El sol empezaba a ocultarse y Jackie estaba a punto de apartarse cuando sintió como la mano de su futuro esposo acariciaba su pierna ya desnuda, enviándole una sensación excitante de la que se iba a arrepentir luego. Y por una ranura de la carpa pudo ver como el sol ya se había ocultado, y ella empezaba a temblar, producto de la maldición de Wuya.

-Chase... –gimió al sentir su cuerpo empezando a transformarse.

Ahora todo se encontraba oscuro, solo estaba la luna que daba unos cuantos hilos de luz, Chase pudo sentir un escalofrío venir a su cuerpo cuando Jackie había dejado de "existir" esa noche. Pero no había ningún fantasma, no sentía nada más que su cuerpo, y la oscuridad no ayudaba en nada que digamos.

-¿Puedo saber cómo dejas de existir? Aún puedo tocar tu cuerpo – dijo el príncipe sintiendo la mano de la pelirroja -¿O acaso te duermes en un profundo sueño como si estuvieras muer...? – Chase no pudo pronunciar palabra alguna cuando escuchó un gemido masculino, y no era él que había hecho ese sonido. Pensándolo unos segundos sacó sus cuentas -¡No es posible! – rápidamente encendió una lámpara y dio un grito al ver lo que estaba enfrente suyo.

Todos se despertaron de su sueño y fueron corriendo a la cabaña, pero justo antes de entrar, el príncipe Chase salió enojado y sonrojado sacando a rastras a lo que era la princesa Jacqueline, o bueno, ahora príncipe.

-¿Qué pasó? – se sorprendió Raimundo al ver que Jackie era Jack. El pelirrojo estaba cubierto con una manta hasta que pudo abrocharse el pantalón, y Kimiko, Rai y Omi estaban con la boca abierta.

-P-p-pero... ¡Es un chico! – gritó Kimiko con los ojos bien abiertos.

-Ya lo sé – dijo Chase furioso, agarrando al albino por el cuello del suéter negro –Será mejor que tengas una muy buena explicación acerca de esto.

-¡No! ¡Será mejor que usted me dé una buena explicación acerca de lo que estaba a punto de hacer! – dijo el monje dirigiéndose al príncipe -¿No podía esperar hasta la noche de bodas?

-¿Pero en qué siglo vives Omi? – Dijo Raimundo –La mayoría de los hombres no esperan hasta la noche de bodas.

-Y me alegra no haber esperado hasta esa noche, ¡O si no hubiera terminado casándome con un marica! – le gritó Chase al pelirrojo.

-¡Me dijiste que no importa lo que me pase igual nos casaríamos! – le recordó Jack.

-¿¡Cómo me voy a casar con alguien que no me va a dar herederos!? –

-Pero no lo entiendo, dicen que la princesa deja de existir en la noche, pero aún sigues existiendo, no has desaparecido – decía Kimiko muy confundida.

-Esto es lo que pasa. De día soy una chica, Jackie Spicer, o princesa Jacqueline como ustedes me llaman, pero de noche me transformo en un chico, Jack Spicer, supongo que mi nombre como príncipe sería Jackson. El punto es que dejó de existir en la noche porque me convierto en un chico. Jackie se va y viene Jack, y en la mañana Jack se va y viene Jackie, ¿Entendieron? – explicó el pelirrojo.

-¿O sea que de día eres chica y de noche chico? – preguntó Raimundo para entender bien.

-Si-

-¿¡O sea que tendré que hacerte el amor de día para tener hijos!? – preguntó Chase alterado.

-Bueno... digamos que podría ser estéril ya que el desarrollo del bebé podría ser interrumpido cuando me convierta en chico - dijo él.

-¡Perfecto! Lo que me hacía falta, ya decía que todo estaba yendo tan bien para ser realidad – dijo el chino –No tendré de otra que casarme con una de esas engreídas.

-Espera, ¿No vas a casarte conmigo? – preguntó Jack con los ojos llorosos.

-¿¡Estás demente!? ¿Cómo me voy a casar con un hombre para que sea la reina? Y para colmo mis padres esperan una mujer, no un hombre mitad mujer –

-¿Entonces de verdad eres marica? – preguntó Kimiko.

-Algo así... – dijo el pelirrojo no muy convencido de su respuesta.

-Estoy muerto... de verdad, estoy muerto – se lamentó el pelinegro con una mano en la frente.

