Capitulo 2: Mi nuevo cuerpo

El sol irradiaba una hermosa y cálida luz mañanera, que envolvía a todos aquellos que tuvieran el privilegio de apreciarla.

En un prado, al pie del árbol más grande del lugar, yacía un cuerpo inerte.

Una figura HUMANA dormía plácidamente sobre el césped; hasta que un suave y cosquilludo toque en su nariz da por terminado su sueño. Abrió lentamente sus ojos. Cuando noto que ya no estaba donde solía estar los abrió rápidamente mirando sorprendida todo a su alrededor.

El paisaje os arboles, las flores, sus manos…. -¡¿mis manos!?- Se miro las manos sorprendida; ¡eran reales, al igual que todo su cuerpo!

Observo cada centímetro que componía su blanca piel, sintió que era suave y estaba cálida, acaricio su cabello y noto…que estaba con ondas, ella solía tener el cabello amarrado en una trenza.-No importa…- Alzo la mirada al cielo, como si estuviera buscando algo, estaba confundida….

¿Pero qué…?

¿Qué pasó…?

No podía explicarse él porque….

¿Dónde se habían ido las frías y duras paredes que formaban aquel baúl?; Y ¿Por qué esas habían sido reemplazadas por un hermoso paisaje y un cielo azul?... Er extraño..

Entonces recordó…

-La luz….- Si; aquella luz brillante, la voz, había sido ella. Entonces comprendió, aquella voz; la Diosa, ella lo había hecho.

De pronto y sin previo aviso, una lagrima bajo por su mejilla, y luego otra y otras, hasta que se había convertido en un verdadero llanto digno de una persona humana ya que podía sentir como su nuevo adquirido corazón retumbaba de alegría, mientras una palabras salían débilmente de sus ahora móviles labios…

-Gracias…