Terry.
Me siento fuera de lugar, aunque mis nuevos amigos han tratado de integrarme en todo; esta semana y media que llevo aquí no ha sido para nada fácil.
He intentado charlar con Susy pero ella se niega a contestarme, tampoco me responde los mensajes.
Hemos terminado la revisión de documentos, mientras más observo más cuenta me doy del despilfarro por parte de mi familia, tantas cuentas por pagar; tantas facturas que no corresponden a gastos de la empresa sino a la familia. No entiendo cómo mi padre les ha permitido llegar a tanto.
Espero que las palabras de mi abuelo sean una realidad: "Esto solo les temporal" y pronto regresar a casa.
Echo de menos tantos detalles en casa de mis abuelos; todos juntos a la hora de comer, al menos avisar a dónde iba en caso de salir con amigos para evitarles la preocupación, el saludo matutino y el nocturno antes de ir a la cama. La disciplina para vivir… Aquí a nadie le importa si salgo, si voy, si estoy… es un tanto difícil desayunar, comer o merendar solo… En casa de los abuelos había dos personas para el servicio, un chofer y una mucama… aquí siento que es el reflejo de la soberbia, Luisa tiene una persona encargada de su mascota.
He logrado concretar algunos tratos pero a mi padre no le parece suficiente el esfuerzo. Mi paciencia ha llegado a su límite en muchos momentos. Tan sólo me falta tiempo para conocer a mi padre y aprender a relacionarme con él.
-Anda, Terry, es un buen lugar
-Lo siento, amigos, pero no estoy de buen humor para salir esta noche.
-Entonces salgamos para que te pongas de buen humor.
-Me encantaría acompañarlos pero no puedo.
-Estás cargando, solo, con la responsabilidad de esta empresa…
-Terry, Archie tiene razón… la mala administración de este lugar tiene más de diez años, ¿cómo pretendes solucionarla en un mes?
-Le prometí a Susy volver por eso quiero aprovechar cada minuto del día.
-Susy sabrá esperarte… anda…. Acompáñanos… mañana concluiremos con lo que falta.
-Está bien… pero no traigo auto, mi hermano se lo llevó…
-No te preocupes, nosotros traemos o puedes usar uno de la compañía.
Debo reconocer que comenzaba a obsesionarme con sacar del hoyo esta empresa, había comenzado bien pero no podía avanzar más, muchas llamadas, muchas cancelaciones, muchas excusas y unos cuantos "nosotros nos pondremos en contacto con usted"
No lograba disfrutar ningún momento, aún en la sopa veía los números en rojo de la empresa…
Al despertar, al dormir… en todo veía la falta de una buena administración…
-Voy a bailar un momento.
-Sí, está bien.
-Deberías hacer lo mismo.
-Sólo comeré y luego me iré…
-Relájate, amigo, es viernes y mañana terminaremos, por fin, la revisión de todo y el lunes a primera hora haremos los depósitos al fisco.
-No sé qué hubiera hecho sin ustedes.
-Darte de topes en la pared, tal y como lo estábamos haciendo nosotros.
El lugar era un tanto tranquilo, tenía música en vivo y aún era buena hora para aprovechar las primeras horas de la noche para un paseo. –Gracias por todo, me retiro.
-Hasta mañana.
Stear se negó a aceptar que liquidara la cuenta con el pretexto que ellos consumirían algunos tragos más…
Solicité un taxi y mientras llegaba saqué un cigarrillo, llené mis pulmones disfrutando el sabor delicado del tabaco –Morirás lentamente si sigues fumando
Esa voz me sacó de mis pensamientos, no conocía a nadie más que mi cerrado círculo de dos amigos y familiares y esa voz no correspondía a ninguno de ellos. Abrí mis ojos para encontrarme con una sonrisa tímida delante de mí –Hola…
-Hola, me da gusto verte de nuevo.
-¿Nos hemos visto antes?
-Sí, el fin de semana en casa de los Leagan
-Ah…
-¿Conoces Neil?
-Sí, es mi primo…
-¡¿Primo?! Con razón Elisa estuvo tan cerca de ti
-Sí, un poco…
-¿Por parte de quién eres pariente, de madre o padre?
