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Final alternativo
—Menos mal que lo único que quería el senador era disculparse por la confusión y un par de nuestros autógrafos para su sobrina —dijo Haruka quitándose la corbata tras llegar al apartamento que comparten.
—Sí, menos mal —respondió Michiru pensativamente mientras se quitaba los pendientes frente al espejo—. Haruka…
—¿Sí?
—¿De verdad supiste cuando estuve fingiendo?
—¿Qué?
—Sí, tú sabes, cuando estuvimos en la habitación, dijiste que soy capaz de embaucar a un hombre, pero no a ti, ¿de verdad lo sabías?
Una gota cayó de la sien de Haruka que miraba a Michiru totalmente ofuscada, nunca pensó que fuera capaz de fingir estando con ella.
—Michiru, ¿estás hablando en serio?
Michiru guardó silencio, creyendo que lo que había dicho tal vez no había sido tan buena idea como pensó.
—Haruka yo…
Haruka miró a Michiru con seriedad, el suspenso la mataba.
—Michiru no puedo creer que…
Michiru comenzó a reír de a carcajadas.
—Y ahora, ¿por qué ríes?
—Porque no puedo creer que me creyeras —continuó riendo abiertamente.
—¿Qué? ¿A qué te refieres?
Michiru se levantó y rodeó el cuello de Haruka con ambos brazos.
—¿Cómo crees que puedo fingir sentirme atraída por ti? Después de todo, sólo Haruka Tenoh tiene el secreto sobre cómo complacer a una mujer —dijo guiñándole un ojo mientras hundía los dedos en el cabello de la rubia.
—Bueno… sí, algo hay de eso —contestó la rubia con arrogancia, luego sonrió sabiendo que no puede engañar a Michiru con sus falsos desplantes de soberbia, y que tiene la confianza plena en que ella tampoco le mentiría, y que si llegara a haber algún problema, ambas lo solucionarían—. Aunque debo reconocer, que eres una excelente actriz.
—Lo sé, soy una artista, ¿no? —Michiru sonrió y posó la yema del dedo índice en la punta de la nariz de Haruka en un tierno gesto, luego acercó los labios a ella y musitó—: Te amo… sabes que no puedo engañarte…
Haruka asintió y por fin se besaron, luego intercambiaron miradas y terminaron en un fuerte abrazo.
—Confío en ti… —Masculló Haruka a su oído.
Michiru sonrió y exhaló serenamente, contenta de haber salido airosa del aprieto.
