Hola aquí lo tiene como lo prometí el segundo one-shot y song-fic espero y les agrade dejen reiwes palease a y gracias a los que me han dejado reiwes.
Declaimer
Bleach y sus personajes no me pertenecen sino a tite kubo-sempai
De igual forma Masoquismo es de Eiza González
Summary
Amor igual a Alegría, más decepción, más tristeza, más dolor, igual a Masoquismo, porque sé que estas muy lejos de mi alcance a pesar de que estas a unos metros de mi corazón.
MASOQUISMO
22 de enero era la fecha que marcaba el calendario, eran las 9 de la mañana cuando una fina capa blancuzca y fría se apodero de todo rincón del campus de la universidad de Karakura, los jóvenes estudiantes corrían o más bien patinaban para llegar a sus respectivas clases, el manto blanco había sido algo malo y bueno. En medio de aquella gran pista de hielo una joven de cabellos negros y ojos de color ónix de unos 22 años, caminaba sin prisas, el profesor que impartía su siguiente clase era famoso por llegar tarde, llevaba puesta una gabardina negra estilo militar, unos jeans oscuros, una bufanda y gorro blancos, sus finas facciones estaban algo sonrojadas por culpa del aire frio que las golpeaba.
-Karin-san- llamo un joven de cabello negro y ojos color zafiro, quien torpemente resbalo y cayo justo enfrente de la susodicha, levanto la vista sonrojado y apenado. La morena lo miro sorprendida y sonrió ante su torpeza, se hinco y le tendió una mano, el pelinegro la observo sorprendido y sus mejillas se pusieron aun mas rojas.
-¿Qué sucede Yamada-san?- indago mientras le ayudaba a reincorporarse, el chico que respondía al nombre de Yamada Hanataro, parpadeó nervioso
-e...esto k...Karin-san e...el dueño , de la cafetería dijo q...que si podías i...ir a tocar esta tarde- tartamudeo nervioso, ella lo observo pensativa y el simplemente rogaba por que dijera que sí.
-está bien, nos vemos en la tarde Yamada-san- el suspiro aliviado y la miro agradecido, ella le sonrió él se sonrojo aun mas, si es que era posible, no era un secreto que el chico tenia fuertes fijaciones en la morena, que era su compañera de trabajo y estudios. Pero por algún motivo la chica siempre rechazaba las invitaciones de otros, no es como si él no lo hubiera intentado y vaya que lo había hecho pero ella siempre contesta un lo siento no busco ese tipo de relación por el momento o simplemente te ignoraba.
-gracias Karin-san- le dedico una pequeña reverencia – nos vemos en el trabajo, que tengas una linda mañana- ella asintió y le dijo un igualmente y cada quien se fue por su lado.
Y ahí se encontraba puntualmente, en la puerta del establecimiento, suspiro y una mirada tortuosa se apodero de sus orbes, la llamada que minutos antes había recibido la puso de ese humor.
-oh Kurosaki ¿Qué haces aquí?- pregunto un chico de cabello alborotado color negro azulado, de ojos igualmente oscuros-pensé que era tu día de descanso- comento, ella lo miro frunciendo el seño
- fue una petición del dueño Hisagi, ¿cuántas veces? te tengo que decir que no me digas Kurosaki- contesto con molestia, él le dedico una sonrisa burlona
-disculpa, olvide que lo odiabas Ku-ro-sa-ki- la última palabra la dijo lentamente y separando las silabas, ella apretó los puños
-no tientes tu suerte Shúhei-siseo, se giro y entro al lugar, el solo la observo, seguramente esa persona la había llamado, por ende se encontraba de ese pésimo humor.
Al entrar miro a Hanataro quien con señas le indico el escenario, en el cual un hombre de sombrero verde a rayas se encontraba recitando un poema. Karin camino hasta él y lo saludo.
- qué bueno que llegas Karin-san, tan puntual como siempre- alago el hombre, ella bufo, apreciaba mucho a su jefe, pero había veces en las que le sacaba de sus casillas.
-¿porque me has llamado en mi día libre Urahara-san?- cuestiono la morena, el simplemente sonrió.
-por que se que con la música, te sentirás mejor después de esa llamada-contesto sacando un abanico y cubriéndose el rostro, ella lo miro perpleja.
