Reyes 3

La noche tranquila en la zona dañada de Baldadd con los sonidos tranquilos de algo incierto, las personas buscando entre escombros signos de algún mal afortunado que no tuvo tiempo de salir de todo el daño hecho por el monstruo azul y la lucha de aquel sacerdote de Kou.

Destrucción de edificios, escombros que tapaban calles y casas que amenazaban con caerse por el simple hecho de ser cercanas al epicentro de todo el conflicto, era la evidencia de todo lo ocurrido y que nadie podía dar crédito, pues era como fantasmas de habilidades tenebrosas lo que dio a lugar a la miseria fisica.

Algunos de la tropa de la niebla daban miradas cuidadosas a los principales personajes que fueron a través de esa noche, pero se dispusieron a marcharse para no ondear en el tema que al parecer iba para el rumbo político en el cual estaban cansados.

El viento soplaba la tierra suelta del cráter, las voces en susurro para un encuentro de saberse con vida después de todo el desastre, las personas simplemente querían ir a casa por hoy... luchar mañana.

Mientras en el centro... alejados en un mundo aparte de las molestias de los civiles... Sinbad no sabia que estaba mal, su sonrisa estaba amplia, su actitud amistosa era palpable en su ambiente jovial, pero entonces, ¿Por qué no recibía un saludo cálido? siempre era esa la cordialidad que merecía alguien con su fama, las ganas de congeniar con alguien de su estatus... entonces, como demonios parecían mas aburridos esas dos personas.

Miro su entorno curioso y al parecer sus colegas pensaban lo mismo por el ambiente de incertidumbre, Aladdin con sus ojos amplios en inocencia curiosa buscando en ambos grupos, Alibaba parecía querer hablar pero solo abría y cerraba la boca sin alguna idea que expresar y Morgiana solo estaba ahí, esperando algo con la misma indiferencia.

El rey dirigió de nuevo su atención a la pareja con una sonrisa congelada, su ceja en ligeros tic nerviosos... mientras el hombre de ojos inquietantes y vacíos lo reflejaban con una falta de respeto en su rostro firme y la mujer, bueno ella tenia el mismo gesto carente de alguna esencia impresionada... ¿estaba perdiendo el toque con las damas? no evito preguntarse.

-Es acaso que no van a responder- Jafar con un tono déspota exigió apretando los labios irritado por el desplante, mas al ver esa pareja simplemente en silencio como si su rey no haya saludado.

-Mi error- aseguro el hombre de negro exhalando un poco de su cigarro que tiro al suelo con indiferencia nada comprometido a mostrar sus respetos a la nobleza, su voz carente de alguna emoción al igual que demostró durante el enfrentamiento con Kou -es solo que su aparición nos desconcertó- era una obvia mentira.

-Crees que...- dio un paso enfrente con su postura floja pero sus manos ocultas para cualquier cosa, era tenso y sus ojos brillando peligrosos pero aquella mujer se interpuso nada intimidada acomodándose sus guantes en un aparente reto.

-No es momento de niñerías- expreso en un tono mandon, su rostro hermoso sin ninguna muestra de tensión mas sus hombros rígidos demostraban una disposición para intervenir -lamento las descortesías, mi rey...- expreso diplomática pasando del peliblanco molesto hacia dicho hombre -¿que necesita?- pregunto mientras el hombre a sus espaldas solo dio un bufido burlón.

Sinbad hiso un movimiento con su mano, desechando las molestias de su súbdito manteniendo su gesto descuidado pero feliz -agradezco su intervención, enviados de Avalon- repitió aunque un poco distinto al inicial, pero el mismo tono amistoso -aunque no recuerdo el haber cumplido con ustedes antes- aseguro curioso ocultando un poco su molestia ante la falta de emoción de ese dúo ¿es acaso que no importa su fama? algo susurro en su mente.

