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Para Yahiko 8v

》: V

Para Kisunet

Gracias : D

Para swid16kawail

Review ya respondido! ; D

Para Skull Flame

No tan buena :b Mucho peor xd Naruto es muchisimo más inteligente que ellos, ellos son muchisimo más fuertes que él. Una palabra, Toriko!

Para UltronFatalis

Gracias! En este fic de hecho lo que planeo es darle poderes a Naruto que no sean regalos de genetica o sacados de la nada, si no que se los gane con todo su esfuerzo.

Pd: Eres el primero que se da cuenta Xd

Reviews respondidos, vamos a la..

ACCIÓN

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Capitulo 1

Alguien corriente

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Naruto se despertó esa mañana como cualquier otra. Estirándose mientras hacía más de mil lagartijas como una especie de maquina automatizada.

Para el rubio adolescente, así era la vida.

No era tanto una vida de sufrimiento absoluto, ni tampoco se podría decir que fuera feliz en lo más mínimo, era la neutralidad absoluta en su estado más oscuro.

Al nacer, simplemente fue olvidado y al crecer, se le ignoro.

Fue simplemente otro niño más que quedo huérfano el día del ataque del zorro.

Había uno de esos a cada esquina.

Cuando el Kyuubi atacó Konoha, dejo una montaña de cadáveres devastada antes de ser derrotado por el "poder" del Hokage. Muchos huérfanos aparecieron después de eso, los orfanatos habían sido abrumados causando que los niños vivieran en las calles de Konoha.

Para todos, él era solo uno más de esos niños.

No recordaba el día en el que la casa de sus llamados padre se quedo cerrada en un viaje familiar al País del Hierro, paso incluso antes de que siquiera pudiese razonar por completo.

No tenía forma de volver a entrar.

Eso le había enseñado que Konoha era un pueblo de corruptos, podridos hasta la médula. Los que querían cambiar las cosas no hacían nada para mover los viejos huesos en el cuerpo de la aldea, la corrupción era profunda e indeleble.

Su primer objetivo era sobrevivir, no hacer de ese mundo algo mejor. Como si eso fuera posible con un pueblo tan podrido y corrupto.

La vida en las calles era difícil, y tuvo que adaptarse para sobrevivir.

Vivió en la mierda, en la cuneta, el primer recuerdo que tenía en su vida era huir de un hombre loco, ni alguien que odiara su familia, ni alguien quien lo odiase, simplemente alguien que debería estar en un asilo.

Solo corrió de él antes de detenerse en la esquina de un callejón para tropezar con el hombre. El hombre estaba empalado en una tubería que salía del suelo y estaba muerto.

Allí, tres semanas después, se degrado al canibalismo, recordó que su estómago le gruñía de hambre, se retorcía buscando cualquier posible fuente de proteína para sobrevivir, y que los intestinos del hombre se veían asquerosamente tentadores en ese momento.

Superando su disgusto, había alimentado el cuerpo, vomitando varias veces antes de obligarse a comer para sobrevivir, superando su disgusto de alimentarse de su propia especie.

Devorando sus intestinos, comiendo su estómago que contenía carne medio digerida, crujiente en sus músculos, tragando su grasa.

Se alimentó en varios días, la comida era más cara que el oro en ese momento en Konoha.

Mientras otros niños se morían de hambre a su alrededor en invierno, él estaba mordisqueando cadáveres no demasiado podridos.

Y cuando cayó más hondo, rebuscó entre los cubos de basura, sin dudar en comer comida en mal estado.

Tomando refugio en las alcantarillas para escapar de la congelación, en sus túneles oscuros, el reino de los monstruos, las sombras eran su amiga.

En verano en el calor, aprovechó la debilidad de los ancianos y otros niños que estaban solos para robarles cualquier cosa interesante y, finalmente. No dudo en beber aguas residuales o la sangre de lo que encontraba para evitar morir de deshidratación con el sol tostando cada brizna de hierba.

Donde otros niños murieron de una enfermedad luego de una epidemia, él sobrevivió.

Donde otros niños desaparecían, secuestrados por esclavos para terminar en un juguete para psicópatas, pedófilos en el mercado negro, él se escondía y escapaba.

Donde otros niños sentían la falta de comida y agua, él comía y bebía todo lo que era comestible y potable hasta que tuviera acceso a comida real y agua pura.

Donde otros niños fueron asesinados por sádicos, ladrones, caníbales, perros callejeros hambrientos, él corrió lo suficientemente rápido como para encontrar un escondite.

Donde los elementos se convirtieron en enemigos de la humanidad, transformando a los niños en una estatua de hielo o secándose en una momia, él encontró refugio lejos de la naturaleza vengativa.

