MAZAL TOV EN EL FUNERAL
CAPÍTULO III
A VECES EL PELIGRO ESTÁ EN LA CASA DE UN AMIGO
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—Souchiro kun el reloj hace tic tac, tic tac —me amenazó mientras ponía una cara de loco, sus venas se le marcaba en los ojos y su sonrisa denotaba de todo menos felicidad.
—¿Quién fue el último en ver a la china? —interrogué cuando ya estábamos de regreso al lugar, pero nadie dijo nada. De repente siento dos armas alrededor de mi cuello.
—Quienes no hayan visto a la china hoy váyanse a la derecha del jardín y frente de mi a quienes la hayan visto hoy. —Las personas a interrogar se redujeron a: su familia china y terrícola, anego, la princesa y Tama —. El Shinsengumi y yo quedamos completamente excluidos porque la china tenía la idea que era mal presagio que el novio viera a la novia vestida de blanco antes de la boda. Así que por favor fórmense mientras les haré unas preguntas.
—Hola policía de la Tierra. — El primero en ser entrevistado es el chino sonriente, que ilógico que pasare a ser familia de quien años atrás intento asesinar a la princesa y a mí.
—¿Dónde fue la última vez que viste a tu hermana?
—Estábamos en casa del megane, ahí nos dejó quedarnos para alistarnos, —mantenía una sonrisa y ojos entre cerrados así que no podía leer sus gestos —, aunque nos corrió temprano de ahí, querían que estuvieran puras mujeres en la casa.
—¿Ustedes donde estaban? —Ahora mi pregunte era hacia Shinpachi. Él solo se acomodó los lentes y me respondió.
—Nos fuimos a la Yorozuya, ya vestidos.
—Es cierto, —interrumpió Tama —, las últimas en ver a Kagura sama fuimos nosotras tres, pero mejor te término de relatar yo, ya que todo está guardado en mi disco duro.
—Me parece bien —respondí mientras todos tomábamos asiento alrededor de la robot, la espada y el parasol seguían fijos en mi cuello.
—Otae sama, Soyo sama y yo estábamos en el dojo Shimura arreglando a Kagura para su boda, estábamos cumpliendo toda una lista de objetos, el prestado, regalado, robado y así. Ya habíamos terminado cuando salimos nosotras tres de la habitación. Kagura sama nos pidió un rato a solas antes de irnos, entonces Otae sama y Soyo sama se iban subiendo en la limusina, cuando oigo unos ruidos en la parte trasera de la casa, cuando regreso a buscar el origen de los sonidos y ver porque Kagura sama no salía. Me di cuenta que ya no estaba y su habitación era un desorden.
—Así que todo ocurrió en la casa Shimura —dije mientras rascaba mi barbilla con una mano y con la otra iba sacando mi celular. —Movilicen varias unidades del Shinsengumi al dojo Shimura, mi futura esposa fue secuestrada y necesito que busque pistas. Daremos con esos secuestradores y les cortaremos la cabeza. —Un sonoro "Si" fue lo que me respondieron, camino hacia fuera del jardín y saco también unas llaves del pantalón —. Futuros suegros y hermanos, ¿me acompañan o se quedan aquí esperando a que regrese con la novia?
—Nos quedamos aquí, confiamos en tus capacidades de búsqueda Okita kun —respondió danna.
—Quiero a mi princesita en una sola pieza, porque si te salvas a costa de su vida me encargó de asesinarte yo. —Disparo unas tres balas hacia mí, las cuales corte por la mitad con la espada que Yamazaki me venía entregando.
—Tama acompáñame por favor —solicité a la robot mientras me daba la vuelta para salir del lugar.
—Claro Okita sama —respondió en una reverencia y nos subimos a mi automóvil patrulla.
