DISCLAIMER: Noppp…
DISCLAIMER: Noppp…. A mi no me pertenecen estos personajes… que conste que ya avise eh??
CAPITULO 2
El hermano… del amigo… de quien??
CINCO MESES DESPUÉS.
BEEEEPPP
Endemoniado aparato, era la tercera vez en lo que iba del día… y en realidad no era tan tarde…
Estás hablando a casa de Sakura Kinomoto, por el momento, no me encuentro, pero si dejas tu recado y tu número telefónico, me comunicaré contigo. Gracias.
Y luego una voz irritante salió de la bocina:
BUENOS DIIIIAAAAASSSS, preciosidad, que tal amaneciste?
Sakura gimió para sus adentros… por que nunca podía dejarla en paz!!
De acuerdo, SE que estás ahí, justo al lado del teléfono, así que contesta…
Un momento de silencio y de nuevo habló…
Sakuuuuraaaaaa.- canturreo la voz del otro lado del aparato.- deja de andar holgazaneando y contestaaaa…
Silencio de nuevo…
De acuerdo… sino contestas el teléfono, en menos de lo que dices… ehmmm… lo que sea, vas a estar rodeada por agua, y sabes que soy capaz de hacerlo… contesta ya!!
ARRRGGGGG
Sakura levantó la vista de la almohada y maldijo en todos los idiomas que recordaba en ese instante, para después levantar el auricular del hasta ese momento, odioso aparato.
Maldita sea!! … no debí haberle dado esa llave de repuesto.- gruño la ojiverde por lo bajo – tendré que recordar quitársela.- susurro de igual modo, antes de colocar el auricular sobre su oído.- Es imposible para ti darme un descanso?? O tal vez no entiendas esa palabra aún Tomoyo.
Oye!!, esa es una muy fea manera de hablarle a tu mejor amiga!!.- reprendió ella de buen humor.
Ohhhh… eres tu acaso mi mejor amiga?- preguntó ella con sonora mientras buscaba sus pantuflas debajo de la cama.
Vas a terminar hiriendo mis sentimientos si sigues con eso.
Si bueno, da igual… que necesitas?... por que para molestarme a esta… bueno, media hora antes de tu llamada matinal, debe de haber una razón… no es cierto?- continuó cambiando de tema, en cuanto encontró sus pantuflas rosas.
Pues da la casualidad, de que en esté mismo instante, estoy frente a tu edificio…
Ohhh, la casualidad??
Ajá, y pues, pensé en salir las dos juntas a tomar el desayuno, que te parece?- preguntó entusiasta, Tomoyo.
Me parece, que aunque suena a una invitación… no tengo opción verdad?
Exacto!... en ese caso, te veo abajo en veinte…. Por favor, no me hagas subir por ti si?
Lo que digas jefa.- finalizó ella cortando la comunicación y dando un gran suspiro por lo bajo. Se levantó de la cama y se volvió para tenderla, pero se arrepintió en ese instante, ya lo haría luego.
Caminó por su departamento, buscando sus llaves por todo el lugar, sin éxito alguno, hasta diez minutos después… Dios, si llegaba tarde Tomoyo la mataría… ninguna duda de que lo haría!
Se acercó a su guardarropa y comenzó a buscar algo para ponerse… como demonios iba a decidirse en diez minutos!! Así que para ser "práctica" tomó la mitad de los ganchos y los tiró sobre su cama… la verdad?... preferiría tener que llegar a recoger todo, que tener una batalla verbal con Tomoyo…
Revolvió la ropa sobre su cama, quitando los ganchos de estas y buscó… la idea de salir en pijama la tentó demasiado…
TIN… TIn… Tin… tin…
Frunció el entrecejo, en cuanto escuchó ese sonidito, de donde provenía… sus ojos verdes buscaron por toda la habitación, tal vez algo se le había caído… digo con ese tiradero terminaría de seguro todo regado por el suelo.
Buscó por algo en el suelo, perdiendo otros dos minutos de su tiempo, para después darse por vencida y decidirse por lo que se le puso en frente.
Tomó los pescadores blancos y su blusa azul bebe para después correr el maratón hacia el baño. Cerró la puerta y colocó encima del lavabo su ropa, pero la blusa descendió hasta el suelo. Arrodillándose para recogerla del otro lado del mueble, Sakura maldijo por sexta vez consecutiva en ese día. Justo cuando su mano se cerró sobre la tela un extraño brillo la sorprendió… que demonios??
Puso de vuelta la blusa sobre el lavabo y se arrodilló de nuevo, para poder ver mejor lo que fuese que brillaba a unos centímetros de ella. Su mano, buscó camino, hasta atrás del mueble y después de algunos pequeños esfuerzos obtuvo lo que estaba buscando.
Un………… anillo?
La argolla brillaba como ninguna otra que hubiera visto… y se dio cuenta de que ese anillo, no le pertenecía… de quien podría ser?... Los diamantes no eran muy grandes, así que no podía ser un anillo de compromiso… se veía como algo más sencillo, aún así lo suficientemente elegante para cualquier persona, que poseyera una fortuna… conocía a alguien así??
Miró el anillo por unos segundos más, ni muy delgado, ni muy grueso, tenía el tamaño perfecto y solo hasta ese instante se fijo bien en la forma que tenían lo diamantes.
Cinco hermosos diamantes rosas rodeaban uno blanco, los diamantes eran pequeños, pero eran bastante reales… la forma en que brillaban… "debió haber costado una fortuna" pensó Sakura, sin dejar de ver el anillo… era simplemente… bellísimo.
La alarma de su despertador sonó… los veinte minutos ya habían pasado y de seguro…. Ella no la iba a pasar tan agradable con Tomoyo… diantres!!
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Muy buenos días!... podemos tomar su orden?- la voz del joven hizo a ambas alzar la vista de sus cartas, habían llegado algunos minutos atrás a su restaurante… bueno, no era suyo… pero ellas iban ahí muy seguido. Y ya sentadas cerca de la ventana, pidieron cada una lo que quería, al muchacho de pantalones negros y blusa blanca frente a ellas.
Así que… de que querías hablar?
Pero… yo no dije nada de querer hablar contigo… yo solo quería que saliéramos juntas eso es todo…
Si claro… y resulta que yo soy la mujer maravilla…- soltó la ojiverde con sarcasmo.- vamos, ya dilo Tomoyo.- agregó con una sonrisa mientras derramaba crema en su café. Tomoyo se rió por lo bajo y asintió emocionada.
De acuerdo… Tengo una cita para ti!!- Sakura levantó las dos cejas completamente anonada por lo que la de ojos amatista acababa de decir.
Que… que? Tomoyo…
Querrías escuchar antes de negar cualquier cosa por favor?- suplicó su amiga en tono cansado, antes de dar una mordida a su bollo dulce.
Y que es exactamente lo que necesito escuchar?
Bueno… ayer salí con…
Si lo sé, tu queridísimo y amado novio, que tampoco deja de meter sus narices en mis asuntos.- interrumpió sakura con mala cara.
