RETIRADA
Holas!
He regresado con la tercera entrega de Macho Alfa, esta historia que no es mía en su totalidad, los créditos los comparto con mi editor pornográfico y compañero de vida, padre de mis hijos Pichichu (directo culpable que los lemons sean muy lemons), yo solo aporto algunas cosas relacionadas con el punto de vista femenino.
Gracias a todas quienes han leído esta historia y a quienes me han dejado sus reviews, los agradezco de corazón.
Este capitulo se lo dedico a Matsuri de Sabaku No, espero que te guste y si no me tiras tomatazos virtuales x la red.
Por ultimo ¡Gracias Kami por Kishi-Sama!
"En muchas especies animales, una vez satisfecho el impulso copulatorio que asegura la perpetuación de su estirpe el macho se aleja de la hembra, dejándola sola a su suerte, con la responsabilidad de sacar adelante a su camada. Muchos machos humanos, en particular aquellos que son inmaduros e inexpertos tienen a reproducir esta poco solidaria conducta…"
Se sentía muy frustrado, mas de lo que nunca creyó que pudiese llegar a sentir; después de vivir los tres meses mas felices de su vida, los dos meses posteriores sin dudarlo habían sido los amargos que recordase en su vida adulta y lo peor es que era su exclusiva responsabilidad y absolutamente su culpa. El vacío en su pecho que le había atormentado en su infancia, había vuelto con aun mas fuerza y teñido de culpa, mucha culpa ya que toda la inmensa y devastadora soledad que estaba sufriendo y a la que también condeno a Matsuri era gracias a su total y absoluta estupidez.
Por enésima vez se dio vuelta en su cama en un infructuoso esfuerzo por dormir, sin lograrlo una noche más. Los recuerdos de ella lo atormentaban y le estaban empujando al limite de la cordura. No había mas remedio, se sentó en su cama y se sobo las sienes tratando de calmar la tensión que sentía en su cabeza, lo malo era que al recordarla automáticamente se encendía la tensión en su entrepierna que solo aplacaba temporalmente al auto complacerse; había vuelto vertiginosamente a la pubertad y todo por su grandísima y enorme torpeza.
Después del fogoso encuentro en los vestidores y que continuaron en el apartamento de Matsuri, dieron rienda suelta a toda la pasión contenida entre los dos. Se volvieron unos adictos insaciables del otro, necesitaban estar juntos la mayor parte del tiempo y mantener contacto físico continuo, aunque solo fuese rozarse discretamente con las yemas de los dedos o intercambiando intensas miradas cargadas de deseo y de fogosas promesas que serian llevadas a cabo sin falta tan pronto tuviesen la oportunidad de estar a solas
Pronto su relación fue evidente frente a los hermanos de Gaara ya que casi no pasaba por el apartamento mas que para buscar ropa limpia, para ellos no fue sorpresa que estuviese viviendo un romance con su antigua alumna, la sorpresa había sido su intensidad y nivel de simbiosis. Nunca esperaron de alguien como Gaara el que llegase a experimentar algo así de intenso y se sentían muy contentos por el; Temari estaba pronta a contraer nupcias con Nara Shikamaru y se mudaría a Konoha y Kankuro estaba próximo a comprometerse con Sari tan pronto pasara el frenesí nupcial de Temari así que para ambos el saber que su hermano estaba con Matsuri era un gran alivio, no terminaría quedándose solo como era su temor.
Quienes no veían con muy buenos ojos esa relación eran los miembros del consejo, por las mas diversas razones: algunos porque incordiaba sus planes de conseguir alguna alianza política provechosa a través de un matrimonio concertado, otros por encontrarla una muchacha muy sencilla y demasiado humilde para ser la pareja del líder de la aldea, y por ultimo estaban los que encontraban altamente inconveniente que el estuviese junto a su pareja la mayor parte del día ya que podría distraerle de sus funciones como kage.
Nunca le pidió formalmente ser su novia o su pareja, pero ambos entendieron que ese era su vinculo y no otro. Vertiginosamente Gaara paso de ser un solitario a llevar una relación de pareja monógama totalmente establecida y eso en un principio le tenia muy halagado; jamas en toda su vida en el plano personal habia sido el centro de la atencion de nadie, pero ahora lo era el de Matsuri y se sentia muy conmovido de serlo, ella se preocupaba de el hasta en los mas minimos detalles; se preocupaba de tener todo ordenado y limpio para el, le despertaba con el desayuno preparado, inclusive se preocupaba de secarlo como a un niño pequeño cuando salia de la ducha y tenerle su ropa lista para que se vistiera. Cada una de sus prendas era meticulosamente preparada por Matsuri.
También en la oficina, ella cada día la tenia mas limpia, ordenada y acogedora. Ella tenia todo minuciosamente ordenado y dispuesto para el. Y por las noches después de cenar juntos en el apartamento, ella se entregaba a sus brazos sin medir la pasión brindada y el gustoso recibía todo ese amor desatado y también le correspondía apasionadamente.
