CAPITULO DOS "REGRESO A MIDGARD"

[Jemma]

El Bifrost se cerró dejándonos a Thor y a mí en alguna ciudad de Midgard. No sé de qué rayos me había perdido pero al voltear a ver a mi amigo fortachón lo vi prendado de los labios de Jane. ¿Qué rayos…? ¿Ella cuando llego? Dirigí mi mirada a otro punto del lugar, nunca imagine lo incomodo que podía ser… "y doloroso" susurro una vocecita en mi interior; aquello era un cruel recordatorio de que yo ya no tenía a alguien para besarme de esa manera.

—Me alegra que al fin llegaras—dijo la científico derramando miel en su voz.

—No he venido solo—dijo con voz ronca mi amigo ojiazul sin apartar la mirada de Jane.

— ¿Perdón? —pregunto confundida.

Carraspee mi garganta para tratar de ser notada por el par de tortolos. Jane volteo a verme.

— ¡Oh Jemma! —exclamo sorprendida y la vi sonrojarse al darse cuenta que fui testigo de su acto amoroso—que gusto que vinieras.

—Gracias, extrañaba un poco la tierra—dije con nos talgia.

— ¿Qué es lo que más extrañaste de ella?

Me la pensé por un momento y luego reí.

—Al idiota de Stark.

Jane rio ante mi comentario.

—Oh pero que grosera soy, vengan conmigo, estamos desayunando, entra Jemma te presentare a los demás.

— ¿A los demás? — ¿Quién mas estaba aquí?

—Algunos amigos—aclaro Jane.

Entramos al departamento y ahí había tres personas más de entre ellos reconocí al Doctor Selvig.

—Miren quien llego—anuncio Jane.

—Hola Thor—dijeron el Doctor Selvig y otro muchacho rubio

— ¿Qué hay? —dijo un chica de pelo castaño y lentes

—Hola amigos—les dijo Thor.

—Les presento a Jemma—dijo Jane presentándome a sus amigos—ella es reina de… ammm… perdón ¿de dónde dijiste que eras reina? —me pregunto.

—De Glerheim—le recordé.

—Oh sí.

— ¿Qué onda con tu cabello? —pregunto la castaña de lentes.

— ¿Qué tiene mi cabello? —pregunte extrañada tocándolo.

—Nada— contesto rápidamente Jane y miro molesta a la de lentes—es hermoso.

—Agente Jemma—dijo el Doctor Selvig al reconocerme inmediatamente.

—Doctor Selvig—lo salude con la cabeza.

— ¿Agente? —Pregunto confundida la castaña de lentes —creí que Jane había dicho reina.

—Así es—conteste yo—pero estuve viviendo un tiempo aquí en la tierra, tiempo en el que trabaje para S.H.I.E.L.D y conocí al Doctor Selvig—explique.

—Con que… agente ¿eh? —Dijo la castaña de lentes.

—Así es.

—Bueno entonces tu me puedes resolver la pregunta del millón ¿Qué rayos significa S.H.I.E.L.D?

Reí ante la pregunta de la chica, creí que iba a pregunta algo sobre los secretos, protocolos, etc.

—Significa "Sistema Homologado de Inteligencia, Espionaje, Logística y Defensa"

—Oh bueno, creo que si suena mejor S.H.I.E.L.D.

—Bueno Jemma déjame terminar de presentarte, la preguntona esta es mi pasante, se llama Darcy.

—Un placer—dijimos ambas estrechando las manos.

—Y él—señalo al chico rubio—es el pasante de mi pasante— se llama Ian.

—Mucho gusto—dijimos estrechando manos también.

—Vengan a desayunar—nos invito Selvig.

Nos sentamos con ellos en la mesa, pero yo me quede parada.

—Jane—la llame.

— ¿Qué sucede? —dijo la aludida.

— ¿Podrías prestarme tu baño? necesito cambiarme.