Por favor, no hables de él de esa manera, el también se preocupa por ti…
Pues te tengo una noticia… estoy perfectamente…. No necesito que nadie se preocupe por mi de acuerdo?
Y comenzamos a hablar.- continuo Tomoyo, como si no hubiera escuchado su anterior comentario, sakura suspiró en resignación y siguió comiendo. – Creemos que ya es hora de que salgas… ya sabes, de nuevo.
Tomoyo, en primer lugar NO necesito que ninguno de ustedes, opinen por mi, en segunda, SOY lo suficientemente capaz, como para saber cuando tengo que salir y cuando no, y en tercera, deberías hacer algo más interesante que eso, cuando sales con el!!
Me dijo que el hermano de…
Tomoyo!! Escucha!!...
NO!- Sakura se encogió en el asiento, mientras el grito antes dado por la de cabellos oscuros llamaba la atención de la gente alrededor.- TU Escucha!! Llevas ya casi medio año desde que el cerdo de Yamazaki te puso el cuerno.- soltó Tomoyo a media voz. Sakura se sorprendió aún más… Tomoyo casi nunca gritaba… y Tomoyo casi nunca hablaba de esa manera. – Y sigues guardándole luto!!... aún cuando ni siquiera está muerto!... algo que el no merece que hagas!.- Tomoyo solo hablaba de esa forma, cuando estaba realmente enfadada.- No merece que lo hagas me escuchas!!... Sakura…
Mhmmm- la ojiverde se volvió encontrándose con el mesero que las miraba extrañamente. Tomoyo se acomodó de nuevo en la silla y miró a la ventana.- Lo siento, no quise interrumpir.- comentó el mesero sonrojado, en voz baja.
Oh, no, está bien.- aseguró Sakura regalándole una radiante sonrisa. El color en las mejillas del mesero creció aún más, y dejando los platos rápidamente frente a cada una de ellas, se volvió a la cocina, sin decir ni una palabra más. – Esto tiene buena pinta verdad?- preguntó ella mirando de reojo a Tomoyo, que aún seguía viendo hacia la ventana. – Tomoyo…
No me gusta verte así Sakura… - dijo al fin mirándola con sus grandes ojos, y suspiró tomando su tenedor.- Entenderé si no quieres hacerlo, estoy completamente conciente de que es difícil para ti empezar de nuevo… pero aún así, no significa que tengas que casarte con él Sakura, es solo una salida, te servirá mucho y bueno, tal vez así olvides más
pronto la situación y dejes de recriminarte por todo lo que sucedió.- Sakura estaba a punto de protestar pero su amiga la interrumpió con una sola sonrisa.- sé que lo haces, no importa que intentes negarlo, yo sé que en el fondo, piensas que todo fue tu culpa… y sé que lo que intentas es crear un muro en tu cabezota, culpando a todos los hombres del mundo por ser todos iguales. Pero he aquí la situación querida amiga. No lo son.
Yo no…
Si, si lo haces. Estoy tratando de llegar a un punto aquí, quieres dejar de interrumpirme?... Gracias.- Tomoyo llevó a sus labios el tenedor y después volvió a hablar.- Podrías tratar por favor?... ya te dije, que una cita no significa que las cosas se pondrán serias ni nada por el estilo… es solo una cita Sakura, solo una cita… y quien sabe, tal vez conozcas al amor de tu vida.- agregó en broma con una sonrisa.
Y que si no tengo la oportunidad de conocerlo nunca Tomoyo?- preguntó tristemente jugando con su comida. La mano de Tomoyo se cerro sobre la de ella.
Lo harás Sakura… pero tienes que intentarlo… no va a llegar a ti por arte de magia.
Es solo que aún no me siento lista… tal vez más tarde?- cuestionó una vez más, deseando que dejaran el tema a un lado. Tomoyo hizo rodar sus pupilas… mala señal.
Y cuando será más tarde?... cuando tengas setenta y ocho años, estés completamente llena de arrugas y lo único que te llamará la atención hacer es ver las novelas de los canales de transmisión local??
Vaya… suena terrible cuando lo dices de esa forma.- susurro dejando el tenedor a un lado. – De acuerdo… lo haré.
Es en serio?- interrogó la de ojos amatista sin poder creer lo que acababa de escuchar. Sakura asintió y Tomoyo dio un gritito de alegría.
Y a todo esto… quien es el susodicho?- prgeuntó volviendo a su plato. – Te lo ha presentado ya tu amorcito?- Tomoyo negó haciendo caso omiso al comentario burlón de su amiga de la infancia.
No, pero me dijo que es un muy buen chico. Es hermano de uno de sus amigos, y quieres dejar de llamarlo así, sabes que Eriol y yo, solo somos amigos.
Si, si claro.- concedió Sakura sarcásticamente.
Como sea, me dijo que deberíamos salir todos juntos, ya sabes el amigo con su novia, tu con el hermano y yo con él…. Que te parece, así no estarás sola con él, y te dará tiempo de conocerlo un poco más… que dices?
Fecha?
Es mañana en la noche.
Lugar?
En casa de Eriol, Nakuru hará la cena, y estamos pensando ver algunas películas… nada del otro mundo, es algo muy leve, pero no quería salir y que algo desagradable sucediera.
Muy bien… sabes tan siquiera como se llama?- preguntó llevando el baso a sus labios.
Ehhhhhh… no. Eriol me dijo… pero la verdad no me acuerdo sakura. Perdón, es que como que andaba medio ida.
No te preocupes… sabes, creo que será mejor pedir la cuenta, tengo que arreglar todavía el desorden que provocaste.
Yooooo??
La cuenta por favor!- exclamó Sakura haciendo girar sus pupilas…
Heyyy… lindo anillo!- la apreciación de Tomoyo, la hizo mirar su mano izquierda, en donde se había colocado la argolla.
De quien podría ser??
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Me asombre, en cuanto crucé la calla, hacia el número de la casa, que venía en la pequeña notita que Tomoyo, me había dado para poder llegar a la casa de cómo ella lo llamaba "su amigo". El taxista se había estacionado unos metros atrás, señalando la gran casa detrás de nosotros, asegurándome que esa, en verdad era la casa que yo estaba buscando.
Me apoyé en la reja de la casa, del tamaño de yo que sé, era muy grande para compararla con cualquier cosa. Miré el inmenso jardín delante de mi, Dios… ese hombre dormía en dinero o que??... como fuera, no pude responder la pregunta, por que la voz de una chica se escuchó muy cerca de mi…. de seguro era tecnología bastante avanzada…
Hola!!... tu debes ser Sakura- chan!!- comenzó la voz desde algún lugar cercano.
Ehhh siii.- dude en contestar, aún así ya no volví a escuchar la voz, en vez de eso, las rejas se abrieron para dejarme el paso libre. Me sorprendí por que… osea, ni siquiera sabía a donde exactamente tenía que dirigirme y camine sin rumbo algunos momentos. La casa, se veía a unos metros de donde yo estaba ya, escondida detrás de unos frondosos árboles se abría paso era inmensa!! Al fin, estaba frente a la puerta, y sin permitirme dejar más tiempo perdido, toqué la puerta, que de inmediato se abrió.
