Aquella noche, Cat Noir tuvo algunos problemas para encontrar a Ladybug. No había colocado en su nota un lugar específico para verse con él, así que dió alguna vueltas antes de finalmente pensar en algo. La fuente. El mismo sitio en el que habían acordado verse temprano ese mismo día.

Y cual no fue su sorpresa al encontrarla justamente allí. Sentada en la orilla, con sus rodillas contra su pecho y una triste expresión.

-Buenas noches, mi Lady.- saludó con una tierna sonrisa. Ella levantó rápido la mirada.

-¡Cat! Viniste.- respondió ella sorprendida.

-Así es, pero quisiera saber por que no lo hiciste tú esta tarde.- dijo él.

-Lo creas o no, sí lo hice.- dijo la chica.- Pero ví muy cerca a... una persona que conozco y pensé que podía ser peligroso.

-Ya veo.- dijo él con un suspiro.- Ten.- dijo entregándole la rosa que aún llevaba con él.- Iba a dártela cuando nos viéramos.

-Gracias.- dijo Ladybug poniéndose de pie y tomándola antes de sujetar la barbilla del chico y besar con ternura su mejilla. Cat sonrió encantado y bajó su mirada apenado.

Ella lo vió con una sonrisa y suspiró. Aquello podría salir mal, pero estaba segura que por él valía la pena arriesgarse.

-Marinette.- dijo de pronto.

-¿Disculpa?- preguntó él mirándola.

-Marinette Dupain-Cheng es mi nombre.- respondió antes de liberar su transformación. Allí, frente a él, se encontraba solamente Marinette, sujetando aún la rosa que le había dado. Lentamente levantó la mirada para verlo. Cat Noir estaba boquiabierto.

-Hola.- Murmuró ella. Tikki flotaba a su lado. Un segundo después, el chico dejó ver una gran sonrisa y se acercó hacia ella para abrazarla con fuerza. Ella rodeó su torso, respondiendo confundida al abrazo.- ¿Cat?

En lugar de escuchar una respuesta, sintió como su traje negro desaparecía. Marinette reconoció de inmediato la camiseta blanca que apareció en lugar del cuero. Tomó sus hombros y lo separó de ella.

-¡¿Adrien?!- exclamó. Él tan solo sonrió antes de que su kwami se interpusiera entre ellos.

-Y yo soy Plagg, encantado de conocerte.- Marinette rió y Adrien lo empujó lejos.

-Esto es extraño, ¿no?- dijo el chico rubio. Marinette asintió sonrojada. Él tomó sus manos y se acercó hacia ella. Ambos estaban perdidos en la mirada del otro.

-Creo que están hipnotizados o algo así...- le murmuró Tikki al otro kwami.

-¡Hey, Adrien! ¡Ya puedes besar a la novia!- gritó Plagg.

El rostro del muchacho se tornó completamente carmesí en un momento. La chica sonrió y deslizó tímidamente sus manos entre sus mejillas para inclinarlo hacia ella. Adrien cerró lentamente sus ojos una vez que sus labios estuvieron juntos.

-Creo que este es el comienzo de una nueva historia, ¿no lo crees?- preguntó Plagg.

-Puedes apostarlo...- respondió Tikki.

Un corto desenlace para un corto fic, pero como dijo Plagg, es el comienzo de una nueva historia. Supongo que podríamos contar este fic como el inicio de los one shots que comencé a publicar cuando me uní al fandom, en los que el dúo de super héroes conocía la identidad del otro.

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