Al despertar, lo primero que viste fue una cabellera negra como el ébano que supiste identificar rápidamente. Suspiraste con cierta pesadez al recordar lo que había pasado, y te levantaste, recogiendo tu ropa que estaba por el suelo para, a continuación irte a dar una ducha. No creíste que le fuese a molestar después de que hubieses dormido con él en su cama.
Una vez debajo del agua caliente, recordaste lo que pasó ayer noche...
FLASH BACK (Con Lemon no muy explícito)
Os encontrabais peleando una vez más por las calles de Namimori, él te atacaba con toda su furia, y tú esquivabas hábilmente hasta que podías encontrar un punto flaco en el que golpear. Ninguno de los dos se quedaba atrás, esta batalla era una de las más intensas qué estabais teniendo, un poco más y te obligaría a utilizar tu verdadera fuerza. Sin embargo, de un momento a otro él estaba besándote contra la pared de un edificio, te besaba con la misma fiereza que con la que peleaba, y de un momento a otro te encontrabas en su cama mientras él embestía con fuerza en tu interior, creando una sinfonía de gritos y gemidos de placer inigualable...
END FLASH BACK
No era tu primera vez, aunque sí la más placentera, y debías admitir que ese chico con ojos indescriptibles te atrajo desde un primer momento. Cuando saliste del cuarto de baño -ya vestida- te encontraste con él de pie, al lado de la cama con una yukata negra que le sentaba de muerte. "Dónde están las cámaras cuando las necesitas" Pensaste, divertida.
-Herbívora-Te llamó, mirándote con la misma mirada de siempre (Sí, esa que nos hace morir de placer a todas)
-Lo siento, Kyoya- Sí, eras suicida y por eso le llamabas por su nombre, al igual que Dino- Pero necesitaba usar la ducha urgentemente- Sonreíste, haciendo que él se cabrease un poquito.
-Herbívora, esto...
-Sí, sí-Le interrumpiste- Ya sé que ha sido cosa de una noche- Aumentaste tu sonrisa al decir eso, no querías escuchárselo decir a él porque te dolería, más incluso que si decidiera morderte hasta la muerte- Bueno, ya me voy. Nos vemos en la universidad.
Él se quedó viendo cómo te marchabas, decidió que por esta vez no te mordería hasta la muerte por la gran noche que le hiciste pasar... Cabe decir que tampoco era su primera vez.