Donde otros niños huérfanos por el desastre de hace dieciséis años eran débiles, él era fuerte.

Donde ellos estaban muertos, él estaba vivo.

Fue un sobreviviente de este infierno, lo entendió, para sobrevivir y ganar así eran las cosas para alguien sin nada especial.

La vida era feroz, brutal, sin compasión.

Pero él… él tenía que ser peor.

Ser despiadados, astutos, rápidos, fuertes. Destrozar y desgarrar, hasta que con todos llegase a acabar.

Llego un punto donde pudo dejar de vivir en una forma tan asquerosa, a los 7 años donde secretamente empezó a ayudar en lo que pudiera a la situación de otros con una situación así. Donde los ricos se alimentaban hasta estar gordos y los pobres morían de desnutrición.

Empezó a cazar animales.

Primero pescados, conejos, animales pequeños, agarrando frutas de los árboles, vendía las pieles de los animales a buen precio, la carne a uno mayor y las frutas eran todo lo que comía.

De allí empezó a cazar en el bosque de la muerte a los 10 años, mataba animales tan diariamente que casi había dejado todo el lugar vacío en apenas dos años.

Y luego, a los 12 años, solo salió a la aldea, cazando más animales, y en esos 3 años, encontró la carne joya.

En todo ese viaje, en toda esa vida de cazar animales cada vez más mortales, algo siempre prevaleció.

El hecho de que empezó siendo débil.

Cuando era niño apenas llegaba a hacer 20 lagartijas antes de que sus brazos se cansaran y no pudiera más, y día a día, siguió haciendo los mismos ejercicios. Había llegado al punto que solo cuando empezaba a sudar es cuando se detenía.

Alrededor de cinco mil flexiones al día, dos mil sentadillas, y trescientas abdominales. Era un régimen de entrenamiento ridículo tan solo por oírlo, aun peor, cuando eso era solo el calentamiento de la mañana, una hora entera es lo que necesitaba para hacerlo todo, gracias a la propia resistencia y velocidad que había ganado como shinobi.

Después de ejercitarse tenía que comer, una de las cosas por la que amaba la carne joya que había encontrado alrededor de 3 años antes cuando salió de Konoha y termino en una llanura, dentro del estomago de un mamut gigante que casi lo mataba.

La llamada carne joya además de ser sumamente deliciosa poseía gran parte de los nutrientes que necesitaba, así que por lo normal ingería dos gramos de proteínas por cada kilo de si peso corporal, hidratos para ganar energía, 3 o 4 gramos por cada kilo de su peso, grasas insaturadas que protegen al músculo de catabolizar, carbohidratos y mucha bebida.

Además de que comía una cantidad enorme de frutas y verduras

Por ello, el peso de Naruto era de alrededor de 230 kilogramos, pesaba tres veces lo que una persona normal de su tamaño, y toda esa masa era comprimida en sus músculos.

Después de eso, estaba empezar a hacer sus ejercicios matutinos antes de que las demás personas en la aldea empezaran a despertar.

Konoha medía alrededor de 120 km cuadrados, con la velocidad que poseía actualmente, Naruto daba 10 vueltas en 15 minutos, haciendo un total de 120 mil corridos cada día.

Además de eso, hacía seis veces de ejercicios que hacía para calentar apenas despertaba, en total, eran treinta y seis mil abdominales, lagartijas y sentadillas.

Para una persona normal era una cantidad ridícula siquiera de imaginar, incluso para aquellos como Maito Gai que entrenaban de forma desmedida, hacer eso era descabellado.

Naruto lo había estado haciendo por alrededor de 11 años, cada semana que lograba dominar la cantidad de ejercicio que se imponía aumentaba 10 a ese numero. En un año aumentaba alrededor de tres mil de ese ejercicio, en 11 años esa cantidad subió hasta más de treinta mil.

Gracias a que hacía eso con la velocidad de un ninja de elite, se tardaba solo 4 horas en terminar todo ese ejercicio.

Ni un solo día de su vida desde que tenía cinco años había dejado de entrenar. Nunca le había dado un descanso a su cuerpo y ese era el resultado.

Además de los ejercicios físicos estaban sus otros entrenamientos en el ámbito Shinobi.

Más allá de su habilidad física, Naruto no poseía nada interesante.

Arashi había nacido con una afinidad a cuatro elementos, Raiton, Suiton, Katon y Fūton.

Naruko nació con una afinidad igualmente de cuatro, Doton, Suiton, Raiton y Katon.

Finalmente Narumi, con Suiton, Fūton y Katon.

Naruto nació con Fūton.

Normalmente, tener una afinidad a un elemento significaba que era más fácil de aprender técnicas y dominar, además de que gastaba menos Chakra al usar dicho elemento.

