Advertencia: He aquí el segundo capítulo de una historia paródica de Lucky Star hecha por un fan para fans.
Doujin Note, peor que una Death Note
Hiyori: Sí... sí... hagan algo más...
La pelilila menor busca entre el cajón de la ropa de la peliazul, saca unos calcetines envueltos y los mete en la boca de Konata, para así detener los spoiler de la otaku.
Kagami: ¿Qué crees que haces, Tsukasa?- la miko mayor levanta una ceja.
Tsukasa: Es que no quiero más spoiler, onee-chan- se excuso la gemela menor-. Por cierto Yuki-chan, no entiendo este problema- le enseña el cuaderno a la pelirrosa.
Miyuki: De acuerdo Tsukasa-san, te ayudaré siempre que te haga falta.
Konata: Sasuke... deja en paz a los bijuu... por eso ya nadie te quiere...- la otaku logró escupir los calcetines.
Tsukasa: ¡Argh! ¡No quiero que me hagas spoiler, por favor Kona-chan!- se desespera la pelilila menor.
Miyuki: Me pregunto con qué estará soñando Konata-san, la verdad me parece muy confuso todo eso que está hablando dormida- las gemelas ponen cara de WTF al escuchar a la chica de lentes.
Kagami: ¿Es que nunca has leído manga, Miyuki?- se extraña la pelilila mayor- Una cosa es leer religiosamente manga como lo hace Konata, pero tú eres otro extremo.
Miyuki: Lo siento mucho, Kagami-san- se excusa inocentemente la pelirrosa-. Prometo que leeré más manga a partir de ahora.
Kagami: Tampoco creo que haga falta, no es necesario que te arruines, Miyuki- responde la miko mayor- Ya quédate tranquila Tsukasa, no hace falta que le des tantos piquetes a Konata.
Tsukasa: Es que quiero despertar a Kona-chan para ver si así para con los spoiler- responde la gemela menor, que estaba dando repetidos piquetes al rostro de la otaku.
Konata: ¡Kakashi tiene el Susanoo!- despertó de golpe la engripada peliazul.
Tsukasa: ¡Buah! Onee-chan, dile a Kona-chan que deje los spoiler- empieza a llorar la gemela menor.
Konata: ¿Qué está pasando?- pregunta con voz ronca.
Kagami: Pasa que no hay una sola vez en que no podamos oírte hablar de anime- dijo algo fastidiada.
Konata: ¿Y es que acaso...- la peliazul tragó grueso y con dificultad- les he revelado todo sobre los hentai que tengo?
Kagami: ¡POR SUPUESTO QUE NO!- se alteró extrañamente la tsundere, pues por alguna razón le molestaba que la otaku viera hentai.
Detrás de la puerta
La dibujante continuaba con sus descontrolados trazos, ahora viendo una escena entre Konata y Kagami viendo un hentai antes de entrar ellas en acción. No podía evitar que se le escurriera la baba mezclada con espuma de la boca. No podía creer que minutos atrás era capaz de contenerse ante una oportunidad tan maravillosa.
Flashback
La pelinegra se dirige a la cocina, donde se sirve un vaso con agua para tomar el mencionado tratamiento, pero cuando revisa su maletín, la chica descubre que no tenía más y entra en pánico.
Hiyori: ¿Qué ha pasado? ¿Y mi tratamiento? Necesito de eso para mi problema psicológico, o de lo contrario me podría ir mal, tal como lo había dicho el doctor aquella vez- se decía a sí misma la pelinegra que buscaba en su maletín al derecho y al revés.
La dibujante estaba aterrada, nunca había dejado de tomar puntualmente sus medicamentos, no desde que era una niña pequeña. No recordaba por qué, pero en aquel entonces el médico le había indicado que debía tomarlos por lo menos una vez al día por el bien de su salud mental, y estaba dispuesta a mantener a raya lo que fuera que tuviese en aquel entonces, pero esta vez...
¿?: ...yori... Hiyori... Hiyori...
Hiyori: ¿Q-quién me habla?- pregunta alarmada la pelinegra.
¿?: Soy yo, Hiyori... ¿No te acuerdas de mí?... He vuelto...