Inclinando su cabeza con sus ojos analíticos la chica rió con ligereza, negando algo divertida solo crispando los nervios de Jafar y cautivando a un don juan como Alibaba y Sinbad -es porque no lo ha hecho- expreso mientras el hombre a sus espaldas parecía lejos de ingresar al discurso, cediendo la parte diplomática con facilidad demostrando que ambos estaban en el mismo nivel jerárquico.

Rascándose la nuca dando un paso hacia adelante -Bueno, yo estaría dispuesto a saber su nombre- pidió seductor el rey ante el rollo de ojos de todos los que lo conocían, tomando la mano enguantada con facilidad, acercándose mas de lo permitido con un aire sereno ante la mujer imperturbable.

El encender de un cigarro llamo la atención de todos -No es necesario entrar en presentaciones-aseguro con desinterés el hombre interviniendo aquella coquetería con una frialdad-Generales Masrur y Jafar...- señalo a los dos guardaespaldas que se pusieron firmes -el príncipe Alibaba- ahora al rubio que boqueaba como pez por el reconocimiento-Morgiana y Aladdin- sonrió, un gesto hueco de ser verdadero ya que no llegaba a su vista.

Jafar dio un paso enfrente con su mirada calculadora y sentimiento de desconfianza evidente al dúo, siendo el mas frió de pensamiento -como es que saben de nosotros- cuestiono inflexible.

-Seria tonto no saber de ustedes- contesto la mujer con el mismo tono, sus ojos brillantes de reto para el peliblanco -además desde que llegamos a este lugar... sus conflictos son evidentes y el centro del dicho problema- miro al príncipe rubio, que parpadeo avergonzado por la atención y culpa.

El rey de Sindria sonrió ante la actitud de la pelirroja, que de cercas era imponente aunque carecía del aire salvaje de alguien del gran clan o su seriedad característica, por lo cual podría descartarla de esa raza, aunque su cabello y ojos pudieran confundir a alguien... pero no a el.

Jafar no le agradaba los extraños, ahora tenia a su menos favorito que era la pelirroja que parecía dispuesta a no ceder contra su instinto, mirando esos ojos parecían los mas severos y entrenados... no tanto como el, en cuanto a asesinato... pero una mente disciplinada que se desarrolla con ciertos trabajos.

-Cuales son sus nombres- Sinbad ponía la mano en el hombro de su segundo al mando, que seguía en competencia de hostilidades con la mujer que parecía llevarlo muy bien- es injusto que ustedes sepan de nosotros... y no viceversa- aseguro inocente, con su hospitalidad vigente y dando una mirada apreciativa a la rival de su súbdito.

Ambos se miraron en un silencioso entendimiento, mientras la chica le daba un movimiento de cabeza al que metía sus manos en los bolsillos de esa ropa pesada y ajena a cualquier moda conocida para los presentes, levanto su rostro firme sus ojos vacíos con un cigarro colgando flojo de su linea delgada de boca -Bazett Fraga- su voz era aun mas aburrida que al inicio, al parecer fastidiado de esta larga intervención tan evidente -Kiritsugu Emiya- exhalo ajeno.

-Bajo el mando del reino de Avalon- concluyo la mujer con un suspiro contenido sus ojos estrictos vagando en el entorno, detallando lo vacio que estaba el lugar en la noche brillante.

Sinbad enarco una ceja por la autoridad que demandaba dicha presentación -nunca espere tener un contacto directo con Avalon- indico con un suspiro de lastima-espero que acepten mis peticiones- saco el tema por el cual había intercedido en la partida de ese misterioso y cada vez mas creciente potencia.

Una risa descortés -Eso lo decidirá nuestro rey- corto el tema Kiritsugu su rostro de piedra mirándolos retador a cada integrante desde el niño hasta los guardaespaldas-ya que no tenemos intenciones de entablar ninguna negociación no deseada con Sindria o cualquiera que quisiera aprovechar nuestra presencia- sus ojos brillantes de advertencia, suplantando el vacío de emociones de una manera abrumadora -no sin ordenes- inflexible y sin oportunidad de un cambio de corazón... era lo que se notaba en la manera de hablar.

