Capitulo 0.


Asia - Singapur.

13 de Septiembre de 2012.

[ Universidad Bennett - Aula de Conferencias ].

—Como ya les eh enseñado, una enfermedad como el ántrax puede ser utilizada en el bioterrorismo que actualmente representa una seria amenaza global —formulo el Profesor.

«La conferencia del profesor Wright estaba siendo aburrida, me iniciaba a entrar algo de sueño; la mayoría de la información presentada era algo que ya sabia, pero el motivo por el que me encontraba aquí eran mis vacaciones; tras por fin concluir un año en la agencia decidí visitar a mi padre.»

Al finalizar la conferencia me dirigí en busca del profesor.

—¡Hola, Anna !¿Y eso que estas por acá? —vocifero mi padre.

Seguido me abrazo y deposito un beso en mi mejilla.

—Tus clases son infernal-mente aburridas, he escuchado tu discurso sobre tu colección de bacterias desde que era una niña, pobre de tus alumnos —bromee—. y decidí darte una sorpresa, ya que por fin descansare, pasare mis vacaciones en Singapur; te extrañaba, padre —anuncie.

—Me alegra, Anna; aun que bien pudiste esperar en casa, gracias por tomarte las molestias de venir hasta acá —comento mi padre alegre—. y Anna, estamos en la universidad; aquí me tendrías que tratar con mas respeto. Y no me llames padre en el trabajo ¡me hace mas mayor de lo que ya soy! —murmuro Doug.

—Que estricto eres, no me extraña que estés por los cuarentas, y aun estés soltero —replique.

—Y ahora que lo dices, no es tan malo ser soltero al costado de una chica de veintiún años, que todavía no a tenido ningún novio ¿verdad Anna? —insinúa.

—¡Pero de que estas hablando! Si es completamente normal ¡Aun soy tu pequeña! —proteste.

«Mi padre si que tenia su manera de ser, me trataba mas como si fuera mas su hermana; y no lo culpo, después de que mi madre falleciera, se encargo el solo de mi; por suerte logro hacer bien su buen trabajo

¡¿Pero que?! ¡ya a desaparecido! ¿que no le interesa pasar tiempo de calidad con su hija?»


[ Oficina de Profesores ].

Tras buscarlo, pude escuchar voces que provenían de un salón. Al momento de abrir la puerta, alguien salio repentinamente, haciendo que retrocediera.

—¡Hey! ¡¿a donde vas con tanta prisa, padre?! —le interrogue.

Mi padre había salido casi disparado del lugar. «¿Que habrá pasado para que se encontrara tan alterado?»

—Disculpa, Anna ¿Has venido por algo? —Preguntaba mientras caminaba hacia el elevador.

—Si, tenia la intención de pasar tiempo contigo; hace mas de un año que no nos hemos visto —alegué.

—Esta bien, una persona mas sera lo mejor en esta situación —murmuraba mi padre—. Lo haremos después de que seas mi asistente; necesito a alguien de confianza —argumentó.

—Bien, solo dime de que trata esto —cuestioné.

Su cabeza giraba hacia a todos lados, como asegurándose de que nadie escuchara.

—No te lo puedo revelar por ahora, tendrá que ser después; solo sígueme —contestó.

No me tenia mas remedio, que hacer sus exigencias «¿Que plan tiene en mente?» Después de salir de la Universidad, llegamos a casa por un poco de ropa, tan solo se limito a decir que haríamos un viaje durante unos días a una posición retirada.


15 de Septiembre de 2012.

[ Durante el Viaje ].

Para llegar a nuestro destino, debíamos tomar un avión, seguido ir en auto; finalmente me revelo el lugar en el cual requerían su presencia «¿donde es eso? en la mas prestigiosa escuela en Asia: La Academia Marhawa»

—¿Esta academia tiene una posición muy alejada, No? —pregunté—. No pensé que estaría tan lejos y en un lugar tan apartado.

No pude evitar quejarme, llevábamos dos días de viaje, me encontraba cansada y entumida de estar tanto tiempo sentada.

—En eso tienes razón, en estos dos días, no hemos parado de recorrer estos abruptos caminos. —responde Doug.

—Pero ¿por que hemos venido hasta esta academia, padre?.

—La directora de la academia me ha pedido investigar,:sobre unos fenómenos inexplicables sucedidos en la academia y que tienen relación con armas biológicas —argumenta.

—¿Directamente a ti? ¿por que estas especializado en armamento biológico? —interrogue.

—Exacto —replica.

—Sin embargo ¿cual ha sido la razón por la que has aceptado el encargo? quiero decir, también esta la BSAA —comente.

—La directora de la academia, la madre Gracia, ella fue mi novia —menciona mi padre algo nervioso.