—Por supuesto, esta por allá—señalo una puerta.

—Gracias.

Entre al pequeño baño, me quite el vestido asgardiano, abrí la bolsa de cuero donde tenía mis cosas y las saque. Me puse mi traje negro de S.H.I.E.L.D, me colgué mi cinturón de armas el cual traía mi comunicador, lo active.

"Identificación" fue la palabra que apareció en la pantalla de aquel aparato.

—Agente Jemma, nivel 9, clave 0-8-4-G-L-E-R.

"Clave Aceptada" apareció de inmediato en el comunicador.

—Línea directa con el Director Fury.

"Procesando… Llamando". Espere unos minutos, después en el comunicador apareció la imagen del Director Fury.

— ¡Agente Jemma! —Exclamo sorprendido el Director de S.H.I.E.L.D— ¿A qué debo este honor?

—Señor he regresado a la tierra con Thor. Solo me comunicaba con usted para que esté enterado y hacer de su conocimiento que no regresare a S.H.I.E.L.D pero puede contar con mi apoyo para lo que necesite.

—Gracias agente, estaremos en contacto.

—Eso espero.

"Llamada Finalizada", la imagen del Director Fury desapareció, guarde el comunicador en mi cinturón de nuevo, guarde mi vestido en la bolsa de cuero y salí del baño.

— ¡Vaya! Ahora si te creo que eres agente de S.H.I.E.L.D—dijo Darcy.

Me reí del tonto comentario de la castaña. Me senté con todo en la mesa, tome un plato, me serví la leche y el cereal y comencé a comer.

—Jane—la llame.

— ¿Qué pasa? —pregunto la aludida.

— ¿Mañana podrías llevarme con Stark?

—Ammm… claro solo llamo a la aerolínea y…—la interrumpí.

— ¿Aerolínea? —pregunte extrañada, no creo que sea necesario un avión para viajar por la ciudad.

—Por supuesto, el está en Nueva York.

— ¿Y nosotros dónde estamos?

—En Londres—dijo tranquilamente.

— ¿Inglaterra?

—Así es.

—Oh por… Yggdrasil ¿Cómo llegare hasta allá?

—En avión ¡Dah! —dijo Darcy mencionando lo "obvio" para ella.

—No tengo papeles para viajar en avión—suspire—tendré que llamar a S.H.I.E.L.D para pedirles un jet.

—No te dejare ir sola Jemma—dijo Thor—prometí cuidarte y recuerda que estamos juntos en esto.

—Gracias Thor pero ¿Y Jane? —pregunte pensando que la novia del grandulón no quisiera venir.

—A mí solo me importa estar donde este Thor—dijo Jane tomando la mando del dios del trueno.

—Bueno ya está decidido—dijo Thor poniéndole fin a nuestra conversación.

—Oye Jane—dijo Darcy llamándola mientras aun tenia cereal en su boca—antes de que te vayas ¿Vas a ir conmigo a ver Coriolanus?

—Oh Darcy—dijo decepcionada la aludida—lo olvide por completo, además ya planea pasar el día con Thor.

—Claro, tu novio "dios nórdico y fortachón" aparece y te olvidas de tu amiga que te apoyo cuando él se largo.

—Lo siento Darcy—se disculpo la científico.

—Yo puedo ir contigo—se ofreció Ian.

—No tu no, no te quiero ver cerca cuando tenga de frente a Tom Hiddleston—Darcy recargo su codo en la mesa y puso su barbilla en la mano mientras pensaba quien la podía acompañar y en eso me volteo a ver "oh no" susurre mentalmente— ¡Oh! ¡Tu Jemma! ¡Tú vendrás conmigo!

— ¿Yo? ¿Qué? ¿Por qué? —Acabo de llegar y me quiere llevar a quien sabe dónde, yo solo me quiero tirar en una cama y llorar por la pérdida de Loki, aun no me he repuesto como para salir con Darcy.