Resplandor intrigante en los ojos dorados que desapareció prontamente pero por la manera en que el dúo lo observaba ellos lo sabían, lo detallaron y no los podía engañar-Son muy leales- alabó el rey con un tono descuidado, mientras su segundo al mando hervía de coraje y Masrur silencioso pero expectante.

Alibaba no podía hablar, no cuando fue señalado y conocido por personas que no sabia de su existencia, bueno no tan directamente... todavía con la adrenalina del reciente enfrentamiento con Judal y esa princesa de Kou -porque no ayudaron antes- esa pregunta se le salió, mucho antes de que procesara que era su voz en aquel silencio de muerte -Porque no nos ayudaron- dijo mas claro con valor mirándolos con dolor.

Aladdin dio un vistazo de comprensión, Morgiana igual su silencio era de apoyo mientras los adultos solo esperaban la respuesta de esas personas desinteresadas por la reclamación, puesto que ellos parecían tener el poder para detenerlos y por lo que expresaban, estaban ahí desde el inicio.

Kiritsugu miro desde su altura en un porte apático acomodando su arma en el hombro -solo por ordenes de nuestro rey, es que estamos aquí...- suspiro como si un recuerdo maldito viniera a su mente, desviando la pregunta sin intención de contestar.

Ambos dieron la finta de alejarse del grupo de manera sincronizada, pero Alibaba se interpuso -porque- exigió con su rostro contorsionado de la ira contenida, no entendiendo como podían estar tan tranquilos ante el sufrimiento de la gente ¿eran tan desatendidos?

Apretando sus labios en disgusto, los ojos rubí destellaron peligrosos mientras daba un paso enfrente encarando al chico que era mas bajo -Nuestro rey desea nuestra presencia en este lugar- expreso astuta negando para fulminarlo para que se alejara sin mucho exito -bueno, parece que tienes agallas... niño- alabo secamente dando un vistazo a su colega.

Chistando los dientes en fastidio -niño idiota- ofendió exhalando humo con un grave aire de desinterés aun ante las amonestaciones de los de Sindria -pero no estarás satisfecho con esa respuesta simple- gruño con una mueca de desprecio en su gesto vació.

-Es una curiosidad peligrosa, niño- se unio Bazett al mirarlo ambos, casi acobardando al joven príncipe.

Jafar iba a intervenir, hasta el propio Aladdin pero sus esfuerzos fueron interrumpidos -han llegado esclavos de Baldadd...- Kiritsugu informo áspero mirando el cielo estrellado con mas interés que el rubio -nuestro señor mostró su preocupación...- frunció el ceño por una memoria -estamos aquí bajo mi juicio- exhalo de su cigarro -y a mi juicio...- miro en dirección al adolescente -no me intereso ingresar a conflictos innecesarios... no somos un grupo de caridad- expreso cruelmente.

Alibaba dio un paso hacia atrás como si hubiera sido golpeado no solo por el desinterés de participar, de ejercer esa preocupación de un rey hacia su pueblo... si no por los motivos de dichas preocupaciones ¿esclavos de Baldadd?

-Como puedes decir eso- Jafar encaro al de negro que volteo los ojos descortés -como puedes decir libremente que su rey estaba preocupado... confiando en ustedes... pero desobedeciendo su buena voluntad... - fue interrumpido en su mar de quejas por la chica atravesándose nuevamente en su vista, retándolo de miles de formas con cada una de sus intervenciones.

-No se equivoque, general Jafar- su voz era firme, negando como si hablara con un idiota -Nuestro rey sabe que la gravedad de nuestra intervención... no es idiota- señalo con un doble sentido ofendiendo aun mas al ahora cabreado asesino que no dudo en sacar sus armas en una postura defensiva ante la desinteresada mujer que le rió burlona -veo que la princesa no es la única cediendo a su temperamento aun en contra de un mejor juicio- fulmino al peliblanco.

Sinbad intervino algo cansado de ser el mediador ¿no era el de temple de acero Jafar? se pregunto distraidamente era acaso que desagradaba tanto la chica -por favor- expreso en una postura mas acorde con su puesto sorprendiendo a los que lo conocían como alguien holgazán -lo entiendo, son precavidos- un ligero tono de disgusto ante la pedrada a sus propias acciones de intervención ante la crisis interna de Baldadd.

