No me importa
Por: Greenheadphones
Capítulo 1: Unos horribles ojos blancos
Warnings: Muertes y sexo no explícito. Fic de amor lento. LongFic. Universo alternativo.
Pairing: Sasuke U. x Hinata H. (principal). Naruto U. x Sakura H. (secundario).
Palabras del capítulo: 4510
Aclaraciones: Esta idea vino del manga/anime Tokyo Ghoul, pero no se encuentra en ese universo ni intervendran los personajes de este, simplemente tome la idea de diferentes especies luchando por sobrevivir en un mismo lugar.
Disclaimer: Nada relacionado con Naruto es mio, ni la historia en la que se encuentra basado el fic, Tokyo Ghoul, es mía, sólo la adaptación.
Hinata intentaba salir del edificio de la facultad de Artes sin exito alguno. Por alguna razón que ella no sabía, había un grupo de estudiantes haciendo una manifestación. Al igual que la mayoría de los estudiantes de su salón, no podía abrirse paso a através de los estudiantes enfurecidos.
En cuanto se adentró en la multitud para salir del edificio, supo que había sido una terrible idea. Tenía demasiado tiempo sin consumir almas, si sus cuentas no fallaban tendría cerca de un mes sin haberse alimentado, y el estar en ese estado de inanición rodeada de tantas personas tan exsaltadas, tantas almas con tanta energía no era lo mejor que podía hacer. Sentía como sus ojos pulsaban, de la manera que lo hacían cuando se tornaban morados, haciendo que su visión cambiase como si constantemente alternase la definición del mundo, primero viendo colores comunes y luego observando colores inusualmente brillantes. De igual manera, sintió como sus omoplatos comenzaban a doler, como si algo los estuviese rasgando desde el interior, como si su energía se quisiese materializar como sus alas en ese instante. Intentando soportar el dolor que le producía retener su transformación, comenzó a apretar con fuerza su mochila, sintiendo como la tela se arrugaba y como sus pertenencias crujian por la fuerza aplicada.
Justo cuando comenzaba a sentir que no podría controlar sus ansias por alimentarse, logró salir de la multitud. Encontrandose de inmediato con un joven de cabello negro alborotado y ojos color carbón.
— N-Necesito... alimentarme...—. Vió con los ojos entrecerrados como el joven pasaba junto a ella—. N-Naruto... ayudame...
Lo siguiente que sintió fue un dolor punzante en su frente, como si algo la hubiese golpeado con fuerza en ese lugar.
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Sasuke salió del salón hasta que todos sus compañeros hubieron salido, solamente para poder salir con tranquilidad del salón y no tener que comenzar a rechazar propuestas para salir esa tarde. Ese día en especial se sentía de un humor terrible, por lo que agradecía internamente el que algo hubiera molestado bastante a Naruto mientras esperaba entrar a la clase de las 10 de la mañana, puesto que en el resto del día no hizo ningún comentario, ni siquiera intento fanfarronear del supuesto debate que sostuvo con el profesor.
Cuando salió de la facultad de Derecho y pretendía seguir con su camino para salir del campus se encontró con una multitud protestando con pancartas, carteles, megáfonos y demás. Cuando los vió rodó los ojos con molestia. ¿Qué era lo que pensaban que lograrían haciendo una protesta frente al edificio de la facultad de Artes? De todos los lugares donde podría importar el que se bloquearan los accesos, ¿tenían que escoger a la facultad más insignificante de la universidad?
Mentalmente hizo un recorrido hacía su auto, decidiendo con cual camino le tomaría menos vueltas para llegar. Para su mala suerte, la ruta más corta era atravesando la facultad de Artes, puesto que el estacionamiento donde se encontraba su auto era el que se encontraba justo detrás de esos edificios. Decidiendo que no quería dar rodeos innecesarios, siguió caminando hacia la muchedumbre. Talvez si tenía suerte tendría una buena excusa para golpear a algunas personas para abrirse paso.
Fue justo cuando se encontraba a punto de adentrarse en la multitud y estar dispuesto a empujar a estudiantes a diestra y siniestra cuando una chica bajita de piel pálida y lacio cabello oscuro apareció frente a él, sosteniendo una mochila purpura con todas sus fuerzas, como si esa multitud la hubiese expulsado.