-¿Cómo sabes que…-fue interrumpida, ya que Urahara tomo el micrófono nuevamente.
-damas y caballeros, Kurosaki Karin, la bella cantante de este lugar nos interpretara una hermosa melodía esta tarde, por favor disfruten- anuncio y una serie de aplauso lleno el lugar, ella suspiro sabia que él no le contestaría esa pregunta, así que subió al escenario y tomo una de las guitarras, le dio indicaciones a los músicos que estaban en la parte de atrás, estos solo asintieron y se sentó en un banquillo, miro a toda la audiencia y suspiro pesadamente.
-buenas tardes, la siguiente canción, es una que puede describir en ciertas ocasiones los sentimientos de las personas-"y mas lo míos en este momento" agrego mentalmente- su titulo es Masoquismo- comenzó a sonar la música y después de la introducción instrumental Karin comenzó a cantar.
Tú eras todo para mí
Yo no creía más que en ti
Te llegaste a convertir en mi religión
Tú eras todo y nada más
Eras mi voz eras mi hogar
En medio de la soledad una bendición
Mientras cantaba y tocaba aquella pieza recordaba, con amargura a quien se la dedicaba.
Flash back
-4 años antes-
Era pleno diciembre, y las calles de Karakura se encontraban llenas de nieve, aunque eso poco le importaba a Karin, debía llegar lo más rápido a su casa, se había quedado dormida en el instituto y maldición, porque tenía que estar nevando, eso solo hacia su avance más lento y peligroso, doblo en una de las esquina de la avenida principal y choco con alguien, por la fuerza de impacto se vio obligada a cerrar los ojos, solo alcanzó a escuchar una voz masculina maldiciendo por lo bajo. Esa voz no la confundiría en otro lado era,..
-¡Toushiro! ¿Cuándo regresaste de Tokio?- exclamo feliz y lo abrazo, el solo se quejo, ella elevo el rostro aun pegada a él, lo miro, no había cambiado nada, seguía siendo un malhumorado, arrogante y tonto chico prodigio, el sonrió con burla, tendría unos 21 años.
-¿tanto me has extrañado Karin?- pregunto cuando la pelinegra se separo de él, ella frunció el seño y se levanto del suelo, comenzó a alejarse de, el.
-no te creas tan importante Hitsugaya- siseo, toushiro ensancho aun mas su sonrisa, los cambios de humor de la chica le daban risa. Karin se dio la vuelta hasta quedar de perfil, entrelazo sus manos por detrás de su espalda y con una mirada menos amenazadora, le observo.
-y bien ¿por qué regresaste tan rápido?-, el se le quedo mirando, como diciendo para que preguntas si ya sabes y ella suspiro – bien no me digas la razón, creo que con verte antes de tiempo puedo saberlo, te volviste a pelear con ella- su voz sonaba distante y con un estivo de celos, el bajo la mirada apenado, ¿Cómo era posible que la morena siempre diera en blanco? Karin suspiro sonoramente. -bien haremos lo de siempre- su voz tenia cierto tono de tristeza, camino hasta él y le tomo de la mano, toushiro la miro en verdad hacia mal en dejar que la muchacha le consolara cada vez que se peleaba con su novia, pero ya le era familiar y necesario, la presencia de la pelinegra. Con su mano libre le tomo por la chamarra y lo jalo hacia ella, unió sus labios en un cálido beso, tan tierno, tan dulce, pero a la vez tan distante, tan desolador, se separaron por falta de aire. Karin lo observo detenidamente, sabía que hacia mal pero no le importa ser solo una sustituta si eso significaba estar con él.
Pero algo extraño sucedió
Mi cuento de hadas se acabo
Dijiste adiós y me rompiste el corazón
Cuanto te quiero
Cuanto te odio
Cuanto te llevo en mis sentidos
Si no te olvido es por puro masoquismo
-¡¿QUÉ HAS DICHO?- grito Karin, su voz estaba impregnada, de sorpresa, dolor, tristeza, celos, enojo, mas dolor y soledad. El peliblanco la miro con tristeza, ella solo atino a fulminarlo con la mirada, se aparto de él con brusquedad, estaban en la casa de la pelinegra sentados en la sala, tomando té, cuando toushiro le informo sobre una decisión que había tomado con respecto a ellos.