— ¡Sí! ¿Te gusta el teatro?

—Ammm… nunca he ido—las únicas veces que fui al teatro fue para ir con Phil a ver a Audrey Nathan, una chelista con la que Phil solía salir; pero nunca fuimos la teatro a ver una obra.

—Yo tampoco—declaro Darcy—solo quiero ir a ver a Tom Hiddleston.

— ¿Y ese quien es? —en la tierra aprendí cosas sobre humanos pero lo que jamás se me dio fue aprender sobre gente "famosa" solo me enfoque en mi vida diaria y en S.H.I.E.L.D.

—Un actor muy candente.

—Vaya y… ¿de qué es la obra?

—No lo sé—chasqueo la lengua—solo sé que es de Shakespeare.

—Conozco sus obras literarias ¿Cómo se llama la obra?

—Coriolanus.

Me quede pensando por un momento recordando las obras de William Shakespeare que el Profesor Xavier me hizo leer mientras estuve en su escuela y recordé la obra.

—Oh ya recordé, es sobre…—Darcy me interrumpió.

—No importa ¿Vienes o vienes?

—Bueno creo que… voy.

— ¡Sí! —exclamo emocionada Darcy.

Terminamos de desayunar. Me pase la tarde con Darcy quien me mostro la filmografía completa del tal Tom Hiddleston, tuve que admitir que el tipo era guapo como cualquier midgardiano, pero nada excepcional.

Las horas pasaron tan lentamente hasta que llego la hora de ir a la dichosa obra, antes de ir discutí con Darcy por mi guarda ropa y mi cinturón de armas; termine accediendo a que me prestara unos jeans y una blusa. Llegamos al pequeño auto, Darcy condujo solo una manzana y le quite auto, manejaba pesimamente por las calles de Londres.

Llegamos al teatro "Donmar Warehouse", había demasiadas personas pero sobretodo muchas jóvenes. Estacione el pequeño auto a unas cuadras del lugar, nos formamos en la fila con los demás. Las chicas de la fila comenzaron a hablar sobre el tal Tom, decía que se morían por verlo mojado y desnudo, me sorprendieron varios de los bajos pensamientos que tenía sobre el tal Tom, me pregunto si el pobre midgardiano lo sabría o le gustaría provocar aquellos pensamientos en las midgardianas. Entramos al teatro, según Darcy teníamos asientos envidiables, estábamos sentadas en primera fila.

Pasaron varios minutos para que la obra comenzara. Apagaron las luces y la obra comenzó, Darcy se veía aburrida, no entendía que rayos estaba pasando, en eso el tal Tom Hiddleston apareció, la verdad era muy diferente verlo en persona, podrías admirarlo de otra forma, el desprendía como un aire diferente al de cualquier midgardiano, casi como el aire que vi para fiarme de Phil, decidí ignorar aquellos pensamientos y enfocarme solamente en la obra y en la actuación de él ya que era muy buena.

La obra termino y salimos del teatro. Había comenzado a caminar en la dirección que habíamos dejado el auto, voltee a buscar a Darcy y ella se iba del lado contrario.

— ¡Oye Darcy! —le grite y ella volteo— ¿A dónde crees que vas?

—Oh, voy con las demás chicas a esperar a Tom para tomarme una foto ¿no vienes?

—Ammm… no, yo creo que paso, te espero en el auto.

—Bien, te lo pierdes—se rio la castaña.

—Procurare no arrepentirme—le guiñe el ojo.

Cada una se fue por su camino. La calle donde había dejado el auto estaba solo, a la distancia alcance a divisar aquel pequeño auto midgardiano, un extraño escalofrió recorrió mi columna así que mejor decidí apresurar mi paso al auto fijando mi vista solo en aquel pequeño automóvil. De la nada mi vista fue obstruida y me golpee fuertemente la cabeza, termine tirada en el suelo.

— ¡Auch! —me queje y lleve mi mano a la frente sobando el golpe que me había dado.