— N-Necesito... alimentarme...— murmuró la chica sin hablarle a nadie en especial mientras se tambaleaba. Sasuke arqueó una ceja algo extrañado por la manera de expresarse de la chica, y siguió con su tarea de llegar a su auto, pensando que esa chica le resultaba conocida—. N-Naruto... ayuda...—. Sasuke escuchó de alguna manera esas palabras, aunque estaba seguro de que no debía de haberlas podido escuchar. La voz de la chica había sido sumamente baja y el ruido de la gente protestando era demasiado. Pero de alguna manera había escuchado que esa joven llamaba a su amigo, después de todo dudaba que hubiese más de un pobre diablo que se llamase como ese agregado de comida rápida.
Cuando se volteó a ver a la chica, notó que esta se encontraba desplomada en el suelo, peligrosamente cerca de varios pies que al parecer no tendrías problema alguno en pisarla si no se quitaba de ahí pronto. Pensando que lo ultimo que quería era que Naruto lo intentase moler a golpes si ella resultaba herida y él se enteraba de que la había visto y no la había ayudado, caminó hacia ella y sin esfuerzo alguno la levanto del suelo.
En cuanto la sostuvo comprendió por que había dicho que necesitaba comer, era extremadamente ligera, y ahora que la tenía en brazos notaba que la ropa que usaba le quedaba bastante holgada, como si hubiese estado bajando de peso y no hubiese comprado ropa más a su medida. Decidiendo que los hábitos alimenticios de esa joven no eran de su incumbencia, la depositó en la banca más cercana que había.
Hecho eso, sacó su celular y marcó el número de su rubio amigo, quien respondió hasta el quinto tono.
— Idiota.
— Imbécil, encontré a una chica que creo que te conoce desmayada— fue lo primero que dijo Sasuke para evitar una lucha de insultos inútil.
— ¿Qué? ¿Quién?
Sasuke sonrió de lado al escuchar la preocupación de su amigo, por lo visto eso haría que se desafanara de ese problema pronto.
— No se quien sea, es baja, piel pálida y cabello largo oscuro con flequillo— describió el Uchiha volteando a ver a la joven en cuestión, decidiendo que esos eran los rasgos que mejor la identificarían, aunque claro estos también describían a la gran mayoría de la población femenina de Japón. Y al parecer había acertado puesto que de inmediato escuchó una maldición del otro lado del teléfono.
— Sólo para asegurarme, ¿de qué color son sus ojos?
Sasuke se sorprendió por la pregunta. No tenía idea de que color eran los ojos de la chica. Intentó hacer memoria de esos cuando la vió salir de la multitud, logrando recordar el blanco de sus ojos.
— Blancos— declaró.
— Mierda, Hinata-chan. Quedate con ella hasta que yo llegue, estoy bajando de autobús, creo que llegaré en 20 minutos.
— Ya la dejé en una de las bancas que hay entre las facultades de Derecho y Artes, no parece que se vaya a poder mover de ahí en un rato, así que me voy.
— Sasuke no seas un imbécil y quedate ahí.
Y justo después de esa frase su celular dejó sonar los tonos que indicaban que la llamada había llegado a su fin.
— Imbécil— murmuró mientras guardaba su celular y se decidía entre dejar a la chica ahí o irse hacía su auto.
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Hinata sentía un fuerte dolor en la frente, al igual que su hambre se intensificaba. Se encontraba semi-conciente, lo sabía, pero no estaba segura de que intentar abrir los ojos y levantarse fuera lo mejor. Al parecer la multitud de gente continuaba ahí, ya no se encontraba en medio de esta, pero esa muchedumbre se encontraba cerca, y no queria que al despertar completamente su primera acción fuese ir a alimentarse. A medida que su conciencia aumentaba, notó que había un humano junto a ella. Mentalmente rezó a todos los dioses que conocia que la persona se fuese, pero al parecer no tenía suerte.
Poco después percibió el olor de Naruto, y escuchó como este corría hacia donde se encontraba ella.