Por ello, Naruto gastaba tres veces la cantidad de un Jutsu de otro elemento que no fuera viento, una simple técnica de nivel C gastaba tanto Chakra como una de nivel B.

Una única ventaja de ello fue poder practicar para al menos tratar de usar la menor cantidad de sellos posibles en sus técnicas.

Había descubierto que al implementar más energía espiritual en una técnica aumentaba el atributo del Elemento Yin, eso generaba que el elemento de la imaginación y de la creación de la nada generase que sus Jutsus no necesitasen sellos, por el módico precio de que el gasto de Chakra llegaba a ser 10 veces más, una técnica de Rango C gastaba lo de una Rango A. Tampoco es como que supiera muchas.

Naruto no nacio con las reservas de Chakra de un Jinchūriki como sus hermanos, no era Arashi que tenía tanto Chakra como el Ichibi, ni tampoco la vitalidad extra de los Uzumaki, de hecho, sus reservas eran las de un civil cualquiera hasta el punto de que casi pareciera una enfermedad con el tipo de padres que tenía.

Gastar su Chakra al limite fue todo lo que pudo hacer, para que crecieran, ese era el único método que conocía.

Poniéndose a poner su cuerpo a su limite y gastar su Chakra hasta la ultima gota todos los días, Naruto siempre se ponía al borde de la muerte solo para tratar de ganar cuanta fuerza fuese posible.

O bueno, así sería de no ser porque tenía medidas por si acaso, Naruto se esforzaba como una mula de carga, no era suicida.

Comía la Carne Joya en el desayuno, el almuerzo y la cena, cada comida le proveía energía suficiente como para seguir de no ser porque el día solo tenía 24 horas.

Referente a su Chakra tenía alrededor de el 48% de lo que tenía Arashi, lo que era casi la mitad del Bijuu más débil, tenía alrededor de 10 sellos en todo su cuerpo creados por él, capaces de almacenar la misma cantidad de Chakra que tenía, al ser 10, era una recarga de diez veces su Chakra, que no es como que se gastara rápido.

Refinando la energía física con un entrenamiento que iba más allá de cualquier sentido común, y mejorando la energía espiritual con meditación y estudio, se lograba hacer que el Chakra mejorase y se volviese más denso, gastando menos cantidad en un Jutsu.

Naruto había aprendido a usar los sellos para todo. Lo cual significaba eliminar lo más posible las debilidades que tuviera, fortaleciendo los puntos en los que le faltaba algo.

Por ejemplo, el tatuaje alrededor de todo su cuerpo era un Fūinjutsu de almacenamiento, cerca de los 8 años, había pasado a interesarse por la forja de armas, haciendo que como pasatiempo hiciese gran cantidad de armas y las almacenase en el sello sobre su piel. Y otras

También había empleado Sellos de Conocimiento que le ayudaban con el estudio de cosas a gran escala, aunque tuvo que hacerlo con cuidado, los sellos era implementados en su craneo para luego introducirse en su cerebro, lo que podía significar que de no ser porque lo había hecho con un ejercito de clones para supervisar todo, habría terminado con el cerebro lleno de tinta.

Un sello milimétricamente puesto en sus ojos y cerebro que permitían almacenar todos los conocimientos que necesitase.

Un Sello de capacidad infinita que extendía la capacidad de recordar de la mente a una cantidad infinita, permitiendo almacenar datos infinitos, conectado a un sello de organización en masa que organizaba en masa los datos / conocimiento / información que recibía.

En el lado contrario de la matriz de sellos estaba una matriz de procesamiento automático: permite que su cerebro procese automáticamente la cantidad potencialmente masiva de información que recibe, añadiendo en el almacenamiento de información junto a un sello de conocimiento eterno que permitía almacenar la información y los datos que recibe en la "Memoria a largo plazo", lo que permite al usuario recordar siempre lo que aprendió.

En el centro de la matriz estaba un sello de recuperación indefinido que permite recordar cualquier parte de la información que haya obtenido con resultados impecables.

En Genjutsu… bueno, tenía sus detalles con esa rama de Jutsus en particular. Más allá de eso, la única otra cosa que tenía en su "arsenal" era su fuerza de vida, como no había nacido con uj cuerpo similar al de un Uzumaki o Senju, su energía física y su cantidad descomunal de Chakra Yang hacía que su cuerpo rebosara de vitalidad.

Eso le daba una capacidad regenerativa similar al de un Jinchūriki, su energía vital acelera sus procesos corporales, fortalece sus órganos y una gran cantidad de otras cosas. Como resultado, su cuerpo produce naturalmente glóbulos blancos adicionales; se ocupan de eliminar las toxinas del cuerpo, haciéndolo resistente, si no completamente inmune a la mayoría de los químicos, virus y enfermedades extraños.