-Nuestras madres son hermanas…
-Oh! Entonces tú… ¿Marc, Luisa y tú son hermanos?
-Sí, así es…. ¿Tú eres…?
-Soy Annie Brighter amiga de Elisa y Neil.
-Es un gusto… -Sus ojos azules brillaban y tenía una expresión de "quiero preguntarte algo pero…"
-Gracias, igualmente… oye… ¿entramos?
-Ah… ya voy de regreso a casa, bueno, quería caminar un rato … Solamente estoy esperando que llegue un taxi.
-ah! Es decir… ya te vas… está bien… -Se dio la media vuelta para ingresar, inmediatamente giró sobre sus talones y soltó sin más… -Mi amiga Candy no tarda en llegar… quédate un rato más…
- ¿Quién es tu amiga Candy?
-A la que no le quitabas la mirada de encima en la fiesta de Neil…
Annie tenía razón, sabía a la perfección quién era Candy, había pasado casi una semana desde la mentada fiesta y yo aún sentía en mi cuerpo el momento en el que ella se estrelló contra mí, aun acariciaba mis dedos intentando no olvidar la calidez de los suyos al momento de ayudarla a ponerse sobre sus pies… -Dime una cosa, Annie… ¿Ella es novia de mi hermano?
-¿De Marc? ¿Novia?...
-Sí… ¿hay algo entre ellos?
-Ummm… Emmmm
-Dime!...
-No, que yo sepa, no… solamente son buenos amigos… Candy tiene novio, es Anthonie Brower, el administrador de su padre…
Ahora tenía algunas dudas, Marc me enfrentó en casa advirtiéndome no acercarme a su novia, ella estaba muy cerca de él siendo que tenía una pareja sentimental… y para colmo Administrador igual que yo… ¿Por qué Candy mantiene una amistad con mi hermano? ¿Por qué mi hermano no quiere que yo me acerque a ella? ¿por qué ella se portó indiferente conmigo?
Annie estaba tan sonriente frente a mí y yo sumido en mis pensamientos acerca de Marc, Candy y Anthonie… fue por eso que no me di cuenta el momento en el que Candy llegó, sino hasta que tomó de mis labios mi cigarrillo al tiempo que preguntaba -¿puedo? – vi cómo lo apagó dando ligeros golpecitos con la uña de su dedo índice hasta que lo extinguió por completo.
Achiqué la mirada y la observé de tal manera que nuestras miradas estaban centradas una con la otra, ella era mi desafío y yo era el de ella. –No tenías derecho…
-Tengo derecho a respirar aire puro
-Tengo derecho a fumar… esta zona no está…
-No lo hago solamente por mí – interrumpió –Sino también por ti- Miró a su amiga y tomó su brazo –Annie, ¿entramos?
La detuve antes que diera otro paso –Por lo visto no sabes más que dar órdenes… -Como llevaba el cigarrillo entre sus dedos, le tomé la muñeca y se lo zafé
-No le dí ninguna orden –me alcanzó y zafó el cigarrillo y lo envolvió en su puño, removió sus dedos en su mano apretada deshaciendo su contenido –Pues bien, si quieres morirte a causa de esto, mastícalo y hazte daño tú solo….
-¿Ya ves? Una nueva orden…
-Eres un estúpido… dame permiso
-Una más… -Como no me quité de su paso puso su puño y la palma de su otra mano y empujó firme pero sin fuerza mi pecho como intentando moverme. –Si quieres pasar, será mejor que uses otro método… no sé… ¿por qué no intentas simplemente rodearme?
-Eres un cretino…
-Que hayas tenido un mal día no te da derecho a desquitarte conmigo.
Annie nos miraba divertida y eso enojó más a Candy -¿Estás de mi lado o de lado de él?
-¿Qué pasa amiga? ¿Por qué de pronto te portas así con él? Era solamente un cigarrillo… mucha gente fuma y …
-Tienes razón –Dijo mirando a Annie, se enderezó y dijo –Lo siento –Sin mirarme y pasando junto a mí.