— ¡Oh por Dios! ¡Discúlpame no te vi! —dijo una dulce voz masculina con un notable acento inglés.

— ¿Qué rayos? —estaba algo confundida por el golpe.

—Lamento haberte golpeado con la puerta, lo siento de verdad lo siento, perdóname.

— ¿Podrías dejar de disculparte? —pregunte molesta, tantas disculpas de este tipo me marearon.

—Lo siento—volvió a decir apenado.

Voltee a verlo molesta y vi que su rostro estaba muy cerca del mío, nuestras respiraciones chocaban, en se instante reconocí aquel rostro y aquellos penetrantes ojos; cuando ves el rostro de alguien todo el maldito día creo que es muy difícil no poder reconocerlo, sus ojos azules me miraban fijamente, podía verme reflejada en aquellos ojos, era como si estuviera desnudando mi alma, el me miraba muy preocupado, el delicadamente aparto mi mano, al tocarla sentí una descarga eléctrica en mi mano; él comenzó a inspeccionar el golpe de mi frente.

—Lo lamento tanto—acaricio con ternura el golpe de mi frente— se te está haciendo un horrible chichón.

—No te preocupes—aparte su mano rápidamente y baje mi mirada.

El se levanto y me ofreció su mano para levantarme, la tome y el calor de su mano envolvió a la mía, era un calor diferente. Toda mi vida solo había sentido frio incluso con Loki, ambos éramos seres fríos, pero este midgardiano llegaba a derretir el hielo que corría por mis venas. Me levanto del suelo y me percate que era demasiado alto, su altura me recordó a la de Loki.

— ¿Qué puedo hacer para enmendar esto? —pregunto viendo aun con preocupación el golpe en mi frente.

—No tienes que hacer nada, solo olvídalo—dije amablemente—solo me pongo algo de hielo en casa y es todo.

—Me siento culpable—dijo avergonzado mientras metías las manos en su pantalón.

—Fue culpa mía—admití—no vi para donde iba.

Veía su verdadera preocupación en sus ojos, aquello me llamo demasiado la atención, este midgardiano a penas y si me conocía y se preocupaba por mi bienestar. Solo una vez conocí a alguien así, su nombre era Phil Coulson. Comencé a inspeccionar mas a aquel midgardiano, era realmente alto, cabello rizado color café rojizo, ojos de un azul que… ¿esperen se ven verdes? No ahora azules y ahora verdes de nuevo, aquello me llamo la atención la forma en que sus ojos cambiaban de color dependiendo la luz, sus labios eran muy finos, estaban algo resecos por el clima de Londres. Me di cuenta de que el midgardiano también me veía con detenimiento, inmediatamente me sonroje.

— ¡Ahí esta! —grito alguien detrás del midgardiano.

— ¡Sí, es él! —grito otra voz.

— ¡Tom Hiddleston!

—Maldición…—murmuro el midgardiano.

— ¡Thomas una foto! —volvieron a gritar y varios flashes comenzaron a salir disparados.

—Sígueme—me dijo el midgardiano tomándome de mi mano.

— ¿A dónde? —pregunte confundida.

—Solo sígueme.

Comenzó a correr y me estiro con él, ambos comenzamos a correr escapando por alguna extraña razón de las personas con cámaras. El sentirme en peligro por alguna razón activo mi entrenamiento como espía, comencé a inspeccionar la calle a medida que avanzábamos, alcance a ver un callejón a la distancia, corrimos más rápido, entre en él y acorrale al midgardiano contra la pared de aquel callejón, escuchábamos como se alejaban las personas con cámara. Esperamos a que no se escuchara ningún otro ruido, ya solo había silencio, silencio y nuestras respiraciones agitadas luchando por normalizarse. Voltee a ver al midgardiano y la punta de mi nariz rozaba su pecho que subía y bajaba rápidamente, su agitada respiración chocaba contra mis cabellos, respire profundamente y el olor de aquel midgardiano golpeo mi nariz, un exquisito aroma a perfume y su sudor mezclados le daban un toque más varonil. Aparte rápidamente aquellos pensamientos de mí y me aleje de él.