— Hinata-chan... ¿Está bien?— preguntó la voz de Naruto.
— No lo se, yo no soy médico— respondió una voz grave—. Ya me voy— anunció la voz.
— Gracias por quedarte con Hinata-chan— dijo la voz de Naruto.
— Hmp... Sólo lo hice porque sabía que no dejarías de joderme si la dejaba sola— declaró la voz grave antes de que se comenzaran a escuchar unos pasos que se alejaban, al igual que la presencia de la persona.
De pronto sintió una cálida mano en su hombro.
— Se que estas despierta, Hinata-chan— dijo Naruto con voz seria.
— N-Necesito alimentarme... S-Si d-despierto... n-no se... s-si...— murmuró Hinata sintiendo como sus ansias por alimentarse aumentaban con cada palabra—. N-Naruto-kun... a-ayudame...
— Calma, yo me encargaré— declaró Naruto con una voz firme mientras la mano en su hombro hacía más fuerza—. Cuando despiertes de nuevo estarás a salvo.
Eso fue lo último que escuchó antes de volver a sentir que su conciencia se perdía, al mismo tiempo que ahora se sumaba un dolor agudo en su cuello.
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Naruto suspiró al bajarse del subterráneo con Hinata en su espalda. La Hyuuga no había despertado en todo el camino, lo cual era bueno, solo esperaba que continuase inconciente todo el camino que quedaba.
Después de pasar media hora cruzando calles internas, llegó a donde podría solucionarse todo.
El barrio Ao Gosho, el cual no tenía ninguna similitud con un Palacio Imperial Azul, como su nombre citaba, era uno de los barrios más pobres de Konoha. El lugar perfecto para que alguien fuese atacado por un hada y nadie notase su desaparición. Una vez que encontró un lugar adecuado, un callejó desolado, bajó a Hinata de su espalda y la recargó contra una pared antes de comenzar a intentar despertarla. No tardo mucho en reaccionar la joven.
La reacción de Hinata fue mucho más agresiva de lo que hubiera creido. En cuanto hubo abierto los ojos, estos resplandecieron de morado intenso. De inmediato un par de alas aparecieron en la espalda de la chica y la piel de esta aumento de temperatura, tanto que tuvo que retirar sus manos.
Naruto maldijo por lo bajo mientras veía a Hinata y retrocedía un par de pasos. Si no era capaz de controlar ni siquiera su temperatura, significaba que en ese momento no tenía muy poco o nada de control sobre sus acciones.
Hinata lo observó con los ojos entornados, como si estuviese evaluando el alimentarse de él o no. Decidiendo que lo mejor era no tomar riesgos, Naruto dejó que su energia fluyese, haciendo que sus ojos cambiasen a un azul aún más intenso y que un par de alas brotase de su espalda.
Pero eso no pareció hacer retroceder a su amiga, quien dio un paso hacia él con la mirada fija en su clavicula.
— Hinata-chan... vamos... Soy yo, Naruto... Ni siquiera soy humano— dijo con seriedad mientras flexionaba sus músculos en caso de tener que salir de ahí. Nunca antes había peleado contra Hinata, y estaba seguro de que en condiciones normales Hinata no hubiera sido rival para él, pero Hinata no se encontraba en sus cinco sentidos, por lo que era mucho más peligrosa de lo normal.
De pronto el rostro de Hinata se encontró justo debajo del suyo y sintió como si algo afilado lo atravesase en la clavicula.
Hinata había decidido alimentarse de él.
Sintió como el pánico se expandía en su mente. Sentía como si perdiese algo más que su energía con cada instante que pasaba.
— Mierda— murmuró sintiendo como sus piernas amenazaban con fallar.
Haciendo acopio de todas sus fuerzas, forzó a sus piernas a responder y en cuestión de un segundo se encontraba en el aire. Hinata lo observó desde abajo y después de unos segundos corrió fuera del callejón. Suspirando fuertemente, bajó y una vez que sus pies tocaron el suelo, se desplomó. Tan sólo habían sido unos segundos, pero eso había sido suficiente para drenarlo. Si él se había sentido tan débil, ¿cómo se sentían los humanos cuando ellos le hacían lo mismo? Siempre había entendido el hecho de que los humanos les temieran por ello, pero nunca había estado en el lugar de ellos. La sensación de estar a punto de perder todo y el sentirlo, estaba seguro de que nunca la olvidaría.
