Disclaimer: Personajes no me pertenecen. Sino a Masami Kurumada, Shiori Teshirogui y la historia de Saint Seiya The Lost Canvas
Temas:
Yaoi, drama, romance.
Personajes: Aspros, Asmita, Defteros, Sage
Resumen: Todo había comenzado tan derepente y sin palabras de por medio, que cuando se dieron cuenta no supieron manejarlo… al menos, intentaría llevar sus lazos hasta el fin. Al menos, intentarían no matarse en el camino.
Dedicatoria: A Karin_San, que me andaba pidiendo un Asprita multi desde hace rato, no sé si serán oneshot o drabbles, pero lo cierto es que esta basado en el canon, más adelante habra lemon más detallado. Disfrutalo geme, es para que te suba las energías w
Obviamente a todo el club: Santísimo Pecado
Comentarios adicionales: Basado en el Universo Canon de Lost Canvas, Empieza antes de la llegada de Athena.

Una visión distinta a mi Canon Defmita


Dos – Ten Fe

"¿Has oído la historia de Castor y Polux?"

Saboreó entre sus labios el aliento de su boca. Desnudó con sus manos las piezas de oro que cimbraban, al ritmo de sus corazones, de sus parpados cerrados, de sus venas llenas de sangre caliente. Su espalda golpeó con sutileza los pliegues de las sábanas en su habitación, remarcó con sus dedos los cabellos largos que caían lado y lado por su mejilla, evitando así que aquella curvatura, ese pozo de saliva ardiente, no se alejara mucho de su lengua y le permitiera beber de su agua. Jadeó, sintiendo la dureza del musculo de sus hombros, la firmeza de su hombría entre sus piernas.

"Uno era un semidiós, el otro un simple mortal. Pero estaba unidos, por sangre, por carne"

"Lo sé"

—gimió abriendo el ángulo de su rostro, mostrando la piel de su cuello por donde descendía aquellos labios.

"¿La has oído?"

"Degel me la contó"

Apartó su cuerpo con brusquedad y envió una mirada endurecida. Los labios del hindú subieron categóricamente por la comisura izquierda, dibujando una sonrisa cínica y percibiendo a través de los otros sentidos la tensión de aquellos músculos; el malestar.

"¿Celoso?"

Levantó sus brazos hasta apresar el cuello, se acercó siguiendo el aroma de su perfume, de su sudor, el calor de sus labios. Sintió cierta renuencia que aplacó con una caricia deliberada en su nuca.

"No me gusta tu cercanía a Degel"

"Sólo hablamos de historias, de libros…"

—murmuró contra el espesor de su boca, mordisqueando, tentando, jalando en contra de sus deseos y provocando —". Nada en especial"

"Yo puedo contarte más que historias…"

—lo aplastó de nuevo contra la cama, estrujó sus muñecas y llevó sus dientes al dorso de su piel blanca, castigándolo con dolorosas mordidas—", y muchas más interesantes que sus cuentos de niño."

"Entonces enséñamelas"

—enredó sus piernas en la espalda del mayor—". Todo lo que sabes, lo que lees, lo que investigas, enséñamelo"

Desnudó parcamente su cuerpo, regando besos a lo largo de su piel. Tramo y tramo besado, tocado, acariciado a conciencia y sin ella mientras susurraba a su oído su nombre y sentía las falanges blancas castigar con su presión contra la piel de su espalda, exigir con su fuego la liberación de su placer. Abrió labios y fue llenado con su lengua, abrió piernas y sintió la irrupción en su cuerpo, en su alma, en su cosmos. Gimió aferrándose en la baja espalda, sintiendo su cuerpo rodeado por aquellos poderosos brazos, sus piernas golpeando los glúteos, la voz de él desgranándose en vocales sin sentidos y sonidos amorfos penetrando en su oído. Se entregó, se entregaron… se amaron, y desfallecieron…

"Cuando Castor murió, Polux, el inmortal, pidió a Zeus que le devolviera la vida o le quitaran su inmortalidad, con tal de que su hermano viviera"—enrolló un mechón dorado entre sus dedos, acariciando la oreja blanca y la mejilla aún sonrojada de su pareja, enredados entre sábanas—". Al final, por eso nació la constelación de Géminis."

"¿Pasó algo con él?"

Hubo silencio, un espacio de tiempo donde solo las caricias en el rostro y cuello eran respondidas por las yemas blancas sobre su pectoral, a la altura de su corazón, escuchando el palpitar de aquel musculo inconstante. Asmita comenzó un camino de besos pequeños desde el pectoral hasta subir al cuello, encontrar la barbilla y acariciar con su nariz la áspera de su acompañante.

"Lo siento deprimido, busco que me hable pero se distancia. No sé si ya estará hastiado de ese estilo de vida, o de esperar a que cumpla mi promesa… Siento a veces que le he fallado"

"Todos deben buscar su libertad por sí mismo, Aspros"

—deslizó la yema de su pulgar en el filo de su mandíbula, con sus cejas estrujadas, sus parpados guardando sombras—". Esa promesa es un peso para ti"

"Quizás, pero la cumpliré. Soy un hombre de palabra"

"Lo sé"

"Por eso… me da miedo que quiera irse"

Prefirió no responder aquello, comprendiéndolo. Aquel lazo que él jamás podría entender, porque no lo vivía, pero aún así de algún modo admiraba, hasta cierto punto. Mejor dibujó para él una sonrisa de ánimo y fuerza, consolándolo quizás, haciéndole sentir acompañado.

"¿Tú no te irías?"—preguntó él, llevando mechones dorados tras la oreja blanca.

"No me iré. También soy un hombre de palabra, Aspros"

Memorando aquella escena de su pasado, el Santo de Virgo se levantó de su lecho, acomodó sus vestiduras, colocó su capa, levantó su cosmos creando la ilusión en su casa.

Con aquella memoria en su mente caminó hacía el estrado principal, seguro, confiado. De ese hombre se había enamorado, a él le había entregado hasta el alma. No había forma, ni aún con la treta que el patriara había creado para él, no había forma que Aspros fallara. Cumpliría su promesa, pasaría la prueba, le demostraría que él era el indicado pese a que su principal ideal no fuera Athena.

El de él mismo tampoco lo era, ¿podría acaso juzgarlo?


LaDahliaNegra: Gracias por tus comentarios y palabras, ¡me alegro que te guste como escribo! Voy a actualizar con los capítulos que hacen falta poco a poco, esperando que aún sigas leyendo. Me encanta que notes que está esa inevitable cosa de su destino, porque ambos están conectados de esa forma, trágica.

Bibi-87: Jajaja te entiendo! Espeor que aún puedas seguir leyendo esta historia, y te guste el resultado.