Notita: los personajes no me pertenecen son de la máxima Rumiko-sensei
" " pensamiento
- - diálogos
(n/a: ) mis comentarios jejeJ
Mil formas para decir "te amo"
Capitulo: III
-Ya no puedo más… Inuyasha!- una de sus manos se había soltado ya no podría –Aaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhh!- gritó cayendo desde lo alto con los ojos cerrados
-Kagome!- gritó llegando por fin y al mirar hacia abajo la vio tendida, pero no sobre le áspero suelo sino sobre un bulto
-Kagome!- grito el niño de ojos amatista llegando al lado de su amiga
-Kagome estas bien?- preguntó bajando del árbol notablemente preocupado
La chica reaccionó con dificultad y vio que aquello que había bloqueado su dura caída era otro niño (hay pero que sonsa se cae niño tras niño! xD) este alzó la mirada, poseía unos ojos hermosos, celeste como el cielo, la miraban coquetos
Kagome no pudo evitar quedarlo mirando mientras se sentaba, esta tampoco apartaba su mirada de ella
-Estas bien?- preguntó sonriendo sacándola de su trance
-Ah, si… muchas gracias…- bajaba y levantaba la mirada
-Hola, me llamo Kido Koga- saludo ayudándola a parase
Inuyasha y Miroku miraban toda esa escena cada uno a su manera
El segundo solo sonreía frente al coqueto acto de niño por lo visto era bastante "maduro" por así decirlo
Por lo contrario el primero lo miraba con el ceño fruncido mientras mascullaba algunas palabras que no alcanzarían a oír
Miraba a su amiga colorada, ese chico, Koga se llamaba, la miraba coqueto, "De seguro que quiere algo con Kagome" de inmediato se paró en medio mirando haciendo su mejor bosquejo de niño molesto
-Y este?- preguntó arrimándolo y acercándose de nuevo a la niña
-Ah-ah él es Inuyasha y el Miroku- Kagome jaló a Miroku para que el tercero lo viese, ambos hicieron una reverencia pero cuando de dispuso a saludar al "entrometido" este solo le dio la espalda sin dignarse a mirarlo
-Vaya pero si que no tienes modales alguno- reprochó parándose en medio de este y la pequeña –Kagome, Miroku quieren jugar?- preguntó excluyendo a posta a Inuyasha
-Yap- por decisión unánime, -Vamos los cuatro?- preguntó inocente Kagome
-Yo no tengo problemas pero creo que ese si- farfulló Koga tomando la mano de Kagome, incitándola a ignorarlo
-Un momento Koga-chan- se soltó y corrió hacia el compañero de ojos ámbar
-Inu, no te molestes por favor, vamos a jugar todos juntos- se paró delante de este que permanecía con los brazos cruzados, con la misma postura que mantuvo frente a Miroku
-No! Ve tu siguieres, yo llamaré para que me recojan!- este insistía, se sentía indignado o tal vez… celoso?
-No! Yo me tengo que ir contigo lo olvidas? Si te vas yo también me voy contigo, Inu-chan por favor- comenzó a gesticular súplica tratando de convencer a su amigo sosteniendo su mano
Inuyasha la miraba varias veces, esa carita tan angelical, esa forma de llamarlo, eran tan de ella, solo las usaba con él y que fácil lo manipulaba
-Bueno Kagome, pero ya son dos las que me debes!- mostrando dos de sus dedos, esta solo le sonrió ampliamente llevándolo de la mano hacia los otros dos que los observaban con rareza
-Inu también va a jugar con nosotros Koga-chan- el chino miró aparentando indiferencia las manos unidas
-Que engreído- susurró molesto, -QUÉ DIJISTE!- le gritó el niño de ojos ámbar
-Nada- dijo mientras le quitaba a Kagome y se iba con Miroku dejándolo caminando solo
-Ese tonto, Kagome tonta, Miroku tonto, todos unos tontos, especialmente Kagome... Como va a jugar con ese cabeza hueca! Esta bien la ayudo pero ahora se aprovecha de ella! Ambos son unos sonsos!- farfullaba despacio y mirando de ratos a el trío que conversaba amenamente
-Que deseas jugar linda Kagome?- la voz del niño es dulce y finamente coqueta
-No se- esta se alejaba un poco y se apegaba al pequeño de ojos amatistas
-Ya se, porque no jugamos al escondite?- Inuyasha proponía sonriendo victorioso, él era el mejor jugando eso