—Lamento haberte arrastrado a esto—dijo él con su respiración volviendo casi a la normalidad.

—No te preocupes—reí—fue divertido.

—Me alegro que te allá parecido divertido—nuestras respiraciones se normalizaron—que grosero soy, te he golpeado y te he arrastrado por la ciudad y no me presente, me llamo Tom Hiddleston—extendió su mano y la tome.

—Si ya sabía—me sonroje al darme cuenta de mis palabras—ammm… quiero decir es que a una amiga le gustas y no deja de repetir tu nombre.

—Oh—se sonrojo.

—Me llamo Jemma.

—Un placer conocerte Jemma.

—Lo mismo digo Tom.

Nuestras manos seguían estrechadas, y ambos nos sonreíamos, aquel midgardiano tenía una sonrisa que… un rayo retumbo en la ciudad y comenzó a llover a cantaros.

— ¿Qué? Esto no puede ser—exclamo Tom—toma—me dio su chamarra para protegerme de la lluvia—busquemos un lugar para refugiarnos de la lluvia.

Salimos del callejón, volteamos para todos lados buscando un lugar para refugiarnos de la lluvia.

— ¡Allí! —dijo Tom mientras apuntaba a una cafetería.

El tomo mi mano nuevamente y corrimos en la lluvia hasta llegar a aquel lugar. Al entrar el calor del lugar nos abrazo, nos sentamos en una mesa al fondo del lugar.

—Vaya—suspiro Tom—creo que este no ha sido mi día.

— ¿Por qué lo dices? —pregunte con una sonrisa.

—Primero te golpeo, luego los paparazzis me persiguen y por último la lluvia, lamento arrastrarte a esto, lo único bueno que me paso es que todo fue contigo.

Me sonroje ante su último comentario pero me hice como que no lo oí.

—Por mí no te preocupes, esto es lo más divertido que me ha pasado desde que llegue a la tie… a Londres.

— ¿Qué es lo que van a ordenar? —pregunto al llegar una señora regordeta con un delantal manchado de grasa amarrado a su cintura y libreta en mano.

— ¿Gustas algo Jemma? —pregunto caballerosamente Tom.

—Un Earl Grey por favor—dije y la señora apunto en su libreta.

—A mi tráigame un café por favor—dijo Tom con amabilidad.

La señora termino de escribir y se fue. Tom no dejaba de verme, era como si nunca hubiera visto a alguien como yo, bueno supongo que en Midgard no hay demasiadas chicas con cabello blanco natural, yo luchaba por evadir esa mirada, aquella mirada era como si inspeccionara mi alma como si desnudara mi alma por completo, era incomodo que me siguiera viendo así. A mi mente brinco el recuerdo del día que conocí a Loki de niños… Loki… mi mente susurro su nombre… y el hueco en mi pecho se hizo más grande.

— ¿Te estoy incomodando? —pregunto Tom y los recuerdos me abrumaron.

Por un momento creí haber escuchado y visto a Loki.

— ¿Loki? —pregunte confundida.

—Es Tom.

Sacudí mi cabeza para apartar los recuerdos.

—Lo…lo siento yo ammm… descuida no me incomodaste—mentí.

—Realmente lamento haberte arrastrado a esto—tomo mi mano con ternura y delicadeza pero yo la aparte.

—De verdad no te preocupes.

— ¿Y qué hacías en la calle?

—Iba a subir a mi auto, acababa de salir de la obra.

— ¿De verdad? —Asentí— ¿Qué te pareció?

—No se me da mucho la crítica y creo que no tengo derecho a criticar algo que desconozco, me refiero al arte de la actuación, en cuanto a la obra solamente la leí no me puse a meditar en ella a fondo.

