenó Derek mientras caminaba hacia la puerta con Alice de la mano.

En el hospital se encontraron con Melissa, junto con ella fueron a la habitación donde estaba Claire. La encontraron dormida sobre la cama con intravenosas en su mano. Melissa les dijo que no se tardaran mucho y los dejó solos. Alice se acercó a ella y la vio por un momento, luego algo capturo su atención, sobre la mesa de noche había un collar con un dije idéntico al de ella. Claire abrió los ojos y todos dieron un paso atrás asustados, los ojos de Claire eran amarillos como los de un hombre lobo, luego su iris cambio a blanco y por ultimo a su color natural azul, cerró los ojos lentamente y los volvió a abrir.

- ¿Qué hacen aquí? –preguntó con voz cansada Claire. Sin que ella se diera cuenta, Alice volvió a colocar el collar en la mesa.

- Vinimos a ver como estabas –le respondió Isaac. Claire los vio a todos y se detuvo en Derek y Alice.

- Ellos son amigos nuestros –dijo Scott para evitar que se preocupara.

- Yo te he visto antes… -mencionó Claire mientras veía a Derek.

- No lo creo –mintió Derek. Ella lo había visto cuando la salvó del monstruo pero era raro que lo reconociera.

- Lindo collar –le habló Alice llamando su atención- ¿Dónde lo compraste?

- Yo no… -pensó en sus palabras- en una tienda… no recuerdo el nombre –mintió. Scott, Isaac y Derek se vieron sabían que había mentido.

- Bueno, ya nos vamos –anunció Lydia- pero yo te visitare mañana –le sonrió y Claire le sonrió de vuelta.

Salieron de la habitación sin decir una palabra, pasaron por la recepción para despedirse de la madre de Scott y salieron del hospital.

- ¿Y? –habló Stiles cuando estaban fuera del hospital- ¿Cuál es el veredicto?

- Si, ¿Qué fue todo eso con los ojos de Claire? –preguntó Scott. Derek suspiro y vio a Alice.

- Claire es una híbrida –informo con seriedad Derek.

- ¿Híbrida? -Isaac los vio sin entender.

- Mitad bruja y mitad lobo –dijo Alice.

- ¿Eso es posible? –Lydia los vio a todos.

- Al parecer si –respondió Stiles.

- Además… -la voz de Alice parecía quebrarse- …ella es mi hermana menor –Scott, Stiles, Isaac y Lydia la miraron sorprendidos.

- Al fin, Blackwood –hablaron detrás de ellos. Derek, Alice y Lydia se voltearon mientras los chicos se colocaban a sus lados. Frente a ellos estaba un hombre de unos cuarenta (40) años, una mujer de más o menos la misma edad y un hombre joven.

- Remy Binsfeld –nombró Alice viendo al hombre.

- ¿A mí no me vas a saludar, hermosa? –le habló el joven.

- Vete al infierno, Nicolás –insultó Alice. Derek y los jóvenes la miraron, ella debía estar realmente molesta para hablar mal.

- Ten piedad de su alma, Señor –dijo la mujer mientras se hacia la señal de cruz.

- Ten cuidado de lo que dices, Blackwood –advirtió Remy- lo que dijo mi subordinado era cierto. Tu cabeza tiene precio, claro, mientras no se sepa de la dulce Claire. Estoy seguro de que en el momento que se sepa de su existencia un batallón de cazadores irán tras ella, un excelente premio de temporada de caza, ¿no crees? –lo dicho por el hombre hizo molestar tanto a los hombres lobos que inconscientemente los ojos de ellos brillaron. Remy sonrió- Jane adelántate –ordenó con cariño, la mujer asintió y caminó hacia la entrada del hospital.

- ¿No estarán aquí por Claire… o sí? –habló Stiles.

- Chico listo –felicitó Nicolás- te alegraras de saber, Blackwood, que nuestra familia ha cuidado muy bien de Claire el último año –Alice estaba en shock por lo que había escuchado.

- Tranquila, cuidaremos bien de ella –Remy sonrió, se despidió de todos y junto a Nicolás entraron al hospital.

Continuara... Hasta la próxima