Capitulo 2. La reunión.
-Pequeña.. tu camino no esta lleno de flores, lo único que encontraras son rosas con espinas y sangre..- Dijo una mujer ensangrentada a la que no se le veía el rostro, tenia una sonrisa cálida me era familiar..- Pero tienes que ser fuerte, y curar esas heridas...-Toco mi rostro- vamos, no llores, todo ira bien.- sonrío
-n-no estoy...
Que había sido eso? Sacudí la cabeza y salí del colegio rápidamente y me dirigí a la mansión de mi padre. Mi padre se llama Daichi Black, es el jefe del clan Black, un mafioso respetado por los demás clanes y cuerpos de policía.. pero en el fondo no es mas que un viejo verde al que le gusta matar por aburrimiento. Y yo, la futura heredera del clan, aun sigo sin saber el porque, pero yo no soy la que toma las decisiones, y ahora me dirigía a lo que seria el comienzo de mis pesadillas... mi primer banquete. Había estado en algunas reuniones de las que hacen antes del banquete, pero aun no tenia la edad suficiente para entrar en uno, tampoco me importaba mucho, las reuniones son aburridas, el banquete sera mas de lo mismo, pero bueno, son mis responsabilidades..
Llegue a la mansión de mi padre, me recibió el mayordomo, y me acompaño a la sala donde se encontraba mi padre, odiaba tener que estar con alguien detrás haciendo las cosas por ti, pegados al culo, hola? tengo manos..
Entre en la sala y como no, mi padre arreglando papeles.
-Nina, ve a prepararte para la reunión, no esperaras ir así vestida, no?- me dijo serio, creo que tanto trabajo le afecta..
-Si padre.- Salí por la puerta y me dirigí a mi cuarto, allí estaban las doncellas, con un vestido. Se acercaron para vestirme y le cogí el vestido de las manos.- Gracias- sonreí- pero se vestirme yo sola
-Pero señorita, tenemos ordenes de vestirle nosotras..-Dijo una de ellas
-Bueno, nadie se enterara.-Dicho esto me puse el vestido, era un vestido blanco y negro de palabra de honor, por encima de las rodillas, he de admitir que me quedaba bastante bien. me senté en la silla y me recogí el pelo en un moño, que adorne con un lazo blanco, me hice la raya con eyerline y mire a las doncellas.-Lo siento, prometo que para la próxima seré buena.-Sonreí.
-No se preocupe señorita- dijeron a la vez.
Llamaron a la puerta.
-Adelante- Abrió la puerta el mayordomo.-Pasa algo?
-Señorita, le están esperando.-Hizo un gesto para indicar que saliera, y eso hice, salí por la puerta y comencé a andar en dirección la sala de reuniones, pero como de costumbre tenia al mayordomo detrás. iba a abrir la puerta cuando el mayordomo se me adelanto, le mire con cara de pocos amigos y entre en la sala.
Todos los presentes se levantaron, me di cuenta que había gente a la que reconocía de otras reuniones, y me fije en algo rojo. era el chico de esta mañana.
-Ya se de que me sonaba el nombre de Eustass!- Lo grite a los cuatro vientos sin darme cuenta- mierda- me sonroje y los presentes comenzaron a reírse, menos mi padre
-Por favor nina- carraspeo- Compórtate.
-Perdón padre.-Agache la cabeza y me senté a su lado
-Comencemos con la reunión.- dijo serio.- Últimamente ha habido muchos asesinatos por parte del clan kurohige, y eso no es bueno...-Siguió hablando, pero yo me dedique a observar a los que habían presentes. en total en esa sala había cuatro clanes, los mas importantes. En orden: El clan Black, El clan Eustass, El clan Donflamingo y por ultimo y no menos importante el clan Roronoa. Lo demás eran clanes poderosos, pero no importantes.
Nuestro clan esta liderado por mi padre, mi hermano mayor es su mano derecha, y mucha gente dispuesta a apoyar y ayudarle en todo, arriesgando sus vidas, pero quien sera la heredera sere yo, por eso los otros clanes quieren emparejarme con sus futuros herederos... una locura machista.
-Nina, sigue por favor.-La voz de mi padre me saco de mis pensamientos
-Lo siento padre, no le he prestado atención.-Agache la cabeza avergonzada.- No me encuentro bien, sera mejor que me retire, si me disculpáis.- Me levante y con una pequeña reverencia de disculpas me fui.
Ya en mi cuarto, me deje caer en la cama a peso muerto y cerre los ojos dispuesta a echar una siesta, pero mi barriga comenzó a sonar, no había comido nada desde el desayuno..
-Tengo hambre.-Me queje.- Pero también tengo sueño.. Agh!-Pegue con los puños en la cama- Porque no podre dormir y comer a la vez!- me tape la cara y volví a cerrar los ojos otra vez, hasta que mi estomago volvió a quejarse, entonces me levante y fui a la cocina a buscar algo de comer.
Cuando llegue a la cocina, vi un montón de cocineros corriendo, al parecer no se dieron cuenta de que estaba allí, así que aproveche y cogí unas galletas con un zumo de melocotón y volví a mi cuarto mientras comía por el camino.
Al entrar en mi cuarto vi a mi padre sentado en la cama, estaba enfadado. Entre y deje las galletas y el zumo en la mesita, y le mire, se puso de pie y se acerco a mi.
-Que te crees que haces jovencita, eso no es comportamiento para la próxima heredera!- me cogió la muñeca y me tiro al suelo.-No te mato porque eres una pieza importante en este juego.-Dicho esto cogió la puerta y se fue, y ahí me quede yo, sentada en el suelo mirando la puerta y deseando no haber nacido.
Lo que para mi fueron minutos, para el resto del mundo fueron horas. Llamaron a la puerta, pero no conteste, volvieron a llamar, pero como no recibían respuesta entraron igualmente... las doncellas... eso significaba que venían a prepararme para el banquete
-Señorita, esta aquí, porque no nos contestaba?- pregunto una de ellas, pero no le conteste.
-V-venimos a prepararle para el banquete, señorita..-Dijo la otra mujer.
Me puse de pie y me quite el vestido dejando que hicieran su trabajo, tenia la sensación de que algo no saldría bien, y no me equivocaba...
