Personaje: Ariana Dumbledore


LA VOZ QUE SE PERDIÓ ENTRE LAS FLORES DEL JARDÍN DE ATRÁS

Ariana no habla. Tampoco ve, ni oye. No toca, ni siente ni olisquea las flores que crecen más allá de la valla de su jardín.

(Y, ¡qué jardín más bonito que es! Con su menta y su hierba buena creciendo por los rincones oscuros —¿o son los más iluminados, cuando lo que ilumina el jardín no son los viejos farolillos de papel maché de mamá sino el astro rey —¡y qué bonitas son los astros y las constelaciones! —del que Albus y Aberforth siempre hablan? Y, ¡cómo brillan las varitas! —Las tres. —Y, ¡cómo chillan! —Los tres. —Y, ¡qué enfadados están! —Los tres. —Y, ¿por qué no la escuchan llorar? —Ninguno de los tres. —Y, ¿cómo podrá ella pararlos? —A los tres. —Y,

corre

—hacia los tres—)

Ariana no habla. Tampoco ve, ni oye. No toca, ni siente ni olisquea las flores que crecen más allá de la valla de su jardín.

(Nunca más)