-lo que has oído Karin, no puedo dejar que lo nuestro continúe de esta forma, yo no te amo y tu no me amas- dijo "-mentira, mentira, es una vil mentira, yo si te amo-" chillaba la pelinegra en su mente, lo miro sorprendida y furiosa. Toushiro se levanto del sofá y trato de acercarse a ella, mas sin embargo ella huyo de él. Por una extraña razón, el rechazo de Karin le dolió.
-mientes- susurra dolida
-no, es la verdad. No podemos seguir viéndonos-dijo fríamente-no volveré a buscarte. Además esto solo era un juego tuyo y mio- sentencio, Karin sentía que el alma le abandono el cuerpo ante aquellas palabras, su pecho dolía, como si algo dentro se rompiera en miles de pedazos, la cabeza le dio vueltas y los ojos se le pusieron brillosos, le dio la espalda al peliblanco, por nada en el mundo dejaría que la viese en ese estado.
-¿esa es tu última palabra?- murmuro
-si- contesto
-bien entonces ..¡LARGATE DE MI CASA HITSUGAYA!- se giro con brusquedad y aventó un jarrón y todo lo que sus manos agarraban, retratos, floreros, figurillas de cerámica, incluso unas piedras decorativas volaron en dirección al peliblanco, quien con agilidad y dificultad esquivo, dios sabe como llego a la puerta.
-lo siento- dicho esto salió por la puerta antes de que un costoso jarrón chino golpeara contra ella, rompiéndose en el acto. Karin jadeo y miro todo el desorden que había provocado, lo limpiaría más tarde, después de todo vivía sola desde hace ya unas semanas así que no importaba. La morena se acuclilló y al levantarse corrió hasta la puerta, no se puso los zapatos y mucho menos el abrigo, afuera ya era de noche y el alumbrado público hacia que se pudiera ver el camino lleno de nieve que recorría Karin, corrió y corrió hasta que sus pulmones le ardían, su fuerza le fallaba, su cabeza le dolía, sus ojos estaban hinchados y rojos de tanto llorar, su cuerpo titiritaba de frio, llego un punto en que cayó en la nieve, levanto la vista y observo el cielo, estaba despejado aunque en el horizonte se observaban nubes, enterró el rostro en el liquido congelado y grito, grito con todas sus fuerzas.
Cuanto te quiero
Cuanto te odio
Cuanto te llevo en mis sentidos
Si no te olvido es por puro masoquismo
Tú eras todo para mí desde el principio y hasta el fin
No había como definir todo este amor
Pero algo extraño sucedió
El cuento de hadas se acabo
Dijiste adiós y me rompiste el corazón
Cuanto te quiero
Cuanto te odio
Cuanto te llevo en mis sentidos
Si no te olvido es puro masoquismo
No había pasado mucho tiempo desde aquella noche, cuando el peliblanco regreso con Karin pidiendo perdón, ella lo acepto y continuaron con ese estúpido juego. Aunque sabía que solo era temporal, que solo seria cuando el peleara con su novia, su familia no aprobaba ese comportamiento, mucho menos su hermano que sabía lo mucho que le dolía esa situación a su hermana, masoquismo esa era la palabra con la que describía aquellos sentimientos tan enfermizos por el peliblanco. pero no le importaba si así podía estar con él nada le importaba, el mundo podía irse al infierno si eso significaba que podían estar juntos.
Cuanto te quiero
Cuanto te odio
Cuanto te llevo en mis sentidos
Si no te olvido es puro masoquismo
Cuanto te quiero
Cuanto te odio
Cuanto te llevo en mis sentidos
Si no te olvido es puro masoquismo
La canción termino y observo al publico que la miraba expectantes, sorprendidos y asombrados, a ella le extraño y volteo a ver a Urahara, acto seguido un par de lagrimas cristalinas cayeron por la comisura de sus ojos, los abrió con deliberada sorpresa, en qué momento ella…
-démosle las gracias, a Karin-san por su magnífica interpretación- pidió Urahara, al tomar el micrófono, Karin sonrió y el publico estallo en aplausos, miro a Urahara agradecida, por ayudarle –mañana te doy el pago extra por este día ahora en tu estado es mejor que te vayas- comento, ella asintió dejo la guitarra postrada en su lugar y se bajo del escenario, fue por su mochila y su abrigo, se despidió de Hanataro, quien la miro como queriendo seguirla, de no ser por una mujer de un cuerpo envidiable de cabellera naranja y ojos grises con la que platicaba.