-Yo no tengo problema, es más si tan seguro estas yo me ofrezco como buscador- el niño de bellos ojos celestes era bastante seguro, confiaba mucho y por lo que era más que notorio le gustaba Kagome
-Debes contar hasta veintes Koga-chan- le dijo siempre dulce la pequeña alejándose ansiosa del gran y viejo árbol
-Uno, dos, tres, cuatro…- sus ojos se mantenían cerrados, atrás de él Inuyasha lo miraba molesto planeándole alguna maldad de seguro
-Ya!- resonó por todo el parque, comenzó a correr en dirección a los árboles, recordó coma vio a ese engreído subirse ahí, por eso la dulce Kagome se había caído
Se acurrucó más en su escondite, consideraba que aquel arbusto era perfecto para pasar inadvertida, se había fijado en no dejar ninguna parte de su cuerpo o ropa afuera
"Koga-chan jamás me va a encontrar" pensaba alegre, levantó la vista un poco, vio al guapo niño buscando entre unos matorrales cercanos
-Es muy guapo- susurró avergonzada, -Eso piensas Kagome?- una voz baja tronó cerca de sus oídos, esta voltio asustada atrayendo la atención del buscador
-Miroku me has asustado- esta se volvió y él se sentó junto a ella –Kagome de verdad te gusta Koga?- su voz era juguetona mientras le así ligeras cosquillas
-Ssssh! Nos van a escuchar- musitó por lo bajo la niña, escapando del tema
-SI! A Kagome le gusta Koga!- exclamó pero siendo tapado rápidamente por la pequeña
-No seas tonto!- pero ya era tarde, un par de ojos curiosos los vio, luego una sonrisa apareció en sus labios
-Kagome ya te encontré!- chilló sin ver a otro pequeño, ella volteo buscando al tramposo de Miroku pero este ya se había adentrado en otro matorral de seguro
-Koga-chan! Espera!- esta gritaba siguiéndolo hasta que paró en el centro el parque
-
Estaba furioso, había escuchado lo que niño de ojos curiosos había dicho "Kagome tonta, eres realmente tonta! Como te puede gustar ese… ese…ESTÚPIDO!" era la primer que usaba ese insulto, no sabía exactamente que era, pero su hermano lo usaba mucho para referirse a sus compañeros de escuela
Bajó el árbol en que había estado vigilando a su amiga, él se percató de aquella atracción que surgió cuando ese "Koga" salvó a Kagome
Vio como el niño bajó del árbol, no lo vio cuando se acercó a Kagome y verlo bajar de ahí lo asustó tanto que cayó sentado
-Inuyasha estabas ahí! Me asustaste!- regaño molesto, pero este no le hizo caso, por lo contrario salió de los matorrales en dirección a la niña
-Koga-chan…- musitó bastante ruborizada
Este solo le sonreía –Dime Kagome, algo sucede?- preguntó ruborizándose el también
-Es que… no escuchaste…- se balanceaba de norte a sur mirando el suelo, estaba muy avergonzada
-Oye tonta, que te pasa! Como se te ocurre semejante bobada!- le grito por detrás un pequeño
-Eh?- ambos voltearon, había sido interrumpida por su amigo de ojos oro
-Eres muy sonsa como se te ocurre jugar con ese niño tonto y pero aun pensar en él!- gritaba con frenesí
Kagome escuchó cada insulto que le dijo su "amigo" nunca pensó que se molestase tanto con ella, sus ojos se volvían cristalinos al sentir en su cabecita retumbar las ofensas del niño frente a ella
-Oye niño torpe! Eres bastante tonto, como te atreves a decirle esas cosas a Kagome, ella no te ha hecho nada!- le gritó molesto
-Tu no te metas! Eso es entre esta sonsa y yo!- dijo elevando su voz
-Que no la llames así te digo!- gritó con más fuerza, poniendo a la niña llorosa tras de si
"Porque me dices eso Inuyasha…" pensaba tristemente mientras en un intento levantaba lentamente la mirada
Vio a su amigo Miroku hacerle unas señas que no entendía
-Oye- gritaba no muy fuerte, ellos no debían escucharlo, su amiga había comenzado a llorar, eso lo noto
Le trataba de hacer saber que Inuyasha lo había estado espiando pero su pequeña amiga no lo entendía
-La pequeña cansada de no entender los gestos raros de su amigo, se aferró a la casaca de su amigo el cual voltio para verla sollozante
