los personajes no son mios, son de rumiko takahashi ;)

Los reencuentros deben ser bonitos… pero en el momento en el que te vi… un dolor horrible me arrastró a la muerte… otra vez… por que? Justo cuando… había olvidado… como se siente nuestro amor frustrado…

"Mientras akane le contaba todo lo ocurrido aquella noche, ranma, al otro lado de la puerta de la habitación, escuchaba todo con el corazón destrozado. Sintió que, en el momento en el que dejaba atrás el amor de akane, su alma se iría para no regresar…"

Esa misma mañana ranma se había marchado a china, arrastrando con él a su hermana, y con ella, su apoyo, que era lo único que akane necesitaba en ese momento. Apoyo… y fuerza. Fuerza para olvidar. Necesitaba olvidar a ese individuo… caminó hacia el cuarto que él había ocupado. Se tumbó en el lugar donde él había dormido y lloró, luego se levantó y, aún con lagrimones en los ojos y con una mueca de odio en la cara, tomó la almohada y la lanzó contra la pared, con tanta fuerza que podía haberla roto. Deshizo las sábanas con los pies y saltó cayendo con toda la fuerza posible. Aunque se sentía ridícula como en una especie de rabieta infantil no podía evitarlo. El rencor, la rabia y los celos dominaban a la chica.

Mientras, en china…

Ranma bajó del barco, con ese kimono chino rojo tan típicamente suyo y una expresión de aburrimiento en la cara. Genial. Lo que le faltaba, ver a su "querida" prometida y conocer su nueva casa. Sentía que dejaba la mitad de él en japón, junto a akane, pero realmente no podía hacer nada. No sabía si… lo que había hecho esa misma noche había estado bien o mal. Ni él mismo entendía su comportamiento. ¿por qué… la besó si iba a decirle que… que no podían darse falsas esperanzas, que lo suyo era imposible? Quizas lo necesitaba… necesitaba sentir los labios de su amada una vez, al menos, antes de condenarse a una vida que no deseaba. Necesitaba darle su corazón mediante un beso, dejárselo ahí junto al de ella, así al menos una parte de él estaría con ella. Con su propietaria.

Suspiró. ¿qué tenía planeado el destino para él? Suplicó que… pasara algo. Algo que diera una vuelta a su vida, que le hiciera encontrarse en los brazos de akane, en vez de en los de aquella princesa. Deseó tener cerca de aquella chica, su sonrisa… por aquella sonrisa él sería capaz de atravesar el infierno con cadenas en lo pies. Seguramente ella estaría llorando ahora… maldiciéndole u odiándole, algo muy propio en ella desde que se conocían. Se le escapó una sonrisa melancólica, eso era típico. Oir sus insultos, sentir como ella "le perdonaba la vida"… ese comportamiento infantil que él tanto apreciaba.

Mientras, akane ya estaba calmada. Se sentó en una roca que había en de estanquecillo de su jardín. Llevaba un kimono más ajustado y remangado para que no se mojara. Acarició el agua del estanque, viendo como los preciosos peces dorados nadaban rodeando las hojas de los lotos. Pensó, pero esta vez con serenidad, en ranma y en su situación.

Ranma… ese pedazo de inúti… por qué… le había robado un beso para luego irse?... pero no se atrevía a negar que ese beso había resultado delicioso. Se llevó la otra mano a los labios, y se los recorrío, con cuidado de no borrar la huella de los labios del chico. Se sonrojó mientras revivía aquella sensación, el pelo de ranma era sedoso, su pecho fuerte y su boca dulce… se dio cuenta de que estaba roja, sus ojos llorosos y el corazón más destrozado que nunca. Esta vez no era rabia, celos, pena o cualquier sentimiento relacionado de manera nociva con el muchacho. No, era más bien… nostalgia. Echaba de menos su presencia, su olor, su tacto, su sabor, su voz, su rostro… añorába lo que su corazón sentía al verle…

Al fin ranma llegó a su casa. Ranko estuvo todo el viaje torturándole con la mirada

-¿qué ocurre ranko?

-no sé… a lo mejor es… que tuviste una oportunidad, cacho de carne sin sentimientos, y la has tirado por la broda. Si es que… ¿Cómo he podido tener un hermano tan tonto? –añadió mirando a la ventana con desprecio

-eh!

-eh nada, hermano, eres un completo idiota

-lo sé… -dijo mientras salía del coche

Tres días después…

En japón akane iba mejorando poco a poco. Había dejado de pensar en ranma a todas horas y ahora dormía mejor que antes. Suspiró mientras entraba en el comedor esa mañana para desayunar, y vio a su padre, Soun, comiendo tranquilamente. Sobre la mesa había un sobrecillo cerrado y decorado de manera… abusiva. Akane se quedó mirando el sobre, temiéndose lo peor.

-buenos días, papá… -dijo

-buenos dñias, hija... -terminó su plato de arroz- ah…! Akane, por cierto, ha llegado una invitación. –dijo señalando indiréctamente el sobrecillo.- creo que es de ranma y shampoo –akane sintió un pinchazo en su corazón. Tomó el sobre con desprecio y miró dentro, y leyó:

"estan ustedes invitados a la celebración de la boda de: Saotome Ranma y Shampoo. Será el 6 de octubre. Deseamos su presencia: Familia Tendo. Familia Saotome "

Akane suspiró… quedaba todavía un mes.