Oh por Dios… eres monísima, tal como mi amo te describió!!- la verdad esv que en ese instante, no pude ver absolutamente nada, por que una mata de cabello café me cubrió por completo en un abrazo… y me estaba quedando sin oxígeno, cuando escuché la fría voz, de Eriol Hiraguizawa.
Nakuru, basta, vas a hacer que nuestra invitada termine por los suelos.- inició él desde atrás de la chica.
Si amo!!- exclamó ella separándose de mi, que casi perdiendo el equilibrio, tuve que apoyarme en la puerta de caoba a un lado de mi. Hasta después de eso, volví mi mirada hacia arriba y la vi, me sonreía como nadie y sus ojos brillaban como dos pequeñas estrellas, llevaba el cabello suelto, largo y sedoso ondeaba sobre sus hombros con la brisa. – Es un placer conocerte Sakura!!
Es un placer conocerla también – afirmé yo, sin molestarme por el trato de tu. Ella negó con fuerza y volvió a sonreir.
Dime Nakuru.
Muy bien Nakuru…
Ayyyy!! Eres divina!!- excalmó la chica cruzando sus manos con emoción.
Quien es divina?- preguntó una tercera voz que yo reconocí como la de mi amiga.- ah Sakura!...
Hola Tomoyo. Llegué tarde?- pregunté con dificultad…. Los nervios ya empezaban a apoderarse de mi.
No, de hecho, él acaba de llegar también.- dijo Tomoyo, obviamente refiriéndose al chico de la cita. Yo asentí aprehensivamente y entre en la casa en cuanto Hiraguizawa y Nakuru se hicieron a un lado.
Espero que no te haya dado trabajo encontrar la dirección Kinomoto. – continuó un momento después el chico de gafas a un lado de mi. Yo negué tragándome las ganas de reír… a quien en su sano juicio le daría trabajo encontrar esa casona??
No, la encontré con facilidad.- seguí yo, pero los ojos del de lentes no estaban fijos en mi dirección… sonreí por lo bajo y caminé detrás de Tomoyo y de Hiraguizawa. Un chico muy serio… o al menos siempre me lo había parecido, Tomoyo lo había conocido casi cinco meses atrás y al parecer, habían hecho migas con bastante facilidad… yo aún no podía encontrar cabida en la vida de Eriol, para alguien como mi amiga, que la mayor parte del día sonreía como si se le fuera la vida en ello… pero bien se dice, que siempre hay un roto para un descocido no?
Iré por algo de tomar, mientras tu, preséntala Eriol.- mandó la de ojos amatista sin ningún reparo, cosa que me sorprendió, por que él, en vez de molestarse sonrió levemente.
Si jefa.- respondió el en forma sarcástica y Tomoyo guiño uno de sus ojos para el. – Vamos Sakura… digo, Kinomoto.- continuó él, carraspeando su garganta levemente.
Sakura está bien.- dije con una leve sonrisa y el asintió… tal vez no era como yo lo imaginaba… En cuanto entramos en la sala, la luz del gran
candelabro me cegó por un segundo y mi vista se perdió en el fondo de la habitación, a donde me acerqué guiada por él de cabello oscuro.
Wow…- esa exclamación me dejo de piedra, el hombre frente a mi, se había puesto de pie, en cuanto yo había entrado a la sala. Y sus ojos olivo me observaban sorprendidos. ( ahhh que dijeron!! Pensaron que lo iba a sacar a él vdd?? Psss finta!!) – Wow.- volvió a repetir, y mis mejillas crecieron en color mientras le regalaba una leve sonrisa. – Ryusuke… pero prefiero Ryu. – se presentó al fin, llevándose una mano al cabello negro completamente despeinado, mientras me saludaba con la otra.
Kinomoto Sakura… un placer.- dije a mi vez, estrechando su mano y mirando sus ojos. Tenía hermosos ojos…
El placer es todo mío.- terminó él sonriéndome dulcemente.
Eriol…… ayuda!!- grito Tomoyo desde la cocina como a cincuenta metros de nosotros. Hiraguizawa inclinó la cabeza y salió de la sala poco después.
Quieres sentarte … Sakura?... está bien si te llamo por tu nombre?- preguntó Ryusuke y yo volví mis ojos de la puerta hacía él, dándome cuenta de que aún mi mano, estaba entrelazada con la suya, me solté y asentí suavemente. – en ese caso, soy Ryu, nada de Ryusuke, a veces pienso que es demasiado largo.- inquirió él sentándose a un lado de mi, me reí mirándolo de nuevo en cuanto me senté.
Es un lindo nombre.- dije en voz muy baja.
Vaya, gracias, me siento halagado.- respondió con una sonrisa .- permíteme decirte entonces que Sakura también es un muy bello nombre.
Era la flor favorita de mi madre.- indique yo familiarizándome con la conversación, el asintió en comprensión.
Mi madre y mi hermano… a ellos también les gusta la flor de cerezo… que por cierto es preciosa.- yo sonreí y asentí después de algunos segundos.- Y bien Sakura, cuéntame de ti… que haces para vivir?
Soy diseñadora de interiores, pero estudié diseño gráfico. Que hay de ti?- pregunté ahora yo, ávida de curiosidad.
Trabajo en el negocio de la familia, mis padres tienen una gran empresa constructora. Arquitecto.- dijo señalándose con los pulgares dejando salir una risita por lo bajo. Yo sonreí en respuesta, y luego proseguí.
Mucho trabajo?
Naaa, no te negaré que tiene sus días complicados, pero estar a la cabeza siempre ayuda… claro que cuando comencé, me fue terriblemente difícil, ya que comencé a trabajar desde abajo, era muy chico y los trabajos de repartidor me quedaban bastante bien… pero bueno, después de casi diez años, al fin estoy a la cabeza.
Repartidor??... debió de ser muy cansado…
Cansado si, pero divertido.- yo sonreí de nuevo. – y tu?
Me va bastante bien y me gusta mucho lo que hago, mi negocio es bastante conocido…- me detuve un momento en cuanto noté que Tomoyo y el chico hielo, entraban en la sala, con las bebidas y Nakuru detrás de ellos con los aperitivos.
Toma Sakura, la preparé especialmente para ti.- comenzó Tomoyo en cuanto llegó a mi lado y me alcanzaba la espumeante bebida. Hiraguizawa por su parte se la daba a Ryusuke. – Veo que ya han hecho migas eh?- preguntó Tomoyo, levemente para que nadie más que yo pudiera escucharla.
Es muy amable.- afirme haciéndome a un lado para que ella se sentara.
De acuerdo… - el timbre de la entrada interrumpió a Tomoyo de forma bastante brusca y todos se volvieron a mirar a la entrada. Nakuru por su parte se levantó y caminó lentamente hacía la entrada, perdiéndose de vista.
Decías Tomoyo?- pregunto ahora el de anteojos mirando al fuego de la chimenea, evitando mirar a la de cabellos oscuros.