Esa capacidad regenerativa le ayudo a sus músculos a compactarse por los ejercicios, sin detenerse ni una sola vez en 11 años.

Con todo eso, con toda esa vida de entrenamiento y esfuerzo… no tenía oportunidad contra sus hermanos.

La fuerza física que había adquirido en toda su vida no era más que la milésima parte de lo que Naruko y Arashi podían hacer, una con la fuerza aumentada con Chakra de Tsunade y el otro con el Chakra del Kyūbi, aun peor con el Modo Sabio que Arashi había logrado dominar hace 1 año, a Narumi tal vez le podría ganar porque ella no dominaba tan bien la misma fuerza de Tsunade, y ella era su hermana menor.

El Hiraishin de ellos no le daría tiempo siquiera para reaccionar.

Sus armas, en las que ponía todo su empeño en forjar y con las que practicaba hasta dominarlas, no eran nada con las armas que sus hermanos poseían, como la Rajin no Ken en el caso de Arashi o la Katana de Kushina en el caso de Naruko, una espada conocida por ser una herencia de los Uzumaki.

Su capacidad regenerativa le cansaba más rápido, mientras que por ser el poder del Kyūbi o directamente herencia Uzumaki, apenas y cansaba a sus hermanos.

Sus esfuerzos, sus habilidades, su "todo" era la versión degradada de lo que tenían sus hermanos, era algo casi corriente de hecho, para un niño que había nacido sin talento alguno, que el consiguiera poder hacer todo eso, significaba que cualquiera que se esforzara la misma cantidad que él podría alcanzarlo.

Lo único que podría decir que le había ayudado fue aquella vez que miro como sus "padres" le enseñaban a sus hermanos el Kage Bunshin, y tuvo que aprenderlo a prueba y error.

Alrededor de 7000 mil clones era el equivalente que Naruto podía hacer, eso sin desgastar tanto su Chakra, aunque en todo caso, seguía siendo casi la mitad del Bijuu más débil.

El caso base era la siguiente ecuación que Naruto había podido aprender:

1 Naruto más f (g (t)) clones, siendo f (x) una función del número de clones que Naruto tiene en juego y g (t) es una función que delinea la cantidad de tiempo que esos clones están en juego antes de que se vuelvan a colapsar al estado base de f (0) que significa 0 clones.

Suponiendo que creara 1000 clones durante 3 horas, entonces ese estado sería 1 + f (1000 (3)), lo que significa que durante 3 horas existe el potencial de 3001 hombres haciendo horas de trabajo (entrenamiento) que podía meter en su cabeza cuando todo se contrae nuevamente a un estado base de 1 + f (0 (0)).

Eso iba con el enfoque de una sola tarea que era iual dominio a través de la repetición.

Si se acerca al entrenamiento de Kage Bunshin de manera directa, se obtendría algunos resultados interesantes. Es más o menos como una línea de montaje.

Podía aprender, a través de la repetición, cómo funcionan mejor las cosas, pero no aprende mucho.

Ganaba el dominio de una tarea a través de la repetición de la misma. No se alcanza una comprensión profunda real.

12 horas al día con clones, todo trabajando en la misma cosa supuestamente resulta en esas 12 horas más o menos multiplicadas por algún factor basado en el número de clones.

Si lo usabas bien obtienes años de entrenamiento condensados en días o semanas.

No funcionaba tan fácil de hecho.

Si repetías la misma cosa sin saber nada, no significaba que ganabas años de entendimiento si varias personas lo hacían al mismo tiempo, aun peor cuando esas personas seguían la misma mentalidad que la suya, haciendo que los resultados se repitieran.

Así que recolecto información de todo lo que pudiera, para no ir con los ojos cerrados.

Dejó de intentar reinventar la rueda por su cuenta y comenzó a recopilar información con clones de investigación. ¿Qué pasó como resultado? Le dio claves y herramientas que desbloquearon los misterios en torno a la tarea que estaba tratando de realizar.

Rompió la gran tarea en piezas más pequeñas, más manejables y más fáciles de asimilar, llenó espacios en blanco que de otra manera lo habrían obstaculizado hasta que lo descubrió por sí mismo ... y así siguió adelante.

Al enviar clones de investigación para recopilar información adicional, y luego volver a colapsarlos en su árbol de clones cuando agregan información, todos los clones obtienen ese conocimiento al mismo tiempo.

¿Qué pasaría si diera el siguiente salto y dijera 500 clones practicando los mismos Jutsus y 500 clones, cada uno reuniendo pequeños fragmentos de información relacionada con ese tema, y luego en cascada todo lo que se reunió ... y allí está lo importante… cada ... diferente conocimiento de los otros clones.

