2) COMO AGUA EN EL DESIERTO

Cerro la puerta en mi cara y yo me quede allí, esperando a que salga, sin saber que hacer o que decir, se había ido, ya no me quería a su lado, ya tenia a otra, ya no tenia sentido estar aquí.

Me aleje a toda prisa de esa casa. Las lágrimas empañaban mis ojos y nublaban mi visión, pero más no me importo y en la oscuridad de esta tarde gris seguí manejando hasta perderme por un camino que no sabía que existía. Cuando me vi rodead por los espesos bosques de Forks, Salí corriendo del coche y me adentre entre los árboles, cuando estuve completamente segura que no había nadie cerca mío, grite, grite lo más fuerte que nunca, y llore agritos, en voz alta saque de dentro mío todo lo que sentía, lo maldecì una y mil veces, lo insulte, me maldecì a mi por ser tan estúpida. Me aovillé en la humedad de las hojas, y debajo de la copa de un árbol me dormí. Sentía una mirada clavada en mi rostro, y fue esa sensación la que me despertó. Ya no estaba recostada en el piso frio del bosque, sino que me encontraba en la parte trasera de mi camioneta. Un hombre moreno me miraba fijamente con el rostro contraído desde la parte del conductor de mi vehículo.

-que hago aquí? Quien eres?

-te encontré desmayada en el bosque y te traje hasta tu camioneta. Soy Jacob el hijo de Billy Black, el amigo de tu padre.

-tu me conoces?

-conozco a Charly, yo arregle esta chatarra para ti.

Me incorpore en el asiento, una vez que mi cabeza se puso en orden mire a Jacob y le sonreí.

-Gracias por ayudarme.

Sin embargo él no me devolvió la sonrisa, me siguió mirando serio.

-de nada. Creo que es hora que te regreses a tu casa. Yo te llevare para asegurarme que llegues bien.

No pude hacer otra cosa más que asentir, ya que él no me estaba dando opción para elegir. El trayecto a mi casa fue lento y silencioso, yo iba mirando por la ventana, pero cada tanto volteaba el rostro hacia Jacob, porque sentía que este me estaba mirando, pero no tenía el valor para preguntarle porque me miraba, a demás no sabía cómo iba a salir mi voz después de haber llorado por tanto tiempo. Di un suspiro a la nada y nuestras miradas se cruzaron, la intensidad que proyectaban sus ojos sobre los míos, me hizo que me remueva incomoda sobre mi asiento.

-puedo hacerte una pregunta?

Me limite a asentir con la cabeza, ya que me imaginaba por donde iba dirigida su pregunta.

-porque llorabas, que te paso para que te encuentres así?

-yo… me pelee con mi novio. Terminamos.

-te hizo daño?

Los rasgos de su rostro se endurecieron, y tomo un porte más rudo e intimidatorio, supe enseguida que se refería a daño físico.

-no! Solo me siento triste y decepcionada. Pero no los culpo, él era demasiado para mí, yo no era suficiente y siempre supe que tarde o temprano terminaríamos así, yo sola y él con otra que este a su altura.

Jacob apretó fuerte el volante, pude ver los nudillos de su mano ponerse blanco por la fuerza que estaba ejerciendo, y al cabo de unos segundos soltó un bufido de frustración.

-no puedo creer que digas eso, si bien no te conozco siempre creí que tenias mas carácter. No puedes dejarte pasar por arriba por nadie, y menos por ese chupasan… por ese tipo. Tú bella, eres valiosa, vales mucho como para que dejes que te pisoteen, si él se fue, pues mal por él, tienes que seguir tu vida, y no desmoronarte de esa manera, yo te entiendo que duele, porque duele mucho, pero tienes que valorarte a ti para que los demás también lo hagan, no te dejes caer así!

Sus palabras me conmovieron, y no pude evitar que las lágrimas caigan por mi rostro. Detuvo el coche a un lado de la ruta y me abrazo, estaba dentro de mi camioneta siendo reconfortada y abrazada por un desconocido, y me sentí bien, sus brazos grandes me rodearon e hicieron que el dolor en mi alma disminuya, el calor de su cuerpo hecho al frio que siempre me rondaba, y no pude hacer más que sonreír, una sonrisa genuina y de verdadera alegría.

-gracias, me hizo muy bien tus palabras, y el abrazo.

Él dejo a un lado su porte serio, y me sonrió, me quede sin aliento al ver una sonrisa tan hermosa, sus dientes blancos y perfectos podrían iluminar toda la ciudad. Sentí que un pedacito del agujero que tenía en mi corazón, cicatrizaba. Me dio un beso en la frente, como el que se les da a los niños pequeños después de que se caen y se raspan la rodilla, y siguió conduciendo. Su compañía me hacia bien, a su lado sentía que podía respirar, era como un vaso de agua en medio del desierto, me daba paz y alivio, lo necesitaba a mi lado, a pesar de no conocerlo lo quería a mi lado, él me haría bien, él me ayudaría.

Aparco frente a mi casa, yo sabía de sobra que apenas ponga un pie dentro charly se enfurecería conmigo, Jacob pudo ver ese miedo en mi rostro, porque me tomo de la mano y me sonrió.

-si quieres puedo acompañarte a dentro y le decimos a Charly que has estado conmigo.

-harías eso por mi?- mis ojos se abrieron desmesuradamente y él me volvió a sonreír con esa sonrisa que me gustaba tanto, y que ya la estaba empezando a catalogar como mía.

-si, por supuesto.

A penas termino de hablar y pude ver a charly que estaba parado en la puerta con los brazos cruzados, un poco preocupado y un poco enojado. Jacob apretó levemente mi mano, como dándome fuerzas, y nos bajamos de la camioneta, los ojos de charly se abrieron grandes del asombro, y dio un largo suspiro.

-bella, me has tenido preocupado.

Me dio un sonoro beso en la frente. Y se dirigió a Jacob

-Jacke, muchacho que sorpresa tenerte por aquí. Pasa, pasa que encargué una pizza para cenar.

Jacob se encogió de hombros, me giño un ojo y tiro de mi mano para que entremos, tuve que sofocar una risa con mi mano libre para que Charly no se dé cuenta. Nos sentamos en la mesa, charly agrego un plato mas para Jacob y nos pusimos a comer.

-Que es lo que te trae por aquí Jacke?

Charly levanto una ceja sugerentemente y yo casi me atraganto con la pizza, Jacob se tuvo que contener para no reírse.

-he pasado la tarde con bella y como se nos había hecho tarde, quise traerla a casa para asegurarme que llegue bien. Espero que no te moleste charly.

Jacob pareció tan sincero que hasta yo me lo hubiera creído de no saber cuál era la verdad.

-no, no desde luego que no me molesta, a bella le haría bien salir más seguido y despejar su cabeza ya que las ultimas semanas… bueno lo único que les voy a pedir es que la próxima vez me avisen para que no ande preocupado.

-si lo siento!

Respondimos los dos a coro y los tres estallamos en carcajadas, después de terminar de comer la pizza y el postre, acompañe a Jacob hasta la puerta.

-estas seguro que no quieres que te acompañemos, te queda lejos el camino de aquí a la push!

-segurísimo. Me voy a encontrar con unos amigos aquí cerca, así que no hay problema.

-gracias, por todo lo que hiciste por mi esta noche.

-no te preocupes, no tienes nada que agradecer.

-te volveré a ver?

Su sonrisa se ensancho aun más y yo también le sonreí.

-cuando quieras, todas las veces que quieras!