— ¿Leíste Coriolanus? ¿Te gusta Shakespeare? —sus ojos centellaron de emoción.

—Solo he leído algunas de sus obras o unos cuantos sonetos, la verdad a veces es algo confuso.

—Si al principio lo es…

Tom estuvo hablándome de las obras de Shakespeare, me hablo de por qué le gustaban, también me conto sobre su pasión por el teatro. Era impresionante ver como su rostro se iluminaba al hablar con tal pasión sobre lo que le gustaba. La camarera llego con nuestra orden.

— ¿Y tú qué haces Jemma? —pregunto Tom mientras le daba un sorbo a su café.

— ¿Disculpa? —no había entendido muy bien la pregunta.

—Sí—dijo con una sonrisa— ¿A qué te dedicas?

"Oh pues veras Tom, soy una reina de un mundo desconocido, pero he venido a la tierra a visitar a mis amigos los Vengadores ¿los conoces? Salvaron a la tierra de mi novio muerto y bueno yo fui parte de los Vengadores porque tengo poderes de hielo y S.H.I.E.L.D me entreno para ser una asesina". Claro ya parece que le iba a decir aquello, tuve que pensar con cuidado mis palabras.

—Pues… trabajo en una agencia—le di un sorbo a mi te.

— ¿Agencia? ¿De qué clase? ¿De autos, de viajes?

Reí.

—No ammm… es como de ammm… el gobierno.

— ¿El gobierno?

—Así es, trabajo para el gobierno de los Estados Unidos.

—Ah, eres americana.

—Si—"mentirosa" susurro una vocecita.

—Bueno yo soy de Londres.

—Así que estas en casa.

—Sí—sonrío, su sonrisa era muy bonita, muy…sincera—oh mira—volteamos a ver a la ventana del local—ha parado de llover.

Nos levantamos de la mesa, Tom se ofreció a pagar. Salimos de la cafetería y él amablemente se ofreció a acompañarme a mi auto. Caminábamos en silencio por las calles de Londres, el caminaba a mi lado con sus manos metidas en los bolsillos de su chamarra. Me encantaba respirar el aroma a lluvia sobre el pavimento mojado. Llegamos al auto.

—Este es mi auto—le dije mientras me paraba a un lado del coche.

—Bueno… entonces… ¿nos vemos otro día?

—No lo creo—digo algo triste.

— ¿Por qué no? —pregunto sorprendido.

—Mañana me voy a Nueva York.

—Bueno… ammm… podrías darme tu número de celular y…—lo interrumpí.

—Tom, no quiero sonar grosera pero… no me interesa tener relación alguna contigo.

Vi la sorpresa en su rostro pero se relajo y sonrió amablemente.

— ¿Crees en el destino? —pregunto él.

—Por supuesto.

—Entonces dejemos todo en manos del destino, si el destino nos junto esta noche dejémoslo que nos vuelva a juntar ¿te parece?

—Yo no creo que…-me interrumpió poniendo uno de sus largos dedos sobre mis labios.

—No digas nada…es mas hagamos una apuesta.

— ¿Una apuesta? —me reí.

—Sí, si nos volvemos a encontrar aceptaras tener una cita conmigo y me besaras.

Aquello me tomo por sorpresa, entendí que él quería besarme ¿Por qué no solo lo hacía y ya? Era muy improbable que nos volviéramos a juntar por el resto de nuestras vidas, teníamos ritmos de vida muy diferentes, yo soy una agente/vengadora y el es un actor.

— ¿Por qué si solo quieres un beso no lo haces y ya?

—Podría—se acerco peligrosamente a mí, nuestras narices rozaron y nuestras respiraciones chocaron—pero soy un caballero y no lo haría de esa manera—me sonrió y acaricio mi mejilla tiernamente, haciendo que los vellos de mi mejilla se erizaran por la electricidad. — entonces ¿Qué dices? ¿Aceptas la apuesta?