—¡¿Que!? ¡¿en serio?! ¡¿y cuando sucedió eso?! —interrogue con asombro.

—Mhh creo tenias unos seis o siete años. A diferencia tuya, de joven fui famoso y con bastantes novias —alardeo Doug—. ¿Y que hay de Chris? ¿Has sabido algo de los chicos?.

«¿Tanto necesita que tenga novio? Tal ves ya esta en esa edad de querer nietos, pero en mi caso no tengo tiempo para esas cosas, no por que sea una antisocial o cosa por el estilo, mi trabajo me roba todo mi tiempo libre»cuestione.

—Supongo ambos están bien; lo ultimo que llegue a saber de ellos, es que estarían aquí, en Singapur, por un asunto de reclutas. —replique.

—Ya veo, quizá podamos contactar con ellos y salir a comer —comento mi padre—. Mira, la academia se alcanza a ver al final del camino —Señalo. Aquí esta, la famosa Academia Marhawa.


En una parte de Asia.

[ Academia Marhawa ].

—¡¿Es todo ese complejo?! —vocifere asombrada.

La fascinación a penas tenia lugar en mi; me puse de pie sobre el asiento del auto mientras la admiraba; la academia era verdadera-mente grandiosa.

—Entonces esta es la academia con las mentes mas talentosas del mundo; tengo la impresión de que estamos en un mundo diferente, hubiera sido genial poder asistir a tal academia —comente.

—Buena observación, a ver si aprendes algo de aquí y lo empleas cuando vuelvas —menciona Doug.

«¿Pero quien le entiende? Si fuera mujer, diría que esta en la menopausia» Después de pasar por caseta, mi padre llevo la Jeep hasta el estacionamiento, para finalmente buscar a la madre Gracia.

—¿Usted es el Profesor Doug Wright? —pregunta una chica morena, de cabello negro.

—Bienvenido a la Academia Marhawa —Nos saluda una rubia.

—Veo que ha llegado el comité de bienvenida —aludí.

—Me llamo Bindi, y soy a Presidenta del Consejo de estudiantes de esta Academia —contesta la Morena.

—Yo me llamo Alisa, y soy la Vicepresidenta —replica la rubia—. Tenemos ordenes de acompañarlos a conocer a la directora de esta academia, la madre Gracia —anuncia.

—Eso suena genial, soy Doug Wright,y esta joven de aquí al lado...

—Yo soy su Asistente e hija, Anna Wright, es un placer conocerlas —interrumpí mientras saludaba a cada una.

«Este viejo si que anda con todo, mira que coquetear con unas chicas tan jóvenes, por lo visto el separarnos le afecto mas de lo que creía»

—Eh igualment...

—¡Wow! ¿Asistente de un Profesor a tu edad? ¡Eso es admirable! —Me alaga Alisa, quien interrumpe a Bindi.

Estas chicas si que admiran mi labor, deberían de haber mas personas con ese entusiasmo. Las jóvenes nos estaban haciendo un recorrido por sus instalaciones, cada momento que pasábamos ahí me impresionaban aun mas; al pasar por un pequeño parque algo captado mi atención, era un pasillo que daba hacia un aula, al parecer se encontraba acordonado, quizá por remodelacion.


[ Oficina de la Directora ].

—Buenos días madre, nosotras nos retiramos —dijeron ambas chicas al unisono y después hicieron una reverencia.

—Que pena que se tengan que ir —murmure.

—Espero hablemos mas tarde sobre cosas "intimas" mas tarde, Anna —Alisa se acerco rápidamente y me susurro.

«¿Qué? ¿Realmente Alisa, me había dicho tal cosa?»

—Veo que no has cambiado en nada, Gracia —comento mi padre.

—Nosotros envejecemos. El tiempo que un día se fue nunca regresara —destaco Gracia.

—Así es —indico Doug.

Por encontrarme distraída con mis propios pensamientos, y lo sucedido con Alisa, no me di cuenta cuando mi padre y la monja iniciaron la conversación; ahora ella se encontraba caminando por su oficina.

—Profesor Doug, Anna, hay algo que quiero mostrarles, sigan-me —Nos ordeno Gracia, mientras abría una puerta, la cual se encontraba a sus espaldas.

Al hacerlo, dentro de esa puerta bajamos unas escaleras, las cuales parecer llevar hacia el sótano; una ves llegando al ultimo escalón, destrabo una ultima puerta «a decir verdad, ¿por qué tanto misterio con estas puertas? ¿qué sera lo que debe mostrarnos?» al abrirla, daba mas bien hacia una recamara, en la cual se encontraban dos grandes columnas, y atado a ellas, con unas cadenas, un zombie.