Pero ahora no se podía preocupar mucho pensando en eso. Tenía que seguir a Hinata y asegurarse de que una vez que se hubiese alimentado volviese en sí. No era seguro para nadie que ella permaneciese mucho tiempo en ese estado.
Cerró los ojos y se concentró en los sonidos del lugar, buscando el característico zumbido que generaban las alas de las hadas. No tardó mucho en encontrar a Hinata, por lo que sin pensarlo se dirigió hacia donde suponía que se encontraba.
Cuando salió del callejón se encontró con una mujer que reía descontroladamente mientras lo veía.
— ¡El gobierno... pagará muy bien por tí!— exclamó la mujer apuntandolo—. ¡Podré tener todo el Spider que quiera!
Naruto frunció el ceño. Al parecer el único objetivo de esa mujer era drogarse. Cerró los ojos y caminó hacia ella, quien continuaba riendo. Después de lo que acababa de sufrir no estaba seguro de querer alimentarse, pero no podía ser tan ingenuo como para pensar que podría sobrevivir sin tener que volver a alimentarse de un humano o como para creer que podría detener a Hinata en su estado actual.
— Descansa en paz— dijo Naruto antes de alcanzar la clavícula de la mujer con sus labios. Después de unos segundos la mujer yacía en el suelo, con todas las venas de su cuerpo marcadas y una marca azul justo donde había colocado sus labios—. Gracias por la comida— dijo antes de comenzar a correr con las energías renovadas.
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Sasuke se encontraba estacionado afuera de su departamento, con la cabeza recargada en el volante. Desde que Naruto le había preguntado el color de los ojos de la chica, que al parecer se llamaba Hinata, había sentido un malestar inexplicable. No recordaba haber visto los ojos de la chica con detalle, solo había logrado ver el blanco de los ojos de la chica, como si esta los hubiera tenido rodados y estado a punto de desmayarse, algo que había pasado. Aún así cuando Naruto le preguntó que color eran los ojos de la joven, había respondido que eran blancos.
Y no tenía ni ídea de porque el pensar que eran blancos le había producido ese malestar.
Se llevó dos dedos hacía su clavícula y rozó una delgada cicatriz que tenía ahí desde que era niño. Desde hacía rato había estado sintiendo una especie de escosor en esa zona. Era curioso, recordaba como se había hecho todas las cicatricez y heridas de su cuerpo, pero no podía recordar como es que se había hecho esa cicatriz en particular.
Decidiendo que lo último que necesitaba era quedarse en su departamento pensando en eso, encendió de nuevo el auto.
Todavía era muy temprano como para comenzar a tomar, pero eso no le importaba.
Y mientras manejaba en su mente no podía dejar de imaginar unos horrendos ojos blancos.
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Hinata se encontraba haciendo justo lo que Naruto temía.
La joven ya no se encontraba alimentandose por necesidad, se encontraba haciendolo por placer. Lo podía saber por la cantidad de cuerpos que había en el suelo. Ni siquiera un hada adulto y herido tendría la necesidad de consumir tantas almas humanas.
— Hinata-chan, ya te recuperaste, ahora vámonos de aquí— dijo con la esperanza de que la chica comprendiese lo que decía.
Pero al parecer sus palabras no tuvieron ningún efecto en la Hyuuga, puesto que esta continuó alimentandose de una mujer de aspecto demacrado. Después de unos segundos, Hinata dejó caer a la mujer al suelo. De inmediato Hinata comenzó a caminar buscando otra víctima, pero al parecer había acabado con los humanos de ahí, por lo que de nuevo Naruto se vió a si mismo como la siguiente víctima de la pelinegra, por lo que de nuevo dejó que su energía se manifestase.
