NEGACIÓN: BEYBLADE NO ES MIÓ
CAPITULO 2
"LA CULPA"
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Después de vagar por un rato, tuvo que volver a la realidad. Este problema no se iba a solucionar con unas cuantas lagrimas. Debía de ser fuerte y aceptar la consecuencia de sus actos. Buscó su bolsa, pero se dio cuenta que no la traía consigo.
Ahora esto, que es lo que me esta pasando, creo que no puede irme peor, perdí mi teléfono, mis tarjetas – grito ella – donde lo habré perdido – ella no se acordó que lo dejo en el consultorio cuando salio corriendo.
Lo único bueno es que no estoy lejos de casa y traigo algunas monedas – ella se dirigió a la estación del tren.
Aunque no deseaba ir a su casa en esos momentos, no tenía otra opción. En la estación había mucha gente, era la hora cuando se saturaba el servicio pues todos regresaban a sus casas después de un largo día de trabajo. Un señor le cedió su lugar.
Señorita siéntese, se ve muy cansada – le dijo al levantase de su lugar – no estará enferma.
Gracias – ella tomo el asiento.
Durante el trayecto a su hogar, solo tenía en la cabeza la manera en la que hablaría con sus padres, por más que trataba de hallar la forma de hacerlo, ya era muy tarde para poder evitarles un disgusto. Tenía miedo en la manera en que actuarían ellos cuando les digiera que estaba embarazada. No era una noticia que sus padres recibirán felices y la felicitarían. Sus padres la matarían primero o tal vez la echarían de casa.
Se imaginaba la escena donde su ellos le reclamaban su falta de madurez y la forma en que traiciono su confianza, ya que siempre le dieron todo, para que ella les pagara de esta manera. Otras ideas vinieron a su cabeza, ya que ahora que pasaría con sus estudios, solamente le faltaba un semestre para terminar, que le dirían sus amigos y las personas que la conocía y que pensaría él, que se embarazo a propósito para retenerlo, tal vez la odiaría por esto.
Tenían más de tres semanas de no verse y la última vez que estuvieron juntos, él le pidió tiempo y un poco de espacio, pues tenía que poner su vida en orden.
Que va a pasar conmigo, necesito tu apoyo en estos momentos, quisiera que estuvieras a mi lado, pero me da miedo buscarte, ya no se si me amas – pensó ella.
Recordó lo que sucedió ese día, los dos se encontraban en él departamento de él, acababan de tener su vigésima reconciliación en el mes, ya que en las últimas semanas discutían por cualquier cosa. Ella estaba recostada en el pecho de él, mientras escuchaba el sonido de los latidos de su corazón. Era algo que siempre le gustaba hacer. Mientras el la abrazaba. Estaban así desde hacia un rato, ninguno hablaba. En ocasiones parecían dos extraños. Ella se vio obligada a romper el silencio.
Kai, no podemos seguir así – hablo ella suavemente para evitar que sonara como un reclamo – esta relación no puede continuar, si tu no pones algo de tú parte.
Ya vas a empezar – le contesto un poco molesto – no se que es lo que esperas.
Solo que te intereses más en nuestra relación es todo, no se que es lo que te pasa y últimamente solo te veo cuando quieres tener… – ella ya no pudo terminar lo que quería decir por que él la beso para callarla
Sexo – agregó él – que tienen de malo que quiera estar contigo, no es lo que tu quieres – y comenzó a besarla.
Basta – le dijo ella – estoy tratando de hablar en serio, por favor deja de hacer eso y escúchame.
Si va a seguir con eso será mejor que te lleve a tu casa – él trato de levantarse pero ella lo detuvo.
No te enojes, mejor no hubiese dicho nada –ella lo abrazo – es que no se que es lo que me pasa, tengo miedo de que ya no me ames.
Él guardo silencio no sabía que decirle, expresar sus sentimientos no era uno de su punto fuerte.
Entonces es eso – ella trato de apartarse, pero él no se lo permitió, la abrazo fuertemente.
No es eso – le dijo él – desde que empezamos a salir, sabias bien que esto no sería fácil, yo te lo dije.
Pero… hemos estado juntos más de un año y aún no sabes que es lo que sientes por mí – ella comenzó a llorar.
Me gustas mucho, eres muy especial para mí y disfruto tu compañía – no sabia que decirle.
Pero no me amas como yo a ti – agregó ella
No discutamos otra vez por tonterías – le dijo él – dejemos esto a un lado.
Tiene razón, es una tontería hablar de esto – le contesto ella.
Estuvieron sin decir nada hasta que él le dijo que tenía que salir de viaje debido a unos problemas y que ese tiempo que estarían separados podían pensar bien las cosas que estaban ocurriendo entre ellos dos.
Te iras mañana, por que no me lo dijiste antes – le preguntó ella.
Para evitar una discusión, pero creo que ya es tarde – él seguía molesto por lo de hace unos momentos.
Lo siento – esto le dolía a ella – y cuando regresas.
Creo que en un par de semanas, ya que la situación es algo complicada además ya debo involucrarme más en los negocios que tiene la empresa.