-No tiene de que preocuparse alteza, ya pensaremos en algo, se lo aseguro – el pequeño Omi intentó tranquilizar a su amigo, a lo que Chase solo le dio una media sonrisa.

En eso escucharon unos ruidos en los arbustos.

-¿Que fue eso? – preguntó Raimundo poniéndose detrás de Kimiko, a lo que esta lo miró con seriedad, como diciendo "¿En serio?".

-¡¿Acaso estoy escuchando que alguien tiene problemas?! – se escuchó una voz con eco.

-Ay no, tú no... – dijo Jack con pesadez.

-¿¡Quien!? ¿¡Quién es!? – Raimundo empezó a desesperarse.

-¡El grande, el sabio, y vuelo a mencionar grande, dragón de toda China... Dojo! – el cielo se iluminó con una capa de fuego que fue extinguiéndose mientras aparecía una gran sombra en el suelo, con la silueta de un enorme dragón. Todos miraron hacia arriba buscando al dragón, a excepción de Jack, pero no lo encontraron.

-¿Será un dragón invisible? – preguntó Omi rascándose la cabeza.

-¡No niños tontos! ¡Aquí abajo! – todos fijaron sus miradas al suelo, en donde vieron a un pequeño dragón color verde (Aunque no tengo ni idea de porque Dojo se cambió su color de piel en Xiaolin Chronicles)

-¿Ese es el gran y sabio dragón? – Raimundo de pronto estalló en carcajadas, pero Dojo solo lo ignoró.

-Sí, si... sigue riéndote y terminarás poniéndote azul, como sea, yo, el gran dragón Dojo, soy un espíritu del bosque que puede ayudarles en cualquier problema... –

-Eso no es cierto charlatán, cuando te pedí que me abras mi tarro de mermelada te destrozaste la columna – dijo Jack cruzado de brazos mirando al dragón con cara de pocos amigos.

-Es que yo hago cosas grandes, no cositas pequeñas y comunes. El punto es que mi gran oído escuchó que tú necesitabas ayuda – señaló a Chase.

-Dudo que una lagartija como tú pueda solucionar mis problemas – respondió el príncipe.

-Oh sí que puedo. A ver, dime, ¿Qué es lo que te inquieta? – de pronto el dragón estaba con unos lentes y con un cuaderno como si fuese un psicólogo, y Chase estaba recostado en una camilla.

-Esto es raro, pero bueno, a ver si puedes ayudarme con esto- Chase comenzó a hablar –En dos semanas será mi coronación, y si quiero ser rey necesito encontrar una esposa.

-Aja... continua – dijo Dojo anotando en su cuaderno.

-Y bueno, todas las chicas que he visto son una engreídas –

-Te entiendo, hace años yo salía con una de esas, era una serpiente muy vanidosa y egoísta (Se acuerdan de la serpiente coqueta del episodio "Grande como Texas"), menos mal que se la comió ese cazador raro, y gordo y... –

-Ejem, ¿De quién estamos hablando? –

-A si, verdad... prosigue –

-Entonces escuché la historia de la princesa Jacqueline, pensé que ella sería diferente a todas las chicas que había conocido, y pues, cuando la encontré, era la chica que buscaba. Pero esta noche me he enterado que ella está bajo una maldición que hace que se convierta en un varón cuando se oculta el sol, y ahora no podré casarme con la princesa porque resulta ser un príncipe, y me veré obligado a desposar a una engreída del reino y... –

-Wow, wow, tranquilo muchacho. A ver si entendí, tu coronación es dentro de unos días, buscas a una chica que no sea una engreída, pero cuando la encontraste te enteraste de que es un chico, ¿Estoy en lo correcto? –

-Estás en lo correcto... –

-Vaya mi amigo, y dices que es un gran problema –

-¿Entonces hay solución? – preguntó Chase esperanzado.

-Obvio que la hay. Presta atención jovencito, esta es tu receta para liberarte de todos tus problemas, o bueno, solo de ese. Debes dirigirte al reino Heylin, en el castillo abandona perteneciente a la familia real, o sea los Spicer, se encuentra un objeto místico llamado "Shen-Gong-Wu", que tiene el poder de cambiar el género de una persona. Cuando lo encuentres, solo la debes frotar como la lamparita de Aladin, y luego debes poner el objeto en la cabeza de la persona a quien quieres cambiarle de género. Lo que tu corazón desee se convertirá la persona, si deseas a un chico, chico será, si deseas una chica, chica será... por siempre – Chase sonrió ante la información que le dijo el dragón.