— Hinata-chan, vámonos— dijo Naruto antes de que la joven se encontrase a menos de un palmo de él. Pero en está ocasión se encontraba preparado, por lo que en cuanto Hinata intentó posar sus labios en su clavícula, él la tomó del cuello y la levanto hasta que sus rostros quedaron a la misma altura—. No quiero lastimarte— murmuró viendola directamente a los ojos.
Hinata tomó con fuerza el brazo del rubio y comenzó a retorcerlo. Naruto apretó los dientes al sentir como su brazo era herido y aumentó la fuerza de su agarre en el cuello de la joven. Decidiendo que lo mejor era acabar con eso rápido con todas sus fuerzas estrelló a la muchacha contra la pared más cercana.
Hinata quedó inconciente de nuevo y Naruto suspiró con cansancio.
Estaba seguro de que cuando despertase, Hinata tendría una horrible jaqueca, pero al menos ya no tendría problemas con su alimentación durante un tiempo.
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Sasuke pidió otro trago con una señal de su mano y la encargada de la barra rodó los ojos.
— Tienes una boca, ¿verdad? Usala para pedir, no tu mano— dijo mientras se ocupaba de abrir unas cervezas.
Sasuke rodó los ojos.
— Otro Jack Daniel's on the rocks— pidió con molestia.
Y justo cuando terminó la frase, la encargada le sirvió en un vaso con cuatro hielos la bebida color ámbar.
— Yo que tú comenzaría a tomar con más tranquilidad, tan sólo son las ocho...— recomendó la encargada.
Sasuke simplemente se llevó el vaso a los labios y dió un trago, ignorando a la encargada.
— Así que empezaste la fiesta temprano— dijo una voz femenina con malicia. Sasuke volteó a ver a su interlocutora,vió que se trataba de una joven pelirroja de lentes y dirigió su vista hacia su vaso.
— Yo diría que tú la empezaste tarde— respondió Sasuke antes de dar otro sorbo.
La chica rió ante el comentario y se levantó de su silla para sentarse en la que se encontraba junto a él.
— Pues si gustas puedo seguir un rato más aquí intentando alcanzarte...— comenzó a decir la pelirroja para después acercar su rostro al de Sasuke—... o podemos seguir con la fiesta en un lugar más privado... y hacer cosas más... divertidas— susurró al tiempo que rosaba la pierna de Sasuke con las puntas de sus dedos.
Sasuke dió otro sorbo a su bebida como si no hubiese escuchado la propuesta de la chica. Pero después de unos segundos decidió responderle, aún sin quitar la vista del vaso.
— Será algo de una sola noche, ¿entiendes?
— Si quisiera algo más que eso probablemente te hubiera dicho mi nombre... o preguntado el tuyo— respondió la pelirroja.
Sasuke apuró su bebida y dejó el dinero correspondiente a lo que había consumido en la barra y por el rabillo del ojo vió como la pelirroja hacía lo mismo con su cerveza.
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Naruto abrió la puerta de su departamento con una inconciente Hinata a sus espaldas. Había llamado varias veces al teléfono del departamento, pero Sasuke no había respondido, por lo que supuso que no se encontraba ahí. Cuando entró al lugar simplemente confirmó sus suposiciones, Sasuke andaba de fiesta en algún lugar de Konoha.
Con cuidado, deposito a Hinata en su sofá, y hecho eso fue a lavarse las manos para después preparar una bolsa con hielo y colocarsela en la frente a la chica. La Hyuuga se estremeció ante el frío de la bolsa, pero no pareció despertar, por lo que Naruto se relajó, quería al menos bajarle la hinchazón de la frente antes de que despertase.
Mientras sostenía la bolsa de hielo, contempló el rostro de su amiga. En verdad era un rostro bonito, era muy fino y de alguna manera simple, pero seguía siendo un rostro bonito. Luego pasó su vista al cuerpo de la joven. La ropa que llevaba probablemente era unas dos tallas más grande de lo que debía ser. El rubio frunció el ceño, durante todo ese tiempo no se había dado cuenta, pero ahora entendía que la chica debía de tener bastante tiempo sin alimentarse adecuadamente.