-Este pais esta turbio... tienes un largo camino si quieres reformarlo, mas cuando la esperanza en la monarquía se ha perdido- aseguro ausente Kiritsugu como si no hubiera una amenaza de conflicto latente ademas de pasar de la autoridad del rey de Sindria -es un trabajo duro de reconstruir no solo un reino... sus propias jerarquías- miro en dirección al palacio para caer en Alibaba que tenia un gesto lamentable.

-Puede parecer cruel, niño- Bazett suspiro cansada de este largo discurso, su postura aun rígida en dirección al peliblanco que seguía mandandole miradas sucias -pero no hay intenciones de ejercer nuestra autoridad en un reino en pedazos-

-Pasaron del sufrimiento de la gente...- Aladdin dio un paso enfrente, dando su presencia a conocer a los que parecían olvidarlo... esto lo detallaron con un brillo de reconocimiento que se tragaron al ver sus ojos azules grandes de incredibilidad, un dolor inocente a punto de romperse -Solo vieron a la gente lastimarse- pidio con un dolor reciente de perdida, tomando la flauta como su salvavidas.

Kiritsugu dio una larga calada al cigarro sin un ligero gesto de ablandamiento ante las quejas del que menos esperaba interrumpiera, su aire inocente no lo cautivo pero esos ojos negros en un vació brillaron... fue ligero, pero insignificante para cambiar la postura ajena -la política es delicada, niño- contesto escuetamente dando un desplante irritado a su entorno -Estarán satisfechos- expreso déspota -ahora podrían apartarse, hemos perdido tiempo con ustedes- gruño.

Jafar estaba harto de tanto despotismo a ellos, en un movimiento fluido su cadena se extendió clavándose en los pies de los que se marchaban con una sonrisa desafiante -Como pueden comportarse así... su reino debería- el sonido de una pequeña explosión conocida resonó tensando a todo el mundo, congelando a Sinbad que estaba por contener la furia de su segundo al mando.

-No te equivoques niño- la arma apuntaba amenazante desde el inquietante brillo peligroso en los ojos vacíos de Kiritsugu, en un parpadeo y Jafar ya tenia la arma tocando su frente sorprendiéndolo ¿cuando acorto la distancia? -nosotros no debemos ningún favor a nadie... son ustedes los interesados en Avalon...- cada palabra filosa en irritación era claro que se estaba conteniendo -agradezcan nuestras explicaciones... ya que no se las debíamos- el rostro era oscuro con su atención clavada en aquel hombre que parecía cedió a su temperamento como lo había predicho Fraga ahora chocando con el distante negro.

Bazett afirmo una postura fácil de combate enfrentando a Mazru en una lógica que no podía ser buena, puesto que a los ojos de los testigos la dama era la que tenia la desventaja... tontos... pero el aire era cada vez mas tenso, era claro que los enviados de Avalon no debían ninguna excusa y las dieron al grupo... pero este estaba lejos de estar satisfecho pues al fin los roces parecían a punto de estallar.

-Un reino pequeño no debería estar desafiando a Sindria- la voz de Jafar era imperturbable y oscura, como en sus viejos tiempos ante la mirada amplia de los jovenes testigos.

El sonido de una risa burlona e irónica, los labios se estiraron en una pequeña sonrisa inquietante y en los negros ojos de Kiritsugu un destello asesino tan conocido para el peliblanco -Es acaso que Sindria es tan presuntuoso... ¿lo engreído les han dado alturas inmerecidas?- eran palabras claras e hirientes en los corazones de los capitanes mas en el propio rey -Son tan ciegos a causa de su propio poder- siguió con veneno -sera un joven reino... ¿nos subestiman?- escupió a Jafar que estaba en un gesto amargo y severo no desistiendo.

