CAPITULO 3: Golden Star

–¿Estás seguro, Heiji?

El hombre de la foto le parecía muy familiar. Su nombre era "Michael Leah", uno de los ladrones más peligrosos de Canadá.

–No puedo decir que estoy perfectamente seguro, pero es el principal sospechoso. Como sabes, es un especialista en robar valiosas piezas de arte. Y ya ha intentado robar la Estrella de Oro antes.

–Si. Lo recuerdo muy bien. Casi tuvo éxito, pero la policía logró volver atrás y escapó. –dijo Isaac avergonzado, como si fuera su culpa.

–Según mi investigación, trabajaba en el Museo Real de Ontario. Cuando les pregunté a los a los trabajadores, lo describieron con una apariencia diferente. Parece que cambió su apariencia. Creo que deberíamos empezar a buscarlo.

–Hay una cosa muy importante que tiene que nos ayudará a determinar si la persona en la foto es en realidad Michael Leah el ladrón o si solo se le parece.

–¿Una cosa importante?

–Sí, la marca.

–¿Quieres decir la marca de ese viejo caso?

–Exactamente

Hace un año, ya que la policía estaba tratando de atrapar a Michael, su mano se cortó mal y dejó una marca permanente en su mano izquierda.

En ese momento, el teléfono de Isaac sonó encima del escritorio.

–¿Hola?

–Hola, ¡cariño! –era Sara, su esposa

–¡Sarah! ¿Qué pasa? ¿Los niños bien? –dijo Isaac en tono preocupado.

–Si, no te preocupes

–¿Qué es, entonces?

–¿Puedes dejar de preocuparte? Te dije que todo está bien.

–Lo siento, cariño. Pero, ¿por qué llamaste?

–Hay alguien aquí buscando a Heiji

–¿Qué? ¿Alguien buscando a Heiji? –Isaac se aseguró de que Heiji escuchaba. Heiji se levantó y se acercó a donde Isaac.

–Si. Una chica joven. Ella dice que su nombre es Kazuha Toyama.

El teléfono era bastante alto para que Heiji pudiera escucharlo. Casi tuvo un ataque cuando se enteró de que Kazuha llegó preguntando por él.

En la casa de Isaac…

Kazuha estaba esperando en la sala de estar. Lo sucedido esta mañana le vuelve a la mente. Una vez que llegó a la dirección que estaba en su papel, se sintió un poco nerviosa porque iba a ver a Heiji. ¿Cuál fue su razón para venir hacia Canadá? No podía decirle que estaba preocupada por él.

Justo en ese momento, Sarah salió de la cocina con una bandeja, un vaso de sumo y un plato lleno de galletas.

–Ya los llamé. Están de camino –dijo Sarah

–G-Gracias –respondió Kazuha

Estaba tan cansada y hambrienta del largo viaje que no pudo resistir cuando Sarah le ofrecía lo que había en la bandeja y empezó a comer.

Cuando sonó el timbre, el corazón le dio un vuelco. Estaba nerviosa por ver a Heiji. Aún no sabía que decirle. Cuando Sarah abrió la puerta, dos niños pequeños, con no más de siete años de edad, aparecieron.

–¡Mamá! –dijeron los dos muchachos al mismo tiempo.

–Hola, cariño –Sarah se inclinó y dio a cada uno de los chicos un abrazo y un beso.

–¡Adelante! –dijo Sarah

Los chicos no esperaban ver a una invitada en la sala de estar. Kazuha sonrió a los chicos.

–"Vayan a saludar. Vamos" –Sarah empujó a los chicos hacia Kazuha

–Hola, soy Andrew –dijo el mayor –Y ese es mi hermano, Víctor –Andrew señaló hacia el otro chico que estaba de pie detrás de su madre. Parecía tímido.

–Ok, chicos, quitaros la ropa y vayan a lavarse las manos. La cena estará lista enseguida –dijo su madre

Los dos niños corrieron hacia las escaleras.

–Son muy lindos –dijo Kazuha

–Y listos, iguales que su padre –dijo Sarah, sonriendo.

Kazuha sonrió para sus adentros. Se imaginó como serían los hijos de Heiji. Tendrían que ser inteligentes y guapos como él. ¿Por qué está pensando en eso? De repente, la puerta de la casa se abre. Isaac entró, seguido por Heiji. Kazuha se levantó.

–Hola, cariño –Isaac caminó hacia Sarah y la besó.

Un momento más tarde, Andrew y Víctor corrieron hacia Isaac y le dieron un beso y un abrazo cada uno. Todo este tiempo, Heiji evitó mirar hacia Kazuha. Él la ignoró por completo, como si ella no existiera.