— Hinata-chan, si hubiera sabido que estabas así ayer te hubiera hecho que te alimentaras mínimo de un humano— murmuró secando con su manga el agua de la frente de Hinata y luego volver a colocar la bolsa de hielo en su frente.
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Sasuke besaba con salvajismo a la pelirroja al tiempo que intentaban abrir la puerta del apartamento de la joven. Cuando por fin pudieron entrar al lugar, ni siquiera se molestaron en ir hacia el cuarto de la pelirroja, sino que fueron directamente al sofá. Sasuke le arrancó la blusa y esta le respondió abriendo de golpe camisa. Sasuke la arrinconó y comenzó a masajear los pechos de esta, y justo cuando la pelirroja comenzó a acariciarlo en su entrepierna, la puerta se abrió de golpe.
— ¿Qué carajos, Karin?— preguntó una voz masculina.
En ese momento ambos se detuvieron.
— ¡Suigetsu!
El Uchiha decidió que no hacía falta más. Si bien era cierto que a él no le importaba mucho el estar con alguien que estuviera en una relación, tampoco tendría el descaro de tirarse a una mujer frente a su novio. Sin decir nada se levantó e intentó abrocharse la camisa, lo cual no pudo hacer puesto que ahora le faltaban botones.
— ¡Hey!— exclamó Karin levantandose también del sofá.
Sasuke no hizo intento de saber que pasaría con la pelirroja, simplemente sacó sus llaves y fue hacia su auto, dejando atrás el departamento. Mientras entraba al auto pensaba que talvez no era buena idea manejar habiendo tomado, pero de inmediato recordó que había manejado hasta ahí sin ningún problema antes, nada le ocurriría por manejar hasta su departamento.
De igual manera, después de lo del departamento, sentía que el alcohol había dejado de surtir efecto. Y eso lo notaba puesto que de nuevo su mente lo comenzaba a acechar con un recuerdo, el cual ni siquiera estaba seguro de que fuera un recuerdo, de un par de horribles ojos blancos que lo acechaban.
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Naruto despertó cuando escuchó como la puerta del departamento era cerrada con brusquedad. Con cuidado volteó la cabeza hacia la entrada, comprobando que quien entraba era Sasuke.
— No esperaba que llegases hasta mañana— comentó Naruto.
— Llegó el novio de con quien me iba a acostar— respondió Sasuke.
— ¿Y saliste tan rápido que no pudiste ni abrochar tu camisa?
— Ella me abrió la camisa y rompió algunos botones.
Naruto asintió y vió que Sasuke iba a la cocina y abría unos de los gabinetes y sacaba una botella de Johnny Walker.
— Si quieres hielo, ya no hay— dijo Naruto levantando la bolsa que sostenía en la frente de Hinata, la cual en su momento había contenido hielo y ahora solo tenía agua fría.
Sasuke se encogió de hombros y tomo un vaso.
— Da igual— dijo caminando hacia la sala para después sentarse en el sillón frente al sofá que se encontraban Hinata y él—. ¿Tan fuerte fue el golpe?— preguntó señalando con el vaso a Hinata.
— Algo así— respondió Naruto mientras recordaba la fuerza con la que la había estrellado contra la pared en el callejón de Ao Gosho.
— Deberías llevarla a un doctor—. Sasuke le dió un trago a su vaso.
— Ya lo hice y me dijo que se sentiría mejor cuando se le bajase la hinchazón.
— ¿Volviste en tu auto?
Sasuke asintió como respuesta a la pregunta y continuó bebiendo. Naruto frunció el ceño de pronto al pensar que su amigo probablemente llevaba ingiriendo alcohol toda la tarde y aún así había manejado hasta el departamento.
— No debes de hacer eso, pudiste haber tenido un accidente.
— No eres mi madre como para decirme que hacer.
— No, pero soy tu amigo.
— Da igual, llegue sin chocar.
Naruto se encontraba a punto de responderle al pelinegro, cuando de pronto sintió como Hinata comenzaba a removerse en su lugar. Con cuidado retiró la bolsa de hielo y secó la frente de la joven. Cuando Hinata abrió los ojos temió lo peor, comenzando a prepararse para proteger a Sasuke si es que la joven se despertaba hambrienta.