Mazru con su gesto fiero dio un paso enfrente dispuesto a enfrentar al oscuro hombre, pero un flujo de movimientos marciales la pequeña mujer en comparación que había estado enfrente, le había dado la vuelta con facilidad ante los jadeos de los niños clavandolo en el suelo con una mano sujetándolo en el piso con una fuerza irracional a su proporción mientras la otra la extendía en una amenaza de golpe -no intervenir... seria lo mas sabio capitán- sugirió con el ceño fruncido -nuestra paciencia no es algo que deba poner a prueba... sabe que ese otro general rompió esa linea delgada- apretó sus labios -no empeore esto-

-SUFICIENTE- la voz de mando detono por parte del ronco pecho de Sinbad, su postura de mando obligo a todos a voltear a verlo... excepto por el dúo de Avalon -lamento esto... agradezco sus motivos aunque como ustedes dicen, no nos debían explicaciones- cedió ante el jadeo incrédulo de Jafar.

-Parece que no es tan tonto- susurro Kiritsugu regresando su arma a su hombro en un borrón de cualquier hostilidad, dando una seña a su colega de seguir su ejemplo.

Un silencio en el grupo cuando los enviados de Avalon comenzaron su partida sin dar miradas extra a los abandonados sin ninguna señal de hostilidades, pero antes de que cualquiera pudiera irse la voz de Sinbad resonó en el vacío de esa noche de destrucción -Entonces son ciertos los rumores- con un tono serio, pero su rostro mostraba la misma tranquilidad ofrecida -un reino que acoge cualquiera que lo necesite... esclavos en su mayoría-

Jafar apreto sus puños molesto mientras Mazru se levantaba con rapidez ayudado por Morgiana, Aladdin parpadeaba cual búho al lado de un acobardado Alibaba que miraba el pozo donde estaba ese general en el suelo... no creyendo la fuerza de la chica... pero ahora, ante lo dicho la atención en los que se detuvieron en una fachada de contestar.

-Nuestro rey es benigno... cuando un esclavo cruza nuestras fronteras... reciben el asilo automático de Avalon- explico con paciencia y un tono de orgullo Bazett mirando por encima de su hombro.

Alibaba abrió la boca incrédulo de tanta bondad a los esclavos ofrecida con facilidad, su curiosidad aumentada no solo por el potencial escondido de solo dos representantes de aquel reino que suena a un sueño... sino por la bondad de ese misterioso Rey, preguntándose como seria.

Aladdin sonrió sinceramente, algo de inquietud por la frialdad de esos dos borrada por las buenas intenciones de un reino a esas personas a las que les quitaron su libertad -Ugo-kun... -recordó con tristeza, deseando que su amigo este bien para ir a conocer dichas tierras prometidas.

Morgiana amplio sus ojos en sorpresa, una ligera picazón en sus ojos ante tales promesas para gente que sufría como ella.

-Interesante- Sinbad, rey de Sindria y líder de la alianza de los siete mares sonrió para sus adentros, ahora mas que nunca con la intención de lograr algo con el reino de Avalon y su misterioso rey muy a pesar de las asperezas demostradas era mas su prioridad de unir en las lineas a dichas promesas.

Una mueca de desprecio mientras aquellos se iban sin ningun aire de remordimiento -no son interesantes- aseguro Jafar amenazador inquieto por aquel hombre de negro, era peligroso... y esa mujer... era también algo que considerar mirando la facilidad con la que rivalizo con Mazru ¿quizás una mestiza del gran clan?

Pero por el momento, el grupo que se quedaba tenia prioridades en las cuales se debían concentrar, Baldadd enfrenta un problema y según lo poco dicho por Kiritsugu, habían estado esclavizando a sus habitantes... ¿para que? Se cuestiono el hombre de ojos dorados, su vista vagando en el cielo despejado.

XXXXX

Era un dia por la mañana, el palacio tan distante de los problemas del mundo exterior, egoísmo y avaricia llenaban el entorno de cierto rey, sus pies regordetes caminando rumbo a la sala donde un visitante inesperado aguardaba.