-Lo siento por haberte metido en esto- le susurró y dejando ver su rostro acongojado miró con cólera a su amigo
-INUYASHA ERES UN TOOOOOOOOOOONTOOOOOOOOOO!- gritó finalizando corriendo hacia la dirección contrario, adentrándose en el bosquecillo del parque
Sus amigos la miraron impactados, Inuyasha sintió una leve opresión frente a las palabras de su amiga mientras el niño que había permanecido lejos se acerco pero manteniendo una distancia prudencial del aludido
-Eso te pasa por decir las cosas sin pensar- regañó Koga como punto final yéndose hacia su madre que ya lo había estado llamando
-Ya me voy Inuyasha, despídeme de Kagome- y diciendo esto se fue dejando al pequeño en el centro del parque solo
"Esa Kagome tonta…" recordaba el rostro de su amiga
Por inercia miró su reloj aun con enfado en su mirar reflejándose primero él y luego la hora que buscaba
-5:45 pm- leyó con desgano comenzó a caminar hacia una banca "5:45…5:45… CIERTO 5:45!" gritó exaltado corriendo hacia la dirección en la que se había perdido el cuerpo de su amiga
-Que... tonto… soy…ya nos... van… a venir… A RECOGER!- decía corriendo veloz
-
Ya se había parado, ya no reconocía el lugar en el que estaba –Todos los árboles son iguales- se dijo mirándolos, antes ya había jugado allí, pero nunca se había adentrado tanto
Se acercó a un árbol y lo miró, -Es muy alto, pero de seguro que desde allí veré el parque- dijo pensándolo bastante
-Pero ya no va a estar Koga-chan para ayudarme si me caigo…- también se dijo
-Ni Miroku-chan… Menos Inuyasha- al final frunció el ceño, "Pero a ese tonto yo no le importo en más mínimo si me caigo no le importa, solo le importa insultarme!" se gritó furiosa
Se mantuvo al pie del árbol pateando una piedrita
-
Sin querer se había dirigido a la parte oeste del bosquecillo, sabía donde estaba pero lo que importaba era saber donde ella estaba
-A ver, donde una tonta se puede meter- buscaba bajo la oquedad de un árbol, ¡buscaba debajo de cada árbol, detrás de él y bajo cualquier roca!
"Donde estas Kagome…" pensaba triste, "Si no le hubiera dicho esas cosas tan hirientes no se habría escapado" pensó molesto consigo mismo
Así siguió hasta que el Sol se escondió…
-
Se frotaba con sus manitas buscando calor, miraba el cielo, el atardecer ya había bajado por completo y podía ver algunas estrellas florecer durante la noche
-Inuyasha donde estas- rogaba asustada mientras con una ramita escribía trivialidades en la tierra
"Tal vez si soy tan sonsa y tonta como Inu-chan dice… sino…" mira a su alrededor "No me hubiera perdido"
Comenzó a sollozar "Nadie me va a encontrar, voy a estar aquí perdida por siempre, y nadie me va a hallar por haber sido tan tonta y sonsa" se repetía mientras sollozaba con más fuerza
Grandes gorgotones salían de lleno de sus tristes ojos hasta que de nuevo apareció como un rayo la posibilidad que antes se había paseado por su mente
-
-KAGOME!- esta vez la clamaba a gritos esperando que esta la escuchase
Miraba repetitivamente su reloj pulsera el cual marcaba las 6:45 y la chica no aparecía
Escuchaba también que sus guardaespaldas lo llamaban, sus voces no estaba muy lejos si su oído no lo engañaba
-Si…me encuentran…y no la…he encontrado…a…Kagome- decía agitado –No…debo dej-…jar…que me…encuentren- se dijo, esos tipos no se llevaban bien con su amiga, no les importaría irse sin ella
-
-Por fin- tuvo que afrontar su miedo nuevamente, estaba aferrada al tronco del árbol en la rama que consideró la más alta, mantuvo lo ojos cerrados unos segundos abriéndolos lentamente
-ya.vi.todo!- se dijo con rapidez tomándose, enfrascando sus dedos en los pequeños agujeros del la corteza
Sus ojos se llenaron de lágrimas al cruzar por su mente que al estar en tremenda altura no podrías bajar
-INUYASHA!- gritó a todo plumón esperanzada en que él no la haya dejado
-
-Kagome!- también gritaba él, por un instante le pareció escuchar la aterrada voz de su dulce amiga