Ah! Si… bueno, Eriol tiene algunas películas así que elegí cinco de entre todas.- prosiguió ella tomando las cajas y entregándonoslas a Ryusuke y a mi.- si no les gustan pueden ir a ver las otras… no se los recomiendo, son demasiadas yo terminé casi mareada.
No Exageres Tomoyo.- dijo ahora Hiraguizawa sentándose en el suelo a lado de nosotros.
Bah.- respondió ella sin hacerle el menor caso. Ryusuke y yo nos levantamos para acercarnos a la luz, y así poder mirar los filmes, pasándolos uno por uno, con su ayuda. Nakuru no tardó en llegar, detrás de nosotros, miré por el rabillo de mi ojo, como Hiraguizawa se levantaba a recibir a los recién llegados y después de unos segundos, yo misma me volví para dar las buenas noches……
PLAFF!!- el ruido de una de las cajas, cayendo al suelo, provocó las miradas de todos sobre mi… las miradas de todos, así como la de él. En cuanto sus ojos se posaron sobre mi, parecieron sorprenderse tanto como yo, y yo me di cuenta de que no podía articular palabra alguna…
Lo lamento Eriol.- dije inclinándome para recoger la película después de algunos minutos de tensión entre todos los presentes. Ni siquiera reparé en que le había llamado por su nombre!! Y el pareció igual de sorprendido.
No… no importa.- aseguró el de ojos azules mirando de el aludido, frente a él, a mi. Tomoyo me miraba igual de intrigada y sentí que mis mejillas se teñían de rojo. Él, se abrió paso entre Eriol y Tomoyo y se acercó a mi con paso lento, mis manos se crisparon sobre la caja de plástico con fuerza, y mi mirada se perdió en la miel frente a mi. Estábamos ya a solo unos centímetros, seguí mirando sus ojos, que no se cansaban de mirarme por todos lados, como si no pudiera dar crédito a lo que estaba viendo. Después posó sus pupilas en las mías color esmeralda y sonrió levemente. Mi respiración se cortó, al momento en que la suave piel de su mano acarició mi mejilla.
Te… te encontré – susurro cerca de mi, y mis ojos se abrieron aún más, mientras trataba de recordarlo de nuevo, mi mente volvió al momento de la mayor tristeza sufrida en mi vida, tristeza, que había sido compartida con él… con ese completo extraño frente a mi, que me miraba extrañamente y con un brillo completamente indescifrable en sus ojos, y en ese instante, inexplicablemente, mis ojos se llenaron de lágrimas. Y así como la primera vez que él me vio llorar, me abracé contra él con fuerza, sollozando levemente. Y yo no podía creer nada de eso… no podía creerlo, pero era verdad, él estaba ahí, frente a mi y abrazándome con igual fuerza que antes, él, que había ocupado mi mente durante un muy largo tiempo, estaba junto a mi en ese instante… como era eso posible??
Shaoran?- la voz femenina se alzo desde detrás de nosotros…
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Escuche una voz en un lugar distante, lejos de ahí… y la verdad era que no podía concentrarme en otra cosa, más que en ella… mi vista estaba nublada y mis sentidos no me respondían…
Y la voz volvió a llamar….
Y en ese momento me di cuenta de que estaba abrazando a una completa desconocida…
Y no a la chica que había llevado conmigo esa noche, con la que llevaba saliendo casi tres semanas…
Dios!!
La que estaba en mis brazos, decidió reaccionar antes que yo y se separó de mi, en cuanto mi acompañante me llamó de nuevo. Pero aún así, mis ojos no dejaron los esmeralda… no podía hacerlo… pero debía hacerlo…
Ni siquiera sabía que diablos iba a decir… en cuanto giré para encontrarme con la mirada de todos los demás, lo cuales estaban completamente atentos a lo que había sucedido un momento antes… me sentí aún peor… malditos impulsos!!
Shaoran quien es ella?- preguntó Miyu mirándome interrogante… sin embargo no pude contestar, por que la dulce voz de ELLA llegó a mis oídos…
Shaoran?? – me volví para mirarla de nuevo y al parecer, sucedió lo mismo… otra vez. No pude despegar los míos de sus ojos.
Sakura… lo conoces?- preguntó Ryusuke mirándonos a los dos, pasando de ella a mi y viceversa. Mis labios se volvieron en una suave sonrisa.
Sakura…- pronuncie su nombre con deleite… así que, así era como se llamaba …- Es Sakura?- le pregunté con voz suave y ella asintió levemente.
Y yo soy Tomoyo Daidouji… mucho gusto.- interrumpió una chica de cabello ébano, eso pareció disolver la situación y yo al fin parpadee, mirándola.
Un gusto… Daidouji –san – continué alejando mi vista de la chica frente a mi y me incliné levemente en saludo. Tomoyo pareció respirar con más facilidad… y me regaló una leve sonrisa.
Shaoran?- cerré los ojos con fuerza, antes de volverme a Miyu una vez más… y ahora sí que estaba enfadada. – Que sucede aquí?- preguntó mirando a Eriol ahora… el cual simplemente se encogió de hombros con una leve sonrisilla en los labios.
Lo siento Miyu, yo… estaba un poco…
Ido?- preguntó mi amigo con sarcasmo.
Anonado… gracias Eriol.- inquirí yo lanzándole una mirada asesina.
Si bueno, me di cuenta de eso… quien es ella?- preguntó cruzándose de brazos y mirándome con frialdad.
Ella?- pregunté señalando a Sakura que para ese momento estaba detrás de Tomoyo completamente sonrojada de vergüenza. Miyu asintió como si la respuesta fuera obvia.- Ella…… bueno ella es… es…- troné mis dedos tratando de parecer como si estuviera buscando la palabra exacta…- una vieja amiga.- terminé sin tener una mejor idea…
Lo es?- preguntaron a coro, todos los presentes en la sala, menos Sakura obviamente y yo hice girar mis pupilas… ni siquiera Eriol se había dado cuenta de que estaba en un apuro?... por Dios… necesitaba ayuda y rápido. Miré a Eriol y alcé las cejas levemente.
Ahhh si… es cierto… - comenzó Eriol ganándose una mirada extraña de Miyu y aún más de la que se hacía llamar Tomoyo.- Ya la recuerdo. Mmmm si, si que la recuerdo.
Pues yo no!.- confesó al fin mi hermano. Pude notar por su tono que estaba bastante enfadado…
Bueno… tu no estabas ahí cuando la conocí.- inquirí volviéndome a mi hermano con una mirada asesina.
Ah si?... y cuando fue eso?- volvió a preguntar Ryusuke con retintín.
Fue hace un año.- respondí yo con lentitud, para no sonar demasiado nervioso.
Si, recuerdo que Sakura me habló de ti…. Hasta ahora no me había acordado…- siguió la de ojos amatistas, y yo le regalé una sonrisa de agradecimiento, por seguir con el cuento.
Ah si?... y por que actúan como si apenas se conociesen?- ahora la pregunta vino de Miyu.