Quise seguirlas, quise detenerla… algo había en ella que me hacía desear verla, escucharla o tan solo mirarla… no sé si su actitud es resultado de su amistad con Marc. Me quedé en una sola pieza mirando al lado contrario de dónde ellas se dirigían…
Respiré profundo y saqué otro cigarrillo, metí mis manos dentro de mis bolsillos y decidí caminar.
Tenía tantas cosas en las cuales debía centrar mi atención y entre ellas establecer mis prioridades; y quedarme aquí en América no era una de ellas.
Mentalmente hacía una gran lista, donde destacaban algunas cosas como:
-Invertir recursos en nuestro departamento de Marketing
-Disminuir gastos ejecutivos…
-Invertir en capacitaciones de mercadeo
-Disminuir gastos en materiales de consumo, para esto hacer una evaluación al departamento de Compras
- … En fin… ahora ya sé cómo comenzar con mis proyectos… "prioridades"
Cada pensamiento que venía a mi mente, Candy hacía presencia en ellos… y no entendía por qué…
Había caminado hasta Central Park, mi móvil había sonado y contesté para recibir una cita para una restructura de crédito, un asesor financiero me ofrecía estudiar el caso de la empresa de papá y brindarme algunas posibilidades de un nuevo financiamiento; una vez acordada la hora para la entrevista mi suerte mejoró, otra llamada de un inversionista que quería hacer negocios con nosotros, quería asociarse y ofrecía una gran suma como capital de inversión, se escuchaba tentadora la oferta pero antes tenía que consultarlo con mi padre; sugerí que podíamos celebrar un contrato de asociación en participación con Declaraciones que nos beneficiaran a ambas partes…
-¡Maldición! Dejé mi chaqueta en el restaurant… vamos Archie responde…. Stear… rayos! – Se trataba de un fino traje inglés, un tradicional, pensar en regresar sobre mis pasos era mi única opción… solo esperaba que aun estuviera ahí. –Rayos! Esto hace que el día cambie… todo parecía ir bien… espero que no termine como un mal día.
Candy.
-¿Quién es? – Le pregunté a Marc al ver su reacción y la forma de tratarlo
-Es sólo un empleado más de mi padre.
-¿Y por qué lo tratas así?
-Porque es un farsante y un oportunista…
-¿Y quién lo invitó?
-No lo sé, creo que mi padre, porque ahí están –dijo señalando al tiempo que pasábamos junto a ellos –Otros dos empleados que se sienten parte de esta familia…
-Marc, no camines muy aprisa… no tuve la culpa de encontrarme con él y no sabía que no estabas de acuerdo con su presencia.
-Debes agradecer que te haya librado de él, ¿A caso no has visto cómo mi prima Elisa ha estado a su lado? Ten por seguro que ese tipo querrá sacar provecho de esto.
-Y yo ¿Qué tengo que ver?
-Si se entera quienes son tus padres… serás un pez más gordo en su mira.
-Te agradezco tu preocupación… ouch! Suéltame que me haces daño…
-Lo siento –Detuvo su paso y me miró a los ojos –Candy ¿No te das cuenta aún?
-¿De qué?
-De que me gustas
-Marc… somos amigos y no tenemos mucho tiempo de conocernos…
-Pero yo te he visto muchas veces en diferentes lugares.
-Siento mucho no poder decir lo mismo, por aparte tengo a Anthonie en mi vida y lo amo… no hay lugar para nadie más.
-No perderé las esperanzas, aunque ahora me conforme con tu amistad
-Es lo único que te ofreceré… no hay otro sentimiento que te pueda ofrecer…
Después de esto la celebración fue completamente diferente, aunque Marc se esforzaba por mostrarse normal y atento el conocer sus sentimientos me hicieron escabullirme de él.
No me soltaba para nada de Annie, a donde iba ella iba yo, hasta bailamos juntas.
-¿Qué pasa, Candy?
-Ya no me siento segura, creo que venir no fue una buena idea
-¿Por qué lo dices?
