DISCLAIMER: Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Nerd Corps y Asaph Fipke.

N/A: ¡Segundo capítulo! ¡Gracias por los reviews!


Capítulo 2:

¡Rubia y lista!

.

.

Trixie.

—Muy bien, Beatrice. Bienvenida a Industrias Blakk —Ella sonrió, poniéndose de pie. La imité y le seguí, fuera de la oficina.

—Deberás estar a las 1:50 aquí, con un Caffè Americano. Realizarás las cosas sencillas del jefe.

Fruncí el ceño.

—¿Cómo qué?

—Recoger la ropa de la lavandería, llevar las carpetas azules, llenar formularios, cosas así —Movió sus manos restándole importancia.

—¡Brodie! —llamó una rubia; vestía una falda de tubo ajustada de color negro, una blusa blanca con las mangas enrolladas y cuello en V, igual que Brodie. Quizás ese era el uniforme.

—¿Qué pasa?

—El jefe ya va a salir. Debemos pasar lista —La rubia parecía tan preocupada que hasta a mi me angustió.

—¿Lista? —cuestioné.

—¡Demonios! Lo había olvidado —Brodie se colocó el libro bajo el brazo y pasó la mano por su cabello, mientras negaba con la cabeza—. Haz que las chicas estén en fila.

—Claro —La mujer me miró por un segundo y luego se fue.

—¿¡Lista!? —repetí mi pregunta.

—Sí, si alguien no está cuando pasan lista, debe recoger sus cosas e irse de la empresa —comentó, con total tranquilidad.

—¿Y si tuvo un percance o un accidente?

—Ya te lo dije: somos perfectos.

¿En qué me he metido?

Escuché ruido de gente caminando. Sin embargo, no eran tacones, eran pasos más... Masculinos.

—El jefe ya viene. Te veré mañana, sin un minuto de más —Se despidió y observé cómo se dirigió a la derecha.

Supuse que la salida estaba a la izquierda.

Antes de irme, observé como varios hombres salían de la puerta de madera guiados por un corpulento sujeto con un traje negro.

Detrás de él, iba un chico: sonriente y de ojos azules, con un cabello de color extraño. Sinceramente, él no parecía de este lugar.

oOo

Toqué la pantalla de mi teléfono, apagando la alarma. El móvil había sido el resultado de un arduo trabajo de verano y tenía todo lo necesario: Internet (que servía de mucha ayuda en las tareas) y llamadas; para comunicarme con mis amigos (que no eran muchos, por lo tanto, el plan era el más bajo y barato).

Rápidamente, entré al baño, cepillé mis dientes y busqué mis jeans, una blusa negra de tirantes con zapatillas del mismo color.

Observé el reloj.

Llegaría tarde a la Universidad.

Le dejé comida y agua limpia al Sr. Cheese (mi gato). Salí.

Después de cerrar con llave la puerta de mi departamento, bajé a toda velocidad las escaleras y caminé hacia la parada de autobuses, ubicada a una cuadra.

7:30AM Tenía 30 minutos para llegar a mi clase de Lenguaje Corporal.

7:35AM ¿Acaso los autobuses no piensan llegar?

7:36AM Santa... ¡Allí viene un autobús!

Me senté de primera y comencé a prepararme mentalmente para correr por todo el círculo de edificios de la Universidad.

De un momento a otro, el autobús se paró y dejó subir a un grupo de chicos.

No podía creer lo que estaba viendo.

El mismo chico que observé ayer salir de la Sala de Conferencias se había subido al mismo autobús que yo.

¡Qué hermosa coincidencia!

—¡Eli, aquí hay un puesto!

El guapo muchacho caminó hacia el hombre que le había gritado.

Eli.

Se llamaba Eli.

Peculiar nombre para tan buenmozo joven.

¡Basta! ¡Ya me estoy pareciendo a Dana con estos pensamientos!

Concéntrate.

Le di un vistazo a la hora de mi reloj: 7:47AM ¿Hoy, justamente cuando iba tarde, el conductor quería parecerse a una tortuga?

Mi cerebro, con principios de rebeldía, se distrajo imaginándose a Eli a tan pocos centímetros...

—¿Nadie se queda? —El desaliñado chofer habló. Miré donde estábamos... ¡La Universidad!

—¡Yo! —grité, tan cerca del conductor que podría jurar que quedó aun más sordo.

Le di una última mirada al ojizarco, ajeno a mi presencia. Pagué, me bajé y corrí hasta mi salón.

Supongo que no me preparé lo suficiente porque cuando llegué sentía que se me saldría un pulmón. Había llegado justamente a las ocho.


Reviews:

Guest: He aquí la continuación ;)

Annima: ¡Muchas gracias!