Bueno… por que… por que… hace mucho tiempo que no la veía y bueno… es casi como encontrarte con una hermana… o algo así.- terminé yo inseguro por lo que acababa de decir y Miyu, me miró intrigada… bueno más molesta que intrigada.
En serio?
Ehh… si… no es cierto Sakura?- apelé a ella, que levantó la mirada de suelo apenada y asintió levemente.
Si.
Lo ves?- cuestioné después de unos segundos metiendo las manos en mi pantalón de vestir, como si no hubiera sucedido nada.
Si… ya veo.- dijo ella en voz baja, después caminó pasando a los demás, para acercarse a Sakura. – Mucho gusto Sakura. – la de ojos verdes, levantó la mirada sorprendida y sonrió después de algunos segundos.
Mucho gusto
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N/A: Muy bien, otro chap terminado!!... ya sé que fue algo corto, pero la verdad es que… no puedo mezclar todo todavía… tengo que ir por partes o si no, como que se me va la onda SS
Que les pareció "el reencuentro" jeje, bueno la verdad es que no lo había programado así… pero bueno, ya ven como suceden las cosas cuando uno escribe ne??
Bueno chicas todos los reviews anteriores, dejaron en claro que estaban por completo confundidas al principio del fic y no puedo culparlas, hasta yo me confundí… no, no se crean. Pero bueno, eso era parte del inicio y no podía quitarlo… pero no se apuren no va a volver a pasar.
Pero bueno, mil gracias por sus comentarios y ya saben, pido otros doce reviews al menos para continuar con la historia… de esa forma me ilustro, me corrijo en mis errores y le hecho más ganas para la prox.
DISCLAIMER: ... tengo que decirlo de nuevo?? O.o?
CAPITULO 3
Suceso tras suceso.
M acerqué a la mesita de la cocina y me senté en la silla de madera, el cojín que protegía el asiento, estaba ya un poco viejo, y pensé severamente en cambiarlo lo más pronto posible.
Tomé un poco de café de mi taza… pero tuve que hacer un esfuerzo sobrehumano para no escupir el líquido por mi boca. Genial!! Mi café estaba completamente helado… por que diantres Tomoyo se tenía que tardar tanto en las conversaciones telefónicas?? Y tomando en cuenta que la llamada la había realizado yo, me iba a salir como un ojo de la cara…
De hecho, el motivo de mi llamada había sido preguntarle si conocía la dirección de una empresa, cosas del trabajo… pero después de decirme que no tenía la más mínima idea de eso, se puso a parlotear cosas sin sentido, como que chocolates le gustan a Eriol, sus recientes diseños, que me suplicó fuera a verlos, que películas eran las favoritas de Eriol, sus diseños de nuevo, sus diseños nuevos, que habían sido inspirados por Eriol y hechos para Eriol, a que lugar la había llevado Eriol a cenar… y juro que casi vomito al pobre chico…
Salí de la cocina, rápidamente y decidí que la mejor opción, rápida, concisa y precisa, era tomar un taxi… los taxis siempre parecían saberlo todo…
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Subí al auto amarillo estacionado frente a mi edificio y cerré la puerta después de darle el nombre de la empresa (que pensándolo bien me sonaba bastante conocida), al taxista que asintió sin más, dando una última mirada por el retrovisor… si bueno, mi vestido era un poco corto… pero solo un poco…
Recosté mi cabeza en el respaldo y cerré mis ojos por unos momentos, la plática de Tomoyo, supuse yo, me había hecho quedar exhausta…
Y en ese instante recordé por que me dirigía a una de las empresas más grandes y conocidas de Japón…
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FLASH BACK
- KINOMOTOOOOO!!
La exclamación me hizo saltar sobre mi silla, frente a mi computadora… por que demonios tenía que hablarme siempre así??
Bueno, al menos esta vez no había derramado mi café sobre mi blusa.
Me levanté de la silla y asistí rápidamente a donde era necesitada.
El Sr. Terada, un hombre de edad madura, no por eso menos guapo, era el jefe de "Squeaks Corp." La no tan pequeña empresa, para la que yo había decidido enlistarme, debido a mi ya avanzado negocio, en donde no tenía que hacer casi nada, los subjefes eran responsables, yo solo iba a ver de vez en cuando, así que para ganar un poco más, había decidido trabajar para una corporación… y "Squeaks Corp" había sido la elegida. La corporación dedicada a mercadotecnia y creación de logotipos para las más vendidas marcas en el país.
Si señor Terada… que puedo hacer por usted?- pregunté en cuanto entre al despacho de mi jefe con una agradable sonrisa… la situación era que ahí, lo mejor y lo más listo que uno podía hacer era venderse a si
mismo… no venderse, venderse, me refiero a tratar de agradar a todo el mundo aunque fueran una verdadera molestia…… la buena noticia?... después de un poco de práctica me di cuenta de que eso se me daba bastante bien. Así que en vez de llegar con la taza de café y vaciar el contenido sobre él, así como tantas veces me había sucedido a mi… entré "completamente relajada" y me senté delante del de ojos cafés con una gran sonrisa… pero su rostro expresaba seriedad, así que me retracté y puse cara seria. – Se encuentra bien señor? – pregunté frunciendo el ceño mientras me inclinaba un poco sobre mi silla para verlo mejor. Esa era la clave número dos, si el estaba contento… yo estaba contenta, si el estaba furioso, yo me enfurecía con sus razones así que estando serio, no podía quedarme con la estúpida sonrisa.
Eh?... ah! Si!, estoy perfectamente señorita Kinomoto, es solo que… necesito su ayuda. – comenzó él pasándose una mano por el cabello oscuro.
Por supuesto, que puedo hacer para ayudarlo?- pregunté yo con un mohín de plena sinceridad.
Recuerda en que consistía su primer trabajo?- preguntó él después de unos segundos.
Eh… si… creo que lo recuerdo. Íbamos a trabajar en el logotipo de está empresa arquitectónica… que no… no recuerdo como se llama, cierto?
Así es. Y al parecer usted acaba de decir la palabra correcta "íbamos".- la noticia me hizo abrir aún más los ojos y después parpadear confusamente.
Como que "íbamos"
Acabo de recibir una llamada del jefe de la empresa y pues, acaban de rechazarnos.
QUE?!
Bueno, tal vez, solo tal vez suponen que es una expresión demasiado exagerada por mi parte… pero dios!! Ese íba a ser mi primer trabajo!! Y podía haber ganado miles de dólares!!... no por que yo fuera una interesada o materialista… pero en serio, era una muy buena oferta de trabajo!!
Así que tenemos que pensar en algo más para este mes…
Pe… pero, debe haber algo que podamos hacer no?- pregunté preocupada sin dejar de mirar a mi jefe con ojos suplicantes.
No.
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Y ahí me encontraba yo, directo y en camino para hablar con esos… esos!! Que habían arruinado mi primer trabajo, que con tantas esperanzas e ideas había yo estado esperando… malditos comunistas!!