-Por Marc
-¿Marc? Realmente creí que era por él –Señaló con su dedo hacia donde estaba el muchacho con el que choqué y los otros dos a quienes Marc no soportaba…
-¿Él? ¿Qué tiene qué ver él conmigo? Para nada… lo que pasa es que Marc dijo que estaba enamorado de mí…
-Sí eso también era completamente visible.
-O sea, ¿insinúas que él está enamorado de mí?- Caí en cuenta de las palabras de mi amiga
-Enamorado no sé, pero no deja de mirarte desde hace mucho. Incluso no apartó su vista cuando platicabas con Marc.
-No platicábamos, sólo le dejaba en claro algunas cosas.
Me había negado a salir más con Marc y eso a él le irritaba, le inventaba cosas como: muchos deberes… tengo qué ser responsable… ¿puede ir Annie? O invita a Luisa o a tus primos…
Al menos en estos días eso había dado algunos resultados positivos a mi favor.
Me había propuesto a ser firme al respecto de Marc, porque las cosas con Anthonie no iban de lo mejor y no quería ninguna excusa que me hiciera dejar de amarlo, creo que vernos a diario y con el estrés de la oficina nuestros momentos románticos se reducían a: tal cliente… conociste a… quiere su publicidad así… ¿se te ocurre algo para…? Toda nuestra plática se tornaba a eso, hablar y hablar de cuestiones de la empresa y se ponía peor cuando hablaba de números… Con esto podremos alcanzar tal o cual meta… pude cerrar un buen trato con beneficios económicos a nuestro favor… Podremos ampliarnos muy pronto… tu padre estará más que feliz con esta noticia… si mi mentor de la universidad me viera dijera que no fue tiempo perdido…. Aunque no iba mal en ninguna materia….
-¿Salir? Candy… estoy algo agotado, la reunión con tu papá fue algo tediosa.
-Por favor, solo iremos a cenar, hace tanto que no salimos
-Amor, saliste con Annie el fin de semana pasado, y aun no es sábado…
-Antes salíamos cualquier día… por favor
-No, tengo planes para mañana a primera hora y es importante que no me presente con dificultades…
-Sólo iremos a cenar. Anda…
-¡Basta, Candy! He dicho que no, comprende, no todo se debe a salidas, también existen otras actividades.
Nunca, en los tres años de noviazgo, Anthonie me había hablado de esa manera –Está bien, no insistiré más… nos vemos más tarde o mañana o cuando quieras… que tal…. Mejor nunca.
-Amor, no es para que te pongas así… comprende que no estoy de humor ni de ánimos.
-Ya casi no estás de humor ni de ánimos.
-Los números son agotadores…
-El diseño también lo es.
-Cielo, tú no diseñas aún… solo dibujas y das tu opinión
Eso me dolió porque yo ponía todo mi esfuerzo en lo que hacía y a Patty realmente le gustaba mi trabajo. –No se trata unicamente de dibujar… si no existieran nuestros dibujos tú no tendrías nada qué administrar
-Cariño, no te enfades, por favor… -Me sonrió y se alejó de su escritorio –Ven, quédate conmigo y ayúdame
-¿Qué? No, yo no me quedaré a frustrarme, iré a comer con Annie…
-Ese lugar no es adecuado para ti… un bar familiar….
-No tiene nada de malo, al contrario…
-Ve a otro lugar –Regresó a su sillón de oficina y sacó un cigarrillo, lo encendió y al exhalar el humo se relajó por completo… tenía tiempo para su cigarrillo pero no para mí. Salí de la oficina de papá echa una furia, pedí un taxi y le indiqué la dirección a donde me dirigía.
La sangre me bullía en mi interior, estaba muy enojada porque sentía que Anthonie perdía interés en nuestra relación. Pensaba que si así iba a ser nuestra vida de casados no era algo que deseaba… papá ponía mucho interés en mi novio y siempre decía… quien se case con mi hija heredará todo lo que tengo y debe ser un buen administrador, ella no debe enfrentarse nunca a la escasés ni al sufrimiento …
En la bahía de descenso había un taxi aparcado así que me bajé un poco antes y caminé unos cuantos pasos, y aunque me arrepiento de mi actitud, terminé desquitándome con quien menos culpa tenía.