Si es muy importante – sin querer ella hablo con tono sarcástico
A él esto le causo gracia y le sonrió, a ella esto le extraño
– vaya desde cuando eres sarcástica, dime quien te enseño – él le siguió sonriendo, mostrándole una sonrisa que derretiría a cualquiera. Comenzó a besarla y ella ya no pudo aponerse. Jamás lo hacia y era algo que odiaba, no poderle decir que no porque solo con sentir sus besos olvidaba todo y lo único que le importaba era él.
Nunca me importo nada más que tú y no me arrepiento de eso, aun te amo como la primera vez que te vi pero… no se si tú sientas lo mismo, ya que ahora quieres estar lejos de mí, tratando de pensar si esta relación vale la pena, espero que no tardes mucho en darte cuenta de que mi amor por ti es real, por que tal vez yo ya no este aquí.
Llego a su destino y camino abriéndose paso entre todas las personas, no tenía ganas de seguir pero cuando se dio cuanta ya esta frente a su casa, no quería entrar, tenía mucho miedo, jamás se había sentido así en su vida. Pero tarde o temprano sus padres se iban a enterar, y lo mejor era que ella les diera la noticia.
Estuvo unos minutos contemplando la fachada de la casa hasta que se armo de valor, abrió la puerta y llamo a sus padres, pero nadie le contesto. Entro y vio una nota en la mesa de la sala dirigida hacia ella:
"Pequeña, estuvimos llamándote a tu teléfono pero nadie contesto, llamamos a casa de tus amigos pero no te encontramos, tu padre tuvo una emergencia en su trabajo y tuve que acompañarlo, regresaremos hasta el fin de semana. No te preocupes no es nada grave, si necesitas algo tienes la tarjeta de crédito. Si sucede algo importante me llamas. Cuídate mucho y recuerda que confiamos en ti por que has demostrado que eres confiable. Te quiere tu mamá."
No pudo evitar reír al terminar de leerla, la doblo y la tiro en el cesto de basura. No le era extraño estar sola en casa, ya que sus padres siempre estaban fuera. En ese instante sintió mucha rabia y los culpo a ellos de su situación actual ya que siempre le dieron demasiada libertad y la trataban como a un adulto, cuando en realidad ella era una joven como cualquier otra y por más que fuese madura y confiable debieron cuidarla y aconsejarla. No es normal que una joven de su edad pasará todo su tiempo en casa de sus amigos. Pero a ellos no les importaba por que según ellos siempre confiaba en ella.
Subió a su habitación y se recostó en la cama, hubiese preferido los regaños de sus padres a esa horrible soledad que sentía en esos momentos. Quería gritar pero por más que lo intento no pudo hacerlo, su voz se había apagado. Solo las lágrimas escapaban de sus ojos. Abrazo fuertemente el oso de felpa que él le había regalado en su cumpleaños cuando comenzaron a salir. Era su tesoro más preciado.
Si mis padres hubiesen estado ese día conmigo, en vez de salir como siempre lo hacen, quizás esto no me estaría pasando – pensó ella – pero siempre me han dejado sola – tu también estabas solo – en es momento pensaba en Kai – los dos necesitábamos compañía y yo me enamore como una tonta de ti. Nunca me dijiste que me amabas solo que te gustaba estar conmigo y ahora me pediste tiempo para pensar sin importante lo que yo siento.
Tú eres todo para mí
Solo creí más que en ti
Te llegaste a convertir en mi religión
Eras todo y nada más
Eras mi luz, eras mi hogar
En medio de la soledad una bendición.
Pero algo extraño sucedió
El cuento de hadas se acabo
Dijiste adiós y me rompiste el corazón.
Cuanto te quiero, cuanto te odio
Cuanto te llevo en mis sentidos
Si no te olvido es por puro masoquismo...
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Ahora que voy hacer no tengo el valor de buscarte, tengo miedo a la reacción que vayas a tener y pienses que esto es culpa mía o tal vez lo sea… que hago, no puedo llamar a mis padres y decirles esto además dijeron que solo lo hiciera si era importante – ella no sabía que hacer, siempre creyó estar preparada para resolver cualquier situación, pero esta no era cualquier cosa. Esto cambiaba su vida y afectaba a las personas que más quería.
Esto no me puede estar pasando a mí, todo esto es mi culpa, soy una tonta, mis papás nunca me perdonarán y ni tú, ni yo estamos preparados para ser padres en este momento.
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GRACIAS A LAS PERSONAS QUE DEJARON UNA REVISIÓN EN EL CAPÍTULO ANTERIOR.
Este es el segundo capitulo, espero que les haya gustado, ya saben quien es el chico y de seguro quien es ella.
Les había dicho que esto estaba ya estaba escrita, pero como escogieron a otra pareja tuve que modificar la historia. Por que en realidad esto era un Max/Mariam. Algunas partes de esto no son mías, ya que recibí consejos de la persona que me sonsaco en subir esto y tome un pedazo de la canción "CUANTO TE QUIERO".
Dejen sus comentarios, dudas, sugerencias, críticas y opiniones.
nn