-Gracias, gracias, gracias de verdad. Te estoy muy agradecido, cuando me convierta en rey te prometo darte una buena recompensa – de pronto todo se esfumó, y Dojo y Chase ya no se encontraban en la sala de psicología, si no en el mismo campamento -¡Buenas noticias!

-¿De verdad? – dijo Omi.

-Sí. Podré casarme con la princesa Jacqueline si encuentro el "Shen-Gong-Wu" que se encuentra en el castillo del reino Heylin. Ese objeto convertirá a Jack en Jackie por siempre –

-¿O sea que ese artefacto tiene el poder para cambiar el género de una persona? – preguntó Kimiko.

-Sí, y lo usaré en Jack para convertirla en mujer para siempre – dijo el pelinegro. Pero Jack no parecía muy contento con esa noticia, estaba algo triste, y todos notaron ello.

-¿Jack? ¿Sucede algo? – preguntó Omi con preocupación.

-No, no es nada... –dijo él mirándole el suelo con melancolía.

-¿Seguro? – Preguntó la japonesa –Si no estás de acuerdo con esto puede decirlo.

-Bueno, la verdad es que yo... me he sentido más a gusto siendo un chico. Al ser chica... siento como si no fuera yo – respondió el albino.

-¿Pero qué cosas dices? Tú naciste mujer – dijo Chase.

-A veces siento que no fue así – dijo Jack.

En el ambiente se sentía tensión. Chase de pronto cambió de ánimos, estaba algo fastidiado y molesto, mientras que Jack solo tenía la mirada pegada al suelo, y los demás miraban a ambos con incomodidad.

-Bueno, bueno- dijo Raimundo para quitar ese ambiente – Lo peor que puede pasar es que dos personas no estén de acuerdo, pero oigan, podemos arreglar esto, siempre todo tiene un arreglo.

-¿Y ese arreglo sería...? –preguntó Kimiko.

-Uh... no sé, supongo que... –

-¡Ya sé! – Gritó el pequeño Omi – Si Jack no quiere ser mujer... ¡Entonces que el Shen-Gong-Wu convierta a Chase en una chica!

Todos lo miraron con cara de WTF.

-¡¿Perdona?! ¿Yo? ¿¡Una chica!? – preguntó Chase totalmente rojo -¡Que jamás suceda eso! Jack será convertido en mujer y punto, yo soy el príncipe y yo mando aquí.

-¡Pero yo soy la princesa! – Se defendió Jack, para luego darse cuenta de lo que estaba diciendo –Pensándolo bien... eso sonó un poco extraño.

-Oye Dojo, ¿No tienes una solución para este problema? – preguntó Chase dirigiéndose al pequeño dragón.

-Lo siento joven, pero es un problema por cliente. Además, yo hago cosas grandes, no cositas cotidianas como arreglar una discusión de pareja –

-No somos pareja –

-¡Pero tú me pediste matrimonio! – se quejó el pelirrojo.

-Ya cálmense todos. Miren, vayamos a buscar ese Shen-Gong-Wu y en el camino solucionaremos esto, ¿Ok? – dijo la chica de ojos azules.

Chase y Jack se miraron. Voltearon la cabeza y se cruzaron de brazos.

-¡Bien! – dijeron al unísono.

-Muy bien, ahora todo está en paz... Buenas noches – dijo Kimiko dirigiéndose a su carpa.

-Sí, que duerman bien – dijo Raimundo dando un bostezo.

-Buenas noches príncipe Young, buenas noches príncipe Spicer – dijo el monje yéndose a dormir.

-Adiós Omi – dijo Chase yendo a su carpa.

-Oye, ¿Y dónde voy a dormir? – preguntó el albino.

-Mmm... No sé, ¿Qué te parece debajo de un árbol? – dijo el pelinegro bruscamente ocultándose en la carpa.

-Arg... – gruñó Jack- Bueno, ya que, esto es lo que me pasa por desobedecer a Wuya. "Todos los hombres son así, les gustas un día y al siguiente te sacan a patadas de su cama" – mencionó las mismas palabras que la bruja le había dicho hace tiempo atrás, poniéndole un tono agudo. Jack no tuvo más remedio que sentarse bajo un árbol. Mañana terminaría resfriado, pero al menos la luna se veía muy bella esta noche.