-jugo mineralizado está bien –Annie sonrió al camarero – y para ella una soda –Se puso de lo más seria después de ordenar y me dijo –No debiste tratarlo de esa manera.
-Ya no me digas nada, se me cae la cara de vergüenza…
-Él no tiene la culpa de haberse quedado cuando le hablé.
-Ya sé… ¿Qué puedo hacer?
-Dejar las cosas como están y ser más prudente para la próxima vez que te enfades con Anthonie
-No estoy disfrutando nada, parte de mí quiere estar aquí pasarlo bien y la otra parte de divide en dos: ir con Anthonie y quedarme a ayudarlo…
-¿Y la otra…?
-¿Quieres borrar esa sonrisa y dejar de verme así?
-Sólo te pregunté… ¿Qué quiere hacer la otra parte?
-Buscar al chico que ofendí y pedirle disculpas.
-Candy… ¿Sabes de quien se trata?
-No, solo sé que trabaja para Grandchester…
-En realidad él…. –No sé qué iba a decir Annie cuando los otros dos empleados de Grandchester se acercaron
-Hola! ¿Podemos?
-Claro! –Respondió Annie
-Ustedes, también, estuvieron en la fiesta de los Leagan, ¿Verdad?
-Sí –Había pensado la posibilidad de buscar a alguno de sus compañeros y solicitarme informes de dónde encontrarlo y así poder disculparme, así que estos dos fueron caídos como del cielo… pero no fueron los únicos, pude ver a Marc que se acercaba a la mesa en donde estábamos, así que tomé la mano de uno de ellos y dije –ven, vamos a bailar…
-Por supuesto…
Marc detuvo sus pasos al verme en la pista con Stear, mas no apartó su vista de mí -¿Te llamas Candy o es de cariño?
-Candice Ardley, Candy es de cariño, a mamá le gusta llamarme así.
-Soy Stear Brower y trabajo para …
-Sí, ya sé para quien trabajas –Quería poner freno, si algo bueno le aprendí a Marc fue a tener amigos sin importar su apellido y yo le añadiría sin importar su condición social –Para Richard Grandchester, al igual que tu hermano Archie y tu amigo.
-¿Cuál amigo?
-El que se fue hace un momento, que también asistió con los Leagan.
-¿Te refieres a Terry?
-¿Se llama Terry?
-Terrence…
-Sí, creo que sí, que tiene el pelo castaño y ojos azules
-¡Vaya! Tuviste tiempo para observar al mayor de los herederos de Grandchester…
Mis pasos dejaron de seguir la música y me detuve pensando que no había escuchado bien –Creo que hablamos de personas diferentes.
-No, Terry es quien se estrelló contigo cuando….
-Sí ya sé, cuando terminé en el piso… ¿Es hijo de Richard?
-Sí…
-Hermano de …
-Marc y de Luisa.
-¿Por qué no sabía de él? La mayoría de los repostes sociales hablan de los Leagan y de Marc y Luisa, pero no de ...
-¿Terry?
-A caso es… ¿hijo natural?
-No! Es tan hijo de Richard y Eleonor como Marc y Luisa, pero él fue educado por sus abuelos paternos en Inglaterra.
Ahora no sabía cómo remediar las cosas con él, seguramente sus amigos le dirían que bailaron con nosotras y él pensaría que su apellido pesaba para el cambio en mi actitud… ¡Dios! ¿En qué lío me he metido?
Después de unas cuantas piezas musicales decidimos irnos a sentar para refrescarnos un rato –Ven conmigo! –Marc se había acercado lo suficiente para tirar de mi muñeca y hacerme poner en pie de una manera brusca
-Suéltame, ¿Qué te ocurre?
-¿Qué haces con esos tipos?
-Qué te importa, son mis amigos…
-¿Los ilusionarás como a mí y luego los botarás?