Incluso en mas de alguna oportunidad no se pudo contener y termino empujándola a la pasión en horas de oficina, tomando la precaución claro esta de bloquear la puerta con la arena de Gaara, pero eso no impidió que los gemidos de placer de ambos se escuchaban desde metros fuera de la oficina, causando incomodidad y toda clase de habladurías no solo entre los funcionarios de la torre, sino que incomodo en sobremanera a todos los consejeros sin excepción, ya que pensaron que el estaba descuidando la aldea y algunos incluso plantearon que quizás lo mejor seria destituir a Gaara por grave abandono de deberes. Para todos sin excepción ella no debía continuar como su asistente y tenía que ser reasignada lejos de Suna. Los mas indulgentes opinaban que si era algo solido entre ellos dos, seria capaz de sobreponerse a la distancia, sino solo seria un simple calenturón sin mayor relevancia.
Después de unos meses de vivir esa pasión desaforada Gaara se sentía agobiado, nunca había sido objeto de tanta atención y devoción. Al principio estaba extasiado pero después de tres de meses se sentía profundamente agobiado por tantas atenciones, el era un tipo independiente no un niño que debía ser atendido hasta en la mas mínima de sus necesidades, a ratos sentía la urgente necesidad de estar solo, en silencio; también sentía necesidad de pasar tiempo con sus hermanos, Temari estaba próxima a casarse y se mudaría a Konoha y también extrañaba a Kankuro y sus bromas pesadas. Nunca pensó que llegarían a ser tan importantes para el sus hermanos y lo mucho que los amaba.
Por eso cuando lo encararon en el consejo por su lujuriosa e inapropiada conducta con su asistente, en lugar de negarse acepto de buen grado que ella fuese alejada de su lado, poniendo fin a tres meses intensos de amor. Ella seria redestinada lejos de Suna, bajo el mando directo del consejo (esto como maniobra para evitar que el la trajese de regreso si se arrepentía de su decisión).
Kankuro y Temari que estaban presentes en el consejo no daban crédito a lo sucedido; sabían que su hermano amaba a Matsuri y en lugar de defender lo suyo con dientes y muelas exigiendo que no se involucrasen en su vida y a lo mas redestinarla a otras labores dentro de la misma Suna, había aceptado sin chistar que la alejaran de el, perdiendo quizás la única oportunidad de ser amado sincera e incondicionalmente.
Después de la reunión con el consejo, Gaara no regreso a su oficina sino que en lugar de ir hasta allá, fue al apartamento que compartía con Matsuri y saco de el la mayor parte de sus pertenencias, después se fue al apartamento familiar donde se instalo en su habitación de soltero y desde ahí escribió un pergamino y fue a entregárselo personalmente a Matsuri, ella debía saber por su boca lo que estaba sucediendo.
MATSURI POV
Después de el intenso episodio pasional en el vestidor, Matsuri se entrego de lleno al amor con Gaara, dio todo de si sin medir limites. Ella deseaba fervientemente darle su amor de todas las formas posibles, intentando demostrárselo hasta en los más ínfimos detalles. Por ese motivo lo cuidaba en forma casi obsesiva, quería hacerle saber con cada uno de sus gestos que ella lo amaba incondicional e infinitamente.
Estar entre sus brazos era tocar la gloria y nada le hacia mas feliz que alcanzar el éxtasis junto a el. Estaba enamorada hasta el ultimo de sus cabellos y sabia moriría diciendo su nombre. Aunque el jamas le había dicho te amo o le había pedido ser su novia, ella sabia que era correspondida. Sus ojos se lo decían, ella no necesitaba palabras, flores, cartas o alguna cursilería por el estilo; solo le bastaba un abrazo suyo y los labios de el sobre los suyos para saberse profundamente amada, tal y como ella lo amaba.
Esa tarde Gaara tenia consejo, pero en lugar de regresar a la oficina se fue al apartamento. A ella no le pareció anormal, por lo mismo se fue temprano a su apartamento. Cuando llego allá se encendieron sus alarmas; la mayor parte de las pertenencias de Gaara habían sido retiradas del lugar. Comenzó a sentirse muy angustiada, no entendía que estaba sucediendo.
Las repuestas llegaron al poco rato cuando Gaara entro por la puerta con un pergamino en la mano.
-Tenemos que hablar- le dijo serio, evitando mirarle a los ojos.
-Dime que esta sucediendo- Matsuri le dijo con voz temblorosa. No entendía lo que estaba sucediendo pero intuía que no era nada bueno, sintió mucho frío y de forma involuntaria abrazo sus piernas.
-Matsuri, eres una mujer excepcional. Nunca conocí ni conoceré a nadie como tu. Me has demostrado de todas las formas posibles que me amas y me has hecho muy feliz. Pero no estoy a la altura de lo que tu mereces, no te puedo brindar ese amor que tu me das. Matsuri esto se acabo- Dijo Gaara sintiéndose muy triste al pensar que le estaba rompiendo el corazón a la única mujer que lo había amado y la que había tocado su corazón.