-Quienes creen que son- gruño Ahbmad con arrogancia, sus brazos cruzados y dando miradas a su hermano -como para llamarme en la mañana sin alguna invitación- suspiro hastiado.

Sahbmad se miro tímido y culpable -dicen ser representantes de Avalon- argumento con paciencia, los pasos resonando en el suelo del pasillo que por unos momentos parecía eterno.

-¿Avalon?- gruño el rey con indiferencia, una mueca de desprecio -que clase de reino inferior alega que ese nombre es importante- se quedo enfrente de esa gran puerta -no es como si fuera Kou-

-Es un reino joven... mas que el propio Sindria- aseguro el virrey, siendo el mas capacitado en cuanto al entorno mas allá de Baldadd

Su hermano levanto su mano con desinterés -no digas mas... me aburres- quito importancia al momento en que la guardia abría las puertas para su líder, Sahbmad negó con pesadez pero incapaz de contradecir a su pariente.

Ahí en la sala donde tiempo atrás se reunió con Sinbad, rey de Sindria se encontraban dos personas sentadas en la mesa, ya con algunos aperitivos servidos por la servidumbre.

El regordete rey miro desde su altura, indiferente y con un juicio de desagrado por las apariencias extranjeras de esos dos -yo no concibo reuniones con el servicio... yo solo hablare con el rey- se dio de importancia, sin sentarse aun parado arrogante en la puerta.

Sahbmad abrió sus ojos por tal desplante de su hermano a los forasteros, miro interrogante hacia donde estos estaban sentados pero parecían ajenos a la ofensa.

-Nuestro rey tiene mejores cosas que hacer que cumplir con usted- corto el hombre, cuyo ojos cargados de severidad casi consumían al par llegado -obviamente una mejor administración que este reino- gruño.

El virrey estaba sorprendido por las palabras acertadas y crueles, era como una comparación de su líder con el de ellos, los guardias a sus espaldas parecían de acuerdo pero evidentemente no lo dirían abiertamente.

Antes de que un ofendido rey replicara, el hombre levanto la mano -no vinimos aquí a discutir formas de gobierno, Rey Ahbmad- ahora la voz demandante de la mujer interrumpió, su vestimenta al igual que la de su compañero.

-Ni mucho menos pedir su aprobación o exigencia de que nuestro rey haga el trabajo de nosotros- el hombre se puso de pie, encarando al pequeño bulto que era el líder de Baldadd -Kiritsugu Emiya... mi compañera Bazett Fraga- se presento mas no por respeto si no por etiqueta.

-hemos estado en este lugar a petición de la buena voluntad de nuestro rey-continuo la mujer sin esperar la aceptación de Ahbmad que parecía contenido de coraje por tales libertades que se otorgaban esos extranjeros.

-¿Su rey?- cuestiono mas amable Sahbmad, además de impresionados con la autoridad en la que se manejaban ambos, no importaba que uno fuera mujer.

-Si, ha habido esclavos forzados o ignorantes de su estado... todos provenientes de Baldadd y bajo la mano de Kou- contesto el hombre con un cigarro en su boca, dirigiéndose a sentar para darle la seña que ellos hicieran lo mismo... no importaba si el rey quisiera o no compartir su tiempo con el "servicio".

-Eso no es problema de ustedes- aseguro el regordete líder con bastante indiferencia y sin darle importancia a un tema que convenía solo a dos reinos sin intencion de moverse en un claro gesto de reto infantil.

-Lo es cuando dichos esclavos son tratados como mero ganado- Emiya con un tono severo contradijo, aunque su temple aseguraba que le importaba menos el tema -una cantidad que nuestro rey no puede ignorar- suspiro.

Ahbmad entrecerró sus ojos ante la mención del rey pero en ningún momento mencionarlo por su nombre, extraño pero no le daría importancia que no se merece -es deber del pueblo asegurar el bienestar de sus gobernantes- aseguro creído, con una sonrisa despectiva.

-¿Esta comercializando con ellos, su propio pueblo?- la pregunta ruda y cruel, Bazett con toda su repulsión clavo su mirada en un codicioso rey que chasqueo la lengua en claro desinterés por tal tono.