Comenzó a correr con más intensidad –KAGOME!- vociferó parando bajo un gran árbol
-Son ya las 7:00! Diablos Kagome!- gritaba, se llevó una gran susto al saber la hora "Mi deber era tenerla a mi lado y protegerla de que no se aleje, TONTO INUYASHA NO CUMPLISTE TU PROMESA!" se criticó con dureza, comenzó a correr, cada vez hacía más frío, y eso le preocupaba
-
Dio un estornudo, hacía mucho frío a lo alto, no podría darse calor pues prefería pasar frío antes de caer al duro suelo
-Debí aceptar la casaca de Inuyasha, que tonta soy- se regaño estornudando de nuevo
-Kagome…- escuchó como un sonido no muy lejano, era de esa voz que tanto extrañaba y conocía a la a perfección
-Inuyasha?..-susurró asegurándose de lo escuchado, pegó más su cuerpecito al grueso tronco llevándose una mano al oído
-Kagome!- esta vez era más cercana "Inuyasha… no te olvidaste de mi…" sus ojos se volvieron a empañar de aquel líquido salino
-INU-CHAN!- gritó mientras cerraba los ojos, sin querer el viento la balanceaba
-
Comenzó a seguir la voz, comenzó a ver como el viento agitaba a los árboles con rudeza
-KAGOME!YA VOY!- gritó llegando a donde este no pensaba que se encontraba su amiga
-
-INU-CHAN!- gritó, no se atrevía a bajar la mirada, el viento la agitaba moviendo su vestido rosa y su largo cabello
-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHH!- chillo asustada
-INUYASHA VEN POR FAVOR!- gritó exaltada, la ráfagas se llevaban sus lágrimas como bruscas caricias
-
Había llegado a la raíz donde sonaba la voz de su amiga pero no la veía en ningún lado, eso le asustaba
-Señor Inuyasha!- se escuchó gritar a una voz masculina y mayor
-NO! No deben encontrarme!- murmullo escondiéndose detrás de un gran árbol
Vio pasar a los hombres fortachones y una hermosa mujer
-Mamá?- dijo bajo sorprendido –Lo siento mucho Mami- dijo viendo como la señora se iba asustaba y entrando en sollozos
Alzó la mirada sin querer pidiéndole perdón a la Luna por haberse escondido pero en vez de ver la blanquecina reina de la noche vio otra cosa que le llamó más la atención
-Kagome?- dijo mirando la esquina de lo que la parecer era el vestido que se movía con el viento
-Kagome!- gritó dando una media sonrisa en su rostro
La pequeña escuchó ser nombrada, voltio con sumo cuidado y temor, y alcanzó a ver las fugaces orbes de su querido amigo
-Inuyasha!- le llamó sonriendo, estaba feliz pero aun así lloraba
El aludido sonrió más al ver que era ella, pero se asustó al ver como su delicado cuerpo se balanceaba frente a una fuerte ráfaga de viento
-Kagome ya voy por ti!- gritó asustado y escuchando a la vez un chillido de miedo por parte de la pequeña
Le resultó realmente difícil subir con tremenda tormenta pero agradeció que solo fuese un poco de aire
-Ya estoy llegando- avisaba desde abajo mientras esta solo lo llamaba pidiéndole ayuda y perdón por haber sido tan torpe
Se colgó ágilmente de la rama que lo llevaría con ella haciéndole bajar la mirada por un leve instante
Para cuando miró hacia Kagome notó algo que le hizo abrir sus dorados ojos como platos
-Kagome la rama se está rompiendo!- le advirtió, la pequeña se aterró y al notar el desperfecto se asustó más
-Inu-chan!-gritó llorando temerosa por su seguridad
-Kagome espérame ya voy- trató de tranquilizarla pero esta estaba tan exaltada que no controlaba sus movimientos
La pequeña comenzó a escuchar el crujir de la rama por la fuerza de la naturaleza más su peso por lo cual comenzó a desesperarse
-Inu-chan!- gritó nuevamente pidiendo socorro mientras otra fuerte ráfaga se desataba sobre su frágil cuerpo
Estaba asustado, solo le faltaba poco pero los continuos movimientos le impedían seguir con la rapidez que él quería
-Inuyasha!- le clamó desesperada sintiendo como se ladeaba la rama hacia abajo
-Ya voy! Solo un poco, aguánteme solo un poco!- le rogó mirando como los segundos le resultaban esenciales
-AAAAAAAAAAAAAH!- gritó sintiendo como se ladeaba de nuevo por la fuerza de gravedad