Gracias a que sus clones tenían también los sellos de conocimiento, todo se quedaba guardado para siempre en su mente, sin necesidad de darle una aneurisma cerebral, y pudiendo sacarla cuando quisiera.

Y, ahora se agregaba la última pieza del rompecabezas que muestra exactamente cuán jodidamente exagerado era realmente el truco de entrenamiento con Kage Bunshin.

Como cualquier persona con educación sabría, la clave para una comprensión completa de cualquier campo es tener conocimiento profundo en muchas áreas que rodean un tema.

Si lo haces, entonces aprendes cosas nuevas MUCHO más rápido.

Un buen ejemplo es la matemática. Si solo tienes habilidades sólidas en álgebra, pero ninguna en geometría y trigonometría, entonces cuando llegues al cálculo con sus funciones que se basan en conceptos de trigonometría ... estarás sufriendo.

Es cuando tienes un conocimiento completo de las matemáticas cuando empiezas a dibujar conexiones y a unir cosas. Lo mismo ocurre en ingeniería, ciencias sociales, deportes, todo.

Con 1000 clones ... y divididos en 3 áreas, Ninjutsu, Taijutsu, Genjutsu y... Kinjutsu.

Esos 333 clones se dividen en grupos para investigación y grupos para práctica. Y empiezan.

Solo agregando un giro ... cada 3 horas, todos los clones colapsan de nuevo a 0 clones, en horas alternas, por lo que el primer grupo se colapsa después de 3 horas, el segundo grupo comienza una hora después de que el primer grupo comenzó a entrenar, y el tercer grupo 2 horas más tarde que el primera.

En lugar de simplemente hacer que Naruto haga 12 horas desde su conocimiento básico, cada hora a la hora después de 3 horas de entrenamiento, todos los clones obtienen el efecto de un enorme volcado de conocimiento en varias ramas.

De repente, cada hora, cada clon recibía 999 horas de entrenamiento y nuevos conocimientos en todo el conjunto de clones, lo que permite que los clones aprendan más rápido porque no tendrán vacíos en las disciplinas que lo rodean.

En lugar de 1001 idiotas durante 12 horas de entrenamiento, era simplemente una basta cantidad de conocimiento que era transmitida a una gigantesca masa neuronal similar a una red. Una red neuronal computacional increíblemente enorme.

Si se mantenía ese ciclo durante 12 horas. Tendrá un total de 9 enormes volcados de conocimiento de 999 horas cada uno, un flujo constante de conocimiento entrante y durante las 12 horas y 2 volcados de conocimiento adicionales de los equipos 1 y 2.

Su método de entrenamiento de esa forma era tan increíblemente ininterrumpido que ni siquiera era divertido.

Un grupo alimenta al siguiente y, a su vez, los otros grupos alimentan al grupo original mientras que a su vez se alimentan entre sí. En resumen, los grupos de clones no aprenderían a un ritmo lineal en absoluto. Sería más a lo largo de una curva exponental repetitiva.

Debido a que cada grupo estaría botando periódicamente todo lo que aprenderían de nuevo en la piscina en una corriente continua ... todos simplemente tendrían conocimiento y práctica simplemente apareciendo en sus cabezas mientras estudiaban otras materias ... y ese nuevo el conocimiento permitiría a los clones entender mejor sus propios campos o aprender a aplicarlos en combinación con sus otras disciplinas.

Era simplemente un entrenamiento más desequilibrado que cualquier Kekkei Genkai.

Biología, Física, Química, Psicología, Forja de Armas, Mecánica, Medicina y Gastronomía.

No aprendía absolutamente nada de eso, ni tampoco crear algo, solamente lograba entenderlo y dominarlo.

Incluso entonces, el conocimiento era inútil sin un cuerpo capaz de seguirle el paso. Eso era todo lo que Naruto podía hacer después de todo, podría fácilmente ser la persona más inteligente en la aldea, pero sin la capacidad para usar esa inteligencia, era inútil.

En todo caso, podría saber bastante de muchas cosas que no fueran solo pelear, pero lo único en lo que destacaba era en la cocina.


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—Bien, seré su sensei por los proximos meses, es un gusto conocerles— se presento un hombre de lentes con el chaleco normal de un Jounin, una camisa y pantalones azul oscuro, con unos lentes circulares que cubrían sus ojos y su protector de frente cubriendo su pelo—. Pueden llamarme Ebisu-sensei si lo desean.

Sentados en unos bancos de piedra, se encontraban Akimitsu Kohaku, Abi Nakano y Naruto. Los dos primeros mirando al sensei que les había tocado con una mirada algo perdida, no creyendo tanto que les había tocado alguien así, y Naruto miraba el techo.