Son veinticinco grandes Señorita.- comentó el taxista sacándome de mis pensamientos. Lo miré y asentí sacando el dinero de mi bolsa rosa. – Gracias, que tenga un buen día.- finalizó guiñándome un ojo. Estuve a punto de replicar, pero la gran fortaleza delante de mi, me acalló por completo… y volví mi mirada a mi bolso.
Oh no.- gemí silenciosamente para mis adentros.
Recordaba a la perfección ese edificio…
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FLASH BACK
Sostuve en mis manos, con fuerza el papel, forrado con una pequeña capa de plástico y me dispuse a entrar en el gran edificio frente a mi.
Contuve el aire en mis pulmones y después lo dejé salir todo!
Aquí voy!!
El papel entre mis manos estaba dirigido al jefe de la empresa, así que eso debería estar en el último piso, pero por las dudas me detuve a preguntar en la recepción principal.
Buenos días .- salude en tono cordial al policía gordo que me miraba extrañamente.- podría decirme en donde está la oficina… mayor por favor?
Ultimo piso.- susurró el, para después seguir disfrutando de su torta.
Gracias.- dije levemente y me dirigí al ascensor. No tardé demasiado en aparecer en el último piso, el más lujoso de todos. Contuve el aliento por un segundo y volví a dirigirme al escritorio delante de mi, donde una chica con el cabello corto y ondulado terminaba una llamada telefónica.
En un momento la atiendo.- aseguró ella, señalándome los sillones frente al gran escritorio de mármol. Pensé en quedarme, pero eso no sería muy cortés, no quería andar escuchando conversaciones ajenas. La chica solo tardó cinco minutos antes de llamarme para que me acercara.- Puede registrarse por favor?
Si claro. Soy Sakura Kinomoto, he venido a entregar una misiva, al jefe de esta empresa de parte de Squeaks Corp.- comencé yo, ella asintió y sonrió levemente.
El salió por un momento, gusta esperar?... en cuanto llegué, yo la llamaré para que pase.
Muy bien, gracias.- tomé mi bolso rosa y de nuevo me dirigí a los sillones para esperar.
Pasaron cinco, diez y a los quince minutos ya estaba completamente desesperada, ya había memorizado cada cuadro, jarrón, mesa y flores de ese lujoso piso… y peor aún… tenía ganas de ir al baño.
No iba a hacer esperar a mi vejiga verdad?... bueno, me levanté del sillón azul marino y comencé a caminar hacia la derecha los baños siempre estaban al fondo a la derecha. Y cuando atiné completamente contenta al fin, abrí la puerta.
Una expresión de desconcierto se dibujó en mi rostro cuando noté que algo no andaba muy bien ahí… por que diantres tenían urinarios en el baño de damas?!... al menos que… oh dios!!
Me volví rápidamente para abrir la puerta, pero una voz me detuvo. Salté sobre mi lugar y mire por todos lados para buscar un lugar en el cual meterme y desaparecer de ahí… pero nada, así que lo único que me quedaba era encerrarme en uno de los baños… y así lo hice.
Puse el seguro de la puerta y me subí al retrete deteniéndome de las paredes, antes de que la puerta del baño se abriera.
Mi respiración se detuvo y traté de no hacer el más mínimo ruido.
El hombre que había entrado en el baño, se entretuvo en uno de los urinarios por algún tiempo… y ya estaba empezando a desesperarme cuando lo escuché cerrar su bragueta al fin, y dirigirse al lavamanos, otros tres minutos y yo podría salir a salvo de esa… pero no… justo cuando el hombre estaba secándose las manos con el papel, sentí mi bolsa resbalarse levemente por mi brazo, así que me solté para acomodarla… mi error.
Volví a detenerme de la pared, pero no pude evitar lo que sucedió. Mi bolsa rosa cayó vaciando todo… absolutamente todo su contenido.
Maldije en voz baja, y esperé a la reacción del hombre afuera de mi baño. Más no dijo nada, simplemente se inclinó y recogió todo lo de la bolsa, metiéndola de nuevo a su lugar de origen, para después pasarla por la rendija de debajo de la puerta.
Señorita?- preguntó cuando me alcanzo la bolsa por debajo de la puerta… yo espere un tiempo antes de contestar.
Si?
El servicio de damas está al otro lado del pasillo.- dijo ahogando una risilla.
Gracias.- susurré yo, deseando que la tierra me tragase. Y luego escuché la puerta del servicio cerrarse. Baje al fin del retreta con cuidado y me apoyé en la pared…. Dios eso había sido tan vergonzoso!!
Salí del baño segundos después y me dirigí al servicio de damas, y después de eso fui directo al escritorio de mármol.
Ya está aquí, puede pasar.- dijo la chica detrás del mostrador, yo asentí dejando un ligero gracias y me dirigí a la puerta que ella había señalado segundos antes. Toque la puerta y giré la perilla para entrar…. Y vaya sorpresa que me llevé.
Sha… Shaoran??- el chico separó sus ojos de su computadora y se volvió para encontrar los míos
Sakura!!... que, que haces aquí?- preguntó después de unos segundos en los que me contemplo y se puso de pie. yo sonreí levemente. Desde el incidente en la casa de Eriol, no lo había vuelto a ver.
Vengo a traerte un mensaje de la Squeaks Corp.- contesté sarcásticamente señalando con mi mano el papel. Lo que pareció hacerle gracia, y yo reí también un poco, al fin acercándome a su escritorio… que estaba levemente desordenado.
Siéntate por favor.- pidió el sentándose frente a mi. Yo le di el papel y el lo tomó con cuidado. Rasgó el sobre lentamente y miró su contenido. Me sonreí cuando volví a verlo. Era tan extraño, traía puesto un traje… como en el día en que lo conocí, pero, se veía sumamente maduro, sentado frente a ese ostentoso escritorio. Eché un vistazo a la oficina y quedé pasmada, era muy grande, y lujosa, y ordenada, lo único que no parecía ir con él, era el escritorio de su dueño.
Linda oficina.- agregué cuando el terminó de leer la carta y me sonrió… algo en su sonrisa era diferente, era una sonrisa maliciosa que por alguna razón, que no puedo nombrar me hizo sonrojar.
Linda bolsa. – soltó el sonriendo aún más, ante mi ya no tan poco revelador sonrojo. – Sabes… no tenía idea de que te gustaba meterte al servicio de caballeros de hobby Sakura…- mi sonrojo creció aún más y lo miré con enfado.
Fue un error!
Aja??
Te lo juro, yo… no sabía donde estaban los servicios y me metí ahí sin querer… no me mires así, a cualquiera le puede suceder.- Shaoran dejó escapar la risa por su garganta y me miró después de unos segundos, mientras yo seguía sonrojada por completo.
No te sulfures Sakura, era solo una broma.- comentó después de unos segundos y yo simplemente miré hacia otro lado, lo que provocó otra risa por su parte.- Hacía ya tiempo que no te veía.- dijo luego él, ya mas serio.
Si, casi tres meses, desde que nos encontramos en casa de Eriol.- contesté yo, recordando ese día.- por cierto, que tal está tu novia?- pregunté, pero en seguida me arrepentí. Shaoran me miró extrañamente y prosiguió.