-Nunca fue mi intensión ilusionarte, siempre fui sincera contigo amo a mi novio. A demás yo sí tengo qué reclamarte: Me dijiste que Terrence era otro empleado y no que se trataba de tu hermano
-Vaya! Sí que te has dado la tarea de saber cuál de los Grandchester es mejor…
-Estás mal –Dije zafando mi mano y dándome la vuelta
-No he terminado… -Tiró de nuevo de mí hacia él. Y Stear se metió para defenderme, algunos presentes se dieron cuenta y prontamente hicieron un espacio para no verse involucrados
-Déjala ella no es nada de…. –No terminó la frase porque recibió tremendo golpe en la cara
-No te metas si no quieres quedarte sin empleo… No eres nadie para decirme lo que debo o no hacer –Como el tirón de Stear no fue suficiente para soltar su agarre de mi mano, Marc volvió a tirar de mí y ahora me sujetaba por la cintura mientras nuestros cuerpos estaban pegados
-Él no será nadie delante de ti, pero yo sí – Dijo Terry con su mirada enfurecida al tiempo que tiraba de su hombro y me sujetaba para deshacer el agarre de su hermano.
Los dos hermanos se pelearon fuertemente, sus cuerpos rodaban entre las mesas y sillas, dos guardias intentaban detenerlo pero no tenían éxito.
Intenté separarlos y no supe el puño de quien se estrelló en mi rostro; Archie me levantó del piso a donde fui a parar y Annie corrió en mi dirección para limpiar el hilo rojo que brotaba del interior de mi labio que comenzaba a inflamarse; no sé si fue el dolor o la impotencia pero las lágrimas comenzaron a recorrer por mis mejillas; Terry se detuvo para poner fin a la pelea y dio dos pasos hacia mí, esta distracción la aprovechó Marc para jalarle del hombro y al quedar frente a él acertó su golpe en la ceja izquierda de Terry la cual se abrió y comenzó a sangrar…
Después de todo el alboroto George, representante legal de los Ardley , y mi padre, se hicieron presentes; mucho después llegó un abogado por parte de los Grandchester; todos presentes en la Gerencia del lugar; jamás había cometido una falta académica pero me sentía como esas veces que mandan llamar a tus padres y le dan un mundo de quejas de tu mal comportamiento.
Anthonie había llegado junto con George y mi padre; sus ojos expresaron amor y no reprensión, con un lenguaje mudo corrí hacia sus brazos y él me envolvió en ellos, me besó la coronilla de la cabeza y se quitó su chaqueta para cubrirme con él, aunque no era precisamente de frío por lo cual temblaba sin control, cubrió mi rostro con sus manos y con sus pulgares limpiaba todo rastro que dejaban las lágrimas mientras me sonreía intentando darme el confort que necesitaba; pero en realidad lo único que provocaba era hacerme sentir mal… pensaba "si tan sólo le hubiera hecho caso nada de esto habría pasado"
Mi padre estaba muy enojado y me miró severamente, sentía que el mundo caía sobre mí y me aplastaba contra mi autoestima baja de este momento, me recargue en el pecho de Antonie y miré cómo Marc nos observaba, sus ojos brillaban de celos y coraje hacia mí, era inevitable no notar su sentimiento; él no era el único que sostenía su mirada en dirección de Anthonie y mía, Terry también nos miraba, pero no puedo describir su expresión, era una mirada vacía, profunda y sin sentimiento, parpadeó un par de veces y yo quise disculparme con él; sabía que Anthonie no soltaría su abrazo y no permitiría que yo caminara hacia Terry, así que moví los labios e inaudiblemente le dije lo siento, él permaneció inmutable y solo asintió con la cabeza pero no a mis palabras sino aceptando el convenio al que las partes involucradas llegaban en este problema. Plasmó su firma junto con su abogado y George en representación de mi padre…
Tenía la ceja muy inflamada y aunque la sangre se había secado evitando más su fluido se veía la herida profunda.
Al salir de la Gerencia permanecimos unos instantes unos frente a otros, papá estrechó la mano de Terry sin decir más que "Estamos en lo dicho" y luego se despidió del abogado de estos. La camisa manchada de sangre de Terry me hacía sentir culpable y no sabía cómo reparar los daños, no eran tan sencillo como el sacar la chequera de papá y poner una cantidad que cubriera los gastos.
Sin dudar puedo decir que este fue un mal día.
Lamento mucho la demora, intentaré publicar más seguido
Sutcliff ;)