Hiyori: No te conozco, tan solo muestra tu cara- espeta una muy nerviosa pelinegra.
Nada sucede mientras la dibujante esperaba a que alguien hiciera presencia en una cocina que repentinamente se había tornado demasiado tenebrosa para ella. Los nervios y la paranoia se la estaban comiendo viva cuando trataba de averiguar de dónde salía aquella particular voz, pero no era capaz de determinar su origen. Algo raro y posiblemente malo estaba por suceder, y la dibujante no dudaba de ello.
¿?: Me decepcionas, mi pequeña... yo soy a quien realmente debes seguir, no puedes huir de ese destino- la chica de lentes levanta una ceja muy confundida-. Yo soy tú, Hiyori Tamura. Nadie puede conocerte mejor que yo, porque soy tu verdadero yo, la verdadera faceta dibujante que apenas sí has permitido aflorar de vez en cuando, pero ahora todo será diferente.
Hiyori: No te creo- dijo una temblorosa dibujante-, yo no tengo esa forma de hablar difónica, y además yo soy una chica sana...
¿?: ¡Jajajajajaja! A mí no me engañas, he visto cómo te dejas llevar por más que digas que no vas a dibujar doujinshis yuri con Minami y Yutaka, y realmente nadie te podría culpar de ello. Es hora de llevar el yuri a un nuevo nivel, libérame.
Hiyori: No... no puedo abusar de mis amigas...- la dibujante estaba temblando de pies a cabeza, al punto que debía sostenerse a la cocina para no caerse.
¿?: No mientas más, Hiyori. Es hora de que hagamos un gran cambio en el mundo del doujin... ¿Qué tiene de malo un harem yuri? ¿Por qué no hacer un doujin para mayores de edad con muchas yuris en una misma escena? Libérame, Hiyori.
Hiyori: P-pero son muy jóvenes...
¿?: ¡LIBÉRAMEEEEEEE!
Hiyori: ¡Noooo!
La dibujante empieza a dar tumbos por todos lados, como si estuviese forcejeando con algo que se había introducido en su cabeza. Ella balbuceaba cosas sin sentido mientras aquello que se manifestaba como "su verdadero yo" finalmente estaba haciendo para sí un lugar dentro de la consciencia de la chica de lentes, y esta vez no podría ser detenida.
¿?: Vamos, dibujemos a tus amigas y tus senpais, para así crear verdaderos hitos en el comiket- ordenó la nueva cara de la dibujante.
La pelinegra no dijo nada, sino que tomó nuevamente su maletín para sacar su legendario cuaderno para hacer sus bocetos para los doujin que se le ocurren.
¿?: Buena chica, ahora debemos ponerle un nombre a nuestro cuaderno, y así empezamos con la firma de nuestro mito, el que crearán todos los fans sobre nosotras para las próximas generaciones- recomendó el otro yo de Hiyori-. ¿Cómo crees que se debería llamar nuestro cuaderno, Hiyori?
Hiyori: Doujin... note...- dijo en un hilo de voz.
¿?: Adoro tu idea, así que empecemos a dibujar unos cuantos bocetos inapropiados. Jajajajajajaja.
La pelinegra empezó a dirigirse en primer lugar a la puerta de la habitación de Yutaka. Sus dos víctimas predilectas eran primero, después de todo.
Hiyori: A ver lo que pueden hacer, mis pequeñas yuris- susurró la dibujante antes de adoptar una nueva voz-. Tal vez no las pueda ver desnudas, pero eso no me va a detener, jejejeje.
La pelinegra ya no era la clásica Hiyori, una chica pervertida pero no tanto, y en su lugar estaba una desaforada dibujante que estaba dispuesta a sacar lo que sea que vea para traducirlo en su cuaderno como un hentai. Estaba loca, después de todo.
Fin del flashback
Miyuki: ¿Ya estás mejor, Konata-san?- preguntó la pelirrosa.
Konata: No del todo- se quejó la peliazul-, todavía siento que estoy hirviendo por dentro, y me duele todo el cuerpo.