El hombre de lentes se arreglo los lentes al ver la reacción de sus nuevos estudiantes—Ejem… Normalmente deberíamos empezar presentándonos entre nosotros, quienes son, lo que les gusta, lo que no, sus sueños para el futuro— indico el Jounin aclarándose la garganta—. Ya que no tengo apellido, pueden llamarme solo Ebisu, solía ser un entrenador personal, me gusta el cangrejo Bisu kamaboko y entrenar, no me gustan para nada los holgazanas ni los problemáticos. Aunque debo decir que no tengo un sueño para el futuro, me gustaría que alguno de ustedes se termine volviendo un Shinobi de respeto.

Es un friki del entrenamiento. No pudieron pensar evitar los tres con una gota de sudor bajándoles de la nuca.

—Mi nombre es Akimitsu Kohaku— agarrando algo de valor, el pelinegro del grupo se presento—. Me gusta el onigiri con algas y pasar el tiempo libre con… bueno, me gustaba… no es algo importe, lo que no me gusta es estar demasiado ocupado y no pasar tiempo con las personas que realmente importan… mi sueño es encontrar a una persona que valoro bastante.

Al terminar, noto como todos le estaban viendo ante lo que había dicho, se había visto demasiado… misterioso tal vez, la única chica del grupo le miraba con una pequeña sonrisa—Ese suena a un sueño muy lindo, Kohaku-kun— declaro ella antes de sonrojarse cuando las miradas fueron puestas sobre ella—. E-E-Ehm… mi nombre… me llamo Abi Nakano, me gusta el takoyaki y visitar cafés de estilo tradicional, no me gusta tanto los lugares helados.

Todavía mirando el techo, el rubio se quedo esperando pacientemente a que todos terminaran de presentarse.

—Naruto— murmuro a lo poco que Abi terminara, bajando la cabeza, y haciendo que Ebisu le mirase sorprendido por debajo de sus gafas—. No hay una comida en especifico que me guste, he comido tantas que no podría decir cual es mi favorita. Me gusta comer, dormir y entrenar. No hay nada en particular que no me guste a excepción de una familia completa de imbéciles. Tampoco tengo sueños para el futuro, pero sigo teniendo ganas de patearles el culo a los que ya dije.

Ante su discurso, sus dos compañeros le miraron entre extrañados y confundidos. Dormir y comer no son pasatiempos, son necesidades…es incluso más raro que el sensei.

Este, con incredulidad, pregunto—¿Naruto? ¿Naruto Uzumaki? ¿Eres el hijo de Yondaime-sama?

El adolescente de lentes se quedo callado ante lo que le había dicho Ebisu, haciendo que inhalase muy levemente—No, solo Naruto, no soy el hijo de nadie— declaro con simpleza, antes de que los dos pelinegros reaccionaran.

—¿¡EH!?— Akimitsu soltó levantándose con la cara desencajada, Abi mirándole con la mandíbula tan abierta que trono.

—¿¡Eres el hijo del Hokage!? No sabía que Arashi-kun, Naruko y Narumi tuvieran un hermano— declaro ella mirando curiosa al rubio.

Este suspiro levemente, quitándose la capucha y los anteojos, para revelar su cara—Porque no lo soy, no tengo ni quiero tener nada que ver con esa panda de mie… ¿y esas caras?

Alejándose de su equipo, el Ojiazul miro como los tres estaban con las mandíbulas tan abiertas que poco les faltaría para tocar el suelo, los anteojos de Ebisu casi parecían romperse por la enorme forma que había abierto sus ojos.

—Pa…Pareces un Bishounen… ¡uno muy enojado!— murmuro Akimitsu al ver la cara del rubio, mientras Abi le acariciaba la cara al rubio.

—Es como ver la cara de Dios al soltar un escupitajo— susurro la pelinegra presionándole la nariz al rubio.

—¡Khu! ¡Suelta!— gruño dándole un golpe a las manos de ella, incomodado enormemente ante las caras de sus compañeros y sensei—. Joder, casi me siento mal si Arashi tuvo que pasar por algo como esto.

—¡AJA!

El Ojiazul brinco de repente, algo asustado cuando Ebisu soltó un grito ensordecedor, con sus dos compañeros viendo todavía su cara—¿¡Qué le pasa!?

Como si hubiera descubierto algo de gran valor, el sensei del equipo 5 se ajusto los lentes—Acabas de hablar de Arashi con mucha familiaridad, eso significa que lo conoces, y por ende, ¡en definitiva eres su hermano!