-Es todo lo que quería saber- Kiritsugu se levanto sin mirar al regordete, le dio una orden silenciosa a su indignada compañera para que obedeciera -agradezco su tiempo- aseguro.

El rey dio un bufido, sin molestarse en darles una mirada a esos inferiores, hiso una mueca cuando la mujer le dio una mirada hostil, pero trato de no temblar... no cuando la reunión con Kou prometía mas gratificaciones que esos no invitados que no sabían para que habían venido... solo alardeando de un rey sin nombre.

Sahbmad junto con la guardia estaban blancos como el papel ante lo dicho por su líder, se miraron unos a otros para dejar su vista en su rey que parecía placido, como si lo dicho no fuera egoísta y cruel.

Entonces el virrey, tomo una decisión... era cobarde, no tenia fuerza ni voluntad para irse encontrar de su hermano, para tomar un puesto... pero el sabia que había alguien allá afuera que podía contrarrestar y detener esa locura, iría donde siempre infiltraba información... la tropa de la niebla y Alibaba debían poner un alto al rey.

XXXXX

Sinbad repasaba algunas estrategias, su ayuda a Baldadd era su prioridad por ahora... la habitacion desordenada con miles de papeles desperdigados en la mesa, Masrur silencioso a sus espaldas en un ambiente de trabajo arduo.

El sonido de la puerta se escucho llamando la atención de ambos hombres, ahí Jafar con un gesto funebre se abria paso -sucede algo- cuestiono intrigado el rey.

-Los enviados de Avalon marcharon esta mañana- contesto sin sentimientos el segundo al mando, abriéndose paso para estar frente a su líder.

Sinbad se recargo en su silla pensativo, sus ojos vagando en el techo de la habitación -sus intenciones no eran estar en el conflicto- dijo como afirmación que ya habia sido explicada por estos dos -entonces... ¿Por qué la molestia?- se cuestiono, porque venir si solo era preocupación vana del rey, era claro que ese hombre Kiritsugu no era alguien que debia subestimarse.

¿Quizás si era desinterés en ayudar? o había algo oculto a sus ojos, porque aparecer ante ellos si no querían intervenir... porque irse sin hacer nada... o hicieron algo... esto ultimo hiso eco, su instinto le decía que había algo.

-¿Qué piensas?- pidió Jafar con una ceja ligera en arqueo exigente, apretando sus puños ocultos ante solo el recuerdo de aquel dúo irrespetuoso.

El silencio se hiso en aquella pequeña sala desordenada de paccione.

Golpeteando su dedo en la barbilla pensativo sin perturbarse por la mirada del peliblanco expectante de una respuesta-Esto... puede que solo hayan venido por una sola intención- susurro al aire, sus súbditos expectantes -darse a conocer al mundo- dio de ejemplo.

El peliblanco se miro intrigado por tal afirmación -porque lo dices- cuestiono, no dispuesto a quedarse con esa duda.

-Kou... Baldadd... nosotros... Sindria- el brillo de comprensión del rey de los mares, pero sabia que se le escapaba algo -un reino silencioso... que de un momento a otro... se muestra a nosotros con tanta confianza- inquirió.

-Sugieres... que esto solo era una presentación- Jafar no se miraba confiado de la idea -o solo una manera de decirnos que ellos están presentes- su mente trabajaba miles de ideas a la vez.

-Y que saben de nosotros... aunque nosotros no sepamos de ellos- Masrur hablo con monotonía, pero una razón aplastante aun la inquietud de verse superado por una mujer lo molestaba aunque era menos obvio que los otros.

-Interesante- aseguro Sinbad -esto solo nos hace esperar con mas ansias la confirmación de una visita...- se recargo en la mesa -mas cuando el nombre del rey... nunca fue dicho- sonrió como si hubiera conseguido un juguete... un aliado potencial... que aunque desconocido, ya se daba a desear.