-esa chica…¿Por qué lloro?- pregunto la mujer mirándola de reojo
-no lo sé Matsumoto-san- contesto triste.
Karin camino hasta la puerta y extendió la mano para abrirla, en ese preciso instante la puerta se abrió dejando ver a una pareja, un chico de cabello blanco y ojos turquesa y una muchacha de cabello café y ojos negros, Karin se sorprendió ese era toushiro, la pelinegra se hizo a un lado para dejarlos pasar, ocultando su rostro tras una cortina de cabello.
-¿tienes frio hiamori?- pregunto, un repentino ataque de celos le dio a Karin
-no shiro-chan- sonrió y hablo con dulzura la chica, a la pelinegra se le hizo un nudo en el estomago, ella nunca había conocido a la novia de toushiro, pero ahora que la veía comprendía porque no podía dejarla.
-es muy linda- susurro y sonrió con amargura, abrió la puerta y salió del local. Sintiendo que algo dentro de ella se rompía permanentemente. Camino unas cuantas calles hasta que llego a un parque se dirigió a un sector de juegos infantiles, se sentó en uno de los columpios y comenzó a mecerse. El frio viento golpeaba sus mejillas sonrojándolas, suspiro y se detuvo, saco su móvil y escribió un mensaje.-tal vez así comprendas que a esa chica no deberías hacerla sufrir como a mí, toushiro- murmuro.
EN EL CAFÉ
Hinamori momo la novia de toushiro, reía con las ocurrencias del comediante que hablaba por el micrófono, Toushiro sonríe, de un momento a otro su móvil sonó, lo saco de su chaqueta y lo reviso, se sorprendió un poco de ver que era de Karin.
El mensaje decía:
-"hola; ¿sabes? No podremos vernos más tarde, como tu una vez lo hiciste he decidido terminar con este estúpido juego, mi cordura está en duda cuando estoy contigo y mi corazón, pende de un hilo cuando me miras, y como lo digo, hace 4 años tu dijiste, tu no me amas y yo no te amo, pero en ese entonces y aun ahora sigo creyendo que es mentira, yo si te amo. Lo sé he cruzado la línea de fuego, pero no me importa, porque he decidido tirar, quemar y desaparecer todos esos sentimiento, que como dice ichi-nii, son masoquistas, así que este es el adiós; no creas que soy cobarde, porque no lo soy, simplemente no quiero herir a esa chica, que está contigo, porque con solo verla una vez me di cuenta de que te quiere y si le haces daño te pateare a muerte…
Hasta nunca Hitsugaya Toushiro.
Karin
El peliblanco no creía lo que leía, como pudo ser tan ciego para no haberse dado cuenta de que Karin lo amaba, levanto la vista al sentirse observado y se topo con unos grandes ojos negros que lo miraba con amor y tristeza.
-shiro-chan es de esa chica ¿cierto?- pregunto el, la miro sorprendido
-¿Cómo lo sabes?- inquirió
-cuando revisaste el móvil pusiste una cara de infinito amor, que solo pones cuando hablas de ella- a pesar de su apariencia, la chica parecía ser muy observadora.
-Hinamori yo…- comenzó, ella negó con la cabeza
-no shiro-chan, yo lo comprendo, en realidad siempre lo he sabido, esa chica es Karin-san la hermana de ichigo-kun ¿cierto?- la mirada perpleja del peliblanco se lo confirmo – lo sabia- suspiro- cuando me contabas de ella antes de que fuéramos novios, pensaba "rayos esa chica me lo ha ganado". Pero cuando me pediste que fuera tu novia en verdad me sorprendí y me di cuenta que tu aun no descubrías tu amor por ella- sonrió
-yo… pero ella…no, no la amo-tartamudeo
-entonces ¿por qué lloras?, después de leer ese mensaje- contrarresto, incrédulo el ojiturquesa se llevo una mano al rostro.