-ranma nos invita a su boda, padre… será dentro de un mes –dijo suspirando. Otra vez, la cicatriz de su corazón herido se abría… dejando salir todo el dolor y los celos que había intentado guardar durante esos días.

-podemos traer acompañantes, hija? –preguntó Soun tendo

-em –akane giró el sobre y ojeó el interior- no pone nada más

-muy bien. Conociendo al señor saotome, no le importará en absoluto. Entonces, akane, hija… -dijo mientras se levantaba- te voy a presentar a un muchacho que está ansioso por conocerte- entonces un apuesto joven de cabello negro y ropas amarillas entró en la sala. Akane le miró de arriba abajo con curiosidad, era guapísimo… la joven pudo quitar durante apenas una milésima de segundo a ranma de su mente al ver al chico. Pero su corazón enseguida sintió como la nostalgia y el dolor causados por la pérdida de ranma volvía a surcar por sus venas.

Un mes después, en china…

Ranma estaba tremendamente inquieto. No porque se casaba, eso le daba igual. No porque ahora sería príncipe en china. Estaba nervioso porque, después de un mes de no tener vida ni ganas de vivir, al fin vería a la chica de sus sueños. Aquella chica que realmente había ocupado su mente y corazón desde que la había dejado atrás en japón con un beso suyo en los labios. Su corazón se encojió… ¿le guardaría rencor la joven?...

-vaya, hermanito, conociéndote, ahora mismo debes de estar pensando en akane –dijo ranko, entrando en la habitación del chico. Ella estaba expectacular con su kimono chino blanco y rosa de seda que había preparado para la ocasión.- siempre pones esa cara de bobalicón cuando ella ocupa tu mente: se te ponen los ojos como platos, se te hace pequeña la pupila y pones cara de bebé, jajaja –dijo riendo

-em… -ranma sacudió su cabeza intentando quitar la "supuesta cara de empanado" – estas muy guapa, hermana

-no lo estoy por gusto, si fuera por mi esta boda no se celebraría, ni siquiera quiero estar hoy aquí

-hermana, sabes muy bien que nadie te impide que te vayas... pero estas aquí por...?

-akane, obviamente, después de todo me necesita. –dijo mientras asesinaba a ranma con la mirada

-cuando vas a dejar eso? Hermana no es mi culpa, sabes que padre nunca cancelaría este compromiso, es demasiado… importante.

-ya lo sé… tienes razón –dijo la joven en tono más serio y maduro, sentándose al lado de su hermano. Pero apenas duró unos segundos sentada porque un sirviente llegó para avisar a los hermanos de que las tendo y sus parejas habían llegado junto a su padre.- sólo espero que ella ya te haya ovidado... aunque lo dudo mucho –añadió mientras caminaba hacia donde la familia Tendo les esperaba. Ahí estaban, nabiki con su marido tatewaki, kasumi y tofu, soun tendo... y akane con… ¿un chico?- vaya… creo que me equivoqué- volvió a decir al ver como akane estaba agarrada de aquel chico de pelo negro, atractivo y con cara amable. –akanee! –se tiró a los brazos de su amiga, que la recibió con un cariñoso beso en la mejilla. ranma, desde su sitio maldecía el reencuentro. debían de haberse mirado a los ojos, haberse saludado y no haber separado la mirada uno del otro en ningun momento. pero, en un reencuentro que debería ser realmente perfecto, ranma sintió como unos celos horripilantes le comían por dentro.

-ranko! Te he echado tantísimo de menos! -las dos se envolvieron en un tierno abrazo- mira –se separó de ranko y, tomándo de nuevo el brazo del pelinegro desconocido (aumentando así la "enorme felicidad" de ranma) dijo- este es Ryoga Hibiki... mi prometido

Fin capitulo 3

notas:

ola! bueno primero muchisimas gracias por los comentarios, me han alegrado mucho y estoy feliz de tener lectoras.

BABY SONY: muchisimas gracias, en serio. cuento contigo ^^! tenía pensado poner a ranma muuuuy celoso a causa de nuestro querido Ryoga... y luego... ô.ô quien sabe

kary14: gracias a ti tambien. procuraré poner a akane celosa el próximo capítulo... que de hecho se llamará: "la envidia" (risa en plan kodachi) gracias por leer y comentar ^^

veruska: bueno, considero que la voy a fastidiar porque mi autoestima esta por los suelos... y como acabo de empezar a escribir y tal, estoy insegura de mis decisiones... porque a lo mejor no gusta mucho como irá la historiaa ... muchas gracias por comentar!

bueno! ahora les digo que tengo pensado sacar un capítulo casi diariamente, esque los comentarios me emocionan xDD...la fastidié esta vez? pregunto que si la he fastidiado para saber en que he fallado y eso me ayudará a escribir una historia que disfruten los que esten leyendo. ahora... ¿la fastidié esta vez? qué les pareció? les interesa saber que va a pasar? os adelanto que será una boda bastaaaaaaaaaante compleja.

este va dedicado a todos mis amigos! y gracias por los comentarios. saludos desde españa