Kagami: Estoy segura que exageras, Konata- dijo la tsundere algo prepotente-. Déjame ver tu fiebre- junta su frente con la de la otaku, y nota que la fiebre sí era muy alta-. Me temo que estás muy grave.
Tsukasa: Lo mejor sería que preparé un té- se ofrece la pelilila menor y se retira a la cocina.
Kagami: Y tú tanto que dices que los tontos no se enferman...- dijo irónica la pelilila mayor.
Konata: A lo mejor fue el estudio lo que me puso así- salió al paso la ojiverde.
Fuera de la habitación de Konata
La dibujante se las había arreglado para correr y entrar en la habitación de Yutaka antes de que Tsukasa advirtiera su presencia, por lo que la pelilila menor sólo pasó de largo rumbo a la cocina. La dibujante no vio otra opción que sumarse al estudio de la pelirroja y la peliverde, y por tanto regresó a su tono habitual de voz, y la espuma de su boca había desaparecido de forma mágica. Está de más decir que las dos compañeras de la pelinegra tampoco advirtieron nada fuera de lo ordinario.
Minami: ... y así logras obtener este resultado- explica a su pequeña amiga.
Yutaka: Ahora lo sé gracias a ti, Minami-chan- dice muy feliz la pelirroja-. Deberíamos reunirnos a diario para estudiar.
Minami: Etto... no te preocupes, no es nada, sólo me gusta ayudar- dice algo penada la chica alta.
Ambas amigas se quedan viendo nuevamente algo sonrojadas. No notaron que Hiyori sacaba de forma disimulada su cuaderno para tomar notas a una velocidad de locura.
Hiyori: "Ohhhh, una escena genial, bastante genial. Muchos doujin para adultos comienzan con escenas de aspecto inocente al igual que estas dos. No será mucho problema hacerlas que hagan esto y aquello como todas unas desaforadas"
Habitación de Konata
Kagami: ¿En dónde has guardado tus nuevos juegos, Konata?- buscaba la tsundere entre el montón de juegos de la peliazul.
Konata: Hoy no pude comprar Kagamin- tose-, no te imaginas cómo me desilusiona que mi Kagami-sama no tenga que quiere-tose nuevamente.
Kagami: No seas exagerada Konata, no es para tanto- dice muy sonrojada la chica de coletas-. Supongo que tu prima te cuidará hoy ¿no?
Konata: No, Yui onee-san estará de guardia esta noche, por lo que no podrá venir. Mi padre en este momento todavía debe estar corriendo de los padres de las chicas a las que últimamente ha estado tomando fotos, por lo que tampoco creo que venga- la otaku tose varias veces.
Kagami: De acuerdo, llamaré a mi madre para avisarle que me quedaré esta noche para cuidarte, Konata- dice la pelilila con preocupación mal disimulada.
Konata: Gracias, Kagami-chan.
Kagami: ¡Eso sí que no lo voy a aceptar!- dijo aún más roja la pelilila.
Miyuki: Yo no podre quedarme mucho tiempo, pues tengo una cita en dos horas con el dentista, pero procuraré llamar esta noche para saber cómo te va, Konata-san- dice muy amable la chica moe.
Konata: Esperaré tu llamada entonces.
Kagami: Si Miyuki te llama yo le contestaré en tu lugar, mientras tanto tanto debes descansar ¿quedó claro?- dijo una preocupada pelilila.
Konata: Está bien, Kagamin- la otaku vuelve a toser.
Tsukasa: Aquí traigo el té- entra la pelilila menor.
Kagami: Yo se lo daré, Tsukasa- saltó a decir la gemela mayor.
Konata: Kagami-sama está muy cuidadora hoy- dijo en tono pícaro la peliazul.
Kagami: ¡Cállate!
CONTINUARÁ...
Por un momento creí que no lograría actualizar esta historia. Tuve dificultades para la realización de mi historia al punto de que estuve totalmente inactivo este fin de semana, pero ya todo ha pasado XD. Como sea, les agradecería sus reviews, follows y favoritos, que la PC, tablet o laptop que ustedes tienen no muerde, o al menos mi equipo nunca me ha mordido al etiquetar XD.
Hasta otra