Me reí sabiendo que él llevaba todas las de perder.

—Acepto—sonríe, el se aparto de mi y ambos estrechamos las manos.

—Trato hecho. —se rio, él tenía una peculiar risa, era un ruido tierno que jamás había oído.

—Adiós Tom.

—No—tomo mi mano y la beso con la misma caballerosidad de un príncipe—hasta que el destino nos vuelva a unir.

Sonreí y entre al auto, lo vi alejarse del lugar. Al perderlo de vista iba a arrancar el auto pero vi una nota en el parabrisas, abrí la ventana y tome la nota. Era de Darcy y decía:

"No sé donde rayos te metiste, pedí un taxi y me fui.

Darcy"

Arranque el auto y vi la hora en el radio del auto, eran las 3:00 am ¡Por Yggdrasil! Era tardísimo, conduje por la ciudad de Londres hasta llegar a la casa de Jane. Al entrar solo estaban Thor, Jane y Darcy despiertos y preocupados.

— ¡Jemma! —exclamo Thor al verme y corrió a abrazarme— Gracias a Yggdrasil que estas bien ¿Dónde te habías metido? —Pregunto dejándome de abrazar y agarrándome por los hombros— ¡Por la barba de Odín! ¿Quién te ha golpeado?

—Fue un accidente Thor—le explique.

— ¿Dónde estabas? —escuche la voz de Darcy detrás de Thor.

—Nunca creerás con quien me encontré—le dije a Darcy mientras Thor se hacía a un lado para verla.

— ¿A quién? —pregunto Darcy.

—Vengan a sentarse—dijo Jane y así lo hicimos—voy a traerte algo de hielo.

— ¿Con quién te encontraste Jemma? —pregunto Darcy.

—Con tu amado Tom Hiddleston.

— ¿Qué? ¡El maldito se fue por otra puerta!

—Sí, fue él quien me golpeo con la puerta.

— ¡¿Qué?! —pregunto molesto Thor y llamo a Mjolnir.

—Tranquilo grandulón—toque su fornido brazo—fue un accidente, el no me vio.

—Mmm… más le vale jure por mi honor protegerte.

—Y haces un excelente trabajo—dije con sarcasmo pero Thor no lo entendió creyendo que realmente alababa su labor como mi protector y bajo a Mjolnir—Bueno…—continúe con mi relato—después huimos de unos hombres que nos atosigaban con sus cámaras.

—Paparazzis—dijo Darcy.

—Nos escondimos de ellos en un callejo y después comenzó a llover y nos refugiamos en una cafetería, me invito un té y estuvimos hablando.

— ¿Cómo es? —pregunto Darcy.

—Amable, caballeroso…

—No, eso no dime como es físicamente ¿Qué te decía? Dame detalles sucios.

—Darcy él no me interesa para nada solo lo trate como una persona normal.

—Bueno…—dijo molesta— ¿Y cómo fue?

—Ya te lo dije amable, caballeroso y atento.

—Aquí tienes —dijo Jane llegando con una bolsita de hielo, me la puse en el golpe de la frente.

— ¡Auch! —me queje y después di un suspiro de alivio—que bien se siente, bueno creo que es hora de que nos vayamos a dormir, mañana temprano hablare a S.H.I.E.L.D.

Darcy se despidió y se fue a su casa, Thor y Jane se durmieron en la habitación de Jane y yo me dormí en la habitación de huéspedes.

En la noche el recuerdo de Loki me ataco y aquel vacio que por un momento había creído extinto volvió a aparecer, llore en silencio, llore por Loki, llore por mí, llore porque creí que ya jamás iba a ser amaba. Ojos verdes me miraban en la oscuridad llenos de amargura y de odio, después el brillo intenso de unos ojos azules me salvo de la oscuridad de mi alma… los ojos azules de Tom me consolaron esa noche.