–Estoy realmente encantado de conocer a Kazuha, Heiji. Has hablado mucho sobre ella, ya tenía ganas de conocerla.

–¿Por qué has venido? –preguntó Heiji. La pregunta era tan firme. Todavía se negaba a mirarla.

–Yo…

–¿Qué? –Heiji casi gritó. La miró. –Eres una problemática. ¿Para que viniste? ¿Para seguirme? ¿No pensaste por un momento que podrías meterte en problemas?

Si hubiera sido una situación diferente, ella habría gritado también y comenzarían una pelea, como siempre lo hacían. Sin embargo, esta vez fue diferente. Estaba preocupada por él por eso vino. Estaba preocupada por él…porque lo ama. Pero no puede decirselo. No puede porque no la comprende, porque la llamó problemática y no delante de Isaac, Sarah y los niños. Quería llorar. Todos se alertaron cuando un golpe fuerte se escuchó junto a la puerta. ¿Quién será esta vez? Isaac fue a abrir la puerta. Eran dos agentes de policía. Deben de tener noticias acerca de Michael Leah, pensaron los dos chicos.

–¿Lo encontraron?

–Lo hicimos, señor

–¿Dónde lo encontraron?

–En la estación de autobuses. Le estabamos espiando todo el tiempo, hasta que encontramos la oportunidad de atraparlo. Sin embargo, parece que tiene un socio. Probablemente, ella sea la que tiene la estrella de oro o al menos sabe donde la tiene, porque cuando hicieron la busqueda en sus cosas, no encontraron nada.

–Sí, señor. Ella estuvo con él todo el tiempo en la estación de autobuses. Cuando le preguntamos por ella, nos dijo que ella es su novia y su nombre es Kazuha Toyama.

Los policías hablaban en inglés, por lo que Kazuha no entendía ni una sola cosa. Sin embargo, cuando escuchó su nombre, se sintió confusa.

En la oficina de Isaac…

–Kazuhaa! –dijo Justin, al entrar en la oficina, seguido por Heiji e Isaac. Corrió hacia ella y le dio un abrazo. Heiji estaba confundido, ahora más que en cualquier momento antes. ¿Es realmente la novia de Michael? ¿Es su socio en el robo? No, no puede ser. Él la conoce bien, mejor que nadie más. Nunca haría algo así.

–Justin, ¿qué estás haciendo? ¿Estás loco? –dijo Kazuha ruborizandose.

–Lo siento, Kazuha –Justin se apartó –No fue mi intención molestar.

–¿Y como es eso de que soy tu novia? ¿Por qué les dijiste eso? ¿Quieres meterme en problemas?

–No lo hice. Sólo que no sé qué más decirles

–Justin, ¿realmente robaste esa estrella de oro? –preguntó Kazuha, miedosa de saber la respuesta.

–Por supuesto que no. ¿Crees que voy a hacer algo asi?

Uno de los policías comenzó a hablar con Heiji e Isaac

–¿Qué ha dicho? –preguntó Heiji a Kazuha, después de que el oficial de policía terminara de hablar.

–Dijo que tu…tu novio se parece a "Michael Leah", un ladrón muy peligroso que ha intentado robar la estrella de oro antes. –dijo Heiji traduciendo.

–¿Qué? Yo no soy ese tipo del que está hablando. Mi nombre es Justin. Justin Broadway. ¡Lo juro! –gritó Justin

En el camino de regreso a casa de Isaac…

Durante la mayor parte de la caminata, ambos permanecieron en silencio. Kazuha estaba agradecida de alguna manera. Kazuha rompió el silencio.

–¿Heiji?

–¿Qué?

–Lo siento –Heiji la miró. –Por todos los problemas que he causado.

–Espero que hayas aprendido la lección. No se puede empezar una relación con alguien que no conoces bien.

–Yo no hice eso. Justin no es mi novio –Heiji levantó las cejas. Esperando una explicación. –Mintió. Confía en mi.

Ya estaban cerca de la casa de Isaac, cuando Andrew salió corriendo de la casa y le dijo algo a Heiji.

–¿Qué dijo? –preguntó Kazuha. De repente, Heiji le tomó la mano. Esa no era la respuesta que esperaba.

–Tenemos que salir de aquí –comenzó a decir Heiji, tirando de ella en la dirección opuesta a la casa.

–¿Por qué?

–Dejaste tu maleta en la casa. La policía la registró.

–¿Qué? Eso es ilegal…

–Kazuha! –Heiji parecía muy nervioso –Encontraron la Estrella de Oro en tu maleta.

–¿¡Qué?!