Ninguno de los personajes me pertenece, son obra de Rumiko Takahashi y parte del elenco de Inuyasha. Lo único mío es esta historia, hecha sin fines de lucro, sólo para entretener.
Advertencias: Puede haber capítulos cortos, largos, con contenido para todo público o adulto.
Este fic participa del Mini-reto: ¡Semana Sessh/Kagura!' del foro ¡Siéntate!
Vida juntos.
Capítulo III. Neblina.
Kagura observaba su no tan delgada silueta en el espejo, se miraba una y otra vez con un gesto que no terminaba de tener forma. Una pequeña parte de sí estaba asustada, otra ansiosa, quizá hasta un poco emocionada.
Dentro de unos 6 meses tendría en brazos a un bebé. La decisión de seguir adelante con el embarazo estaba tomada, solo quedaba esperar.
Caminó con tranquilidad desde el espejo en la esquina de su habitación hasta su cama, con la intención de acostarse un rato. A un par de centímetros de llegar a la cama un dolor punzante comenzó a invadirla, le dolía el vientre, un dolor que en un par de segundos se hizo insoportable. Le arrancó gritos ahogados y le dobló las rodillas hasta llevarla al suelo. Sus manos se condujeron por sí mismas al lugar de donde provenía el dolor, aterrada por algún mal presentimiento que ella misma desconocía.
Giró la cabeza hacia abajo, a sus piernas, sus ojos se abrieron con fuerza al ver sangre correr entre ellas, ensuciando el vestido que llevaba encima y provocando que varias lágrimas se acumularan en sus ojos.
—¡Sesshomaru! ¡SESSHOMARU!— los gritos quebrados saliendo de su garganta, sabiendo que no había nadie más que ella en la casa. Las lágrimas y el dolor nublándole los sentidos.
Le pareció escuchar el sonido de una puerta azotándose, su imaginación jugando con ella. Los gritos aun saliendo con desesperación, hasta que todo se volvió neblina y lo que veía parecían sólo fragmentos de una película maltratada.
Lo vio a él llegar a su lado, incluso podría jurar que estaba preocupado, desesperado. Después veía un camino borroso, que se transformó en un edificio de interior blanco. Muchas voces, varias personas desconocidas.
Las lágrimas habían dejado de fluir, no necesitaba que le dijeran mucho. Ella entendía, lo sabía, lo sentía…
La espera había sido interrumpida.
Apretó la única mano que conocía, buscando consuelo sin esperar encontrarlo. Para su sorpresa su gesto fue correspondido, Sesshomaru le apretaba la mano y le transmitía calma en medio del ese caos.
Las lágrimas volvieron a desbordarse, no había motivo para callarlas. La mano alrededor de la suya temblaba. Tuvo que soltarlo cuando los desconocidos les pidieron separarse, pero a pesar de ello el sentimiento del agarre se quedó sobre su piel.
De nuevo la neblina, esperaba que fuera una pesadilla.
Prompt: Esperar
Alcancé a usar un tercer prompt y publicarlo hoy, espero no romper ningún corazón además del mío.
¡Gracias por leer! ¿Merece un review?