Con la única chica en el equipo analizándole desde las orejas hasta los dientes, y escuchando las palabras de su sensei, el rubio no pudo evitar sentir que le iba a dar una aneurisma—¡E…Eso no tiene sentido! ¡Todos los chicos odian a Sasuke y Arashi por ser populares con las chicas! ¡Que sea mi hermano no tiene que ver en eso!

Nuevamente, Ebisu ajusto sus lentes—Y una vez más, admites que es tu hermano. No me quedan dudas de quien eres realmente.

Hubo silencio.

Genuinamente, Naruto se quedo viendo a su sensei por varios segundos, completamente callado y sin palabras—…¡Estoy rodeado de imbéciles!— se lamento segundos después, casi queriendo llorar.

Y luego Abi le pellizco la mejilla.

—¡AAAAHHHH!


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Aparentemente, Ebisu no era tan mal sensei, pero… era simplemente un ridículo de persona.

Físicamente hablando, Naruto podría partir a Ebisu como una rama podrida, era estándar en cuanto a pelear cuerpo a cuerpo.

Sin embargo, su nivel de Ninjutsu y su inteligencia eran algo que debería tomar en cuenta.

Con solo darles una mirada el ya supo lo que tendría que hacer, fueron a un campo de entrenamiento algo desolado, a la distancia, Naruto podía oír un par de exclamaciones de unas voces muy conocidas, probablemente Arashi y sus hermanas siendo demasiado pesadas con el pobre Hatake que tendrían como Sensei.

A Abi la puso a hacer ejercicios con unas pesas de entrenamiento, ella era buena en Ninjutsu y Genjutsu, proficiente también en Ninjutsu Medico, pero hasta las fangirls de la academia como Sakura e Ino le podrían ganar cualquier día.

Con Akimitsu fue más, eh… simplista, aparentemente el pelinegro no había entrenado en bastante tiempo, su control de Chakra era ridículamente malo. Así que actualmente trataba de escalar los árboles, Naruto contaba alrededor de siete chichones en la cabeza y otros golpes en el cuerpo.

Cuando le miro específicamente a él, se quedo esperando su análisis para saber que podría mejorar.

—Mmm… no hay nada que te pueda enseñar.

No era lo que espero.

Sintiendo una especie de Dejá vu, el Ojiazul se trago un suspiro exasperado—…¿Y eso sería por?— recordaba que ninguno de los maestros de Arashi, Naruko y Narumi le quería enseñar realmente, o solo le abandonaban a las pocas horas, aparentemente, a ojos de ellos él no tenía talento alguno.

¿Sería acaso que su falta de talento era tan visible que cualquiera podía verla?

—Tan solo por la punta de tus dedos puedo verlo— declaro Ebisu apuntando a las manos enguantadas del rubio.

Este miro sus dedos, en donde pequeños callos y cicatrices eran visibles, además de que sus uñas estaban afiladas como agujas, aunque no tan visible a primera vista.

—Por el contorno de tus manos puedo decir que tienes una gran musculatura debajo de la ropa, los callos en tus dedos probablemente sean por sostener varias veces algo o golpearlo, tienes exactamente las mismas manos que Gai. Además de tu postura al pararte, la forma en la que respiras y como caminas son demasiado rectos, físicamente, no hay ningún error que puede ver en ti.

—…Diablos, eres bueno… ¿qué hay de mi Ninjutsu entonces?

Una sonrisa de parte del Jounin fue todo lo que necesito saber—La verdad es indiscernible, sin embargo, tan solo por ver tu actitud puedo decir que tienes afinidad por el Elemento Viento, aunque normalmente eres "agitado" si eres lo suficientemente "concentrado" te vuelves "afilado", sigues siendo alguien algo libertino pero puedes llegar a ser alguien bastante serio. Combinado por como es la condición de tu cuerpo, diría que eres terco pero también trabajas arduo como para poner a tu cuerpo en sus limites.

Naruto solo se limito a encogerse de hombros—¿Y eso que significa?

—El Fūton es un elemento raro en el país del fuego, así que no podría decirte mucho acerca de tu elemento en particular. Mmm, ¿Qué tal que me muestres tu estilo de combate? Tal vez podría hacer algo para ayudarte.

El Ojazul se encogió de hombros, se encogió de hombros levemente—Supongo que puedo mostrarle un par de katas o algo, es algo viejo.

Unos minutos después, Ebisu le miraba extrañado, con Naruto enfrente de un tronco destrozado por completo—…No mentías en lo más mínimo, pero es sin duda muy raro.

Estaba siendo mínimo en los detalles. Lo que acababa de ver era una mezcla demasiado extraña de movimientos, sin duda parecían katas de un estilo de pelea, pero la forma era tan… rara.