Matsuri se mantuvo silencio, con la vista perdida en el infinito sin dar crédito a sus oídos. Debía ser una horrible pesadilla de la que pronto despertaría junto a su amado y se abrazaría fuerte a su cadera para continuar durmiendo confiada.
-El consejo cree que es altamente inconveniente que sigas siendo mi asistente, saben que hemos tenido sexo en la oficina, al parecer nos escucharon en todo el piso. Por ese motivo es que has sido redestinada lejos de Suna, a partir de ahora ya no seré mas tu jefatura directa y tienes una semana de plazo para presentarte- Dicho esto Gaara se dio media vuelta y se fue.
Matsuri se quedo por tiempo indefinido en la misma posición, no lograba salir de su estupor. Cuando al fin lo hizo y se puso en pie sintió unas nauseas que atenazaban su estomago, apenas si logro llegar hasta el inodoro donde vomito tanto hasta solo llegar a eliminar bilis que termino de amargar su boca. Solo entonces pudo llorar libremente; primero fueron sollozos hasta transformarse en gritos desesperados. Como pudo se puso en pie, ya que tras vomitar tanto se sentía débil y muy mareada. Se sentó en su cama y leyó el pergamino buscando respuestas a sus preguntas, el pergamino solo señalaba escuetamente su destino y su nuevo jefe, nada mas. Recordó que tenia una semana para presentarse, pero si de algo estaba segura era que no quería permanecer por mas tiempo en Suna.
Su apartamento estaba lleno de recuerdos felices junto a Gaara y su cama olía a el. Claramente si no deseaba perder la cordura debía salir cuanto antes de ahí. Rápidamente se dirigió a la torre en búsqueda de algunas pertenencias suyas que estaban ahí y que consideraba valiosas.
Estaba devastada, se sentía muy herida, pisoteada. Ella había entregado todo y el solo había jugado con sus tontos sentimientos de niña solitaria e ingenua. Ya no quedaba nada y por lo mismo se iría a un destino lejano y peligroso sin chistar, cualquier cosa era mejor que quedarse en Suna y tener que verlo aunque fuese de lejos.
La pena y la rabia la sumieron en un estado de hiperactividad, busco un almacén abierto y compro abundantes provisiones de café, helados y chocolates, seria una noche larga. Había mucho que limpiar y ordenar antes de partir. Recogió las sabanas y cobijas de la cama, toallas, su ropa y su lencería e hizo con ellos un atado que sujeto a su espalda. Los guardias la vieron caminar con ello rumbo al desfiladero y vieron con asombro como les prendía fuego.
Estaba decidida a borrarlo del todo de su vida, si el la había abandonado y negado cual judas frente al consejo, ella no tenia porque conservar todas aquellas cosas que le hacían recordarlo. Solo se quedo con la muda de ropa que tenia puesta.
A la mañana siguiente, Matsuri había cumplido 24 horas sin dormir gracias a la adrenalina y a generosas dosis de chocolates y café. Apenas abrieron los almacenes eligió nuevos uniformes mas apropiados para su nuevo trabajo, nunca más usaría nada que destacase su femineidad, a partir de ese momento nacería una nueva Matsuri, mas ruda y desconfiada. También compro ropa interior nueva y una tenida de civil para cuando estuviese libre.
Se sentía agotada, pero necesitaba partir cuanto antes. Los víveres que tenia en su casa los regalo a las apuradas a los vecinos que encontró y antes del medio día estaba lista para partir rumbo a su destino. Esta muerta de cansada, había vuelto a vomitar gracias a la sobredosis de carbohidratos de los chocolates pero era preferible dormir a pleno sol que seguir siquiera un minuto mas en Suna, mientras mas rápido saliera de allí, era mas probable conservar su cordura.
Cuando paso por la guardia del desfiladero, ademas de registrar su salida dejo dos cartas una para Yukata y la otra para Sari explicándoles los motivos de su abrupta partida y porque no se despidió de ellas, les decía donde debían escribirle y les rogaba por favor no le contaran nada acerca de Gaara, que si algo necesitaba en esos momentos era estar en paz. Cumplido ese ultimo encargo partió en dirección del mar de arena infinito.
Hasta aquí con esta lacrimógena entrega, Pichichu quería plasmar la estupidez masculina de sentirse demasiado seguro, querido y comenzar a añorar la libertad de macho/recio/solitario, yo plasme lo que al menos a mi me ha pasado en esos malos momentos (una vez incendie un basurero publico quemando cosas de un ex y fue una gran experiencia liberadora).
Por supuesto que esta historia no termina aquí, ya veremos que sucede con esa adorable parejita, mi favorita por lejos en el fandom de Naruto. besos virtuales, espero leer sus comentarios, todos son bienvenidos.
Recuerden que todo en esta vida sirve, incluso una patada en el trasero. ¡nos leemos!