No es mi novia Sakura y ya no estoy saliendo con ella.- finalizó él mirándome fijamente. No sé por que, pero algo dentro de mi, pareció alegrarse por la afirmación antes hecha.
Has leído ya la carta?- cuestione, mirando atentamente a la ventana, sin estar muy segura de que más decir.
Si.- respondió él, pasando una mano por su cabello levemente despeinado, después de lanzar un leve suspiro al aire. – puedes decirles que pagaré la cantidad que prometí?- yo asentí y me levanté rápidamente del asiento.- Te vas?- preguntó ahora él, levantándose al mismo tiempo que yo, inclinándose suavemente sobre su escritorio.
Eh?... ah… si, no quiero que se me haga demasiado tarde.- finalicé volviéndome y caminando hacia la puerta.
Espera un segundo…- me detuve y me volví justo a tiempo para verlo acercarse a mi.
Que… que pasa?
Que, que pasa?- imitó él, con una leve sonrisa.- pasa que, te apareces en mi oficina, casi como una coincidencia… como en la mayoría de las veces que suelo encontrarte por cierto. Y luego simplemente te vas?... vas a desaparecerte y me dejarás pensando todo el tiempo, en que tal vez… solo tal vez pueda verte de nuevo?... y cuando será eso…??- terminó él, acercándose más a mi, con su mirada miel, clavada en la mía. Desvíe de los míos sus ojos, sabiendo de antemano, que el rubor en mis mejillas había crecido sin siquiera saber la razón!... pero que demonios pasaba conmigo?! Mi boca se había quedado seca y no podía responder a su pregunta… - Sakura… - un extraño escalofrío recorrió mi espalda y me erguí enseguida, cuando me hizo mirarlo lentamente, posando su mano en mi mentón.
Yo…- hice un esfuerzo, en serio!! Trataba de hablar… pero, ni siquiera podía concentrarme!!
Tu… que?- preguntó una vez más con una suave sonrisa cruzando por sus labios… en los cuales yo NO, me estaba fijando. Por que tenía que
mirarme de esa manera!. En ese momento me di cuenta de que me faltaba aire, así que llamando a mi fuerza de voluntad y sentido común, me solté de su amarré y tomé dos pasos hacia atrás.
Debo irme.- dije al fin, después de tomar una bocanada de aire para poder regresar a mis mejillas, su tono habitual. Shaoran se irguió también y sonrió de nuevo.
De acuerdo.- y simplemente me dio la espalda para regresar a su escritorio. Me quedé tensa por un momento, pero luego me incliné en forma de despedida y me volví a la salida. – Saluda a Daidouji de mi parte quieres?- me detuve un segundo por su petición y le sonreí.
Lo haré… Hasta… hasta pronto Shaoran.- el aludido levantó su mano y me regaló otra radiante sonrisa.
Hasta Pronto Sakura.
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Ese vergonzoso encuentro había sucedido dos meses antes y Sakura seguía recordándolo con frecuencia… y pensar que se le había olvidado que él trabajaba ahí!!
Tomo como una opción dejar su bolsa en algún lado, pero se acusó mentalmente por la estúpida idea. Así que sin detenerse un segundo más, tomó aire, y se adelantó para entrar al gigantesco edificio.
El mismo policía que hace dos meses…
El mismo ascensor…
El mismo piso de mármol…
La misma lujosa recepción… solo que está vez no estaba la secretaria…
Y al parecer la misma oficina en donde debería estar el mismísimo Shaoran…
Maldición!!
Se acercó a la puerta de caoba y de nuevo dejó que el aire penetrara por sus pulmones, antes de abrir la puerta… el coraje le daría el valor de adentrarse en aquel lugar……
Sabía que tenía que registrarse y luego la secretaria la llamaría, pero sencillamente no tenía tiempo para eso. Así que abrió la puerta y se adentro en el lugar…
Vaya, vaya…- Shaoran se inclinó sobre su escritorio, apoyando sus codos sobre la mesa… y de seguro su expresión de desconcierto le hizo gracia, por que inmediatamente después comenzó a reír.
Que es tan gracioso?- preguntó algo molesta, al tiempo que cerraba la puerta detrás de ella.
Nada… solo, que estaba esperando a que tu y tu bolsa rosa, llegarán en cualquier momento Sakura… y al parecer, no estaba tan equivocado.- respondió él mirándola desde su silla, aún con una sonrisa imborrable. Sakura frunció el ceño… que quería decir con eso… - por que no te sientas y dejas de mirarme como un bicho raro.- ofreció Shaoran después de unos segundos. Y aunque Sakura accedió a sentarse, la expresión de confusión no abandonó su rostro.
No… comprendo?... como sabías que yo vendría?- cuestionó ella con tono suave, como si ella, se estuviera realizando la misma pregunta. Shaoran se sonrió de nuevo pero no contestó en seguida.
Soy… psíquico.- admitió finalmente, ganándose una mirada sorprendida de la ojiverde, que luego de unos segundos, cambió por una molesta.
Deja de embromarme Shaoran.- el ambarino dejo su grave risa fluir por su garganta y asintió después de un rato.
Quien corrompe tu sentido del humor Sakura?- preguntó después de unos segundos, sacándose la corbata con destreza.
Nadie lo corrompe, depende más de que tan buena está la broma Shaoran.- respondió ella cruzándose de brazos y piernas.
Uf, eso dolió.
Déjate de juegos, estoy ya bastante molesta.- continuó ella sin dejar de mirarlo fijamente.
Ah… si, lo supuse.
Lo suponías?... por que suponías que yo estaría molesta?
Eh?...
Bueno, no importa… por que has rechazado el contrato, primero dices que si y luego que no… sabes lo que eso significa?- Sakura sabía, que no debía preguntar algo así… no era de su incumbencia… aún así, Shaoran no pareció molestarse, simplemente sonrió y asintió.
Por supuesto que sé lo que eso significa.- de acuerdo, sus respuestas estaban comenzando a desesperarla… que se creía que lo sabía todo?? Lo miró de nuevo confusamente.
No… no comprendo…
Sé lo que eso significa Sakura… por que crees que lo hice?
Que?- Shaoran se levantó de su silla giratoria de magnate importante y camino hasta ella, apoyándose en el escritorio a su lado.
Tengo un trato para ti.- afirmo después de meter sus manos en las bolsas de su pantalón.
De… de que estás hablando?
Quiero que trabajes para mi.- soltó él sin apuros mientras se encogía de hombros con simpleza.
YO?!
Sip… necesito tu ayuda con un asunto…
Pero… yo?! Por que necesitas que yo, trabaje para ti?... espera… lo… lo planeaste?!- preguntó con furia contenida levantándose de la silla encarándolo con sus ojos verdes. El asintió, sin moverse tan siquiera un ápice.- Lo hiciste!! Como pudiste hacer algo así, sabes cuanto pude haber ganado con un trabajo de esos?- volvió a preguntar mirándolo sorprendida.
