Cap2
Era increíble su mala suerte, casi le da un infarto, cuando escucho que debían quedarse en un hotel a pasar la tormenta y no solo eso, también estaba...
—Sr Taisho solo queda una habitación matrimonial— informo la joven recepcionista del hotel donde estaban, perfectamente adornado de colores, y adornos festivos, inclusive estaba un enorme pino de navidad en el centro del mismo.
—¡¿Que?! ¿Como que una? ¡Debe quedar por lo menos una individual!—grito la joven pelinegra que le dio un golpe al mesón y casi se le va encima a la joven al escuchar tal atrocidad. Si antes le iba a dar un infarto, ahora estaba en pleno colapso.
—No señorita, estamos full este día, todos los inquilinos, están pasando aquí la tormenta y solo nos queda esa habitación.
—¡Con un demonio! ¿No se puede hacer nada?—en verdad estaba exagerando, pero solo el hecho de pensar que estaría 2 días junto a su ex amor y en la misma cama, la alteraba no quería volver a sufrir, no de nuevo que su corazón dio un vuelco al verlo.
—No lo siento, señorita...
—Oye tan poco, es tan malo dormir conmigo—verla así de desesperada por evitarlo a como de lugar, lo exasperaba, aunque lo decía en broma, entendía que su relación no quedo en tan buenos términos que digamos pero de ir a esquivarlo, incluso en el auto no comento ninguna palabra de las preguntas que le hacia. ¿Es que no habían quedado en ser buenos amigos? —Prometo no tocarte.
—¡Tu cállate!—lo miro de forma casi endemoniada, admitía que aun le daba miedo esa mujer.
La pelinegra caminaba dando vueltas en el piso de la habitación, aprovechando de que su ex andaba en la ducha. Aun no asimilaba que debía dormir junto a Inuyasha, si alguien le hubiera dicho tal cosa se hubiera reído y escupido en la cara del mismo.
—¡Gah! ¿Y ahora que hago? ¡A si, Sango ella sabrá que hacer!—le marco a su mejor amiga, oculta en el rincón de la cama pegada a la pared para no ser escuchada, que ni espero que le dijera "hola" cuando la abarroto de gritos —¡Estoy desesperada Sango, que hago!
—¡¿Que?! ¿Estas embarazada?—el grito de su amiga a media noche la preocupo y pensó en lo mas "lógico" — ¿O a quien asesinaste?
—¿Que? ¡No! ¡Y no he matado a nadie!
—¿Entonces? No entiendo por que me llamas a las 11 de la noche, ahh, las niñas se acaban de dormir ¡Sabes! —Sango ya a sus 29 años, estaba ya casada y con tres niños pero su tormento eran sus gemelas que no querían dormir.
—Bueno —Su amiga siempre tan "hogareña" le envidiaba un poco su vida, ella a sus 28 ni si quiera tenia un perro que le ladre pero mas importante era... —¡Me encontré con Inuyasha y tengo que dormir con el!
—¡¿Que?!—casi escupe el agua que bebía en la cara de su esposo, que la miraba confundido. —¡¿Que demonios?!
—¡No es como lo estas pensando! Mi auto se daño, cuando iba a visitar a mi madre y el me ayudo pero hay una tormenta helada y tenemos que quedarnos en un hotel y es la única habitación. ¿Que hago Sango?—lo dijo tan rápidamente que apenas y su amiga la escucho.
—Tranquilízate y respira...—al escuchar su respiración calmada, soltó la pregunta —Dime... ¿Aun lo amas?
—¿He?—la pregunta que había soltado su amiga la dejo fuera de base, de todo lo ocurrido no se había dado a pensar en sus sentimientos de nuevo, bueno solo soñó con el, algunas veces por casi un año y ahora esta mas bueno que el pudin pero de hay aun a… —¿Amarlo?
Justo cuando pensaba en sus sentimientos, su corazón dio un vuelco al ver salir a su tormento del sanitario, portando tan solo una toalla de color rojo, rodeándole la cintura, exponiendo sus perfectos pectorales, dejándola muda con los ojos bien abiertos y el la miraba confundido.
—¿Que haces hay?—esa pose en la que estaba le provocaba tantos sentimientos encontrados, parecía una pequeña niña oculta tras la cama por haber hecho alguna fechoría. Tal como la recordaba, una niña atrapada en el cuerpo de toda una mujer, que estaba opacado por un enorme abrigo peludo.
—¿He? ¡Nada!
—Estas, muy sospechosa. ¿Con quien hablas?—se acerco y ella se pego aun mas a la pared de la esquina donde se encontraba.
—¡Con nadie!—se asusto, cuando el se acercaba por el borde de la cama, hacia donde estaba, que oculto su teléfono detrás de su espalda.
—Oh vamos Kag, si estas hablando con tu novio, no tienes porque ponerte así...—aunque lo dijo calmadamente una chispa de enojo y celos, se prendió en su mente y corazón. Sacudió su cabeza, tratando de apagar lo que lo atormento por un momento.
—¡Eso no te importa!— ¿y a el desde cuando le importa su vida privada? ¡Si ni si quiera la llamo estos 4 años!
—Ok ya te ganaste una reprimenda jovencita—al escuchar esas palabras de ella lo cabreo, se acerco, arrodillándose y empezó a hacerle cosquillas.
—¡Kya! Jajaja noo déjame—trato de huir de esos ataques pasando por la cama —¡No, ya jaja déjame!— intento rasguñar sus manos pero no conto que la acorralara en la cama, tomando ambas manos colocandolas arriba de su cabeza, estaban frente a frente, al verse en esa situación, ambos solo se quedaron mirando intensamente, respirando agitadamente.
—Kagome...—un susurro quedo grabado en esa habitación, al ser atrapados los cálidos labios de la chica por el, en un cálido beso, ella gimió cuando él la volvió a mirar y a besarla mas acompasadamente. Los embriagantes labios del peli-plata se movieron mágicamente sobre los de ella, su lengua recorría la comisura de los de ella, hasta que por fin, la ingresó dentro de su boca y ese beso cobró mucho más profundidad...
Continuara…
Chachan! Que pasara? Les dejo la incognita.
Sobre mis problemas con las "Ñ" es q normalmente escribo los fic en mi celu cosa q no la tiene, asi que coloco la "N" pero se me pasan algunas palabras al corregirlas en la compu. u.u
Gracias por cometar a valeaome, aky9110 y a Nicolet
A los q pucieron en alerta y en sus favoritos
O/ se les quiere...