Pero para su suerte, los ojos de su amiga eran blancos como de costumbre.
De pronto Sasuke se levantó.
— Si ya está bien que se vaya, lo último que necesitamos es que hay más personas en este lugar— dijo seriamente el pelinegro.
Naruto contuvo su impulso de levantarse de manera brusca.
— ¿De qué hablas, Sasuke?
— De que no quiero que haya una loca acosadora en este departamento.
Naruto se encontraba a punto de replicarle a su amigo cuando una voz temblorosa intervino.
— S-Siento las... molestias— dijo Hinata al tiempo que se levantaba.
— Hey, Hinata-chan, no le hagas caso a ese idiota— dijo Naruto tomandola del brazo, pero Hinata se soltó con brusquedad y negó con la cabeza.
— N-No puedo seguir causandoles m-molestias— dijo antes de levantarse y dirigirse hacia la salida del departamento—. M-Muchas g-gracias por todo, Naruto-kun— dijo haciendo una ligera reverencia—. También a usted, que tengan una buena noche— agregó dirigiendose a Sasuke antes de abrir la puerta, salir y cerrar la puerta tras de sí.
Naruto tardó unos segundos en reaccionar y se levanto del sofá rumbo a la puerta, pero para cuando la abrió Hinata no se encontraba en ningún lugar cercano. De inmediato cerró los ojos y se concentró buscando escuchar el zumbido de las alas de hada, el cual no tardó mucho en escuchar.
— Al menos así llegarás pronto a tu departamento— murmuró Naruto antes de cerrar la puerta.
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Sasuke solo pudo respirar tranquilo una vez que la chica de ojos blancos hubo salido del departamento. De manera automática llevó su mano hacia su clavícula y tocó la fina cicatríz que tenía.
Salió de sus pensamientos al sentir que le arrebataban la botella.
— Eres un imbécil, Sasuke— dijo Naruto viendolo con enojo. Dando un trago directo de la botella para luego volverlo a ver a los ojos. Sasuke desvió la mirada, de alguna manera su amigo siempre lograba saber cuando algo lo molestaba al verlo a los ojos, y lo último que necesitaba era que ese rubio se enterase de sus imaginaciones—. ¿Pasa algo, idiota?
Sasuke maldijo entre dientes, Naruto había notado que algo le molestaba.
— Nada.
— No soy idiota, Sasuke, ¿qué pasa?
Sasuke le arrebató la botella al rubio. Talvez al día siguiente le pudiese achacar todo a que se encontraba ebrio.
— Los ojos de ella me molestan— declaró de manera cortante.
Naruto lo miró extrañado, sin entender en absoluto a que se refería.
— ¿Sus ojos? ¿Qué tienen de malo?
— No lo se y no lo quiero pensar— dijo con más brusquedad de lo que hubiera querido.
Naruto se encogió de hombros.
— Creo que has bebido demasiado— dijo alargando el brazo para tomar la botella, pero Sasuke la alejó—. Sasuke, dame la botella.
— Si quieres la botella, sólo será para tomar conmigo.
Naruto asintió antes de ir por un vaso.
— ¿Sabes? Yo a diferencia de tí he tenido un día difícil, así que necesito un muy buen trago— dijo Naruto sentandose junto a él en el sofá alzando el vaso para que Sasuke lo llenase.
— Bienvenido al club— respondió Sasuke antes de que ambos chocasen sus vasos y bebiesen de un trago el alcohol.
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GreenHeadphones OFF: Bueno tarde mucho en subir el capítulo porque no tenia idea de como acabarlo.. espero no tardar tanto en terminar el siguiente...enserio perdon si alguien espero mucho el capítulo.. aunque lo dudo cx... de nuevo, si tienen alguna duda o queja del fic no duden en decirme.
No olviden dejar reviews porque de alguna manera es lo que me ayuda a motivarme... Ya saben, dejen ideas, comentarios, dudas y criticas constructivas...
De nuevo perdonen la tardanza y hoy mismo comienzo a editar el siguiente capítulo..
Ja ne!
