CAPITULO III
-Tiempo después-
Dentro de poco se armará un caos en mi casa, pues ya son las 4:30 de la tarde, así que en mis últimos momentos de tranquilidad he decidido quedarme en la preparatoria para escribir lo que ha ocurrido, pero antes de hacerlo estuve mirando el horizonte y respirando el fresco aire que sopla en mi rostro. Hace mucho que no venía aquí, para ser exacta creo que hace más de dos años, pero es porque he estado muy ocupada en la Universidad.
Darien terminó su carrera de Medicina hace muy poco; desde la facultad era un alumno destacado e hizo su práctica en un prestigiado hospital donde ahora es conocido como unos de los mejores médicos que hay en todo el Japón. Yo tengo veinte años e ingresé a la facultad de Trabajo Social, Raye aun me molesta diciéndome que fue un verdadero milagro que pudiera entrar a la Universidad (--()). Yo sé que no soy buena en muchas cosas, pero creo que ayudar a las personas es algo muy lindo y sé que puedo hacerlo; sin embargo aun no sé si voy a poder terminar con mis estudios, pues ahora tendré nuevas responsabilidades y quizá próximamente haya un nuevo integrante en mi familia. ¡En qué cosas estoy pensando! Todavía no nos hemos casado y ya me imagino con un bebé. (o)
Creo que me he salido del tema, pues lo que en realidad iba a contar es lo que las chicas y yo hicimos luego de que llegaron a mi casa.
CAPITULO IV
La más emocionada de todas era Mina quien abrió la puerta y corrió hacia mí abrazándome, luego gritó felizmente:
-¡Hoy es el día! ¡Hoy es el día! ¡Serena, hoy te casas! ¡Ay que emocionante, no lo puedo creer!
La emoción de Mina me contagió rápidamente y ni siquiera supe qué pasó, pero de pronto las dos estábamos brincando de alegría..
-Como hoy es tu último día de soltera con nosotras, vamos a disfrutar de este día al máximo, así que hemos decidido que iremos a muchos lugares. Bueno, no a demasiados porque... ¡Nuestra Princesa debe estar lista a las siete de la noche para desposarse con su amado Príncipe! -habló Lita con entusiasmo.
-¿Sabes Serena? Lita se dedicó a hacer los arreglos florales de la iglesia y del salón donde será la recepción. Además el pastel de bodas lo preparó ella misma -me informó Amy.
-¿En serio Lita? ¿Cómo puedo agradecerte todo lo que has hecho por mí?
-No tienes nada que agradecerme Serena, aparte de ser nuestra Princesa eres la mejor amiga que podríamos tener y todas queremos que tu boda con Darien sea como siempre la has soñado...
Antes de que yo pudiera contestar Raye habló:
-Ah, por cierto Serena, nuestros vestidos ya están listos, los acabamos de traer y tu mamá nos dijo que ella se encargaría de todo, para que cuando volviésemos de nuestro paseo sólo nos cambiáramos. -ella miró el reloj y agregó- Bueno chicas, hay que irnos ya, estamos perdiendo tiempo bastante valioso, pero Serena, tienes que cambiarte, te aseguro que no saldrás conmigo con esa pijama.
-Raye ¿Por qué tienes que ser tan cruel conmigo?
-Sólo bromeaba tontita y como hoy es un día muy especial para ti y también para nosotras, haremos una tregua ¿Te parece?
Yo sólo le sonreí y me fui a cambiar rápidamente. Las chicas me llevaron a varios lugares, entre ellos, a uno al cual no iba desde hacía algún tiempo: los videojuegos "Crown" donde trabajaba Andrew.
Ahora que él es el dueño del lugar, ya casi no se presenta por allí, pues hay algunos chicos que se encargan de atender el negocio, pero casualmente hoy estaba él. En cuanto vio que entramos se acercó a saludarnos y abrazándome efusivamente me dijo:
-Serena, qué gustó me da verte. Bueno, te veré de cualquier forma hoy en la noche, pero quería felicitarte antes que nadie, aunque veo que ya me ganaron.
-Gracias Andrew ¿Reika irá contigo a la boda?
-No, mi esposa aun está en el extranjero haciendo sus investigaciones, pero Unázuki me acompañará.
-Es una lástima que Reika no venga. Pero me alegra mucho que tu hermana, Unázuki, vaya a estar con nosotros.
-¿Sabes Serena? Ahora que te veo aquí, después de tantos años, recuerdo cuando apenas eras una niña de secundaria y en cuanto salías de tus clases venías aquí a jugar el video juego de Sailor V. Al principio venias sola, pero después casi siempre te acompañaba tu gatita Luna.
-Sí, yo también lo recuerdo...
En ese instante llegó a mi memoria aquellos tiempos en los que sólo iba allí para ver a Andrew, ya que en esos momentos me creía enamorada de él
-Y también recuerdo que me encontré muchas veces con Darien aquí y nunca me imaginé que algún día nos fuésemos a casar.
-Supongo que nadie lo imaginaba, pues cada vez que se veían terminaban peleándose. Tú te enojabas cuando él te llamaba "cabeza de chorlito". -todos nos reímos al recordar aquellos momentos, pero Andrew agregó- Bueno chicas tengo que dejarlas, Darien me espera.
Cuando escuché su nombre mi corazón latió aceleradamente y le pregunté.
-¿Darien?
-Si, me llamó por teléfono hace un rato, me dijo que está sumamente nervioso y necesitaba la compañía de un experto en la materia.
Tuve muchas ganas de decirle que quería ir con él, pero las chicas parecieron leer mi pensamiento y Raye me dijo:
-Recuerda que es de mala suerte que los novios se vean antes de la boda.
Esto me entristeció un poco, así que. para consolarme, Andrew dijo:
-No te preocupes, le diré a Darien de tu parte que lo amas, estoy seguro de que él también cuenta cada minuto que pasa para poder estar contigo por siempre. Bien, diviértanse chicas, las veré hoy en la noche.
Él salió de los videojuegos y de inmediato Mina tocó mi hombro y me preguntó:
-¿Qué te parece si jugamos en el simulador de carreras?
Tratando de alegrarme un poco le respondí:
-Claro, quieres jugar en ese porque siempre me ganas.
-Bueno, hoy es tu día de suerte, tal vez hoy te toque a ti.
Nos divertimos mucho mientras estuvimos allí pues Lita logró ganar muchos muñecos de peluche en las pinzas y Amy rompió con varios records establecidos en algunos juegos. Mina, obviamente, me ganó y a Raye le complació burlarse de mí cada vez que ella me vencía. Pero después, cuando Mina la retó, me tocó burlarme a mí, pues chocaba más veces que yo y su puntuación fue la más baja de toda la historia en el juego de carreras.
Permanecimos en los videojuegos hasta que Amy nos recordó que ya eran las 4:00 p.m. así que debíamos regresar a casa para arreglarnos. Pero cuando pasamos por la preparatoria les dije:
-Por favor, déjenme un momento aquí, quiero estar a solas. Las veré en mi casa en un rato, ¿sí?
Ellas se miraron sorprendidas, pero accedieron a mi petición, por ello estoy en la terraza de la escuela, sentada en el piso escribiendo esto, mientras siento que el aire fresco acaricia mi rostro.
