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FINAL ALTERNATIVO:

Pasaron unos días y llegó Nochebuena, la Navidad había llegado y a pesar de ser un tiempo de felicidad Alfred estaba deprimido por la perdida de Kiku. Se encontraba tirado en el sofá sin hacer nada. Llamaron al timbre de repente y Alfred fue a ver quien era. Se trataba de Arthur que venía a felicitar la Navidad y de paso ver como estaba Kiku. Alfred le abrió la puerta sin ganas.

- !Hola Alfred y feliz Navidad por adelantado!

- No es feliz para mi... - Dijo Alfred en un tono deprimido.

- Eh, ese no es el Alfred que conozco, el que yo conozco se ríe con una risa insoportable, ¿Qué ha pasado? ¿Kiku te ha dejado por la foto o que?

- En cierto modo si... Kiku ya no esta...

- Eeh... cuéntamelo... - Arthur entró en la casa, se quitó el abrigo y llevó a Alfred al salón donde se sentó junto a él.

Alfred se echó a llorar tapándose la cara con las manos y Arthur intentó consolarlo acariciándole la espalda.

-¿Qué ha pasado con Kiku? - Preguntó Arthur.

- Empeoró con su enfermedad... Le tuve que llevar al hospital... Pero no sirvió de nada... -Dijo Alfred llorando.

- No comprendo muy bien que ha pasado con Kiku...

- !Arthur, a muerto! - Le gritó Alfred llorando.

Arthur se quedó muy pillado al oír esto, no se lo podía creer. Él en cierto modo también le quería, había pasado a ser parte de la familia desde que salía con Alfred. Inmediatamente abrazó a Alfred.

- Voy a devolverte a Kiku... - Le dijo Arthur a Alfred.

Alfred miró a Arthur sin poder creérselo. Era imposible hacer eso al menos para él pero Arthur contaba con el saber de la magia.

- Solo necesito que traigas a Kiku a mi casa... Solo eso, de lo demás ya me encargo yo.

Alfred en ese momento haría cualquier cosa por recuperar a Kiku aunque no sabía como pero al día siguiente de noche trajo a Kiku a la casa de Arthur donde este le condujo al sótano y le pidió a Alfred que dejara su cuerpo sobre la hechicera que había pintada en el suelo. Alfred hizo lo pedido y se apartó a un lado observando lo que hacía Arthur. Este llevaba una capa negra y empezó a recitar un conjuro de su libro de hechizos. El suelo empezó a brillar alrededor del cuerpo inerte de Kiku. Arthur repetía el conjuro una y otra vez cada vez con más fuerza. En un momento que Alfred lo daba todo por perdido Kiku abrió los ojos de repente tomando una bocanada de aire profunda recobrando la vida. Arthur al ver esto dejó de conjurar y calló al suelo de rodillas casi sin fuerza, Alfred corriendo fue a abrazar a Kiku quien estaba perdido y no estaba seguro de lo que pasó.

- Has vuelto... Has vuelto – Dijo Alfred sin poder creérselo mientras abrazaba a Kiku.

Kiku miró a su alrededor sin poder creerse de que estaba de vuelta, miró a Arthur quien los miraba sonriendo un poco y supuso que todo fue cosa suya.

- No habrías vuelto si tenías algo pendiente en este mundo y el hechizo no hubiese resultado... ¿De que se trata Kiku? - Le dijo Arthur mientras se ponía en pie.

- Ah, bueno... Creo... Que lo que tenía pendiente era casarme con Alfred... -Dijo Kiku.

Arthur miró a Alfred sorprendido. - ¿Cuándo le has pedido tú matrimonio?

- Se lo pedí antes de que se fuera de mis manos... Pero lo tengo de vuelta y ahora si que es verdad que no te dejare escapar – Dijo Alfred mirando a Kiku a los ojos embobado de amor.

- Entonces habrá que prepararlo todo para vuestro día parejita. Yo solo ayudare si soy el padrino. - Dijo Arthur muy alegre por los dos.

- Claro que puedes ser el padrino – Dijo Kiku aunque estaba mirando de la misma forma a Alfred.

Alfred no podía esperar más y besó a Kiku tiernamente. Kiku correspondió de la misma forma y siguieron de la misma forma durante un rato.