Te pagaré cuatro veces lo que ellos.- dijo él seriamente. Sakura lo miró confundida sin poder entender absolutamente nada.- Sakura, te diré lo que tengo en mente.- comenzó haciendo una leve pausa, luego prosiguió.- Compré una casa.- dijo al fin mirándola con una leve sonrisa. Sakura frunció el ceño.
Que tiene que ver eso conmigo?
Que tu, te harás cargo de ella.
Eh…. Que??... por que querría yo hacerme cargo de TU casa!?
Verás.- continuó él, mientras se sacaba el saco sin perder la mirada de ella.- El asunto és… que tengo un pésimo gusto para la decoración.- apuntó él, aventando la pieza de ropa que se había quitado, hacía el sillón negro a unos pasos de ellos, quedándose con la camisa blanca simplemente.
Quieres que… amueble tu casa?- preguntó ella al fin captando el punto de la situación. Shaoran asintió y la miró con una de sus cejas oscuras levemente alzada
Efectivamente.- dijo con una sonrisilla.
Yo… Shaoran tengo demasiado trabajo como para pensar en solo amueblar tu casa.- continuó ella sin dejar de dar crédito a lo anterior.
Lo sé, pero no podrías hacer una pequeñísima excepción??- preguntó haciéndole una seña con la mano.
Yo… - los ojos de Shaoran la miraban extrañamente y la ojiverde, por un momento, se volvió hacia la ventana. – Escucha… puedo hacer que alguna de las chicas que trabajan conmigo vaya.- el ambarino la miró y negó con rapidez.
Nop… debes ser tu.
Pero no puedo!- Shaoran se paró derecho frente a ella.
Oh, vamos sakura… por favor?- la mirada suplicante del hombre frente a ella la hizo reconsiderarlo.
Y que sucederá con mi trabajo?...
Yo hablaré con tu jefe, y le diré que los dejaré trabajar como habíamos quedado, mientras tu me ayudas con eso.- sugirió él con una gran sonrisa, sabiendo que ella no tardaría en aceptar. Sakura lo miro y mordiéndose levemente el labio inferior continuó.
De acuerdo, lo haré.- aceptó finalmente. Shaoran sonrió ampliamente.
Muy bien, en ese caso, mandaré esa carta a tu empresa hoy mismo.
Cuando quieres que empiece?...- Shaoran que había avanzado de nuevo hacía la parte posterior de su escritorio, se volvió y oprimió uno de los botones de su teléfono.
Rika, cancela mis citas de hoy por favor.- Sakura lo miro casi escandalizada, en cuanto él dijo lo anterior.
Hoy?!.. pero… yo, yo necesito hacer algunas cosas y… quedé de verme con Tomoyo para la cena y… tenía que… que hacer unas compras y yo…- para cuando terminó de tartamudear, Shaoran había tomado su saco, las llaves de su auto y había encaminado a la ojiverde a la puerta.
Tengo el día libre para ti Sakura.- señaló sin abrir la puerta, y apoyándose con un hombro en esta. – Así que… que te parece, si te llevó a ti y a tu bolsa rosa a almorzar.- agregó antes de que ella pudiera decir algo. Ella lo miró y sonrió suavemente, después de dejar escapar una leve risa.
Me parece bien.- Shaoran abrió la puerta, dejándole el paso libre y ella salió por delante de él.
Señor Li!- exclamó su secretaria detrás del gran escritorio de mármol y los dos se detuvieron.
Que pasa Rika?- preguntó Shaoran acercándose al escritorio.
Hoy tiene la reunión con…
Te pedí que las cancelarás…
Pero es importante y…
No importa…- continuó él riendo levemente al ver a su secretaria tan preocupada. Lo que la hizo sonrojar hasta el cabello. – ya me apartaron por hoy.- finalizó fijando su mirada en la de ojos verdes con una leve sonrisa.- hasta mañana Rika, que descanse.
Estás seguro que no prefieres quedarte… puede ser importante…- dijo Sakura en cuanto los dos entraron en el ascensor.
Si, lo és… pero no es divertido.- respondió como niño pequeño colocando su saco sobre su hombro.
Si bueno, recuerdo que mencionaste algo sobre mi truncado sentido del humor… no te quejaste?... tal vez no sea tan divertido.
Oh… bueno… quien sabe, tal vez tu bolsa tenga más sentido del humor que tu.- comentó sarcástico cuando las puertas se abrieron y los dos salieron.
No lo creo.- Sakura se detuvo y lo miró sonriendo maliciosamente.- mi bolsa es agresiva.- y sin que él pudiera detenerla, lo golpeo levemente con el bolso rosado, para después salir del edificio.
Shaoran se sonrió… era un genio.
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Que tu hiciste que??
Hey, viejo, cálmate. No es para tanto.- respondió el de ojos miel, acomodándose mejor en el banco de la barra frente a él.
Estás completamente loco Shaoran .- respondió Eriol, moviendo la cabeza de un lado a otro en modo recriminatorio, pero sin poder evitarlo, una leve sonrisa salió de sus labios.
Tal vez tengas razón, pero no pude pensar en nada mejor.- respondió el de cabello chocolate, llevándose a los labios la fina copa.- se me estaban acabando las ideas.- Eriol se volvió a la barra de nuevo, encargando su segunda copa, después se giro para ver a su amigo.
No quiero imaginarme la cara de tu madre en cuanto se entere.- susurro después de unos segundos. Shaoran pareció escandalizarse por lo antes dicho.
Espero que eso no sea muy pronto…. De todas formas, que podía hacer?
A que te refieres?... Como podías evitar el comprar esa casa de casi tres millones?... o tal vez te refieras al hecho de que, compraste una casa, SOLO, para que ella estuviera allí?... Shaoran por el amor de Dios, jamás pensaste en pedirle su número telefónico?... yo te lo hubiera dado si me lo hubieras dicho, antes de cometer semejante atrocidad.
Es que ese es el problema… cuando nos conocimos, ni siquiera me dijo su nombre. Y ahora que ha estado apareciéndose así… no lo sé… tenía que pensar en algo y rápido, no quería que pasara de nuevo más tiempo.- Eriol, miró una vez más a su amigo y sonrió levemente.
Ya vió la casa?- Shaoran miro a Eriol levemente y ahogó una risita, mientras tomaba otro trago de su copa…- Ya veo… que tal su reacción?
No tienes ni idea…
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N/A: Que ondinguis!!... hey, siento mucho haberme tardado tanto en actualizar!!, es que esta semana estuve super ocupada!!, tengo clases de siete de la mañana a tres de la tarde, como horario de clases, y luego de siete a nueve y media de la noche, tengo que ir a Karate… y no me da mucho tiempo de escribir, así que posiblemente me tarde más tiempo ahora… solo esperen a que me organice mejor:) les prometo no decepcionarlos!!
Bueno, pasando al fic… que les pareció??... bueno la verdad es que posiblemente piensas que las cosas van un poco extrañas, pero no se apuren, lo tengo todo fríamente calculado… JA JAJA.
Tienen algún comentario o sugerencia??... ya saben que son como oro para mi, así que, opinen por fa.
