Bien, he tardado lo menos que he podido XD Mañana voy de excursión, y no quería irme sin dejaros esto ^^
El segundo capi, cortito, pero eso es según Doña Inspiración decida hacerme un hueco en su agenda, debéis entenderme T_T
En fin, gracias por sus reviews y un abrazo ENORME de vuestro personaje favorito a Emiita, Another World, The Emptiness, MayAlbarn, SaSuHiNa-EvAnZ, yuki-chan (no puedo contestarte la pregunta, sería spoiler xD) y a Miyoko-chibi
Lo dicho, os mando un besazo~
-Bien, Blue*Star, hemos llegado.—Tsubaki abrió la puerta de su casa, dejando a la vista el pasillo.
La penumbra de la casa se disipó, dejando paso a una leve luz, cortada solamente por la sombra de Blue, la cual estaba frente a la puerta, ella frunció los labios y jugueteó con sus manos, éstas le sudaban, Reaper le había dicho que se portara bien.
-¿Aquí vivís?—Preguntó mirando fijamente al arma.
-Aquí vivimos.—Afirmó ella.
-¡Esta es la casa que se alumbra con la luz del gran Ore-sama!—Gritó Black*Star, entrando tranquilamente.
La niña entró rápidamente y correteó de un lado a otro, explorando todos los rincones, entrando en la cocina, el baño, las habitaciones de ambos residentes y, finalmente, sentándose en el sofá. Tsubaki miró todo el proceso entre sorprendida y enternecida, ella parecía querer averiguar todo sobre la casa, sin embargo, cuando se hizo un ovillo sobre la tela azul del asiento, el arma sintió que su corazón se encogía. La veía desvalida…sola.
-Blue*Star, ¿cuántos años tienes?—Preguntó suavemente.
-Mmmm…la gran yo tiene ocho años.—Mostró ese número de dedos con su sonrisa falta de un diente.
¿Gran yo? ¿Cuánto podía Black*Star influenciar una mente infantil en tan solo una hora? ¡Ah, demonios! Shinigami-sama no lo había hecho demasiado bien eligiéndoles a ellos, se dijo amargamente mientras miraba a la niña, que bostezó y se frotó los ojitos con gesto cansado. Tsubaki observó asombrada como la pequeña se recostaba en su regazo, como si la conociera de toda la vida, y sonreía mientras se hacía un ovillo, tratando de dormir.
Momentos después, Black*Star se sentaba junto al arma y la pequeña, mirando fijamente a la última.
-Habrá que inventarse una historia.—Dijo finalmente con aire desinteresado, porque al fin y al cabo la historia no sería sobre él.—La de Shinigami-sama no colará, yo no tengo primos lejanos, y si vamos a llamarla Blue*Star…
Tsubaki se quedó unos segundos callada, era cierto, el clan Star había sido liquidado hacía mucho, y su compañero no tenía ninguna familia, sintió una punzada de pena al recordarlo, al fin y al cabo, ella tampoco había tenido una infancia demasiado feliz, con un padre duro, siempre callada, una camelia, una flor sin aroma. Sin embargo, había tenido familia, al contrario que él.
-Podríamos…-Ella se sonrojó levemente al pensarlo.
-¿Si…?—Inquirió él, animándola a continuar.-¡Vamos Tsubaki, díselo a Ore-sama!
Blue*Star abrió de golpe los ojos y se incorporó, Tsubaki lanzó a Black*Star una mirada de reproche por el grito, pero al contrario de lo que se esperaba, ella no lloró, tampoco se quejó, se limitó a sonreír ampliamente y a ponerse de pie sobre el sofá, esperando quizá a que Tsubaki respondiera.
-Podríamos decir que la encontramos en una misión, quizá que mataron a sus padres y…la adoptamos mientras encontraban otros.—Explicó brevemente ella.
-¡Yaho~!—Celebró el de pelo azul.-¡Es una idea genial, Tsubaki, lo que se esperaba de la compañera de Ore-sama!
-¡Tsubaki-chan!—Llamó la pequeña, Reaper le había dado un coscorrón por llamar al del clan de la estrella "papá" y no volvería a cometer el mismo error.-¡Tengo mucho hambre, y Ore-sama no puede tener hambre!
El arma suspiró, repitiéndose que Black*Star no era muy buen ejemplo a seguir, se levantó e informó con una sonrisa tranquila que estaría en la cocina, preparando la cena. Según Shinigami-sama, al día siguiente le llevarían los muebles para la niña, que el Shibusen se encargaría de pagar, al parecer también les darían algo de dinero extra para que le compraran ropa. Seguramente repetirían la operación con Maka y Soul.
-¡Nee, Black*Star!—Escuchó desde la cocina gritar a Blue.-¡Cuéntame alguna historia sobre tus aventuras!
-¡Yaho~! ¡Ya sabía yo que no te resistirías a saber más sobre Ore-sama!
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Reaper fijó la mirada en la televisión, estiró las piernas en el sofá y colocó los brazos tras la cabeza con una sonrisa de suficiencia, síp, eso era vida.
-¡Soul!—Gritó Reaper al ver su programa cambiar súbitamente.—Estaba viendo eso.—Se quejó, frunciendo el ceño.
-Tú lo has dicho, estabas.—Sonrió de forma torcida y se metió una palomita del cuenco que reposaba en su regazo en la boca.