Los súbditos miraron el brillo de interés creciente en su rey, pero nadie dijo nada por el momento, mas cuando Alibaba y Morgiana entraban en el lugar... justo esa noche, la noticia del tratado con el Imperio Kou llego a oídos de todos los involucrados en la tropa de la niebla.

XXXXX

Un rey mirando desde su reino de piedra, silencioso y expectante, el viento movía su flequillo en una tranquilidad alarmante, desde esa altura miraba los jardines bien cuidados donde la vegetación exuberante quedo como un recuerdo de la salvaje isla.

Su vestido en un azul y blanco, dando una imagen de delicadeza que contrastaba con la dureza de sus ojos y frialdad de sus acciones... todas con honor... todas por su gente.

Este reino hecho con esfuerzo, tiempo ejercido para hacerlo estable mientras los rumores tomaban fuerza conforme su presencia se hacia presente para este mundo, aun algunos países son difíciles de llegar... pero las propuestas ya estaban a la orden del día.

Su plan de ser cuidadoso ya no era una opción, ya Kiritsugu se lo había alertado y Yunnan también marcho con esa advertencia... sus tiempos de un crecimiento en paz y silencioso, discreto a ojos no deseados llegaba a su fin, con tal de que la fama creciera como debía ser.

El rey Arturo con sus ojos dispuestos a enfrentar este nuevo mundo, guiando su pueblo para un objetivo, era consciente que sus trabajos de años ya han llamado la atención de ciertas potencias... mas aquellas que manejan la esclavitud como medio de comercio.

Ante el pensamiento se frustro, pero se controlo considerablemente... su temple era famoso entre su gente, pero aun debía gobernar con puño de justicia que comenzaba a ser evidente fuera de sus propias fronteras... nuevamente, con un objetivo claro... dejar a todos los foráneos con la idea de su fuerza antes de conocerla en persona.

-Mi señor- llamo un hombre a sus espaldas, Bedivere siempre fiel y a su alcance, se inclinaba a espera del permiso de hablar.

-Adelante- concibió la mujer, aun con su papel de su genero arraigado y difícil de quitar, mas cuando este nuevo mundo parecía tener las mismas ideas que el abandonado sobre el genero era algo molesto.

Sabia de la magi de Rem, pero era lejos una postura de reinado que ella ejercía... era mas difícil mantener el silencio lo que era, pero ya no podía evitar por mas tiempo las otras potencias... mas cuando Kiritsugu y Bazett darían la cara por primera vez desde la fundación al mundo, pues el nombre de Avalon saldria de sus fronteras.

-Una nueva embarcación de esclavos provenientes de Rem llego- informo tal cortes como se pudiera, siendo este un tema recurrente con los años y al cual le dedicaron esfuerzo.

-Te doy mi aprobación... hacer lo necesario- aseguro al dirigirse donde su trono se erguía entre terciopelo rojo y tallados dorados -puedes retirarte- ordeno, la figura obedeció sin rechistar mientras el suspiro vino consigo, siendo que las personas tratadas de esa manera son difíciles de hacerlas confiar... de apreciar la libertad.

Ahí ella se quedo pensativa, tendría que dar respuestas a estos imperios y reinos de sus constante insistencia, sabia que no podría ocultar lo obvio para estos... le hacia preguntar... ¿Por qué funciono en el pasado?.

XXXXX

Fin del capitulo.

Como los documentos que encontre de esta historia, que si algunos no sabian habia borrado por error, eran borradores a los que habia subido originalmente... tengo que leerlos detalladamente por cualquier error... pero como mi mente juega conmigo, termino editandolos agregandoles mas a la trama.

no se si lo notaron, pero en el original aunque habia roces entre Jafar y Bazett, ahora fueron mas obvio que empezaron desde el inicio... ademas que agregue un enfrentamiento mas cruel por parte de Kiritsugu.

espero no defraudarlos, como dije... tengo que checar los borradores antes de subirlo.

Un dato que considerar: 1.77 de Bazett Fraga vs 1.68 de Alibaba Saluja (aunque despues crece a la misma altura pero obvio despues del salto temporal)