A partir de aquí la historia va a ser narrada por el punto de vista de Ailee. Verán su personalidad un poco... ¿Extraña?. Trataré de actualizar cuando pueda, no tengo un horario establecido para escribir. Solo espero que les guste y no olviden comentar sus opiniones :D
Capítulo 1
-¿Dónde rayos de ha metido ese idiota?- Maldije en voz alta. Ya tenía buen rato esperándolo y ni se digna a darme una simple llamada.
- ¡Hey! ¿Estás esperando a alguien? - se acercó mi compañero de avión
- -Si, a mi hermano mayor, creo que aquí se le dice "oni-chan" ¿cierto?
- -Sí. Por cierto ten cuidado en frente de quien dices esas palabras
- ¿Eh?
Se nos acercó un rubio que no era mi pariente. Me saludó y me besó la mano. Hikaru, así se llama mi acompañante de sexo indefinido, le reclamó por ignorarlo. Estuve con ellos un rato hasta que Ian se dignó a aparecer. Mi lindo y tardón "oni-chan".
Ambos nos despedimos de los Asahina y nos dirigimos a la casa que iba a compartir con mis amigos.
Ian y yo somos mellizos, rara vez nos separábamos, pero él vino antes para "reconocer el terreno", otra manera de decir "debo tener ventaja sobre ti esta vez".
-¿Quiénes eran los del aeropuerto, ah?- me preguntó Ian- Tan rápido y ya estás rompiendo corazones
Reí. No es normal que el género masculino se me acerque sin querer algo.
-Solo fui amable. Ellos me cuidaron mientras tú estabas quien sabe dónde.
- Pues perdone su majestad Picazzo, tengo mejores cosas que hacer que recoger a una mocosa del aeropuerto.
- -¿Te perdiste verdad? – enarqué una ceja
- -…Puede ser
-Típico de tí. De todos modos quiero despejarme un rato
Tuvimos la suerte de llegar a mi nuevo hogar. Le di un gran abrazo a Vii, mi mejor amiga, y también mi otro hermano, Zack. Me encantó reunirme con ellos y el oxigenado.
- -¡Vii! ¿Qué vamos a hacer para celebrar mi llegada?
- -¿Qué dices? Acabas de llegar debes estar cansada
- -¡Tuvo mucho entretenimiento en el vuelo! – gritó Ian desde la cocina- Te aseguro que ni pegó un ojo en todo el viaje
- -¡A callar esclavo!- le grité- Sigue cocinando para mí.
- - Ya se te extrañaba niña – dijo Zack. Le di un gran abrazo. No es de hablar mucho, así que al oír sus palabras me emocioné.
- -Tienes razón – asintió Vii- Nadie además de ti puede gritar tan escandalosamente sin sentir vergüenza.
- -¿Gracias?
Me pusieron al dia de todo. Bianca, estaba como pasante en una ofina policial y en sus ratos libres cantaba en el estudio donde Zack era manager de un idol novato. Mi mellizo por fin ejercía su gran talento en guitarra para la banda del mismo lugar. Los tres convencieron al dueño para dejarme su compositora exclusiva y aceptó.
- Por cierto, ustedes me prometieron llevarme a un lugar cuando llegue.
- Se acordó- susurró Ian
- Pues verás - continuó Bianca- Aun eres menor de edad en este país y no puedes ingresar a todos lados
-¿Qué?- me exalté, ellos me lo prometieron- Pero si vamos todos juntos no lo notarán
- Ailee- me dijo Bianca, se ponía muy seria cuando iba a darme malas noticias - La verdad es que es muy peligroso. Además te conocemos. Aquí no es como en casa.
-Entiendo, es por mi seguridad.
Bien. Ya encontraría la manera de conseguir lo que quiero. Por ahora debo "reconocer el terreno" y componer.