-Kagome!- subió a una rama más abajo y halándola del brazo la trajo contra su pecho quedándose viendo como la rama que hace un rato sostenía con ficticia firmeza a la niña caía golpeando con rudeza el césped del bosquecillo
-Inu-chan muchas gracias- le llegó a susurrar escondiendo su rostro en el pecho del aludido
-De nada- contestó mirando hacia el Este, sintiendo como la sangre subía y marcaba sus mejillas de tono carmesí
Bajó cargando a Kagome en la espalda, cuando ambos tocaron el suelo se sintieron más aliviados
-Inu-chan discúlpame- pidió abrazando a su amigo con mucho cariño
El aludido se quedó sorprendido frente al acto de la pequeña y respondiendo el gesto separándola después de un rato
-Lo siento mucho, tienes razón, soy muy tonta y sonsa, por mi descuido casi sufrimos un gran golpe- se culpo abrazándolo nuevamente
-No, es verdad te pudiste hacer mucho daño pero yo no tenía porque hacerte dicho eso pequeña- la oprimió más contra su pecho algo que sonrojó de sobremanera a la niña
-Ya vamos a la limosina… tu mami se debe estar preocupando- dijo sonriéndole aliviado para lo cual recibió una sonrisa y tomados de sus manitas se dirigieron al lujoso auto
-Cuidado Kagome tendremos que escabullirnos- advirtió, el camino fue fácil pues el niño conocía el bosquecillo muy bien
La niña asintió, la idea le pareció divertida pero siguió cada paso igual o tal vez más cuidadosa que su amigo Inu
Entraron en el auto sin problemas, la puerta estaba abierta pues todos, hasta el chofer habían salido en su búsqueda
-Tendremos que esperarlos aquí- mencionó mirando a través de las gruesas lunas polarizadas del transporte
Se escuchó un estornudo, Inuyasha voltio y encontró a Kagome temblando, se había resfriado
-Toma- sacó una manta de uno de los tantos compartimientos
-Gra-gracias- volvió a estornudar, él la cubrió con la manta, era muy amplia, siempre roja con el apellido de la familia bordado
-Cúbrete tu también- invitó la pequeña mirando dulce a su amigo
El otro accedió avergonzado, -Muchas gracias Inu-chan, te quiero mucho- dijo para finalmente quedarse dormida
El niño la observó tierno solo hasta que escuchó varios pasos que fue más o menos media hora después, a las 8p.m.
-Mi hijo, mi Inuyasha- sollozaba la bella mujer –Y Kagome, la pequeña, como estarán, mis dos pequeños- volvía a sollozar llegando a la limosina
-Mami- fue llamada, la mujer levantó la mirada, no lo podía creer, ahí estaba, parado al costado de la puerta abierta, la miraba con sus ojos grandes y una sonrisa impactada en su rostro
La mujer corrió como si pensara que su mente le jugaba una broma, cuando o tuvo cerca lo tomó del rostro, acariciando sus mejillas –Mami no llores- dijo limpiando las lágrimas con sus dedos
-Mi Inuyasha- dijo abrazándolo y volviendo a llorar de alegría por tenerlo en sus brazos y que se encuentre sano y salvo
Moshi Moshi!
Muchísimas gracias! Les puede parecer raro a algunos que este tan emocionada pues tan solo fueron 5 RR pero para mi fueron una grandísima ayuda! Les digo de verdad muchísimas gracias! Lo aprecio un montón! -
Especialmente a mi querida Dreams kokoro, has sido realmente muy dulce conmigo! Te admiro mucho por tu manera de escribir pues me encanta tu fic "el paciente" me parece asombroso nn
Este se lo dedico enteramente a ella y a Witchminl, Han-Ko, siara, Kagomekatheryne (KagomeKatheryne fuiste la primera en escribirme un RR de verdad te aprecio mucho por tu ternura :D)que se tomaron la molestia de dedicarme un RR con todo su apoyo! 0
Espero que los demás que leyeron y no se animaron a dejar un RR lo hagan en esta nueva edición diciéndome si lo odian o les gusta todo comentario es bien recibido, créame!
Bueno sin más que decir se despide.
Marineyha-chan
"Hoy mi glorioso calor… Mi dulce ternura
Armonía infinita… Luz sin igual
Te debo mi vida!... te debo mucho más… te debo mi sencillo amar!"
-Claudia Pinto Tantaleán-
