Notas Del Autor: Este fanfic me continúa gustando, creo que escribiré dos capítulos este día. La pareja de Bra x Gohan del futuro me ha encantado. ¡Disfruten el capitulo!
Con respecto a los Reviews! Gracias a todos los que se tomaron el tiempo en evaluar pequeños errores que tuve, intentare corregirlos, No hay error que no tenga solución, a partir de ahora se centrara mas en esta pareja que en otra cosa, aun que si habrá pequeñas escenas dramáticas, ¡Gracias por la ayuda! Seguiré sus consejos al pie de la letra. ¡Saludos!
Capitulo 3
Miraba el intercomunicador, Bulma estaba del otro lado de la pantalla con mirada triste y decepcionada. "entiendo que no hayas podido venir al entrenamiento de Trunks, hay muchas otras cosas importantes que hacer" me dijo. Pensé en esa chica Bra, y mire a Bulma de nuevo por la pantalla. Tan iguales y tan diferentes. "dile que lo siento" Sabia lo decepcionado que esta Trunks, Bulma me había dicho que se había quedado esperando a que yo llegara para salir a liberarse otra vez de tanto encierro. Nunca llegue…
Esa noche después de dejar a Bra llorando en mi escondite, Salí para encontrarme, como una rutina a la que uno ya está acostumbrado, con los androides, que no se sorprendieron al verme. La lucha comenzó. Pelie como todas las noches, con todas mis fuerzas, soportando los golpes y salvando personas, finalmente se fueron y desperté inconsciente detrás de unos escombros. Aun estaba obscuro, no tardaría en amanecer.
Con mis ropas un poco rotas y sangre goteando de mi brazo regrese al lugar donde tenía la vaga esperanza de que la chica de cabellos azules siguiera ahí. Aterrice afuera dispuesto a entrar.
Bra lo oyó aterrizar afuera, no había podido ni siquiera conciliar el sueño, preocupado. Abrazando la foto que minutos antes la hacía llorar. "Pobre Gohan…" susurraba mientras más lagrimas venían a sus ojos. Después de un rato, simplemente se había quedado pensando.
"Debió ser triste para el haber perdido a sus padres, haber tenido que llevar una vida tan dura, lo he visto en sus brazos, tantas marcas, tanto dolor físico y psicológico… Mis conclusiones eran ciertas, el está solo, nadie nunca se ha tomado el tiempo de abrazarlo y decirle que todo estaría bien… Jamás"
Salió de la habitación para ver la puerta abrirse y dar pasó a un Gohan expectante, con la misma expresión preocupada, tensa, nerviosa. Miro la herida de su brazo donde Gohan había atado una manta para detener la sangre. Había funcionado.
El alzo la vista y la diviso en la obscuridad una vez que sus ojos se acostumbraron al ambiente. Los intensos ojos azules de la joven se encontraron con los tristes y fríos ojos del Saiyajin, ambos se miraron directamente un momento.
Fue Gohan que avanzo rápidamente a grandes zancadas por la habitación y la tomo de los brazos para besarla duramente, la joven sintió los labios besarla carentes de ternura y amor. ¿Cómo iba a esperar amor de alguien que no sabía lo que era eso? Sin embargo, no lo rechazo, correspondió al beso tanto como pudo y cuando Gohan la levanto para ponerla contra la pared, ella abrió las piernas abrazándolo con estas por la cintura, las hábiles manos de Gohan quitaron la ropa haciéndola tirones, esto asusto un poco a la joven pero aun sin detenerse, gimió cuando el llego a sus pechos, duro poco con ellos mientras la besaba en el cuello, sosteniéndola ayudándose con la pared y Bra apurada por deshacerse de su traje de combate que finalmente pudo quitarle, y ella ahogo una exclamación al ver las múltiples marcas en su pecho y espalda, hombros y abdomen que resaltaban sobre su piel, el se detuvo un momento para que ella pudiera ver, no porque quería que le tuviera lastima, si no para decir mientras ella veía las escalofriantes marcas "He sufrido mucho todos estos años…"
-Oh por dios… Gohan-Y súbitamente, ella lo abrazo intentando protegerlo, el hundió su rostro en su cuello, sintiendo el delicioso perfume de la chica impregnarlo y embriagarlo, aun la tenia contra la pared, y cuando él comenzó a bajar su mano por sus muslos, ella le susurro al oído "Tómame, soy tuya"
"Soy tuya"
¿Era mía? Era la primera cosa que me pertenecía, no, no era una cosa, ella era una chica de la que me había encaprichado en solo cuestión de horas ¿Qué tenía esa joven llamada Bra que me habría curado y luego en un par de oraciones me había seducido a tal grado de no poder contener mis instintos ahora? No lo sabría jamás, pero cuando la separe de la pared gimiendo de placer y la acosté en mi cama, pude ver el rostro de un ángel tan hermoso delante de mí, ¿Por qué ella no me había abofeteado y se habría largado? ¿Qué quería una chica joven, hermosa, sensual, atractiva, dulce y libre con un viejo guerrero, marcado por la guerra, de sentimientos fríos y mirada seria que no conocía el amor?
Supuse que no quería saberlo, pero de algo estaba seguro, esta noche no sería como las que pase con aquella mujer hace años. Bra era una cosa muy diferente. Esta noche le estaría agradecido eternamente a la joven de cabellos azules que estaba delante de mí, dejando que la tocara donde quisiera, dejando que la besara donde a mí se me antojara, dejándome quererla, susurrándome palabras de cariño que ya había olvidado que existían, esa noche me sentí bien, después de mucho tiempo de sentirme mal…
Y esa noche, cuando Gohan tomándola de sus caderas, empujo su cuerpo y al mismo tiempo su miembro para entrar en ella, la chica se estremeció tomando entre sus puños la delgada sabana que estaba debajo de ellos, gimiendo de placer, pronunciando con satisfacción y aflicción su nombre, pidiéndole mas, Gohan fue feliz dentro de ella esa noche.
No había sufrido mientras la embestía como con Eriza, llorando y desahogándose, con Bra solo atinaba a sentir el placer vagar por su cuerpo en explosiones y descargas infinitamente satisfactorias que cuando culminaron en el viniéndose dentro de ella, se derramaron años de contener su ira, su enojo, su silencio y frustración, Gohan pudo finalmente descansar, apoyando la cabeza en medio de sus pechos, respirando agitadamente al igual que la chica.
Durmieron abrazados, la estrechaba continuamente contra su cuerpo, como si ella quisiera irse y el no la dejara, no la quería perder nunca, lo que abrazaba en ese momento, era la única persona que podía llevarlo a la felicidad mientras nadaba en el sufrimiento.
Y me sentí bien, libre, sin preocupaciones por un momento. Creo que eso era a lo que antes llamaban Felicidad. Una palabra tan ajena a mí y tan añorada por ella…
Continuara.