-Tú…-Reaper fue envuelto por un aura de maldad.—Te voy a matar…
-¿Tú y quiénes más?—Soul se estiró mientras miraba su programa.
Reaper respiró hondo, él era mejor que todo eso…¡No, no lo era!
-¡Maka-san! ¡Soul me ha quitado la tele!—Reaper puso una absoluta cara de inocencia mientras Maka llegaba desde la cocina.
Ella lo miró fijamente, con los ojos brillantes, el pelo revuelto y la mirada inocente, Reaper parecía un pequeño angelito, y Maka no pudo evitar sentirse enternecida, lanzó una mirada fulminante a Soul, que trató de imitar la cara del niño, claro que el hecho de superarle en mucho la edad quitaba ternura a la imagen.
-¡MAKA-CHOP!
Y no funcionó a la hora de calmar a su técnico.
Cuando ella volvió a irse, el chico de pelo blanco miró al rubio, el cual le dejó caer una sonrisa sarcástica que dejó a Soul como si le hubieran tirado encima un tarro de agua fría.
-¿Yo y quién más?—Imitó la voz de Soul, y quedó medianamente parecido.—Pues Maka-san, claro.
-¡Eres un chantajista!—Gritó Soul, levantándose del suelo en el cuál aún estaba su sangre y alzando un dedo acusador.
-¡Es que me habías quitado el programa!—Se defendió Reaper, cruzándose de brazos.
-¿Y PUEDE SABERSE POR QUÉ TENGO QUE AGUANTAR A UN CRÍO?
-¡No soy un niño, ya tengo nueve años!
Soul bufó y se dejó caer sobre el sofá, cruzándose de brazos y alzando una ceja ante las imágenes que ofrecía el televisor. Dibujos animados. Qué típico.
-Claro, no eres un niño…por eso ves estas cosas.
El crío no respondió, se limitó a hundirse en su sitio y a dirigir una mala mirada al chico de cabello blanco, que le dedicó una sonrisa torcida.
-Ya, pero tú no eres suficientemente cool como para engañar a Maka-san.—Esta vez, el que sonrió fue Reaper.
-¡Eso es trampa!—Se quejó el otro.-¡Yo he engañado a Maka millones de veces, además!
-¿Engañarme…?—Maka apareció mágicamente tras ambos, que sintieron un escalofrío de puro terror y se giraron de forma casi mecánica.
-M-Maka…-Mascullaron a una, alejándose un par de pasos.
-¡MAKA-CHOP!—De nuevo, la enciclopedia se dejó caer en la cabeza de ambos.
Dando un par de palmadas, la chica salió del salón y se encerró en su cuarto con las mejillas hinchadas como una niña pequeña, ¡la habían engañado! Se masajeó el puente de la nariz, tratando de resistir el impulso de salir a matarles, y finalmente respiró hondo, sentándose en la cama tomó el libro que tenía más cercano y se encerró en la lectura, a sabiendas de que era la única manera de que los dos chicos salieran vivos de la ira que recorría en ese momento sus venas.
Al fin, se decidió a salir. Habían pasado ya más de dos horas, y ella ni siquiera se había dado cuenta, encerrada en su mundo como estaba. Colocó una pila de libros en la mesa frente a ambos chicos, que ahora parecían ver la televisión en mediana paz, la técnico se fue hacia la cocina para preparar su merienda, y al volver se encontró algo que no esperaba.
-¿Reaper-kun, qué haces?—Frunció el ceño, confundida.
-¿Ah?—Él alzó la mirada.—Leo.
-¿L-Lees…?—Ella abrió la boca, sorprendida de ver al niño con un libro que ella misma había llevado allí, era infantil, cierto, y en realidad se lo iba a prestar al pequeño para que se entretuviera, pero no se esperaba que lo hiciera de verdad.
-Sí.—Asintió con la cabeza y formó esa sonrisa torcida que tanto le recordaba a Soul.
Soul, por su parte, observaba los libros como si fueran veneno, y formó una mueca. Y luego el niño decía que era cool…
-Vaya.—Maka sonrió, encantada, y dejó su merienda sobre la mesa mientras se sentaba, llevaba el pelo suelto, y este bailó al compás del aire veraniego que se colaba por la ventana abierta, Soul se quedó unos momentos embobado con la imagen.
-Maka-san.—Pero, claro, el capullo de Reaper tenía que cortarle el momento, ¡estúpido crío!-¿Mañana podré ver a Blue-chan?
-Claro.—La rubia sonrió.—Liz se ha enterado de todo y ha decidido compraros la ropa…
Soul sonrió, pensando en lo mucho que sufriría el crío, pero el gesto se congeló en su rostro al escuchar las siguientes palabras de su técnico:
-Y Soul, tú vendrás con nosotros también.
Oh…¿Qué había sido en su vida anterior para acumular tanto mal karma?
Haciendo un pequeño resumen: Ya vemos como Blue*Star y Black*Star van haciendo amistad, por el contrario, Soul y Reaper…bueno, ellos tienen personalidades MUY parecidas, y chocan entre sí, lo cual los hace…incompatibles XD Y ahora todos van a sufrir, síp, Liz de compras no es nada bueno =P
¡En fin, debo irme ya~! Nos leemos minna-san! ^^
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