¡Buenas!
Gracias por los comentarios.
Espero que lo disfruten.
-Shikatema: ¿Perdona… que se regala?-
Una chica rubia iba por el parque andando sin aparente rumbo fijo.
No iba vestida de un modo formal, unos pantalones cortos blancos y una camiseta de tirantes de color morado.
Una cita en el parque es una buena idea realmente.
Aun no era de noche. Las nubes se veían de colores hermosos debido al atardecer.
Se detiene delante del mirador donde debería estar su cita. Efectivamente allí esta. Vuelve a pensar lo mismo que la primera vez que lo vio solo un día antes: "que chico tan hermoso".
Al fin llega.
¿Porque tuvo que elegir a una mujer tan problemática?
Al verla lo recuerda. Y vuelve a pensar lo mismo que la primera vez que la vio solo un día antes: "que chica tan hermosa"
En realidad ella era la única que le había llamado la atención de las chicas que había visto en toda la tarde.
-FLASHBACK-
Aburrimiento.
Sol.
Una silla incomoda.
Chicas gritando.
¿Había algo peor?
Lo dudaba.
¿Por qué había elegido esto?
Ni el mismo lo sabía. Algo en su interior le había dicho que así debía ser.
-Siguiente. – dijo con pesadez.
-¿Por qué? – se quejó la chica que solo llevaba diez segundos delante de él.
Todas eran iguales.
Avanzó otra chica.
Sin duda la más hermosa que había visto en toda la tarde.
-Perdona… ¿que se regala? – preguntó la chica con una sonrisa.
-¿Eh?
-Es que… como vi a tantas chicas me entró la curiosidad – aquella chica parecía desorientada de verdad.
-Bueno… se podría decir que una cita conmigo. – Sonrió levemente – ¿aceptas?
La chica le miro entre extrañada y curiosa.
-Vale, será interesante – dijo mientras me regalaba una sonrisa encantadora.
-Esto va a ser divertido – dijo para sí mismo.
-FIN FLASHBACK-
-Siéntate. – le dijo mientras señalaba el mantel rojo sobre el que estaba sentado.
-De acuerdo. ¿Qué vamos a hacer? – preguntó la chica mientras se sentaba a su lado.
-Mirar las nubes. – respondió Shikamaru tumbándose con los brazos detrás de la cabeza.
-¿No es demasiado aburrido?
-¿No eres demasiado problemática? – preguntó el chico con pesadez.
-¿Y qué haces cuando las miras? – Ignoró su pregunta anterior - ¿Les buscas formas?
-Solo las miro.
-Uf… suerte, eso sería demasiado marica
El chico solo atinó a sonreír, esa chica sí que era problemática.
Pasaron una hora tumbados solamente mirando las nubes. La chica al principio se quejaba a lo que Shikamaru solo la llamaba problemática, pero al cabo de un tiempo ella no dijo nada. Se quedaron tumbados mirando las nubes en silencio, un silencio que les unía y que a los dos les hacía felices.
Pasada una hora, Temari se agarró al torso de su acompañante y a él se le tiñeron las mejillas de color rosa.
-¿Sabes que estás muy lindo sonrojado? – le preguntó para molestarle.
-¿Sabes que eres muy problemática?
-Sí, me lo has dicho unas… cuarenta veces en una sola tarde.
-¿Sabes que también eres muy hermosa?
Ahora era Temari quien se ponía colorada.
-Tú también estas muy linda sonrojada. – le susurró mientras se acercaba a sus labios.
Y entonces se besaron fue algo dulce y enigmático para los dos. Se preguntaron como un beso podía ser tan bonito, tan dulce y como un beso les podía dar tanta felicidad, pero los dos llegaron a la conclusión que sería demasiado problemático buscar una respuesta a esa pregunta y se volvieron a besar.
-Te quiero. – dijo mirando al cielo Shikamaru.
-Pero solo nos conocemos de una tarde. – dijo la rubia acurrucándose a su lado.
-Te quiero. – fue su única respuesta.
-Pero si hemos estado media cita mirando el cielo.
-Te quiero. – volvió a decir.
-Pero si la otra mitad de la cita te has estado quejando de lo problemático que es todo.
-Te quiero
-Pero si apenas se nada de ti.
-¿y? – dijo Shikamaru girando la cabeza y mirándola a los ojos.
-Yo también te quiero. – dijo Temari justo antes de besarlo.
Ella, una chica entusiasta, activa, bruta e irreflexiva.
Él, un chico vago, aburrido des de su nacimiento, y muy reflexivo.
¿Qué tienen en común? Nada, absolutamente nada excepto, tal vez, amor pero eso es algo que el tiempo decidirá…
Lentamente se hacía de noche y ellos seguían allí, tumbados, felices.
¿Cómo sentir algo tan fuerte por alguien a quien acabas de conocer?
¿Con alguien con quien apenas has hablado?
¿Qué más da? Ahora solo deben dejarse llevar. Buscar una respuesta sería demasiado problemático…
Continuará…
Espero que os haya gustado, nos vemos en el siguiente.^^