Al día siguiente los cinco se levantaron muy temprano en la mañana para dirigirse al reino Heylin a buscar el místico objeto. Jack había vuelto a ser Jackie de nuevo, y se había prometido a si mismo estar molesto con Chase hasta que se comporte como un verdadero caballero.

Pasaron por la zona del cíclope, pero ya no era necesario matarlos porque... Bueno, ya estaba muerto, y al parecer las aves carroñeras no tardaron en comer gran parte del monstruo, dejando un olor pestilente.

Siguieron su camino que les tardó casi tres horas hasta llegar a una enorme laguna, que tenía el agua color turquesa, y que era muy cristalina.

-¡Sí, al fin un poco de agua! – festejó Raimundo corriendo hacía la laguna. Estaba a punto de tomar del agua cuando Kimiko lo detuvo.

-¿Estás loco? Si tomas de esta agua te convertirás en uno de ellos – le advirtió la japonesa.

-¿Convertirme en quién? – Preguntó el moreno mirando a todos lados, pero no había nadie - ¿A quién te refieres?

-A esos monstruos... no me acuerdo el nombre, eran como... – Kimiko intentó a ser memoria, y en eso, Omi empezó a señalar unos metros de la laguna con los ojos brillosos.

-¡Miren, una sirena! – gritó el pequeño entusiasmado. Definitivamente, una hermosa sirena se acercó a ellos, dejando a todos los varones babeando por ella.

-Oh vaya, veo que han llegado a mi laguna. Vengan, tomen un poco, es un regalo de mi parte. Por cierto, me llamo Dyris – se presentó la bella sirena.

-Hola preciosa, soy... –

-¡Nadie importante que debas conocer! – Kimiko interrumpió a Raimundo de pronto –Nosotros solo estamos de pasada explorando el bosque, y ya tenemos suficiente agua, gracias.

Dyris se molestó por la respuesta brusca de la joven japonesa, pero luego apareció una sonrisa en su rostro cuando vio al príncipe Chase.

-¿Acaso es a Narciso al que veo justo ahora? – le preguntó al príncipe, con un tono meloso.

-¿Qué? No, no... – Contestó Chase con rubor en sus mejillas – Soy el...

-¡Otra persona que no tiene importancia conocer! – volvió a interrumpir Kimiko.

-¿Pero qué rayos te pasa? – preguntó Raimundo.

-No digas nada y busca algo con lo que podamos cruzar –le ordenó.

-Yo soy Omi... –

-¡Omi, no! – se angustió Kimiko cuando escuchó al joven monje mencionar su nombre.

-¿Omi eh? – Preguntó la sirena con una sonrisa misteriosa – Es un lindo nombre, para alguien que se convertirá en mi cena.

-¿Tu cena? – De pronto la sirena se transformó en un horrible monstruo acuático.

-No debes decirle tu nombre a las sirenas de los bosques, al saberlo ellas sabrán todo acerca de ti y no podrás hacer nada para huir de ellas – le explicó Kimiko al pequeño monje.

-¿Y por qué no nos dijiste eso antes? – preguntó Raimundo sacando su espada.

-Iba a hacerlo, pero estaba confiada de que ustedes sabían acerca de ello, ¿En qué mundo viven? –

-En uno donde no tenemos que matar a sirenas monstruos – dijo Chase lanzándose sobre el monstruo y clavándole su espada, pero solo le ocasionó una herida, y la bestia se enfureció aún más.

-¡Vamos princesa! – le dijo Omi a Jackie, quienes se escondieron detrás de unos árboles. Raimundo se unió a la pelea y empezó a darle cortes al monstruo, mientras que Kimiko empezó a arrojarle piedras con una pequeña honda que tenía entre sus cosas. Todos notaron que el monstruo empezaba a debilitarse cada vez que se encontraba fuera del agua, así Chase y los demás corrieron lejos de la laguna. Cuando el monstruo los alcanzó, aprovecharon en hacerle todas las heridas posibles, hasta que Raimundo logró llegar al pecho de la bestia y le clavó con su espada el corazón, a lo que el monstruo dio un horrible grito y cayó.

Cuando todo terminó, el monstruo empezó a encogerse, pasando de ser la bella sirena que estaba muerta, a un esqueleto de pescado.

