Tyrion de la Casa Lannister, Mayordomo del Maestre de la Guardia de la Noche y, hasta que el Maestre Samwell volviera de su viaje a la Ciudadela donde sería nombrado oficialmente Maestre, consejero del Lord Comandante.

Esa era una mañana helada, mas Tyrion se había acostumbrado al frío hacia años, así como se había acostumbrado al voto de castidad al que maldijo durante sus cuatro primero largos años y así como se había acostumbrado a visitar todas las semanas la tumba de Joffrey Lannister, quien murió a causa de tomarse el arte de la espada como un juguete, según las malas lenguas, fueron los propios Hermanos de la Noche los que dejaron morir a Joffrey por lo que el propio Joffrey llamaba ''comportamiento de la auténtica realeza".

- Maldito bastardo- dijo Tyrion frente a su tumba-, tú no eras hijo del rey, no eras mas que el hijo nacido de dos, debiste de saber mantener su papel,

- Lannister- gritó Loras Tyrell-, el Lord Comandante te aguarda en la biblioteca.

Loras Tyrell había cambiado mucho en diez años para Tyrion, ahora el cursi caballero de las flores era un hombre de pelo desgreñado, piel pálida y carácter amargo. Según la leyenda, fue la muerte de su madre lo que hizo que a mitad de la guerra se uniera a la Hermandad de la Noche, mas todos los nobles sabían que la muerte que había cambiado a Loras Tyrell no era la de Lady Alerie de la Casa Hightower durante el asedio fallido de Altojardín por parte de Sttaford Lannister, si no que fue la muerte de Lord Renly durante la defensa de Bastión de Tormentas la que convirtió a Loras en una sombra de la Guerra de Ciervos, Leones y Lobos.

- Iré a ver al Lord Comandante cuando termine mi visita para presentar respetos a mis sobrinos- dijo Tyrion.

- Ese bastardo, incestuoso, mimado y mandón se lo merecía- ópino Loras Tyrell.

Tyrion le dio a Loras una bofetada y partió a ver al Lord Comandante.

Al llegar, Tyrion Lannister se encontró al joven, pero cansado, Lord Comandante de la Guardia de la Noche sentado en una silla en la biblioteca contemplando el fuego junto a su mascota.

- ¿Qué se os ofrece Lord Comandante?- preguntó Tyrion.

- Han llegado dos cuervos desde Desembarco del Rey y Los Gemelos- informó el Lord Comandante.

- Supongo que traerán noticias de la setencia de mi tía y de mi sobrina- supuso Tyrion.

- El rey ha setenciado a Lady Genna Frey a muerte- informó el Lord Comandante.

Tyrion no soportaba que mataran a otro de sus parientes, Tyrion no se llevaba bien con su familia, más siempre había tenido una relación favorable con su tía Genna, y aunque había malmetido contra unos y otros, no se merecía un final tan humillante, ella era toda una señora, toda una Lannister.

- Dirás que tu padre decidió matar a mi tía- expetó Tyrion con tono burlesco.

Jon Nieve apartó la vista de Tyrion y se puso a contemplar el fuego, seguramente prefería evitar lo dicho.

- ¿Quieres seguir con ese tono o prefieres que te de las noticias de Lady Myrcella Frey, señora de Los Gemelos?

- Prefieriría lo primero- dijo Tyrion-, más me pregunto cómo estará mi sobrina casada con ese centenario, embarazada y con un hijo de tres años.

- Pues a partir de ahora la novena esposa de Lord Walder Frey es la viuda de Lord Frey.

- ¿Ha muerto Lord Frey?- preguntó Tyrion.

- Sí- afirmó Jon-, y ahora la nueva señora de Los Gemelos quiere eliminar a otros herederos de su tatarabuelo, entre ellos tus sobrino-nietos Jamie Frey y su hermano no nato.

- ¿Entonces también voy a tener que soportar la muerte de los descendientes de mi hermano?

- No, los descendientes de tus hermanos estarán protegidos en Roca Casterly por el príncipe Trystane Martell- informó Jon.

Tyrion no dijo nada, más comprendía el plan que trazaban en ese juego de tronos: el rey Eddard se desacía de la mujer que amenazaba a su familia y a un título que Tyrion sabía que no pidió, Lady Walda Frey mataba a sus familiares y se aseguraba de que ningún descendiente más cercano al antiguo señor le quitase el título, el príncipe Trystane quería convencer a Myrcella para que se casaran y conquistar los Siete Reinos por derecho de sangre igual que hizo la difunta Danerys Targaryen, pero Myrcella… ¿Qué querría la hija Cersei?