Dejaba una gran cantidad de aberturas que mirándolas repetidamente, parecían hechas a propósito, también fintas y un ligero movimiento para discombobular, el propósito de dejar varias aperturas era para guiar al oponente a atacar, cada paso de tenía como objetivo desequilibrar ligeramente al oponente hasta esté fuera de ritmo.

Así hacía que cuando el ataque inicial del usuario sea esquivado o contrarrestado, y preparaba un ataque secundario simultáneo que toma en cuenta la velocidad y trayectoria del oponente, solo para usar ese ataque secundario como una finta para realizar un ataque terciario. Cada movimiento es una finta utilizada como distracción para crear una apertura que será atacada con otra finta mientras se prepara otra apertura para un ataque en el que el usuario puede realizar otra finta, confundiendo por completo a su oponente con movimientos complicados y poco convencionales.

Esta técnica aprovecha el equilibrio, la distribución del peso, la velocidad, la trayectoria, la previsión y los puntos ciegos.

Además de eso, los puños de Naruto… sabía que contenía su fuerza y todo, pero lo que le extrañaba era que los golpes parecían soltar vibraciones y ondas con cada impacto.

Extrañamente, sus pies parecían brillar en dorado al atacar.

Afortunadamente, se alejaron lo suficiente de sus demás compañeros para no darles un infarto o algo.

Es extraño.

Solo unos cuantos sabían realmente de que el Yondaime tenía un hijo medio. Pero nadie, y es decir nadie, nunca le había tomado importancia a ello, no sabían mucho, pero aparentemente, era necesario saber más.

No hay ni un solo ninja de su edad que tenga tanta fuerza, tal vez sus hermanos, pero ellos… ¿Quién le habrá enseñado a Naruto?

Comparar a los hijos del Cuarto Hokage y Kushina Uzumaki con los de su edad era ridículo, los niños habían sido dados con tanto poder y potencial que se consideraban y eran considerados reencarnaciones de Hashirama Senju y Madara Uchiha, u otras cosas ridículas como que cada uno de ellos tenían la mitad del alma del sabio de los seis caminos.

Sin embargo, Ebisu no era de esos.

Sabía que los niños eran fuertes, tanto como para que ningún Jounin en la aldea pudiese hacerles mucho, si desertaban de la aldea, nadie más que sus padres podía hacer mucho.

Pero era porque básicamente cada Jounin con algo bueno les había enseñado todo lo que tenían, los hijos del Hokage eran una amalgama de lo mejor de la aldea, potenciados con el zorro de nueve colas.

Era aterrador pensar tanto en la fuerza de ellos y recordar sus personalidades, que muchos se encontraban sesgados como para ver que solamente llenaban la arrogancia de ellos a un nivel simplemente ridículo, un Uchiha se miraba humilde al lado de ellos.

Aun así… era raro.

Cuando miraba a Naruto, era raro.

No había nada de talento en sus golpes, no había ningún poder especial que mirase pudiese hacer algo para ayudarle.

Lo que miraba era a un chico cualquiera que había renunciado a su todo.

Su infancia, su felicidad, sus deseos, descanso, tal vez solo en lo más hondo, lo único que le sustentaba para vivir era odio.

Había renunciado a una vida a cambio de poder, era lo que cualquier persona en la aldea sería si hubiesen entrenado todas sus vidas sin descanso alguno.

Y sabía que… solo Naruto podría haber hecho eso.

Desconocía también si era por ese odio casi palpable alrededor del rubio, pero había una voluntad llameante debajo de todo eso.

¿Cuánto habrá tenido que sacrificar?

Hasta la punta de sus dedos tenía cicatrices, marcas imborrables en su piel, eternas.

Mirando a su alumno dándole la espalda, Ebisu simplemente suspiro.

Donde Arashi, Naruko y Narumi tenían arrogancia, casi podía tocar la humildad que realmente emanaba Naruto y su voluntad.

Donde miles de maestros habían enseñado a esos niños que nacieron con un gran talento nato, ese niño sin talento enfrente suyo había entrenado en lo que suponía era pura soledad.

Donde sabía que a pesar de que la aldea les había dado tanto, los hijos del Hokage podrían terminar volviéndose rebeldes, incluso aunque odiaba la aldea, sabía que Naruto la defendería.

Si existe alguien que puede detener a esos tres, probablemente sea él, aunque aun le falta un largo camino… lo único que puedo hacer, es ayudarle.

Para ese niño que había pasado viviendo toda su vida sin ayuda, daba una sensación extraña el verlo caminar sin dudar ni un solo paso.

Si un chico cualquiera podía llegar a ese punto, ¿Por qué otros no podían?

Eso era todo lo que podía hacer.

Y era suficiente.