-Nada mal Raimundo, nada mal – le dijo Chase.

-¡Bien! ¿Qué sigue? – dijo el mencionado con toda la adrenalina en él.

-Debemos pasar por los pandas furiosos de PandaBubba. Y ahora les advierto de antemano que esos ositos parecerán lindos por fuera, pero son una bestias asesinas si su amo les ordena atacarnos, así que tengan cuidado – advirtió Kimiko.

Siguieron caminando. Pero pararon en el camino cuando ya empezaban a sentir hambre.

-Bueno, es hora del almuerzo – anunció Raimundo buscando entre sus cosas algo que comer, pero no encontró nada, más bien, encontró una nota.

Gracias por la comida que trajeron. No creerán que las consultas son gratis, ¿Eh?

-Dojo-

-Perfecto, esa lagartija nos quitó toda nuestra comida – dijo Raimundo haciendo la nota pedacitos.

-Podemos buscar comida aquí en el bosque, es lo que yo siempre hacía – sugirió Jackie.

-Pero estamos muy alejados de los arbustos y árboles que dan frutos comestibles, aquí solo hay plantas y hierbas venenosas, no encontraremos nada – dijo Kimiko.

En eso escucharon que alguien venía corriendo.

-¿Quién viene? – preguntó Omi.

-Probablemente sea un animal – dijo Chase, en eso un cerdo apareció de pronto, y detrás de él, un joven que lo perseguía.

-¡Ven aquí carne andante! – dijo este logrando atrapar al cerdito con sus grandes brazos.

-Ah... ¿Hola? – dijo el pequeño monje viendo de pies a cabeza al grandulón que estaba ahí.

-¿Eh? ¡Oh, visitantes! – dijo él con una sonrisa –Muy buenas tardes jóvenes exploradores, bienvenidos a la granja Bailey. Soy Clay, hijo del dueño de esta parte del bosque – se presentó el rubio.

-Mucho gusto joven Clay, soy el príncipe Chase Young, de Xiaolin –

-¿Príncipe? ¿Y qué hace un príncipe como usted por esta zona? –

-Estamos en busca de un artefacto místico que se encuentra en el reino Heylin, así que estamos dirigiéndonos para allá. Pero lamentablemente ahora estamos con mucha hambre y nuestra comida fue robada por un lagarto parlante, así que... ¿Sabes de algún lugar donde podamos hallar comida? – preguntó Raimundo.

-Pueden venir a mi granja, ahí hacemos comida en abundancia – los invitó Clay, sosteniendo el cerdito que intentaba escaparse.

-¿De verdad? Muchas gracias – sonrió Jacqueline.

-Síganme, no está muy lejos de aquí –

-¿Una granja en medio del bosque? Wow, eso es nuevo – dijo Kim.

-Granjas en medio del bosque será la última moda cuando todos se enteren –

El príncipe, la princesa mitad príncipe, el soldado, el monje, la bella joven y el granjero, se iban a embarcar en más sorpresas por encontrar el objeto místico Shen-Gong-Wu, que es lo único que logrará que el príncipe Chase se case con la princesa Jacqueline. Mientras tanto, la malvada bruja Wuya tiene varios trucos bajo la manga, que pondrán en peligro las vidas de estos exploradores, ¿Lograrán llegar hacía su destino?

Continuará...


Hola! ¿Qué les pareció este nuevo capítulo? Pues sí, la maldición de Jackie es convertirse en un varón. Pobrecita... Chase está tan empeñado en convertirla en una chica de por vida que no toma en cuenta sus sentimientos. Y ya apareció nuestro vaquero favorito.

Lamento mucho la demora, pero es que la escuela y las tareas me tienen estresada y me cuesta mucho escribir, hago todo mi esfuerzo los fines de semana para avanzar con el fic. Les adelanto por cierto de que esta historia solo tiene planeada cinco capítulos, este es el tercero, así que solo faltan dos y se acaba.

Siento que tenga que acabarse pero no me gusta escribir muchos capítulos en una historia, pero si quieren más Chack de parte mío... ¡No se vayan a perder mi futura trilogía! Si, tendrá Chack y en cantidad.

No seré mala y les adelantaré el título:

Lágrimas de Sangre.

¿Les suena interesante? Bueno, estén atentos que en cualquier momento puedo publicar esta historia.

Bueno, sin más me despido, Bye!