EN EL PARQUE
Karin grito ahogadamente y limpio las lagrimas congeladas que tenía en sus mejillas, que difícil había sido escribir ese mensaje, volvió a mecerse y lo hacía con fuerza. En uno de eso vaivén soltó las cadenas y cayó de espaldas, dándose de lleno contra la nieve
-aush que daño- se quejo sobándose la cabeza. El tono de para Elisa de su móvil sonó y ella lo saco de la mochila y contesto.
-bueno- murmuro con pesadez.
-¡KARIN! ¿Donde rayos estas?, ya son más de las 11 de la noche y tu ni tus luces- le regaño una voz femenina. Karin suspiró.
-Buenas noches, Rukia-chan ¿Cómo está ichi-nii?-pregunto
-no me cambies el tema jovencita- Karin rio, Rukia enserio, en vez de parecer cuñada parecía su madre.
-estoy en el parque y ya voy para allá nos vemos Bye- y colgó antes de recibir algún reclamo. Se encogió de hombros en verdad no le apetecía ir a casa de su hermano en estos momentos, pero bueno, ante el sacrificio hay recompensas. Se levanto y sacudió la nieve de su ropa y se puso en marcha, camino por las calles y al dar vuelta en una esquina choco con alguien, todo su ser se estremeció al escuchar la voz de esa persona.
-¿Hitsugaya?- pregunto temerosa, el abrió los ojos sorprendido que suerte tenia.
-Karin tenemos que hablar-pidió
-no Hitsugaya, regresa como tu novia- ordeno mientras se levantaba
-eso es de lo que quiero hablar, ya no es mi novia- dijo
-¿terminaste con ella?-inquirió sorprendida y enojada.
-no ella termino conmigo- contesto- porque se dio cuenta de lo que en verdad siento- el corazón de Karin dio un vuelco.
-y ¿Qué es lo que sientes Hitsugaya?- pregunto desinteresada
-¿Por qué me dices Hitsugaya?- cuestiono molesto
-porque, somos simples conocidos, que no se deben llamar por su primer nombre, Hitsugaya ahora si me disculpas me tengo que ir- continuo con su tono indiferente.
-lo que siento es amor por ti- Karin no daba crédito a lo que escuchaba
-ja como si fuera a creerte- y continuo caminado, el le dio alcance y no la dejo pasar
– te amo, te amo, te amo y si no me crees lo gritare ¡TE AMO KUROSAKI KARIN!- grito con todas sus fuerzas, algunas personas se le quedaron viendo, Karin se puso roja como tomate maduro
-idiota cállate, no lo grites, esta bien te creo-dijo- pero ¿Por qué cres que te corresponderé?-pregunto
-porque tú ya has dicho que me amas y tengo pruebas-
-eres un… mierda no debí escribir el mensaje con esa palabra- se mordió el labio
-qué bueno que lo hiciste- comento toushiro- si no, no me hubiera dado cuenta de que te amo- la agarro de la bufanda y ella lo miro como diciendo no lo hagas, pero a el poco le importo y la beso, con ese solo contacto la voluntad de Karin se fue al suelo y se dejo llevar por aquel beso, que aunque no era el primero, si era el que más amor demostraba, se separaron por la falta de aire y el la miro sonriente, Karin hecho una mano hacia atrás y le propino un coscorrón
-idiota no me tomes por sorpresa- camino enojada, feliz y sonrojada- vas a quedarte ahí o vas a venir idiota-
El sonrió y le dio alcance, en verdad, ese amor que comenzó como una enfermedad llamada masoquismo, termino siendo amor del verdadero.
FIN
¿les pareció apresurado el final?, porque a mi hermana Akira yoshiro si, espero y les haya gustado este fic, nos vemos la semana que entray bye se cuidan.
PROXIMO
PRIMER BESO
Una tarde cualquiera Yuzu invita a sus amigas Nellyell, Yachiru y Ururu a comer, sin saber bien como en la plática surge el tema del primer beso y es ahí cuando se dan cuenta que Karin nunca a dado el suyo, entonces idean el plan, el primer beso, ¿Quiénes participaran? ¿Quién le dará su primer beso? ¿qué hacen ahí Hisagi, grimmjow y Ulquiorra?¿por qué toushiro está molesto? Serán las dudas que deberán ser resueltas.
